Despues de estos algunos querreis matarme jaja:P
En busca del bicharraco perdido
Hermione miraba el pergamino de Pociones frunciendo el ceño. Estaba cabreada y Harry y Ron lo notaban. Desde que Pansy le anunció que sería su compañera de trabajo la evitaba en todo momento, pero ahora, en la clase, la mirada de la leona siempre seguía la misma trayectoria: del pergamino a la nuca de Pansy, del suave pelo al rugoso papel de su mano y, ¿porqué no? También le enviaba unas cuantas miraditas de odio a Malfoy, ya que éste era el causante de su enfado. Bueno, más bien de sus celos.
¡¿Celos?! Pensó enfurecida Hermione, ¡No tengo celos de que le toque el brazo a Parkinson! – se repitió en sus adentros – Ni de que estén hablando con tanta facilidad, riendo o comentando alegremente sobre la poción que están preparando... ¡Por merlín!. Y tiró el espécimen con rabia que tenía en la mano a su caldera, sin saber qué era. Del silencio que tenía en su mente pensativa pasó a oír un estruendo y...Desgraciadamente, era su caldera, ahora rota. Se puso colorada, más que el granate de su corbata y oyó risitas por parte de los Slytherin y, por supuesto, la regañina de Snape.
Al acabar la clase, avergonzada, abandonó junto con su grupo el aula y escuchó la voz de su tormento.
-¿Te vas tan rápido, Granger?- sonrió Pansy.
-Me gustaría ir a comer, si no te importa.
Borde, ésa era la palabra exacta que en esos momentos la describía perfectamente.
-Vaya, ¿Hoy la gatita no quiere jugar?- preguntó con burla la morena- Tenemos que quedar para hacer el trabajo, cuanto más rápido lo acabemos, mejor.
A la castaña le dolió. Un poco. Sólo un poco. ¿Qué diablos me pasa?, dijo interiormente la Gryffindor, en su estómago se le formaba un nudo con diversos sentimientos, desde la desilusión hasta el cabreo. Se quedó en blanco pensando sobre qué contestar a la Slytherin impaciente porque, por si fuera poco, no sabía siquiera que le estaba ocurriendo. Sacudió la cabeza en un intento de despejarse y respondió a Pansy.
-Hoy no podrá ser, he quedado con Harry para hacer los deberes.
-¿Potter?- la serpiente frunció el ceño- Creo que él ya es bastante mayorcito para hacerlo solo.
-Él sí, pero Ron no.
Hermione suspiró con un deje de vergüenza ajena, ella misma se echaba las culpas de que Ron fuera tan consentido y mimado. La reacción de Pansy le sorprendió.
-¡Dile a ese traidor de la sangre que has quedado conmigo!- la morena se giró con brusquedad y se fue refunfuñando algo, dejando atrás a Hermione con la boca abierta.
-¿P-pero a que hora quedamos?- gritó la Gryffindor.
Pansy sólo levantó una mano con cinco dedos abiertos aún estando de espaldas. "A las 17" susurró Hermione.
-¿Y a dónde?- volvió a preguntar la castaña.
Esta vez la morena no hizo ningún gesto así que Hermione lo interpretó como "en cualquier lugar". Se quedó en silencio unos momentos mientras pensaba en la reacción de Parkinson y, como siempre, no llegó a ninguna conclusión.
Ron ttiene razóndijo en voz baja, Las mujeres somos muy complicadas
Continuó por el lado contrario al de la morena y al final del pasillo se encontró al pelirrojo y a Harry.
-Lo siento, pero ésta tarde he quedado con Parkinson para hacer el trabajo de las criaturas mágicas- suspiró resignada.
- ¿Eeh?- contestó Ron- ¿Y quién me ayudará a hacer los deberes?
-Harry puede hacer de maestro sustituto- concluyó Hermione, mientras ella y Ron miraban al aludido buscando respuesta.
-Está bien, pero a la que empieces a hablar sobre algo que no sea de la asignatura me voy.
-Gracias, Harry- sonrió sinceramente la chica- Ron, aprende de él y madura- reprochó al susodicho mirándole de arriba a abajo.
El joven Weasley hizo unos pequeños pucheros y se fue junto con el otro Gryffindor hacia la sala común mientras que Hermione se dirigió a las afueras de Hogwarts, le apetecía estar al aire libre. Se tumbó en la hierba, cogió el libro que estaba leyendo esos días y exhaló el aire fresco esperando a que las conversaciones de temas triviales de los jóvenes magos le indicaran de que era la hora de ir a buscar a la Slytherin o de que la serpiente le encontrara a ella.
Antes de lo previsto, Morfeo la acogió gustosamente entre sus brazos.
Un leve roce en su cara le despertó poco a poco y, mientras que los ojos se acostumbraban a la luz solar tan intensa, sus labios pronunciaron inconscientemente un "¿Pansy?".
-Dime- contestó una dulce voz al lado suyo.
Éso la tomó por sorpresa, se levantó de la mullida hierba bruscamente mirando a la cara satisfecha de la serpiente.
-¿De tanto pensar en mí te has cansado?- rió apoyada en el césped.
Hermione se quedó callada, no sabía si habló en sueños ni qué, supuestamente, podría haber dicho. Desgraciadamente, a pesar de su inteligencia como maga extraordinaria y sus implacables notas en todas las asignaturas no estaba familiarizada con, lo que suelen llamar los muggles, el coqueteo.
¡Ay!, pobre leona perdida en su hábitat natural, buscando un territorio propio aislado del amor, porque ella bien sabía que ésas cosas no eran lo suyo.
-No me mires con esa cara- dijo Pansy tumbándose en la hierba- Era broma- Hermione se relajó un poco- Es normal que pienses en mí, todos lo hacen.
La voz seductora de la morena sonrojó indiscretamente a la otra chica provocando también una pizca de furia ante tanta soberbia. Pansy sólo se levantó de nuevo, cruzó sus brazos y sonrió con malicia.
-Así que es verdad- continuó la Slytherin mientras que la Gryffindor iba abriendo sus ojos a mayor magnitud- Hermione Granger se ha enamorado de un Slytherin, y por si fuera poco, chica.
¡PAM! Golpe duro en la conciencia de la leona y a su rectitud como buena estudiante. Hermione notaba como su mundo perfecto se derrumbaba en miles de pedazos, sin poderlo reconstruir, y lo peor no era eso, sino el miedo a que Pansy lo dijera a los cuatro vientos. Cinco, conociéndola.
Pero... ¿Decir qué? De tantas veces que había pensado en los sentimientos que empezaba a sentir hacia la maldita serpiente nunca, jamás, las palabras amor y enamorada habían aparecido.
-¡Venga ya, Granger!, Parece como si hubieras oído el día del fin del mundo- la castaña sólo pudo reír nerviosamente como contestación. Otra vez, "afortunadamente", era una broma
- Bueno, ¿te parece bien si empezamos el trabajo?
-Sí- contestó Hermione aún roja- Pero, no tengo los libros y...
-¿Libros? Hay que entrar en el bosque y buscar un caballo con un palo en la frente.
-¡¿Cómo?!- ¡Ah, no señor!, pensaba Hermione, ¡Si entramos al bosque prohibido pueden pasar cosas prohibidas!- En-entrar seria muy peligroso, ¿no crees?.
-No, no lo creo- dijo con tranquilidad su compañera.
-Pero no tenemos un permiso para ir- Hermione buscaba excusas.
-Lo he conseguido yo antes de venir aquí.
-Tampoco no sabemos la magia necesaria por si nos encontramos con una criatura peligrosa.
-Es de día, no pasa nada.
-No tenemos el equipo necesario por si nos hacemos daño.
-Tenemos magia, es mejor que eso.
-¿Y con qué papel vamos a escribir? Es mejor buscarlo...
-Tengo aquí, ¿No lo ves?- la morena apretujó la pequeña mochila que colgaba de su hombro provocando un ligero roce de papeles. Resopló y le explicó a Hermione su plan.
-Primero entramos para ver como reaccionan y escribirlo, ya sabes, ésas cosas que se hacen en un trabajo para que se vea que lo hemos echo sin copiar, así ganaremos unos puntos y después iremos a la biblioteca a buscar más información oficial.
-E-em, esto.. mmmh- Se tocaba la barbilla mientras buscaba una excusa para no entrar, sin duda Pansy era una contrincante dura de batir. Pero la Slytherin se adelantó.
-Después de resolver tus dudas, derrumbar tus pretextos inservibles y de dejar claro que no quieres ir... ¿Entramos?.
Mientras caminaban por el espeso bosque, varita en mano, Hermione tenía la cabeza en otro lugar, exactamente en el sigiloso caminar de su compañera de enfrente. Y entonces, se le ocurrió la excusa que podría haber defendido sin dificultad y por desgracia suya ya no servía.
-Parkinson- llamó la castaña.
-Dime.
-¿En que lugar suelen estar los unicornios?
Pansy se paró en seco y se giró con dignidad, a continuación puso una mano en su mejilla junto con una cara infantiloide.
-Uum, eso no lo había pensado.
-¡Pansy!- le regañó enfadada la Gryffindor.
-¡Lo siento, mamá!- rió la otra chica- ¿Desde cuando tanta confianza para llamarme Pansy?
Hermione se sonrojó y dejó escapar una disculpa.
-¿Porqué te disculpas?- levantó una ceja- Que rara eres. Bueno, ¿Y tú lo sabes? ¿No eres una fan de la biblioteca y te has leído todos los libros de allí?
-Mejor me callo- la castaña ingnoró el comentario- ¿Y si volvemos y lo buscamos?- inquirió Hermione observando alrededor con miedo, y es que, aparte de que tenía temor de lo que podría pasar estando sola con Pansy, también se acobardaba al saber que había muchas criaturas peligrosas en el acecho. Pero, sin darse cuenta, el ser más peligroso en esos momentos era la serpiente que tenía enfrente suyo mirándola de una forma un tanto... rara.
-¿Y si antes de volver hacemos algo divertido?- dijo con tono seductor dando un paso hacia Hermione.
-¿Di-divertido?- al mismo tiempo que Pansy daba un paso, ella retrocedía hasta sentir en la espalda un árbol enorme.
La leona estaba acorralada por la serpiente. Genial pensó Hermione, Esto es una trampa Repentinamente, empezó a ver a Parkinson borrosa.
-Sí, divertido- repitió Pansy. Sus finos labios se abrieron dejando ver una dentadura perfecta. La serpiente tomó con una mano la barbilla de Hermione y posó la otra en el pecho de la Gryffindor, tapando el escudo del león.
-Cómo lo odio- expresó mirando el distintivo. Lo dejó estar y colocó sus finos labios en el cuello de su enemiga, dio leves besos de la garganta hasta la oreja y susurró socarronamente
- ¿Quieres que continúe?
Extrañada por la falta de respuesta negativa o afirmativa, Pansy se separó colocando sus manos en la cadera de la leona y notó como ésta cayó hacia delante. Se había desmayado.
-Genial- bufó la serpiente con molestia- dime por lo menos que te has puesto caliente.
No hubo respuesta.
-¿Te puedo tocar el culo?- preguntó Pansy comprobando si de verdad estaba desmayada.
El cuerpo de Hermione no se movió y Parkinson sujetó la cabeza para verle la cara completamente roja y acalorada. Bufó de nuevo con fastidio.
Vaale, lo sé, os habeis quedado con las ganas xDD pero pensad que son muy diferentes y sentimientos contradecidos y no todo puede ir tan rapido. jaja aun asi espero que sigais leyendo la historia, prometo que en menos de dos capitulos habra lemon!
Besos!
