Cuando Yuma llevó a Mako a la azotea, cuando una pequeña brizna de aire batió el cabello de Mako, haciendo que su olor llegará a la nariz de Yuma

"Que exquisito olor" pensó Yuma "Si tan solo pudiera

Mako's Pov

La vista de la ciudad era fascinante, quería agradecerle a Yuma por haberme traído hasta aquí, cuando giré en su dirección él tenía la mirada baja, me acerqué a él, levantando su rostro con mis manos obligándolo a mirarme

-Yuma, te encuentras bien?, - su mirada lucía diferente de hace un minuto, él me tomó del rostro, parecía que fuese a besarme, trate de alejarme pero él puso fuerza en su agarre

-Cerda, necesito probar tu sangre, tienes un olor al que no me puedo resistir- A pesar de que ya sabía que ellos eran vampiros, ninguno había tratado de alimentarse de mí, nunca los había visto que se alimentaran, tal vez se habían estado conteniendo por mi presencia, pero eran vampiros así que no lo creo, mi cuerpo se estremeció al sentir la lengua de Yuma sobre mi cuello

-Esto va a doler- susurró Yuma en mi cuello, y una extraña sensación comenzó a apoderarse de mi, al principio me dolía sentir sus colmillos, pero poco a poco me fue gustando esa sensación, al escuchar la manera en que Yuma bebía mi sangre no pude hacer más que sonrojarme, parecía que estuviera gimiendo.

Extrañamente lleve mis brazos a su espalda, fue entonces cuando él se detuvo.

-No le des a nadie más tu sangre, cerda- él besó mi cuello, lo cual me hizo estremecerme aún más- Vámonos antes de que alguien descubra lo que hicimos- Yuma me tendió su mano y me llevó con él

Normal Pov

Yuma había reconocido ese sabor, a pesar de que habían pasado años desde la última vez que la probó, pero esa sangre nunca la olvidaría, la sangre de Eva, él no sabía que había pasado con ella, sólo que un día simplemente había desaparecido

"No es posible que ellas tengan el mismo sabor, tal vez sea una sola coincidencia...Aunque con Karl Heinz las coincidencias no existen, será que ella es...?" se preguntaba Yuma, desde que había mordido a Mako, no se había sacado esa idea de su cabeza

Mako se encontraba en su habitación, recordando la sensación de esos colmillos, se tocaba su cuello con sumo cuidado, y al toque se estremecía, ella no podía describirlo, pero quería volver a sentirlo, y era la primera vez que la mordían, pero al mismo tiempo le era familiar.

Desde que habían regresado de la escuela Yuma no había mencionado nada, ella quería dejar de pensar en eso por lo que se fue a dormir.

Los rayos del sol entraban por su cuarto, apenas si había conseguido dormir unas cuantas horas.

Mako se levantó a regañadientes, percibió en el aire un aroma exquisito.

Ella sabía lo que significaba Ruki había preparado el desayuno, tenía que darse prisa si quería alcanzar algo, porque Yuma y Kou siempre se acababan todo.

Cuando bajó las escaleras no estaba tan errada, ya no quedaba nada.

Azusa debió notar su mirada por lo que le ofreció su plato

-Tranquila...Mako-chan yo guarde un poco para ti- Azusa siempre lograba que Mako se sonrojara

-Gracias Azusa-kun-Mako tomó el plato de sus manos provocando de sus manos rozaran, Mako estaba que se moría, a pesar de que su roce era frío, ella se llenó de calor

La mirada que Yuma le lanzó era posesiva a Mako, por lo que ella giró su mirada a otro lugar, tomó el plato de las manos de Azusa, y se sentó en el asiento que estaba a lado de Yuma.

-Sabes que tu me perteneces cerda- susurró en el oído de Mako, lo que provocó que ella se estremeciera

-Cállate Yuma, no ves que estoy comiendo- Mako se sonrojó y rogó porque nadie hubiese escuchado eso

-Ya veo que lo que buscas es un castigo- su sonrisa se ensanchó cuando Makoto casi se ahogaba con el bocado que acaba de comerse

-Acaso a mi gatita le gustan los castigos- respondió inmediatamente, parecía que había escuchado toda la conversación- Así que ella es una masoquista, además hueles mucho a Yuma-

-Si quiere Mako-chan.. puede castigarme- susurró Azusa, apenas si Makoto había escuchado lo que dijo,pero al escuchar a Azusa decir eso, sentía que le iba a dar una hemorragia nasal, maldijo sus pensamientos, se levantó y salió corriendo.

Ruki apenas si se había inmutado ante las reacción de Mako, pero en cuanto ella salió del comedor, Ruki comenzó a hablar.

-Alimentarse de ella, puede ser peligroso- fue todo lo que dijo, se levantó y dejó el comedor

Ruki no podía decirles toda la verdad a sus hermanos, se lo había prometido a Karl Heinz, pero estaba al tanto de que Yuma había bebido su sangre y eso supondría un gran problema, pero Karl nunca le había prohibido que bebieran de ella, sólo les había advertido que si lo hacían podría resultar perjudicial, para ellos, pero esto había despertado la curiosidad del mayor de los Mukami

"¿Qué es lo que tiene esa niña?" se preguntaba al mismo tiempo que caminaba por la mansión

Sin darse cuenta había llegado al cuarto de Mako, su puerta estaba abierta por lo que decidió entrar. No había rastro de ella, pero un destello en la cómoda llamó la atención de Ruki, al acercarse se dio cuenta de que era un collar con una cruz de plata, lo tomó entre sus manos, esa cruz la había visto antes, Eva, ¿Cómo era que Mako tenía esa cruz?

-Es lo único que tengo de mi madre, mi abuelo me la dio, él me contaba que siempre cargaba con ella, ¿Tú conociste a mi madre Ruki-kun?- Mako había aparecido detrás de él.

-No- Ruki sabía que no podía decirle nada acerca de su pasado, menos podría decirle que estuvo enamorado de su madre, sería algo complicado de explicar- No debes permitir que te muerdan, y si vuelves a dejar que un Sakamaki te toqué, creeme que ambos recibirán un castigo

"Acaso él estaba ahí cuando pasó todo, no puede ser" Mako quería reclamarle la razón de porque no la ayudó, pero él se había ido.

Tomó la cruz, con sus manos, en un momento ella se desvaneció.

Al abrir los ojos descubrió que ella, ya no estaba en su habitación, ni siquiera estaba en la mansión Mukami, su aspecto era diferente, este no era su cuerpo, se sintió aterrada cuando se dio cuenta de que el cuerpo en el que se encontraba comenzaba a moverse, mejor dicho a correr.

-Hey chichinashi, no creas que vas a escapar- la voz se escuchaba más cerca

Mako tenía miedo, pero no sabía la razón por la cual huí, y mucho menos la persona de la cual estaba huyendo. Su huida fue interrumpida cuando chocó contra algo, más bien dicho alguien

-Bitch - chan- Esa voz la hizo temblar, a sus espaldas sintió que alguien la tomaba por sus hombros

-Hey, Raito, no ves que estoy jugando con Chichinashi- la persona de atrás de sus brazos la comenzaba a estrechar contra su pecho

-Vamos Ayato, compartamos a Bitch-chan, será divertido- los ojos verdes de Raito, estaban llenos de lujuria, él se agachó hasta la altura de sus piernas, levantó una de ellas, Mako quería gritar por ayuda, pero no podía hacer nada, estaba inmóvil, siendo presa de una serie de sensaciones que no se podía explicar. Raito comenzaba a hacerle cosquillas con su nariz, mientras que la respiración de Ayato, se intensificaba a medida que se acercaba a ella

"¿Qué demonios es esto?"

Mako se despertó en brazos de Kou, ella no se había dado cuenta de que estaba llorando, esa sensación de impotencia, no quería volver a sentirla.

-Gatita, ¿estás bien? ¿Parece que has tenido una pesadilla? ¿Está bien si me quedo contigo gatita? Yo también he tenido una pesadilla- Kou limpió sus lágrimas con su pulgar, Makoto se limitó a abrazarlo fuertemente.

Kou se acostó junto a ella, cómo Makoto no podía dormir decidió cantarle hasta que se quedará dormida.