Hola!!! ¿Comó estan?

Aqui les traigo el tercer capítulo... más rápido que el anterior ajá, sólo me queda agradecer a los lectores y aclarar que los personajs de Naruto y el trama del fic no me pertenecen... Sabemos a quienes pertencen ¿No?... Yo sólo traduzco para que puedan disfrutar de esta bella historia.

Este capítulo se basa en el significado de Amor, Belleza y Refinamiento de la Orquídea Azul...


Capítulo 3: Soy tu amigo

Muchos días han pasado desde la última vez que Hinata vio al misterioso Ninja. Los mismos desde la última vez que habló con su padre. Hinata se había negado a hablar con alguien sobre su compromiso, pero había charlado con su hermana, quien a su vez, había hablado con sus amigos en la Academia, quienes le contaron a sus padres, los que se encargaron de regar varios rumores por toda la villa.

Ahora a donde quiera que fuera, Hinata recibía simpáticas miradas apenas bien disimuladas.

Hinata caminaba sin rumbo fijo alrededor de la aldea, tomando toda prudencia por mantener su vista en el suelo y evitar las miradas curiosas. Pasó de largo por todas sus tiendas favoritas, sin sentir la necesidad de gastar dinero; ignoró todos los restaurantes, no encontrando hambre dentro de ella; y se alejó de los campos de entrenamiento, sufriendo el cansancio por la falta de horas de sueño.

Preparándose para ir a ver si Tsunade-sama tenía alguna pequeña misión fuera de la aldea, Hinata escuchó que la llamaban. "¡Hinata-Chan espera!" Volteó y vio al siempre exuberante joven Uzumaki corriendo hacia ella.

Moviéndose a un lado de un salto, Hinata evitó una colisión con el Ninja de ojos azules. "Ho-hola Naruto-Kun."

Naruto le regaló una de sus brillantes sonrisas mientras se frotaba la parte trasera de la cabeza. "Hey Hinata-Chan."

Hinata fácilmente notó el, expertamente empacado, ramillete de orquídeas azules oculto bajo el brazo del rubio. "¿Para que son esas?"

Naruto parpadeó, confundido, hasta ella le señaló las flores. "¡Oh! Sakura quería darle estas a Kakashi-sensei porque se encuentra en el hospital después de su última misión, pero ella tuvo que salir en una hoy, así que me pidió que se las entregara."

La Hyuuga sonrió. A decir verdad, los sentimientos que albergaba por su energético amigo habían desaparecido casi por completo con los años. Ella nunca se lo dijo, pero Hinata sentía que sería mejor si continuaban tan cercanos como siempre que en lugar de intentar llegar más lejos. "Muy a-amable de tu parte.

Naruto se sonrojó ligeramente cuándo la chica le sonrío, a pesar de que aún sentía algo por su compañera de cabello rosado, sabía que algo había comenzado a crecer en su corazón por la chica Hyuuga. "Gracias." Un incómodo silencio se formó entre ellos. "¿Tienes algo que hacer ahora mismo, Hinata-Chan?"

Hinata negó con la cabeza. "Iba camino a ver si Tsunade-sama tenía alguna misión que necesitara ser realizada."

Naruto sonrío radiante. "Entonces… ¿Te gustaría caminar conmigo hasta el hospital?" El hospital de Konoha estaba al lado opuesto de donde se encontraban.

Hinata pensó que sería una buena manera de gastar unos cuántos minutos de su aburrido día. "Me en-encantaría."

Mientras Naruto dirigía el camino Hinata paseo sus dedos sutilmente a través de su cabello índigo. El joven Ninja lo notó. "Hoy luces realmente bonita Hinata-Chan."

Hinata sintió que debería estar sonrojada, pero no lo hizo. "Gracias, Naruto-Kun." Y siguieron su camino en silencio.

Durante los primeros minutos, los ojos de Naruto continuaron observando a su acompañante. Estudió sus rasgos cuidadosamente, luego recordó una conversación que escuchó sin querer temprano en la mañana. "Así que…" comentó indiferente. "Escuché que fuiste comprometida."

Hinata se puso rígida, luego suspiró. "Era necesario a favor de tomar mi lugar como líder del Clan."

"¿Sabes quién es?"

"No."

"¿Entonces porqué te sacrificas por una persona a la que no conoces?" Hinata hizo una mueca de dolor. Había cosas que Naruto simplemente era incapaz de comprender.

"Porque finalmente seré capaz de hacer realidad las promesas que he hecho… Finalmente seré capaz de demostrarle a todos que no soy la pequeña niña débil que aún creen que soy."

Naruto abrió los ojos en sorpresa. "Te presionas demasiado, Hinata-Chan," Susurró. Caminaron lo que restó de camino en silencio.

Mientras se acercaban al edificio, los pasos de la pareja se hicieron más lentos hasta que el colosal edificio del Hospital de Konoha se irguió frente a ellos. Su sombra cubrió a ambos, resguardándolos del fuerte sol.

"Supongo que aquí acaba," dijo la heredera, mirando el suelo.

Naruto no quería dejarla sola. "Hey Hinata-Chan, quieres-" Un Ninja de las hoja cubierto por las sombras apareció para interrumpir la oración de Naruto. Dicho rubio saltó hacía atrás de la sorpresa; los músculos de Hinata se tensaron.

"Buenas tardes, Hinata-sama."

Naruto respiró profundo para calmar los latidos de su corazón. "¡Neji! ¡Casi me matas de un susto!"

Neji asintió. "Es bueno verte también Naruto." El rubio refunfuñó mientras recogía las flores que dejó caer. "Hinata-sama, Hiashi-sama desea hablar con usted."

Hinata vaciló, sabiendo de sobra que la charla sería sobre su compromiso. Naruto se paró frente a ella. "Bu-bueno es hora de des-despedirnos Naruto-Kun."

Naruto asintió decepcionado, luego su cara se iluminó. Neji podía haber jurado que vio una bombilla encenderse sobre su cabeza.

El futuro Hokage busco dentro del ramillete de flores, asegurándose de elegir la mejor de todas, y se la ofreció a Hinata. "Toma Hinata-Chan, toma esto como recordatorio de que siempre estaré aquí si me necesitas." Sus ojos se suavizaron. "Soy tu amigo."

Hinata aceptó la orquídea azul y la acercó a su corazón. "Gra-gracias."

Naruto sonrío felizmente y corrió dentro del edificio. "¡Te veré luego Hinata-Chan!"

Hinata suspiró y estaba preparada para decirle a su primo que estaba lista para irse, cuándo notó que él rechinaba los dientes. "¿Algo anda mal Neji-Nissan?"

Neji inmediatamente se puso serio. "No. Vamos a casa." Hinata no estaba convencida pero decidió olvidarlo.

Durante el entero recorrido, Neji miraba a la flor que Hinata sujetaba fuertemente entre sus manos.

**********

Hinata veía su reflejo con ojos indiferentes.

Todo lo que su padre quería decirle era que habría una reunión de consejo al siguiente día y ella debía estar ahí. El mensaje en sí no fue inesperado: tarde o temprano tendrían que reunirse para discutir cuándo la nombrarían próxima líder. Pero Hiashi dijo que Neji debía estar ahí también.

Como su protector. Neji necesitaría estar incluido cuándo cualquier cosa fuere a ocurrirle.

Como la revelación de su futuro esposo.

El consejo había ya decidido quién sería. Y ella sabría a quién el día de mañana.

Sus ojos notaron su, aún, abierta ventana y se paró para cerrarla. Cuándo se acercó, una poderosa corriente de viento hizo que entrecerrara los ojos. La brisa era inusualmente fría para el mes de Mayo.

Cuando pudo reabrir los ojos, Hinata estaba cara a cara con el Ninja entre las sombras. Gracias al entrenamiento Jonin, fue capaz de evitarse dar un salto atrás.

"Buenas noches, señorita Hinata." Sin esfuerzo el joven Ninja se relajó contra la pared, soportando casualmente su peso con los hombros. "Escuché que conocerías a tu futuro esposo mañana."

Hinata pretendió sacudir algo de la cama. "Es-escuchaste correctamente."

"Ya veo." Su tono era tan calmado, indiferente, como si no notara que ella era apenas más joven que él. "¿Quieres hacerlo?"

Hinata detuvo su acto y miró sus rodillas. "Si es lo mejor para el clan."

El Ninja se acercó, asegurándose de mantenerse en las sombras, y jaló a Hinata hacía él delicadamente. "Eso no responde mi pregunta: ¿Tú quieres casarte?"

La joven tomó un respiro. "Si tengo tiempo para conocerlo, entonces no sería tan malo…" Intentó alejarse de él.

El Ninja no la dejaría. "¿Y si no lo tienes?"

Hinata dejó de luchar por separarse. "¿Si no?"

"¿Qué tal si ya lo conocieras? ¿Aún así estarías triste?" Corrió suavemente sus dedos por el cabello de la heredera.

"…No lo sé." Contestó sinceramente. El Ninja bajó su cabeza. Hinata alzó la mirada hacía él y abrió los ojos en sorpresa.

Si él se moviera un poco hacía la luz, sería capaz de ver sus ojos a través de los vendajes.

Hinata trató de acercarlo, centímetro a centímetro, hacía la parte más iluminada de la habitación. ´ Sólo un paso más-´

El Ninja regresó a su altura normal. "Creo que será mejor que me vaya." Hinata estaba a punto de oponerse cuando él trazó con sus dedos las finas bolsas bajo sus ojos. "No has dormido lo suficiente y empieza a notarse."

"Pero-" El chico colocó un dedo sobre la boca de Hinata para silenciarla.

"Ya habrá tiempo para hablar después. Ahora, debes ir a dormir." Apartó su dedo de los labios de la chica antes de alejarse.

Suavemente tomó un mechón del cabello de la joven Hyuuga y lo acercó a sus labios cubiertos por la bufanda.

Dejándola alejarse por completo, el Ninja caminó hacía la ventana. "¿No me dirás quién eres?" Rogó Hinata antes de que él pudiera alejarse más.

El Ninja rió. "Soy tu amigo." Agarrando el cristal tras de él, saltó fuera y ágilmente cerró la ventana.

"Deberías tener más cuidado, señorita Hinata. Cualquiera podría entrar si te abres de esa manera." Saltando entre los árboles, el Ninja desapareció.

Hinata suspiró, una vez más insatisfecha por la respuesta, cuando notó su reflejo en el espejo. Corriendo hacía el objeto de vidrio, tocó delicadamente los pétalos de una flor perfectamente colocada en su cabello:

Una orquídea azul.


Tah dah!

Gracias, gracias a los que han llegado hasta aquí... pronto el siguiente capítulo.

Debo avisar que talvés me tarde un poquito más en los siguientes capítulos porque se me han acabado las vacaciones y el tiempo no es lo que abunda estos días...

Claressa...