#Pecados:"Pereza"
Chico del distrito 3
El depredador más grande de los 74° Juegos del Hambre apuntala con su dedo índice, hablando con un deje de autoridad en su voz:
─ Más te vale quedarte aquí, niñito. Vigila bien. Nosotros vamos tras la muerta de hambre esa. ¡Y no acepto peros! Te encargo las provisiones. Que esas bombitas tuyas funcionen, muchacho. O te rompo el cuello─
El tributo del 3 asiente nerviosamente. Lo ve perderse en la espesura del bosque, y se deja caer aliviado sobre la hierba fresca.
Acaricia la lanza que posee en su mano derecha, sopesando cómo matar a Cato. Sabe que es imposible llevar esa idea a cabo, pero soñar no cuesta nada. No cuando te encuentras aliado a los profesionales, viviendo un pequeño momento de placer. Alejado de la acción, cumpliendo una sencilla tarea.
"Tal vez pueda ganar, quien sabe" se dice a sí mismo, posando la mirada en las nubes algodonosas del firmamento.
De repente, ve pasar velozmente un destello rojo ante sus ojos. Blasfema por lo bajo, poniéndose en pie de un salto.
Le han prohibido alejarse, mas eso le vale un bledo en aquel momento. Sigue el rastro de esa intrusa, apretando fuertemente su única arma.
Un estruendo explota a pocos metros de donde se halla. Jirones grises intentan raptar al cielo, trepando danzarinamente.
Regresa a la Cornucopia, observando boquiabierto los destrozos que decoran el lugar. La mente se le ha vuelto blanca. divisa la figura del tributo proveniente del distrito 2 entrando al campo abierto.
Apenas puede articular.
Cato cumple con su promesa y de un solo apretón le quiebra la tráquea.
