EL MUCHACHO DEL FUTURO
Habían pasado cuatro meses de que había ido en busca de Kakarotto en distintos planetas, busque en planetas deshabitados, algunos casi a punto de explotar, otros con bestias gigantes, con personas diminutas y hasta en uno de ellos, había una especie de raza de mujeres gato, muy voluminosas y seductoras que al igual que los Saiyajin, se transformaban cuando veían la luna en horribles felinos gigantes. Tuve que matar a varias para salir de ese planeta.
Pero en ninguno pude encontrar a ese desgraciado de Kakarotto, y ya se me estaba acabando el combustible, así que regrese a la Tierra. Aterricé y pude oír como la mujer rubia gritaba.
-¡Santo Dios! El ladrón de naves por fin ha regresado.
Vi a las dos Terrícolas mirarme con expresión de asombro, una de ellas muy feliz, y también pude apreciar al miserable Terrícola "Yamcha", en un intento deshonroso de protegerlas. ¡Cobarde! Estaba temblando de miedo, ¡JAJAJA! Era natural, yo lo había matado con un Saibaiman.
-¿Qué demonios estás haciendo aquí Vegeta? ¡Dime! –Dijo la sabandija
-¡Hay Dios Santo! Pero si es ese muchacho, pero que sorpresa –La rubia dijo muy feliz
-¿Todavía no ha regresado Kakarotto? ¡Contesten!
-No me digas que no viste a Goku en el espacio ¡Responde!
-No tengo por qué contestar esa tonta pregunta
-Vamos, tranquilícense muchachos. ¿Por qué no dejas que se bañe primero? –Dijo la mujer de cabello azul, y me toco el traje – ¡Anda! Tienes que bañarte por que estas muy sucio – ¡Ven! Es por aquí… – No la seguí, no iba a cumplir órdenes de nuevo. – Quieres darte prisa ¿Qué no eres cortés con una dama?
-¿Qué? –Me enfurecí, pero la seguí, de todos modos, era cierto, necesitaba un baño y la única que podía ayudarme era esa Terrícola.
Me bañe, pensando en el día en el que llegara el estúpido de Kakarotto, ni siquiera podía haberlo encontrado. La mujer dijo algo de tras de mí, pero no le preste atención, pero cuando salí me di cuenta de que no estaba mi armadura.
-¡Oye! ¡Muchacha! ¡Muchacha Terrícola! ¡Ven! ¡Te necesito! ¡Ven pronto!
-¡Óyeme! ¡Por si no lo sabes mi nombre es Bulma! Así que llámame por mi nombre, grosero ¡Hmm!
-¿En donde esta mi ropa?
-La puse en la lavadora porque estaba sucia
-¿Eh? ¿Qué dijiste?
-Ahí te deje ropa ¿o no?
-¡Arrghh! Un príncipe de los Saiyajin no puede ponerse estos atuendos.
-Si no quieres, pues anda desnudo.
-¿Eh? ¡Rayos! Es una mujer muy grosera.
-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA –Se rieron esos gusanos
-Esto es horrendo –Era asqueroso ese traje
-Te vez muy bien así, JAJAJAJAJAJA –Ella fue sarcástica y me enfurecí mas
-¡Si valoran su vida no se rían! ¡Silencio!
-¿Y por que no te quedas hasta que regrese Goku? Aunque seas muy fuerte ¿no tienes nada de dinero verdad? Y si te quedas aquí serás el primero en saber de su regreso. –Esa mujer me invito a quedarme en su casa, de seguro porque no quería que la matara cuando conquistara el Universo.
La Terrícola nos invito a comer, asentí en acompañarlos, ya que tenía mucha hambre.
-¡Ese estúpido de Kakarotto, no fue capaz de eliminarlo teniendo la oportunidad! –Dije en cuanto sentí en Ki de Freezer y otro más poderoso que el.
-¡Dime! ¿Estas completamente seguro de que este Ki pertenece a Freezer?
-¿Crees que yo puedo cometer errores como tú? Eres solo un novato.
-¡A quien le dices novato!
-¡Oye Vegeta! Si necesitas usar la salsa de tomate aquí la tengo – Todos miramos a la mujer algo aturdidos ¿Estaba siendo amable conmigo?
-Tengo el fatal presentimiento de que si la Tierra es destruida Bulma será la única sobreviviente – Dijo un pequeño cerdo que estaba ahí.
Volee inmediatamente al lugar donde aterrizo Freezer, con la sabandija Yamcha detrás de mí, volando más lento que una pequeña abeja mal herida. Me di cuenta que la mujer de cabello azul había venido.
-¡Vegeta, Yamcha aquí estoy! –Grito la mujer
-¡Yamcha! –Grito una pequeña criatura
-¿Qué demonios hacen aquí?
-Vinimos a ver a ese tal Freezer, porque cuando estuve en el planeta de Piccolo no pude verlo…
-¿Viniste a verlo?, esto no es un juego ¿acaso no sabes que tan peligroso es ese individuo?
-¡Claro que lo es por eso vine!, Freezer es tan poderoso que puede hacer explotar la Tierra, ahora no tiene importancia el lugar donde este si… Definitivamente quiero saber como es.
-¡Hmm! Pensé que solo era vulgar, pero también es agresiva... –Dije en voz baja
Mire esa escena de reojo, la mujer tenía una expresión de aventura, una que jamás había visto en alguna mujer, ni siquiera en las mujeres saiyajines, era extraño.
Ahí llegaron todos los amigos de Kakarotto, me enfermaba tenerlos cerca. Nadie quería acercarse a combatir a Freezer, así que nos quedamos esperando, aunque lo atacáramos, nos mataría a todos sin tener compasión.
Un Ki igual al de Kakarotto apareció de la nada, y destruyo a todos los Ki de los que tal vez eran sirvientes de Freezer. Mato al mismísimo Freezer, y también derroto el otro Ki poderoso que lo acompañaba, entonces todos vimos que era un sujeto extraño, el que nos dijo que Kakarotto aparecería en tres horas, así que decidimos esperar junto con él. No quiso decir nada sobre quién era, me estaba impacientando no saberlo, ese individuo solo me veía con cara de idiota, como examinándome detenidamente, con ternura podía decirse. Ese tipo podía transformarse en Súper Saiyajin, pero no podía ser uno, porque los únicos que quedaban con vida éramos, solo Kakarotto, su hijo, mi hermano Table, del cual todos desconocían donde se encontraba, y yo.
Entonces al fin, llego ese idiota de Kakarotto, él y el otro individuo decidieron hablar a solas, ese sujeto se convirtió en Súper Saiyajin al igual que Kakarotto, parecía como si me estuvieran restregando en la cara que yo no podía convertirme en Súper Saiyajin, me enfurecí, luego hablaron solos por mucho tiempo, el imbécil de Kakarotto solo nos veía sorprendidos.
Cuando de terminaron de hablar ese Namekusei nos explico que en un futuro de veinte años, todos habían muerto, incluso Kakarotto, con una deshonrosa enfermedad de corazón, al menos yo moría luchando. Pero recordé, de nuevo el Infierno y todo el sufrimiento, las lagrimas de sangre en mis ojos. ¡No quería regresar de nuevo!
Cuando ese sujeto se iba en la nave hacia el futuro, me miro de nuevo con cariño, casi parecía que me estaba diciendo algo y desapareció.
