Disclaimer: Kamigami No Sobi no me pertenece, hago esto sin fines de lucro, y deseando que quien lo lea le guste.

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Respuesta a los reviews sin cuenta:

Gues: no me quise ir tan literal en lo que se refiere al juego, espero que eso no te moleste :P … es que como que me gusto más el hecho de que la bola de hermosos dioses se pongan hacer algo en lo que aparece Yui. Oajla te guste la decisión del dios :D muchas gracias por comentar :)

Frida Cuellar: primero lo primero… me empecé a reír cuando leí "mejor que el otro final" ¿es en serio? XD jajajaja ame esa corta y simple frase. Por otra parte no tome tu recomendación al pie de la letra, pero en cuanto mencionaste a Poseidón dije "de aquí soy" … espero que te agrade el capítulo, y como se va encaminado todo el asunto. Muchas gracias por comentar, espero seguir viéndote por aquí :)

Cinthya: me gusto tu idea del combate…y a raíz de eso (y por algun extraño motivo) me dije a mi misma "voy hacer una jodida competencia, y hare que Yui pelea como toda una guerrera". Lamentablemente no mencione a Thot, pero lo compensare. Me gusto eso de hacer un escandalo en el olimpo (LOL) esperemos que mis manos escriban una escena de esa clase (por favor manos, escríbanla!) porque sería genial. Espero no decepcionarte sobre la participación de Poseidon d en esta historia, ojala te guste. Bueno, sin más, te agradezco tu Review :) (pd: en serio entras todos los días para ver si actualizo? D: … eso me conmueve a las lagrimas, perdón por tardar T.T)

REDSKY: y literalmente se me implanto una sonrisa en el rostro cuando lei "esta fanfiction es el mejor que e leído de kamigami no asobi!" suertuda yo, por lograr obtener tan amables y lindos comentarios T-T. Bueno la espera ha terminado, y aquí está el tercer capítulo, espero te guste y de antemano, muchas gracias por comentar, lo agradezco :)

Lodv: pues para que no piensen que los deje botados con la historia, hoy llego con el tercer capitulo :D … espero te guste como los anteriores, y que mis decisiones respecto al trama sean satisfactoria. Muchas gracias por comentar, lo agradezco muchismio! :D

Eru Ely Days: leyendo tu comentario siento que deje las expectativas muy altas… confió plenamente en que este tercer capítulo logre satisfacer tal demanda (y si no mándame tomatazos, pero respetuosamente, por favor XD) no te preocupes por no comentar en el primer capítulo, lo importante es que te tomaste el tiempo de mandarme un review en el anterior, eso es algo que yo agradezco muchísimo. Y quiero aclarar que este final lo escribí mucho antes de que se supiera lo que pasaría en el anime, así que si no explique cómo es que Balder no se descontrola, es porque simplemente no lo sabía, ni sospechaba XD. En cuanto a dejar a Yui sin pareja, es porque literalmente no se con quién quiero que quede (algo me dice que si no termino por hacer una votación para buscarle novio, voy a dejar esta historia con un final abierto que satisfaga gustos y demandas :P )… Eros, ¿y qué tal si dentro de los diez años establecidos para la competencia los ponemos en un ligero coqueteo? Piénsatelo, esto podría volverse la octagonal del amor XD (a Yui le sale intereses amorosos hasta debajo de la piedras) ok, cortare mi rolo mental, y simplemente te daré las gracias por dejarme tan extenso y hermoso Review :) muchas gracias! Y cuídate

samara : ya actualice! Sorpresa! En este capitulo ya podrás saber quién es su hermano, y espero no te decepcione, ojala te guste el capitulo. Muchas gracias por comentar :D

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–¡Aniki! ¡Corre!

Takeru tomo a Tsukito de las muñecas; y sin perder tiempo, se lanzó a correr hacia la salida del instituto. ¡Debió adivinarlo! Las mujeres mortales eran unas criaturas extrañas, peores que los espíritus con los que habían convivido con anterioridad, al menos ellos eran educados, y no hacían grandes alborotos. Podía decir incluso que extrañaba el colegio de Zeus, y es que en el mundo mortal parecían no saber lo que era el espacio personal.

A los demás dioses no les iban mejor, incluso Hades era asediado por una horda de adolescentes hormonales. El club de las sombras; como se habían autonombrado a sí mismas, eran atraídas por el aura sombría del dios del inframundo… o su rey de las tinieblas, como usualmente preferían llamarle. Takeru Pensaba que eran un montón de locas, perseguían a Hades vestidas en grandes túnicas negras; y de una u otra forma, parecían arreglárselas para estar siempre rodeadas por la oscuridad, por lo que era usual verlas con largas velas entre sus manos.

Pero si había unas admiradoras peores que las de Hades, eran sin duda las de Balder. El dios de la luz no solamente tenía al club de fans más grande, si no al más temible. Eran animales descarriados y salvajes, bastaba con ver el aspecto del dios, quien había sido ultrajado en más de una ocasión. Sus locas admiradoras no tenían límites, se lanzaban contra el como una manada en celo, golpeando y arañando a quien quiera que se interpusiera entre ellas y su "príncipe dorado". Takeru no podía más que reírse; y agradecer que no fueran sus fans, porque aunque sus admiradoras tampoco podían considerarse emocionalmente estables, por lo menos no le rasgaban la ropa y le dejaban en paños menores. A Balder le había tocado la peor parte, eso era claro, puesto que su grupo de descarriadas se habían proclamado fieles anti-fans de Loki ¿el motivo? Ellas le creían una amenaza;aunque también su odio se debía a la broma que el dios les había gastado, Loki odiaba que se acercaran tanto a Balder, ellas odiaban que Loki se acercara a Balder… y el club de fans de Loki odiaba a las admiradoras de Balder por atreverse a insultar a su ídolo. Era irónico que Loki y Balder fueron mejores amigos, y que sus clubs de fans se odiaran con la intensidad de mil soles ardientes.

Ese era otro punto a favor de sus dementes admiradoras, tenían un tratado de cordialidad con el club de fans de Tsukito. Por algún motivo pensaban que al ser ellos hermanos; ellas al igual deberían seguir y respetar aquel lazo, así que ambos club de fans se trataban como una gran hermandad. Si, adorable… si no fuera porque les seguían después del colegio en una estampida llena de gritos y declaraciones de amor. Al menos sus fans eran más fáciles de manejar.

Era claro que los mortales no sabían nada de su origen; o su estatus de dioses, pero parecía que su mera presencia era suficiente para cautivar a quien se le presentara enfrente. No era solo su atractivo físico; que está de más decir les había traído el odio de la población masculina, si no que su naturaleza divina se presentaba involuntariamente, un efluvio del que los mortales no eran del todo indiferentes.

Un mes, llevaban un mes en el mundo mortal, y los dioses concluían con cada minuto que pasaba que KusanagiYui había sido diferente; especial, en más formas de las que imaginaban.

– ¡Oi! ¡Thor!– Takeru corrió hacia la entrada del templo de los Kusanagi– ¿Cómo diablos has podido llegar antes que nosotros?– pregunto visiblemente molesto– ¡nosotros llevamos media hora evadiendo a esa horda de locas!

El dios del trueno dejo de barrer por unos instantes mientras reflexionaba la respuesta, ambos hermanos cayeron en cuenta de que incluso había tenido tiempo de cambiarse a las ropas del templo, y si se ponían a pensarlo, no habían visto a Thor agitado porque sus fanáticas lo siguieran.

–Ellas…– le observaron con atención– son respetuosas

Y con esa afirmación, Thor volvió a sus tareas ante la incrédula mirada de Takeru y la veloz mano de Tsukito que anotaba su respuesta.

–¡Oi! ¿Acaso no te hostigan?– Takeru rechino los dientes cuando le vio negar con calma– ¿no te persiguen después del colegio?–nuevamente negó– ¡¿Entonces qué diablos hacen tus Fans?¡

–me llevan el almuerzo todos los días, me explican los temas que no entiendo, ayer zurcieron el botón de mi saco… mmmm, son bastante tranquilas– explico mientras seguía barriendo– después del colegio me acompañan hasta aquí, y después se marchan. El sábado quieren salir al parque de diversiones, pienso acompañarlas para agradecer su ayuda.

Y el premio al club de fans más inofensivo iba a las admiradoras de Thor, un ejemplo de respeto y colaboración, las señoritas del club del trueno –nombre elegido ante el curioso corte en forma de rayo que llevaba su adorado Sempai- habían llegado a un acuerdo de paz, todo esto se debía al esfuerzo de su presidenta, quien había convencido a las demás femeninas de no actuar como el resto de los clubs, quienes con su intensidad y pasión solo provocaban espantar al dueño de sus suspiros. Ellas admiraban a Thor, y gracias a sus esfuerzos su querido Sempai no rehuía de sus atenciones, eso las hacia extremadamente felices hasta el punto de las lágrimas, era por ello que no dejaban que el desquiciado fanatismo se apoderara de ellas, con orgullo podían decir que eran no solo admiradoras de su Sempai si no también sus amigas.

–Takeru- san, Tsukito-san ¿tuvieron un buen día hoy en el colegio?

Ambos giraron sus rostros hacia la suave voz que les llamaba. Los gentiles ojos de la señora Kusanagi les miraba mientras llegaba a las escaleras del templo, tras de ella se encontraba Apolo quien apenas podía ver por dónde iba a casusa del montón de bolsas que cargaba entre brazos.

–Konichiwa Kusanagi-san– corearon ambos respetuosamente

–chicos no hay necesidad de tanta formalidad– la madre de Yui rio suavemente– por su aspecto puedo decir que han tenido el mismo problema que Apolo-san, me encontrado al pobre siendo perseguido por una multitud de chicas– suspiro con diversión mientras les miraba con los ojos de alguien que recuerda sus días de antaño– el amor juvenil sigue siendo tan intenso hoy en día, solo pude convencerlas de volver a casa cuando les invite al festival que tendremos en dos semanas.

–Arigatou Hana-san– escucharon Apolo agradecer tras la pirámide de bolsas que aun sostenía– hubiera tardado más en llegar aquí si no me hubiera encontrado con usted.

–¡oh, querido! ¡En realidad fue una suerte encontrarte!– respondió con entusiasmo –¡No creo haber podido cargar yo sola todas esas bolsas!– Apolo no tardó en responder que era un honor ser de ayuda– Thor-san has acabado rápidamente con la limpieza de la entrada, parece que me he tardado más de lo que esperaba– sonrió apenada por no haber llegado a tiempo para ayudarle.

–No hay problema, hoy he terminado más rápido de lo usual– contesto con simpleza

–Gracias por su ayuda, todos ustedes se han esforzado en contribuir a nuestro templo– hizo una leve reverencia, pero de ninguno escapo la suave lagrima que se deslizo por su mejilla– a Yui-chan le hubiera gustado conocerles.

Un silencio sepulcral se instaló en el ambiente, los dioses apartaron la vista avergonzados. Los Kusanagi eran una familia amable, era difícil no tenerles afectos, pero cada vez que mencionaban a Yui no podían evitar pensar en lo terrible que era que no supieran lo que había pasado con su hija. Para ellos Yui simplemente había desaparecido sin explicación lógica hace más de seis meses, sin aviso, sin despedirse.

Podrían haber regresado al día en que Yui desapareció, pero lamentablemente eso hubiera sido sumamente sospechoso, y regresar antes de que ella hubiera sido llevada al jardín de Zeus era imposible. Por alguna razón, esa parte del tiempo estaba bloqueada, ni con todos sus poderes juntos había manera de regresar al pasado… esa parte de la historia se encontraba escrita sin variables, no podían impedir su sacrificio.

–Vamos, quiten esa caras largas– con el dorso de su mano, Hana Kusanagi limpio los rastros de lágrimas– deben estar hambrientos– comento mientras les sonreía – vayan a cambiarse, cuando regresen prometo tener una rica comida.

Pero honrarían su recuerdo ayudando a su familia, porque aunque trataban de aparentarlo, podían ver como los Kusanagi sufrían por la pérdida de Yui. No querían que le olvidaran, pero sin embargo querían que su recuerdo dejara de ser tan doloroso para su familia… incluso para ellos.

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Yui recogió su vestido en un desordenado nudo, brinco hacia las pequeñas olas que golpeaban la orilla de la playa, y agito sus brazos mientras el aire revolvía sus cabellos… el sol besando su piel solo hacia el momento aún más cálido.

Miro al extenso océano; infinito ante sus ojos, y recordó el sueño de la noche ía sentir su corazón latir furioso ante la turbia imagen de la muerte… o al menos eso creía, el sueño acaba en cuanto una daga se enterraba en su pecho. Pero podía recordar unas sombras dispersas a su alrededor, la figura de hombres que le miraban antes de que despertara. Sus siluetas, sus rostros o sus facciones… no eran más que el reflejo de una espesa negrura.

De alguna forma, no sabía porque… pero sentía que conocía aquellos hombres que vivían en sus sueños. No era posible que la fantasía se volviera realidad en su mundo, pero soñar con ellos le hacía feliz, aun cuando el sueño acabara de manera tan trágica. Parecía tan real que no podía borrar el sentimiento de pérdida al despertar, era un sueño que se iba demasiado pronto para su gusto, dejando el anhelo de que continuara un poco más… para ver sus rostros tan solos una vez.

–¡Sal de ahí!

Como una extensión de su cuerpo, tenso las cuerdas del arco y apunto la filosa flecha hacia un montón de rocas que se humedecían ante el incesante golpe de las olas. Su cuerpo erguido, la respiración acompasada, una postura firme que hablaba de su destreza al arco… que demostraban una guerrera oculta tras la fachada de una frágil niña de diez años.

–tienes buenos reflejos… humana

Una mata de rizos plateados se agolpaban en aquella tersa y dorada piel, era un niño no mucho mayor que ella, pero sin embargo algo lo hacía peculiar.

–¿sirena?

Ante semejante pregunta el peli plateado se vio indignado. Sus mejillas se habían inflado ante el grito contenido, la piel de su rostro se encendía de rojo ante la furia, y lo único que Yui podía hacer era preguntarse qué era lo que tanto le ofendía de su pregunta.

Su pregunta resultaba normal… para los mortales, claro está. A pesar de su aparente juventud, en su torso ya se marcaba los suaves indicios de un abdomen tonificado, el resto de su cuerpo se levantaba con un temple orgulloso. En pocos años, aquella joven fuerza; que ya se enmarcaba en sus músculos, se volvería colosal… imparable. Sin embargo el origen de su pregunta, se concentraba en la ausencia de sus piernas, porque aquel niño remplazaba aquella extensión del cuerpo con una majestuosa cola.

Las escamas parecían el reflejo del mismo océano, no había color para describirle, ni palabras que pudieran explicar las extrañas formas que su cola parecía dibujar. Sus escamas no se encontraban estoicas, sus singulares colores jugaban ante los ojos de quienes le miraran, era como ver un oleaje calmado, era tan fácil perderse en aquella hermosa ilusión.

–Creo que es fácil vislumbrar que carezco de atributos femeninos– farfullo con molestia– ¿sirena? ¡ha! esas insulsas aletas que tienen no hacen rival ante la mía– se mofo sin contemplación– te equivocas humana, yo no soy una sirena, disto de vivir entre sus rumores sin igual, de sus caracteres vanidosos, de sus gusto por las joyas.

Finalizo aquel discurso cruzándose de brazos mientras miraba pensativo hacia el océano.

–son criaturas hermosas, la he visto antes– hablo suavemente Yui– pero oírte describirlas de tal forma– rio levemente mientras ocultaba su sonrisa tras el dorso de su mano– me hace creer que no son tan bellas de corazón.

Aquello llamo la atención del niño, quien se girópara verla con sorpresa. Le contemplo por pocos segundos, puesto que una pequeña sonrisa afloro en sus labios, y un brillo inundo sus ojos.

–Eres extraña mortal– determino con alegría mientras dejaba escapar una corta risa–¡me agrada!– finalizo con otra sonrisa– pero… se supone que los humanos no pueden llegar a este lugar– sus ojos se volvieron curiosos– estas tierras se encuentran protegida por el poder de los dioses, y solo ellos pueden llegar hasta aquí– sus pupilas parecieron contraerse momentáneamente, como si un recuerdo regresara– este lugar fue creado para albergar a las deidades que se vieran imposibilitadas de seguir con sus obligaciones, es un refugio… para aquellos que necesitan olvidar.

–Llegue aquí cuando tenía seis años– explico Yui– no tengo idea porque o como llegue aquí, pero estoy feliz de haberlo hecho– sonrió deslumbrantemente sin percatarse del sonrojo que se formaba en su inesperado visitante– Nii-san dice que era mi destino encontrarlo, porque fui la luz que elimino su desdicha, y él la esperanza que disolvió mi soledad– la devoción con la que hablaba era… estremecedora, sus ojos lucían una felicidad sin límites, una que le hacía sentir envidia , porque ella lucia radiante y el solo podía preguntarse cómo se sentiría amar de aquella forma – Yo quiero mucho a Nii-san

Tal vez, solo tal vez; aquella niña de ojos gentiles, podría enseñarle lo que era querer de verdad. Amor… esa palabra siempre había estado llena de mentiras, aquellos que querían sin importar quien eras, que no desaparecían en la desgracia, que te acompañaban en las frías y duras batallas; aquellos seres, nunca los había conocido, no creía en ellos. Pero Yui; de alguna extraña y misteriosa forma, le hacía que pensar que existían, porque ella lucia como la prueba de que el amor incondicional no era un mero mito.

Su cola desapareció hasta que se volvieron aquellas extremidades que anteriormente le faltaban, en sus caderas se cernía una tela que caí con simpleza hasta sus muslos. Con paso seguro camino hasta Yui; a pocos metros de distancia, tomo con gentileza sus manos y la estrecho firmemente.

–yo soy Poseidón, Yui-chan

Unos dientes perlados se mostraron en una sonrisa sincera… la primera en mucho tiempo… y con suerte, no sería la última.

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–Zeus… en que puedo ayudarte

Se situó frente al rey del olimpo, mirando expectante por su respuesta. Pocas eran las ocasiones como aquella en la que era llamado, normalmente siempre resultaba un desastre sus encuentros con otro dios, por eso prefería ignorar la existencia de cualquiera de ellos.

–Ha llegado a mí un rumor– contesto con lentitud buscando algún sus gestos– una niña humana se encuentra bajo tu crianza… en Otelia, un lugar al que solo los dioses pueden acceder– enarco una ceja en claro signo de interrogación–¿Qué puedes decirme sobre esto Ares?

Comenzaría a negarlo; estaba seguro, trataría de ocultar la existencia de la mortal. Lamentablemente para él, sabía que no era un rumor infundado, Artemis había ido a cazar cuando le vio con la niña; y ante el comentario que esta hizo al regresar, le pidió mostrarle sus recuerdos. No podía ver más que una silueta borrosa, pero era sin duda una niña humana la que estaba en compañía de Ares.

–es cierto

Suspiro, no era un deber fácil vigilar que los demás dioses no rompieran las reglas, o pusieran en riesgo sus existencias.

–no trates de negar… espera ¿Qué dijiste? – Sus ojos sagaces giraron a verle incrédulo– Ares, explícate

–desde hace cuatro años que la cuido, no me importa si es mortal, es mi Imouto– su voz comenzó a destilar una clara advertencia– tócala y hare que te arrepientas de haberlo hecho.

–Después de todo eres el dios de la guerra– murmuro Zeus con semblante apacible– tus increíbles dotes de lucha te hacen un enemigo poderoso –bufo sin gracia –pero en realidad no planeo arrebatarte a la niña

–No vine por una mera visita de cortesía– exclamo molesto

–Y yo no te llame para tener una– repuso Zeus– ¿has escuchado del acontecimiento que se dará en diez años?

–Habrá una reunión con las diferentes etnias de dioses que existen alrededor del mundo– sus ojos zafiro chispearon con humor– todos hablan de ello

–Cierto– acepto Zeus sin más– pero no es una simple reunión… te he llamado por que tal vez esta información te interese– se levantó y con un golpe de su cetro un chispeante fuego azul les rodeo–entre los egipcios se ha alzado una profecía, parece ser que hay un humano digno de la inmortalidad, sus cualidades únicas traerán el fin de nuestro conflicto con los demonios y nos llevara a una era de paz.

–Esa reunión– musito Ares con la compresión llegando a él –en realidad es…

–una competencia– finalizo Zeus– humanos elegidos por los dioses del mundo entero vendrán para demostrar si en ellos yace tal poder, pasaran por pruebas, y con suerte, no tardaremos en descubrir quién es el elegido.

Ares pensó en Yui, era cierto que le estaba enseñando los dones de la lucha, y con orgullo podía decir que progresaba con rapidez en el adiestramiento de armas. Sin embargo lo hacía con el único propósito de enseñarle a defenderse, no con intenciones de enviarle a una competición que podría volverse peligrosa, aunque podía sentir que Zeus estaba a punto de ordenarle unas palabras que se negaba a escuchar.

–ni pienses…

En vano trato de disolver cualquier pensamiento peligroso que rondara por su cabeza, pero él le interrumpió rápidamente sin lugar a replicas.

–Quiero que tu humana participe

Y el último pensamiento razonable de Ares se enfocó en Yui, ¿Zeus quería que compitiera?... era hermana del dios de la guerra, por defecto en pocos años sería mejor que cualquier general existente, y Ares podía estar muy seguro de una cosa, ella iba a arrasar con ellos si se empeñaban en hacer que compitiera.

Diez años era un largo tiempo, Y Ares iba hacer que Zeus jamás volviera a decirle humana de forma tan despectiva a su Imouto.

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Lo más gracioso es que creo es que Zeus ni siquiera lo hizo con esa intención, pero Ares ya tomo como algo personal el que le dijera "humana" … entendamos que es su llameante sobreprotección de hermano Mayor el que le hace defender a su hermana ante la más mínima ofensa aparente XD

Disculpen si tarde, pero como no había planeado hacer más capítulos aparte del primero, pues… lo que actualizo sale recién horneadito XD (razón por la que tal vez falte que alguien me edite para checar que no haya fallas ortográficas) pero espero que no tenga grandes errores en la redacción :P

Me mandaron bastante propuestas, y aun que no pude usar todas, les agradezco por tomarse el tiempo de opinar. Y ojala les haya gustado mis decisiones finales respecto al capítulo tres.

Me acabo de acordar de algo… de los Fanfiction de Kamigami no Asomi; en lo que respecta en español, somos la historia con más review… un aplauso para todas ustedes que nos hicieron llegar a los 23 Reviews en apenas dos capitulo… sigamos así para ser el primero en todas las lenguas, y destronar a los de habla inglesa… ok no XD pero enserio muchísimas gracias por comentar, me hacen sentir orgullosa y muy feliz

Levante la mano a quien le gusto la aparición de Poseidón… uno al que planeo volver caliente y sensual en cuanto se vuelva mayor (fuera del tema, pero tenía que decirlo XD)

¿Les gusto la parte de nuestros queridos dioses? Espero que sí, aunque no puse al club de Fans de todos, imagino que se dan una leve idea… no lo escribí, pero en cuanto a Thot, me lo imagino siendo el tutor de la bola de "idiotas", pero siendo maestro en la universidad (porque él tiene tanto que enseñar de su sabiduría XD ) y teniendo un club de fans que le lleva sopa de judías rojas las 24/7. Ok, tal vez ponga eso en el siguiente capitulo :P

Esta nota de autor se está volviendo increíblemente larga D: … debo abreviar.

Por ultimo quiero decir que el reencuentro no se dará en la misma edad en la que Yui partió… tengo ganas de que tenga los veinte años cumplidos, y sea una mujer que levante pasiones y los celos de su Aniki… no sé qué opinen de esto, yo creo que sería genial, pero agradecería que me dieran su punto de vista.

Muchas gracias por su reviews a: Aoi Black,Kazy Tailea, Cassis9313, Kisha-Hyuga, otakusam, Lady Kozato, Guest, Frida Cuellar, LeyVi , Cinthya, REDSKY, lodv, Eru Ely Days, samara , RosaDelSur