3- Un para siempre
Con el nerviosismo propio de alguien que ha sido sorprendido haciendo algo prohibido, Ranma intentó abrir la puerta de su departamento tan torpemente que las llaves se cayeron un par de veces.
- Déjame a mi - Le dijo la joven de cabellos azulados mientras con un gesto dulce le quitaba el llavero de las manos al atormentado pelinegro, sintiendo de paso que ambos estaban completamente helados de los nervios. Para calmar un poco lo tenso de la situación ella lo vió y le sonrió a la vez que abría la cerradura.
Ranma la miraba como preso de un sueño que jamás llegó a realizarse. La había imaginado cientos de veces parada allí, al pie de su puerta pero no como visitante sino como la mujer de la casa, llegando con los niños de la escuela, o quizás cansada luego de un largo día de entrenamiento o simplemente esperándolo allí hasta que el llegara del trabajo para recibirlo a besos.
- Hey! Oye! Pero que perdidos nos quedamos eh... - Bromeaba Akane por el estado "vegetativo" en el que Ranma quedó sin saber en qué estaba pensando.
- Vamos peleonera, entra... Bienvenida y... Espero que el lugar sea de tu agrado - Fueron las palabras de recibimiento que el joven le dio a su huésped antes de ingresar.
Encendió la luz y ahora la que se quedó en completo silencio con la mandíbula desencajada al ver lo que vio fue ella. Tal fue la impresión que hasta sus ojos quisieron traicionarla humedeciendo su mirada.
***Flashback 7 años antes***
Sentados en la banqueta de aquel parque como cada tarde desde hace ya 8 meses se encontraban nuestra pareja favorita de Nerima. Soñando, imaginando y planeando entre besos y sonrisas como sería su vida en un futuro nada lejano.
- Y tú como imaginas nuestra casa Akane? Has criticado tanto mi sueño de hogar perfecto que tu me dirás! - Decía Ranma picandola un poco sarcástico.
- Pero es que solo en tu cabeza una casa es parecida a un gimasio o un dojo! Mira que máquinas ejercitadoras en la sala... Que creativo eh!
- Yaaa deja de tumbar mi sueño y habla tu... Dale, como sería...
La joven Tendo entrecerró los ojos mirando al horizonte y sonriendo comenzó a soñar - El verde...
- Mmm? Verde?
- Si... Verde... Me fascina el verde en todos sus tonos. Las paredes de la casa serían verde aceituna con crema y ciertos detalles en verde caña...
- No te entiendo una palabra de lo que me estás diciendo... Para mi verde es verde y ya.
- Ah que básico... Que raro en ti. - Decía bromeando - Bueno déjame seguir... Me encantan los detalles chinos, los cuadros, los abanicos gigantes... Ah! Quiero un jarrón enorme en la esquina junto a la ventana.
- Que ventana?
- La que tendremos en la sala bobo! Quiero un jarrón allí y una mesita de centro con muchas fotos nuestras y de los niños.
Ante este comentario Ranma solo se sonrojó y miró para otro lado. La chica al darse cuenta de lo que provocó en él con su comentario simplemente se acercó a su oído, le dijo un dulce y suave te amo, seguido de un beso de esos que a el le fascinaban.
***Fin del flashback***
Entró sin decir una palabra al departamento mirándolo todo con incredulidad infinita - Por dios Ranma!
- Que... - Preguntaba fingiendo desinterés.
- El jarrón, la ventana... los... los cuadros chinos - Con emoción la joven iba percatandose de cada detalle que había en aquel sitio y recordaba de a poco esa conversación de hace varios años con el amor de su vida.
- Si... si el jarrón, la ventana, la mesita, el bendito color verde en sus 8 tonalidades - Dijo con el sarcasmo a tope haciendo ademanes más que delicados para hacerla reír - Dios... Ni cuando me convertía en Ranko sabía de estas cosas.
Akane no pudo aguantar la risa, no era de burla sino de alegría, de nostalgia y felicidad al ver que su sueño no se quedó solo en sueños... El! La persona que juraba y había olvidado todo lo vivido con ella, lo hizo posible a pesar del tiempo. Era eso o... o no, cabía la posibilidad de que todo esto sea una casualidad.
- No vayas a pensar que.. eh.. - Sobresaltado aterrizó en frente de Akane para negarle a toda costa que había hecho un pequeño tributo a su memoria al crear este departamento tal cual ella lo soñó hace años pero ante la mirada dulce de esa muchachita que hasta hace nada lo volvía loco lo detuvo - Sabes que? Si, Piénsalo... Cualquier cosa que estés pensando de mi ahora, dale, piénsala no te negaré nada - Dijo en el tono de voz más resignado que pudo.
La peliazul solo rió con todas las ganas quien sabe si de nervios o de esas esperancitas que estaban comenzando a germinar dentro de su corazón. Dejó su bolso sobre el sofá y se sentó en media sala con ojitos soñadores a contemplar detalle a detalle aquel lugar. Por un momento imaginó que estaba en su hogar, allí, feliz con el hombre de su vida compartiendo el tan tedioso "día a día" para algunos, pero que para ella de la mano de Ranma lo significaba todo.
El joven de la trenza quiso aligerar un poco más el ambiente y sirvió dos tazas de su te favorito, que por supuesto ella recordaba y mientras los colocaba sobre la mesita de centro se fijó que algo estaba caído en el piso y llamó su atención, pero más lo alertó el grito de Akane subida en el mueble escarbando desesperada entre los cojines - Dios mío, mi pulsera! Tu piedra! Ranma tu piedra! La perdí!
El chico la miró extrañado - Mi piedra?
- Sii... Digo, no! Ay noo no, perdí mi pulsera Ranma - Renegaba a punto de llorar cuando saltó del sitio y se volvió a colocar el bolso en el hombro dispuesta a irse - Voy a buscarla, en esta ciudad no se pierde nada!
- Hey, heyy, heyyy! Loca! Detengase! Tu pulsera es de cobre?
- Sii, sii!
- Con una piedra transparente pequeña! Oye!
- Donde está! Damela!
Sonrojadísimo quedó el muchacho cuando Akane lo tomó del cuello de su camisa para sacudirlo exigiéndole la devolución de su accesorio y sin darse cuenta pegarlo demasiado a su cuerpo y a sus labios, cosa que el juraba y no le movería un pelo ya, pero resultó todo lo contrario.
Sin decirle palabra alguna levantó su mano enseñándole la pequeña pieza de joyería artesanal viendo asombrado como ella se la arrebataba con desesperación como si aquel fuera el bien más preciado que poseía en la vida.
Unos segundos pasaron y de los nervios sería pero no podía volversela a poner cuando la chica se percató de un par de calidas manos rodeando su muñeca.
- Déjalo... Yo lo hago
Le dijo en voz bajita a la vez que le colocaba el adorno.
Ella clavó sus verdes y profundos ojos en el muchacho acariciando con su otra mano la piedra que llevaba puesta como con la mirada perdida. Ranma solo sonrió un tanto incómodo preguntándole con voz dulce - Sucede algo?
La joven movió la cabeza diciendo que no.
Unos minutos después mientras compartían algo de incómodo silencio, el azabache suspiró hondo con su taza de te en la mano mirando por la ventana y se atrevió a preguntar de nuevo - Por... por qué dices que esa piedra en tu pulsera es mía Akane? Yo... No recuerdo haber usado...
- No la usaste nunca...
- Entonces?
- Larga historia...
- Creo que al menos esta noche tenemos algo de tiempo verdad? Todos están fuera y estamos cómodos aquí o no?
Ante tan caballerosa respuesta ella solo se ruborizó asintiendo dispuesta a contarle la historia bebiendo también de su te - Hace dos años... Cuando yo estaba... Eh... Bueno eso no importa, hace dos años viajé a China. Justamente a Jusenkyo...
Ranma frunció un poco el ceño ya que la chica siempre le dejó claro que el lugar sobre la tierra que ella más detestaba eran esas pozas, ya que por culpa de ellas lo había perdido la primera vez. Ella se dio cuenta de la cara del joven y sintió la necesidad de explicarle.
- Fui únicamente como turista, nada importante... No... No es que me encante el sitio. Pero ese no es el punto... Estaba en la zona de las montañas, en medio de la nada realmente, y al caminar sentí a alguien tomarme de la mano. Detuvo mi marcha llamando mi atención...
- Y se ganó un buen golpe de mazo sea quien sea...
- Cállate y escuchame si no quieres que ya no te cuente nada...
- Ok ok... Perdón... Prosigue
- Bueno, era una mujer extraña, claramente no era asiática como nosotros pero hablaba de manera entendible el japonés. La miré a los ojos muy muy extrañada y antes de preguntarle que sucede me dijo: "Tu te vas a reencontrar con tu pasado".
Al escuchar esto Ranma se asombró y no pudo evita sentirse mal por pasar de ser el casi esposo de esa mujer a simplemente su pasado. O peor aún, quizás y ni siquiera hablaba de el y el ya estaba haciéndose ilusiones.
- Tu... Tu pasado? - Preguntó para indagar un poco.
- Esa misma fue mi reacción, y ella me contestó que si no le creo siempre lleve conmigo esta pulsera con esta piedra de cristal transparente que ves aquí y que ella me guiará a ti... digo, a ese pasado en el momento que menos lo espere y pues...
- Pues aquí estamos... - Interrumpió el joven mirándola de reojo - Akane...
Hubo un silencio incómodo durante un par de minutos hasta que tomó valor - Akane, seguiste pensando en mi aún a pesar de...
- Lo sabes?
- Lo se... Se que estás...
- No digas nada Ranma... Simplemente te estoy contando todo como fue... Es todo. Y ya cumplió su misión seguramente por eso es que se me cayó aquí, y será mejor que me vaya antes de que papá...
- Akane sabes que no llegará nadie a tu casa hoy, me lo dijiste hace rato - Le dijo tomando su brazo evitando que se ponga de pie, pero dándose cuenta de su comportamiento la soltó y le dijo en voz suave - No te vayas, aún hay cosas que hablar...
- Cosas como que ambos tenemos la culpa de todo... - Soltó la joven mirando al piso sin enfrentar la mirada del chico.
- Akane tu jamás me diste la oportunidad de decirte las cosas como eran! Tu siempre tan apresurada y...
- Y te esperé Saotome! Septiembre! En septiembre se suponía que ibamos a formalizar todo y ni siquiera me habías pedido ser tu novia!
- Es increíble que nuestra vida haya dado un vuelco por un simple formalismo!
- Formalismo?!
- Si Akane! Formalismo! Las personas no van por la vida haciéndose felices, compartiendo tiempo juntos y dándose los besos que nos dábamos solo por que son amigos! Era obvio que si bien ya no estabamos prometidos por obligación pensé que lo éramos por decisión propia!
- Pero tu me dijise que en septiembre ibas a...
- A formalizar Akane lo se! Simplemente y quizás por estar tan metido en mis entrenamientos no le di la importancia tan grande al hecho que lo sepan los padres de ambos, pero mis sentimientos siempre han sido sinceros...
- Tan sinceros que no me buscaste ni una sola vez cuando decidí alejarte!
- Me dejaste muy claro que no querías junto a ti a un ser tan egocéntrico y altanero, me dejaste más que claro que no veías futuro a mi lado, sea como sea Akane tu estudiaste, tienes un título y ahora aparte de llevar el dojo de siempre administras el de tu hermana por lo que supe.
- Por lo que veo estás muy bien informado...
- Todo lo que se trate de ti Akane, todo... Siempre ha sido importante para mi...
Al decirle esto Ranma la miró de la misma manera en la que hace años la miraba, con la misma detestable manía de besarla sin tocarla. Solo con posar sus ojos sobre los labios de la nerviosa chica quien reaccionó para seguir peleando - Y eso que rayos tiene que ver! Acaso no ibas a heredar los dojos?
- Tus dojos Akane! Yo no tenía nada para ofrecerte o al menos para que te sientas orgullosa de mi!
- Siempre estuve orgullosa de ti! Siempre fui la única que confió en ti sin esperar nada Ranma!
- Pero tu te merecías más Akane y yo no era quien te podría dar una vida así... Sino el idiota de...!
- Si vamos a eso yo puedo decir lo mismo de ti! También supe que no estás solo! Por que si vamos a eso, hasta casamiento ya propusiste y todo!
- Como... Como es que sabes eso!?
- Lo se! Lo se y punto! Y el como me haya enterado no es de tu incumbencia!
- Eres una malcriada hasta para decir las cosas!
- Cállate Ranma! Por que no te lo permito!
- Malcriada! Eres una maleducada Akane! No se puede hablar contigo de ninguna manera que siempre logras sacarme de mis casillas!
- Ya ves... Es un don que no pierdo ni con los años - Le decía sarcástica la peliazul para avivar más la pelea - Y no me grites! Que detesto me hablen de ese modo!
- Pues de malas! De malas por que si nadie hasta ahora te ha sabido frenar y enseñar a comportarte pues sabes que ese único ser sobre la tierra soy yo!
- Ah si? Sigue soñando!
- Sabes con que es lo único que he seguido soñando todas las noches desde que te fuiste de mi?
- Con qué!? - Preguntó furiosa a punto de golpearlo con una silla.
- Con esto...
Los ojos de Akane se abrieron desmesuradamente al sentir una vez más y después de tantos... tantos, tantos años, la suavidad de la única boca que encajaba a la perfección con la suya, la humedad de aquellos besos que nunca olvidó, la tibieza de las manos del hombre de su vida rodear su cintura lentamente para aproximarla más a el.
Ranma en cambio no podía creer el atrevimiento que había tenido, la estaba besando! Y hasta ahora ni golpes, ni berrinches, ni gritos. Aquella fiera inquieta que hasta hace unos segundos quería verlo muerto en plena discusión ahora era la causante de sus acelerados latidos y de esa sensación tan deliciosa que es besar con todas las ganas y así, tan despacito, tan pausado y al comienzo tan acelerado.
Solos en aquel lugar no había compromiso alguno que pese más que aquel amor, no habían ni 20 ni 19 días que valieran la pena recordar, solo los dos y aquel imán que les impedía separar sus labios el uno del otro.
Lentamente las caricias se fueron intensificando. Ya no eran ningunos adolescentes y a estas alturas ciertas ropas estaban sobrando. Sin darse cuenta en que momento sucedió ya estaban sobre una enorme y suave cama que sin pensarlo iba a ser testigo del máximo amor.
Las manos no eran algo que en este momento podían controlarse, ella se negaba con pequeños gemidos y trataba de detener las inquietas caricias de su gran amor, sin embargo entre tantos besos la cordura fue algo imposible de conservar. Momentos después todo se transformó en una batalla de piel, atrás quedaron la camisa azul y pantalón gris que él usaba y ni que decir del corto vestido blanco que la joven llevaba, ahora al menos en ella, todo se resumía a un hermoso conjunto de ropa interior blanco, digno de las admiraciones de Happosai. Este no duró nada en el cuerpo de la ojiverde y ahora lo único que la cubría eran los besos y las caricias de su amor del pasado y de su presente.
Se pedían, se reclamaban, aquellas veces en las que siempre estuvieron a punto de estar juntos para toda la vida y nunca sucedió, todas esas ocasiones en las que estaban solos y no llegaron a amarse por una u otra razón. Esta era la primera vez y lo entendían. Sus cuerpos, sus formas, se acoplaban a la perfección la una con la otra, sus respiraciones parecían estar sincronizadas y la intensidad con la que se miraban al momento de atreverse a mucho más los estaba acabando en vida.
Sin esperar un minuto más y a pesar de que ella todavía falsamente se resistía esa deliciosa mezcla entre amor, pasión, ganas y deseo se personificó en dos almas y un solo cuerpo. Perdidos en ese remolino de sensaciones que la vida les debía únicamente se escuchaban respiraciones agitadas y muchos "mi amor" volando por aquella habitación. Cada vez que el la amaba sostenía fuertemente su mano, juntaban sus miradas, sus labios, sus vidas. Entrelazaban sus dedos en un intercambio contínuo de pasión lleno de ternura y a la vez de su característica agresividad. Todo fue tan ideal, todo fue tan perfecto que ni siquiera hubo un segundo donde el remordimiento se haga presente. En medio de tanto amor llegaron juntos al punto máximo, donde al fin después de tanto tiempo se pertenecieron. Despertaron de esa dulce manera de morir enredados entre sábanas blancas, sonriendo, felices, beso a beso y todavía con las manos entrelazadas.
Recuperando un poco el aliento Ranma la miró casi idolatrandola pensando muy bien lo que le iba a decir antes de que menguen todas sus energías.
- Estarás de acuerdo que de ahora en adelante no podemos ser nunca de nadie más...
Akane lo miraba entendiendo muy bien lo que el muchacho quería decir - Ranma... Yo...
- Me amas Akane?
Asintió.
- No vas a separarte de mi nunca más, te lo juro. Nunca más! Y ni yo voy a casarme en 20 días, ni tu volverás al lado de Ryoga. Jamás entendí por qué te casaste con el pero no!
- Estás consciente de todo lo que eso representaría para nosotros? Para todos! Ryoga, Kaori...
- Akane... Ranma... Somos tu y yo mi niña, solo tu y yo... Y si antes no lo hicimos pues a partir de hoy es totalmente diferente. Este amor no conoce el olvido ni estando en brazos de otros.
Hubiera sido hermoso saber que el tiempo pasó y ni Ranma se casó con Kaori, ni Akane volvió de su separación junto a Ryoga. Que esta historia venció. Y aunque el verdadero amor al final nunca se apagó y lamentablemente involucró ciertos daños colaterales, si ellos no se atrevían? Quién iba a decirles si ese camino los llevaría o no a la felicidad?
Pero tristemente la vida día a día nos enseña que cuando ya se juegan ciertas cartas, se gana o se pierde, sin retorno, sin vuelta atrás.
Pasaron otros muchos años y todavía al mirar al cielo ese recuerdo quema, aún Akane ve en su hija el recuerdo de su más grande amor, de su único amor. Aunque su lugar sea junto a quien escogió para compartir la vida. Ryoga.
Todavía al sonreir Ranma siente que aquel segundo de alegría le pertenece a otra, aún de la mano de Kaori, aún con sus hijos... Escucha cada tanto noticias de su Akane, que está bien, que es feliz y al saberlo el también es feliz, por que la recompensa que la vida les dio es mantener vivo ese amor dentro de sus corazones día a día, año a año como si fueran eternos aquellos 16 años donde se conocieron. A diferencia de muchos que logran tener a quien quieren al lado y con el tiempo se extingue la llama, dejando que la rutina y el diario vivir vuelva una simple costumbre lo que un día fue un gran amor, provocando mucho dolor en el proceso.
Pero esta historia, ni los recuerdos, ni el tiempo, ni otras caras, ni los años, ni los daños, lograron arrancar de ese par de almas que se amarán hasta que uno de los dos deje de respirar, siendo esta la vida que ellos eligieron recordar... Con la memoria... y el corazón.
Y quien sabe, quizás... quizás algún día.
***Fin***
Buenas noches mis queridos amigos! Los que ya me conocen sabrán que amo! Aaamo los finales felices, de hecho todos mis fics aunque lleven drama por montones tienen un hermoso y caramelizado final feliz :'D Pero esta vez, por primera vez en la vida, quise dedicarle un tiempo a esa mitad de la población humana que vive una historia pero con un amor clavado en el corazón que no lo quita ni el pasar de los años. A esas personas que tienen una vida normal, son esposos, son padres, son felices, perp siempre suena una canción o pasan por algún sitio y sonrien pensando en un nombre sin lugar a dudas. Este es un pequeño homenaje a esas historias que jamás se escribieron y jamás se escribirán y solo viven en lo más profundo de nuestra "Memoria" como es el título de este fic.
Los invito a sonreir pensando en esa persona, los invito a permitirse recordar solo esta noche y ya mañana regresar al mundo real. Los invito a escuchar esa canción que no han oído en años o que han evitado escuchar por miedo a que aún duela, los invito a dejar salir por un segundo esa sensación tan dulce de pensar cómo hubiera sido nuestra vida junto a aquella o aquel innombrable.
Quizás no dejen un review pero solo quiero saber que logré de una u otra manera regresarlos a aquel tiempo de su vida donde fueron felices plenamente, sin pensar, sin nada más que sentir.
Este fic tuvo un pequeño conjunto de canciones que lo inspiraron:
-Memorias - Erreway
-Volverte a ver - Chenoa
- La estrategia - Cali y el Dandee
- Amnesia - Mojito Lite
- Donde se esconde - Mojito Lite
- Todo tiene un final - Mojito Lite
- Perderte de nuevo - Camila
Y bueno, eso es todo mis corazones, nuevamente me disculpo si dejé un mal gustito a recuerdo con esta historia xD
Un beso gigante! Nos leemos en algún momento y lo haremos especial :)
SaeKodachi47
