Pasó una semana entera y todo normal, bueno dentro de lo que cabía pues en mi casa creo que los últimos temas de conversación frecuentes era Royce King II.
Habíamos ya terminado de almorzar cuando mi madre se levanto de la mesa, fue por una pequeña canasta y empezó a llenarla con la comida que había quedado.
-Rosalie… ¿podrías ir a arreglarte para que le lleves el almuerzo a tu padre?-dijo mi mama algo avergonzada-es que bueno… este… se me olvido dárselo esta mañana.
-Mmmmm mama ¿por qué no va Rossel y se lo lleva?
-Hija por favor no quiero entrar en detalles.
-Bien.
-He este hija…¿me harías un favor?-dijo algo dubitativa por mi reacción-me gustaría que te pusieras ese vestido blanco que te obsequio tu padre hace poco, me encanta como te ves con él.
-Bueno está bien mama lo que tú quieras.
-A y bueno me parece que tienes el cabello algo enmarañado hija, ve báñate y ahora subo a alisártelo.
-mmm ok.
A mi madre le gustaba que me viera bien pero hoy estaba un poco más interesada, bastante más interesada.
Me bañe rápidamente, mi madre me aliso el cabello recogiéndolo en una elegante y hermosa moña, mientras salía de la casa escuche a mi mamá decir "suerte hija", pero no estaba segurá de si en verdad lo había escuchado así que no comente nada.
Decidí caminar hasta el banco al llegar note que en la recepción estaba Royce hablando con la secretaria, en cuanto me vio se acerco a mí.
-Rosalie que gusto verte de nuevo por aquí, pensé que no vendrías mas nunca-dijo con cierto entusiasmo besándome la mano.
-Buenos días Joven King.
-Por favor dime Royce-me sonrió.
De repente todo encajo en mi mente, claro mi padre había olvidado el almuerzo a propósito solo para que me encontrara con el tal Royce.
-Ok entonces Royce.
-Qué raro verte por aquí.
-Es que mi papa olvido su almuerzo…bueno fue gusto verte ya me voy.
_¡Espera!-dijo tomándome del brazo-puedo verte esta noche, digo si no tienen problema tú y tus padres.
-claro que puede-dijo mi padre acercándose a nosotros.
-Bueno allí esta tu respuesta-le dije a Royce.
-En ese caso paso por ti a las siete-me sonrió.
-Hasta pronto-dije.
Le entregue el almuerzo a papa y en seguida me regrese a casa, le conté a mi madre lo que me había pasado, encantada me ayudo a arreglarme.
Estaba radiante me puse mi mejor ropa, me había enrulado en cabello y colocado unas joyas espectaculares; Royce fue muy puntual y a las 7 ya estaba tocando la puerta de mi casa.
- Estas hermosa-dijo besándome la mano.
-Gracias.
Comimos en un restaurante hermoso "el más caro de la ciudad", se comporto de una manera tan encantadora, al final de la cita me obsequio una rosa, con una nota que decía: "espero que esto se siga repitiendo hasta siempre"
Sin darme cuenta habían pasado ya un mes, en el que pensé que Royce y yo nos conocíamos lo suficiente como para comprometernos, habíamos pasado un mes entero como novios, todos los días me obsequiaba una rosa, una nota y me llevaba a lugares increíbles, a sus fiestas de la ciudad de la alta sociedad, a su casa que era realmente grande y cenábamos con sus padres, al final de el día me llevaba a casa y aun así estaba feliz iba a ser la señora de King, pero sentía que algo faltaba en mi: ese sentimiento de que daría todo por el Amor.
Era viernes en la tarde, ya llevaba un mes y medio comprometida con Royce y pronto nos casaríamos, aun no lo podía creer tendría mi propia familia al fin. Como de costumbre estaba en casa de Vera, Henry estaba hermoso y empezaba a dar sus primeros pasos; había anochecido ya y estaba comenzando a nevar, el esposo de Vera se ofreció a acompañarme a casa pero decidí irme sola.
A una cuadra de mi casa había un grupo de hombres alrededor de una farola, parecían embriagados, comencé a caminar más rápido por la otra calle cuando escuche su voz gritando mi nombre.
-¡Rose!-dijo riendo.
Todos comenzaron a reírse como completos idiotas, estaban muy bien vestidos como para ser borrachos. Me di cuenta de que eran Royce y varios de sus amigos también adinerados.
-¡Aquí está mi Rose!-grito mi príncipe, al tiempo que se carcajeaba con los demás y parecía igual de necio-Llegas tarde. Nos estamos muriendo del frio te hemos esperado mucho tiempo.
Estaba realmente perpleja y paralizada viendo a Royce así tan bebido, jamás lo había visto tomar mas que una copa de champan en las fiestas a las que íbamos.
-¿Qué te dije John?-dijo Royce mientras me acercaba a ellos tomándome un brazo, John era un nuevo amigo de él que había llegado de Atlanta-¿no es mas adorable que todas tus beldades de Georgia?
John era moreno de cabellos negros, me estudio con la mirada como si me fuera a comprar.
-Es difícil decirlo-dijo arrastrando las palabras-Está totalmente tapada.
¡Oh oh!, ¿que pasara ahora?, bueno creo que ya tods sabemos que pasara u.u, aun así si quieren saber que se me ocurre para narrar tan triste momento estoy en espera de reviews :). No tengo mas por decir salvo que espero que mi historia les este gustando. Bye :*
