Pensaba subir esto la semana que viene, pero acabo de salir de un examen con la adrenalina por las nubes y can´t control myself.
3# Libertad
Verano.
Calor.
Limpieza general.
Calor.
Cuarto de Nami.
Calor.
Entre el escritorio a rebosar de mapas y minas de grafito y la cómoda.
Calor.
Más de dos semanas en el Going Merry y no descubrió el tocadiscos hasta ese día, mudo y chisporroteando magia bajo una pañoleta de seda, sin un solo rasguño, y eso que esa misma mañana los había despertado un bombardeo contra el casco del barco (que resultó ser un grupo de tortugas gigantes que se había salido de la corriente, rumbo al North Blue).
— ¿Sabéis lo que es?
Luffy hizo un ruidito con la lengua que a Nami le hizo contener la respiración y se acercó a investigar. Parecía un cuerno de guerra, pero no estaba seguro.
Usopp sonrió tanto que le salieron mil hoyuelos y dio un paso adelante.
—Es un tocadiscos—suspiró casi sin voz, con recuerdos que dolían un poco tras las costillas porque ahora no eran más que eso, recuerdos revoloteando en su sonrisa, en la sonrisa de dientes rectos de Kaya (que él mismo había decidido que tendría que convertirse en un recuerdo de manera transitoria), hasta que un día que temía y anhelaba a partes iguales dejaría de serlo—. Creía que Kaya tenía solo uno.
— ¿Sirve para algo?—cuestionó Zoro, mirando el artefacto con ojo crítico.
—Veamos… ¿os gusta Mala hierba Marley?
Luffy silbó y estiró tanto los brazos que estos se le salieron por la puerta.
Fuera el horizonte se difuminaba entre pinceladas naranjas y manchurrones añiles.
Las primeras estrellas comenzaban a despuntar, como pequeños tesoros cosidos al firmamento.
— ¿El pirata de las rastas? ¿El que invitaba a sus enemigos a un cigarro muy grande y al final se olvidaban de pelear y acababan todos cantando y bebiendo ron?—Usopp asintió con vehemencia—. Shanks estaba borracho cuando me contó que lo conoció cuando tenía mi edad, así que no sé si es verdad—Zoro y Sanji intercambiaron una mirada. Si llegaran a conocerse, Shanks y Usopp tendrían mucho de lo que hablar—. Necesitamos un bardo, en serio.
—No necesitamos un bardo—Nami con las manos en la cintura y la paciencia por los tobillos—, necesitamos un médico.
—Vaaaale. Primero encontramos al médico y después vamos a por el bardo.
Nami se masajeó las sienes y Zoro rió por lo bajo, pero se le endureció el semblante en cuanto Sanji lo miró con mala cara.
—Kaya y yo solíamos escuchar a este hombre. Aquí hay un vinilo suyo.
Usopp sacó una funda de cartón fino y de ella extrajo un disco grande, negro y plano, mucho más ancho que los discos de Jango. Lo puso entre el fonochasis y la aguja de punta multirradial y un par de segundos después, la música se hizo oír por encima de la marisma y por encima de las gaviotas, dio un nuevo sentido al calor pegajoso de mediados de julio y les subió a todos por la espina dorsal, directa al cerebro y directa al corazón.
Viejos piratas me robaron
y me vendieron a algún mercader.
Minutos después me sacaron
del agujero más cruel.
— ¡LUFFY!—Nami sudaba hasta por los ojos, con el cuello lleno de hollín, demasiado cansada para enfadarse y a punto de sufrir un golpe de calor, y ver a Luffy saltando sobre su cama recién hecha, con los pies sucios e inmune al clima no ayudaba mucho. Cuadró los hombros para propinarle un puñetazo en las espinillas, pero sus reflejos la traicionaron.
Somos una generación que avanza
por el triunfo.
¿Me ayudarás a cantar estas canciones de libertad?
De repente Luffy la había agarrado del codo y estaba saltando con él, como saltó desde el muelle el día en que se unió a la tripulación con un par de toneladas de monederos bajo la camisa y una mandarina y un molinillo sobre la piel del brazo, dejando atrás lo que durante dieciocho años había sido su vida, aquello por lo que había rastros de sangre en sus cien millones de doblones, aquello por lo que a Zoro se le volvió a abrir la herida del pecho, Sanji casi murió ahogado, Usopp tuvo agujetas de tanto correr y Luffy acabó mordido por un tiburón.
Luffy, al que no le interesaban los motivos ni las razones ni las medias tintas.
Luffy, que había tirado abajo la base de los tritones porque uno de ellos había hecho llorar a su navegante al menos una vez e intuía que habían sido más, muchas más.
Ese era el único motivo que necesitaba para hacerlo.
Porque es todo lo que siempre he tenido.
Canciones de libertad.
Tal vez fue por lo conscientes que fueron por primera vez de estar donde estaban (en cuerpo) y ser quienes eran (y alma), por sentirlo todo tan correcto, tan estamos en el lugar adecuado en el momento adecuado, pero Sanji no intervino. Se limitó a comentar que era una buena canción, y rechinó los dientes cuando Luffy, todo castañuelas y batir de pestañas soltó pero Nami, qué más te da, si esta noche te vas a volver a acostar.
Liberaros de la esclavitud mental, nadie más que nosotros puede liberar nuestras mentes.
Porque nadie puede parar el tiempo.
Fue un error de cálculo, piensa. La almohada no salió volando porque ella le diera una patada.
Zoro comentó que la canción le daba ganas de dormir pero que no estaba mal, Sanji murmuró algo relativo a que Zoro tendría ganas de dormir aunque cayeran rayos y truenos y rayitruenos y Zoro se rió con los ojos cerrados y dijo que seguramente.
¿Me ayudarás a cantar estas canciones de libertad?
Porque es todo lo que siempre he tenido.
Canciones de libertad.
Y a lo mejor es eso, y Luffy no ha conocido nada como conoce la libertad.
A lo mejor Sanji siempre la tuvo, pero renunció siempre a ella, hasta que lo conoció.
A lo mejor Usopp esperó por ella como había esperado por su padre, esperó por ellos, por un barco y kilómetros de océano, kilómetros de libertad.
A lo mejor Zoro supo reconocerla en cuanto la vio, porque si la libertad no es saltar un muro y salvar a alguien a quien no le debes nada, Zoro nunca sabrá lo que es.
Y a lo mejor es eso, y Nami necesita la libertad que perdió antes de llegar a tener y que a Luffy siempre le ha sobrado a espuertas.
Canciones de libertad.
La canción es Redemption Song, de Bob Marley -akka Mala hierba Marley-. Me parecía perfecta para ellos y aquí está la prueba. Ojalá os esté gustando el invento, hacía mucho que quería escribir algo así. Un review comentando cualquier cosilla me haría alcanzar el nirvana :)
