¡hola! buenas noches, traigo una nueva actualización y doy las gracias a Nora por leerme, guapa, luego te respondo el comentario ando corta de tiempo pero gracias por leer ;) es un gusto para mí que te haya agradado la historia :D ¡besos!

Capítulo 3

Al llegar a la suite de hotel, Diamante dio la propina correspondiente al maletero. Después de cerrar la puerta miró a Serena en el balcón mirando la playa.

Acercándose muy despacio, Diamante la tomó por la cintura apegando su rostro al cuello.

-¿Te gusta?

-Es muy bonito-Respondió sin más-

-¿Te pasa algo?-Preguntó girándola para verla a los ojos-

-No. Nada-Agachó la mirada-

El hombre le tomó el mentón para hacerla mirarlo. Unos segundos pasaron antes de que hablara.

-Cerramos un buen trato en la empresa y pensé en celebrarlo contigo. Por eso este viaje, para que busquemos un hijo.

A Serena se le heló la sangre "¿Un hijo?" "¡Eso no puede ser!"

-¿Pasa algo mi amor?

-No. Nada, sólo pensaba en lo lindo que es este lugar-Le dijo alejándose de él para tomar una maleta- Quisiera salir a tomar un poco de sol…

Diamante la miró detenidamente y se acercó a ella para quitarle de las manos el traje de baño.

-Serena, no me has respondido lo que te dije.

Serena no alzó la mirada y sin saber qué responder sólo se sentó en la orilla de la cama.

Diamante hizo lo mismo mientras pone una mano en su pierna.

-Sé que no soy el mejor esposo, pero intento serlo. Tenemos tres años de casados y creo que lo más idóneo es que tengamos un hijo-Le dijo fríamente-

-Pero Diamante...-Hace una larga pausa-

Diamante la mira a los ojos y la toma de los hombros…

-Acordamos-Le dijo serio-Que serías mi esposa en todo el sentido de la palabra-Hace una pausa-Que te guardarías para mí y yo para ti-Le dijo acercándose más a su rostro-Y por ende, tendríamos hijos.

-Yo no estoy lista-Respondió Serena fríamente y se levantó de la cama-Lo siento.

-¿Cómo que no estás lista Serena?-La jaló del brazo para que lo mirara-No juegues conmigo te lo advierto-La aprisionó contra la pared-

-Diamante, déjame me lastimas-Intentó liberarse pero no pudo-

Black sólo sonríe ante la mirada de ella y acariciándole el mentón le dice:

-Eres muy hermosa Serena, y me encantas toda tú-Le susurró mientras le acarició el muslo-Te he deseado siempre y tú sólo me desdeñas… ¿Acaso no te he tratado bien?

-Si claro pero… -Guarda silencio-

-Quiero que reavivemos este matrimonio-Acarició su mejilla lentamente-Quiero que seas mía y me des un bebé-Susurró en su oído-

-Haré lo posible Diamante-Se separó de él para retomar el traje de baño-

-Ok-Respondió-Por lo pronto nada de anticonceptivos ni inyecciones-Quitó de su bolsa las pastillas y las tiró a la basura-Alistémonos que el sol espera-Sonrió contento-

A quién no tenía tan contenta la noticia era a Serena. Estaba atrapada en ese matrimonio con ese hombre tan voluble que no hallaba ya qué hacer. A momentos quería pedirle el divorcio y a la vez pensaba en sus padres. ¿Qué dirían ellos?

Si se divorciaba era claro que ya no tendrían los lujos y comodidades a los que estaban acostumbrados. Su hermana menor no podría terminar la universidad y su padre perdería su puesto como gerente en la que era su empresa.

Tenía que pensar bien en lo que haría. Un hijo lo complicaría todo y ella no estaba dispuesta a complicarlo, al contrario, quería salir de esa maraña de engaños y también quería ser feliz.

Ellos estaban disfrutando del sol mientras Diamante deslizaba sus infieles manos sobre el cuerpo de la rubia para ponerle bloqueador y Darien Chiba estaba charlando en el departamento de Andrew…

-Vaya con esos dos, ese Diamante es un cínico, mira que revolcarse con Esmeralda y dejarte a ti colgado con el negocio y para rematar se fue a celebrar con Serena.

-¿Tú conoces a Serena Andrew?

-Sí. Tengo años de conocerla de vista-Encoge los hombros-Es una niña "Bien"

-¿Ah sí?-Preguntó interesado y arqueando una ceja-¿Y cómo fue a parar con Diamante? Digo-Hace una pausa-Si se puede saber.

-No sé bien amigo, pero creo que el padre de ella tenía una naviera y por un mal error estaba a punto, a punto de perderlo todo.

-¿Y Diamante salió al rescate ah?

-Algo así-Rió-Ese Diamante es un ave de rapiña igual que su difunto padre. Incluso hizo lo mismo con su esposa.

-¿Hizo lo mismo?

-Bueno, me enteré que Diamante pidió la mano de Serena en matrimonio como condición de salvar la empresa del señor Tsukino.

-¡Qué gañán!

-Mmm… si. Y el señor Tsukino por no perderlo todo sacrificó a su hija-Encogió los hombros-Después de todo, Diamante ya la cortejaba.

-Pero… ¿Estás seguro que ella no estaba interesada?

-A saber amigo. Esa chica estaba acostumbrada a los lujos, igual y también accedió por seguirlos teniendo.

-Mmm…-Respondió interesado y pensativo-

Andrew lo mira sospechosamente.

-Darien-Le dijo mientras hace una pausa-No me digas que…

Darien se le quedó mirando con una sonrisita torcida, iba a decirle algo pero el timbre los interrumpió.

Andrew se levantó de su asiento y abrió la puerta

-¡Reika amor! ¿Pero qué haces aquí? ¿No que ibas de viaje?

-Se suspendió-Dijo entrando al departamento-Hola Darien, veo que hay reunión de chicos-Sonrió contenta-

-Hola Reika-Se levantó-Sólo vine a saludar a mi amigo, pero ya me iba. Ha sido un gusto saludarte, Andrew-Sonrió-Nos vemos en la oficina.

Darien salió de pronto y se subió a su auto sencillo. El acostumbraba mantener un bajo perfil. Tenía dinero, pero no gustaba de demostrarlo. Pensando en lo dicho por Andrew sobre Serena, se dio cuenta que era una interesada. Pero no lo parecía, no parecía ese tipo de mujer.

Tenía que descubrirlo por sí mismo.

Alejándose a toda velocidad, Darien pensaba en esa rubia que lo había dejado intrigado desde esa noche. Incluso la llamada que le hizo lo sorprendió mucho. Serena era una linda caja de sorpresas y al saber que estaba de viaje con su esposo, no pudo evitar sentir cierta envidia de Diamante, e incluso celos.

Le parecía ciertamente estúpido ese sentimiento, apenas y la había visto y cruzado palabras con ella ¿Porqué él un hombre hecho y derecho tendría envidia de ese idiota?

La respuesta era simple. Serena le gustaba, y le gustaba demasiado más que cualquier otra mujer que haya conocido.

El sol estaba en su punto y Serena se bañaba en la alberca junto a su esposo cuando una mano la rozó suavemente.

-¡Mina!-Se alegró al ver a su amiga- ¡Amiga mía!

-Hola Sere. Hola Diamante-Saludó distraídamente-Qué bueno que nos encontramos, teníamos mucho tiempo de no vernos Serena-Habla muy animada y jaló a su novio-

-Hola Mina-Saludó Diamante jalando a Serena de la cintura-Estamos de segunda luna de miel ¿Qué te parece ah?

-Me parece muy bien… miren quiero presentarles a mi novio

Diamante hace un mohín y se burla...

-¿Otro?-Rió arqueando una ceja-

-¡Cállate!-Lo codeó Serena y Mina le dio una mirada reprobatoria-

-Hola a todos-Saludó serio Yaten-Mi nombre es Yaten Kou.

-Hola Yaten-Saludó Serena amable-

Después de los saludos y demás, acordaron salir a comer algo para después verse en la cena. Mientras estaba Diamante con Yaten en la mesa, Serena y Mina platicaban en el baño.

-¿Cuándo piensas dejar a ese tipo Serena?-Le dijo mientras se lavaba el rostro y se miró al espejo-

-No está en mis planes por el momento Mina, Rini está por terminar la universidad y necesitamos el dinero para eso.

-Pero no se vale que te sacrifiques de esa manera, mira que tú puedes trabajar perfectamente y tu padre recuperar su empresa.

-Lo sugerí, pero la empresa ya no es de mi padre. Él cometió la estupidez de ser aval y lo perdió todo. Así que-Encoge los hombros-Esperaré el momento adecuado Mina-Sonrió resignada-

-Sé que no eres feliz amiga. Lo sé lo veo en tus ojos. Tendrás todos los lujos y cubiertas todas tus necesidades pero… no a coste de tu felicidad.

Serena no le dijo nada más y olvidando decirle lo de las rosas ambas salieron a comer algo a lo lejos vieron que Yaten y Diamante no hablaban nada, ambos miraban a otras direcciones.

-Vaya. Se cayeron bien ¿No?-Preguntó Mina divertida-

Comieron en compañía de sus amigos. Mientras Diamante besaba y acariciaba a su esposa, Mina y Yaten platicaban muy alegres sobre sus viajes…

-Sí. La conocí de excursión a Valle del Sol en una tirolesa-Sonrío recordando-El sólo verla como es de intrépida me enamoré.

-Oh gracias mi amor. Tú también eres muy valiente-Lo besa-

-Te amo Mina.

Diamante y Serena los miran con una sonrisa y entonces Diamante:

-¡Ah Mina! Por cierto, lindas las rosas que le mandaste a mi esposa. Gracias por el gesto…

Mina miró a Diamante como abducida por los extraterrestres "¿De qué hablaba ese hombre?" mirándolo a los ojos no sabía qué decir. Mientras Serena trataba de hacerle señas con la mirada de ojos muy abiertos. Entonces Mina:

-¡Ah sí! Se las mandé porque a ella le gustan mucho las rosas rojas-Dijo sin pensar más-

-¿Rojas?-Miró a Serena-

-No sé-Encoge los hombros-

-¿Qué pasa?-Preguntó Mina-

-Oh Mina-Respondió nerviosa la rubia-Es que las que llegaron eran blancas.

-¡Inútiles esos de la florería, les dije rojas!-Fingió muy bien entendiendo todo-

-Ok, ok-Se levantó Serena-Amor…Quiero ir a descansar un poco ¿Me llevas?

Tenía que salir de ahí, sino Mina iba a seguir diciendo incoherencias. Ante la mirada de sus amigos Diamante se despide.

-Bueno chicos, los dejamos-Tomó a Serena de la cintura-Aquí mi esposita tiene que descansar. Los vemos más tarde

-Hasta la cena Mina-Sonrió-

-Hasta luego amiga.

A todas luces parecía un matrimonio normal. Pero en la intimidad todo eso cambiaba, Serena parecía distante y retraída. Y ni qué decir de Diamante, le gustaba su esposa, pero no mostraba signos de amarla. Era como un lindo trofeo que tenía en casa luciendo. Un capricho más coleccionable.

Mientras Serena llegaba a su habitación acompañada de su esposo, Mina y Yaten platicaban de muchas cosas

-Mi amor… ¿Tienen mucho de casados tus amigos?

-No. No mucho ¿Por qué?

-Mmm… digo, se notan extraños.

-Es una laarrga historia mi amor, muy larga y algo complicada.

-Mejor no me digas, porque cuando me dices esas palabras me suena a que es un embrollo tremendo y hemos venido aquí a divertirnos-La jaló-Vamos ¡Pato al agua!-La aventó a la alberca-

Diamante acaricia a Serena por la espalda mientras desamarra el tirante del bikini, pasando sus manos por la espalda mira atento el cuerpo ligeramente sonrosado por el sol. Se acercó despacio a la rubia y besando su cuello dio un largo suspiro.

La giró para mirarla a los ojos.

-Serena, mi Serena.

La besó con delicadeza y tomó sus pechos en las manos mientras los acariciaba metía su lengua en ella. La rubia arqueó ligero la espalda y dejándose seducir por él imaginó en su mente a Darien Chiba. Sorprendida por esa imagen en su cabeza, ella parpadeó un par de veces.

Diamante tomó la botella con champán y derramó un poco en los suaves senos de su mujer. Mientras, Serena se dejó llevar por su imaginación teniendo a Darien como su amante en esos momentos.

"¿Pero qué me pasa?" "Apenas y lo conozco y ya está poblando mis pensamientos"

Cerró los ojos y se dejó llevar por tan exquisito placer al sentir a Diamante succionarle los senos y bajando la prenda inferior empezó a bajar con su lengua hasta llegar a su sexo.

Deleitándola con la lengua y llenándola de deliciosas lamidas Serena siguió dejándose llevar por su imaginación. Tomó del cabello a su esposo y lo hundió más en ella. Gimiendo y gozando ella se entregó por primera vez pensando en otro hombre.

Darien y Amy eran buenos amigos desde la universidad y de vez en cuando se reunían para platicar. En un antiguo café de la ciudad ellos hablaban muy alegres.

-¿Aún recuerdas al profesor Tomoe Amy? ¿Ese que nos hacía la vida imposible?

-Así es. Ese profesor que me hizo ser lo que soy-Respondió sonriente-

-Sí. Toda una adicta al trabajo. ¿Sabes? Debiéramos reunirnos tú y yo para salir a bailar.

-No puedo Darien-Respondió muy ruborizada-

-¿Por qué?-Preguntó intrigado-¿Acaso tú?-Sonríe feliz-

-Sí Darien. Tengo novio y nos vamos a casar-Le presume el anillo en su dedo.

-¡Por todos los cielos mujer! ¿Tú? Una mujer de negocios dedicada al trabajo ¿Te vas a casar?

-¡Oye! También tengo mi corazón jajaja

-Jajajaja ¡Enhorabuena amiga! Te felicito.

-Gracias Darien-Lo abraza-A ver cuándo piensas tú sentar cabeza. ¿Qué me cuentas de Lina?

-Nada especial. Terminamos.

-¿Terminaron Darien? ¡Pero si eran muy unidos!

-Ella decidió que no Amy. Se fue al extranjero a trabajar y rompió de la nada nuestro compromiso-Encoge los hombros-No tuve más que dejarla irse.

-Vaya, me has dejado helada-Ladeó la cabeza-No entiendo.

-Qué te puedo decir Amy. Así son las cosas. Pero dime cuéntame ¿Quién es el susodicho?

-Oh bueno, él se llama Taiki Kou, tiene dos hermanos que son súper simpáticos y tienen una banda de rock

-¿Ah sí? ¿Te vas a casar con una estrella de rock?

-Pues no precisamente, eso lo toman como un hobbie, más Taiki pues él tiene un trabajo fijo en una naviera.

-Oh bien-Respondió pegando con los dedos en la mesa-

-¿Y tú? ¿No tienes a nadie especial por ahí?

-Sí, hay alguien pero…

-Mmm ese "Pero" no me gusta para nada. Cuéntamelo todo

Darien confiaba en su entrañable amiga Amy, y nadie mejor que ella sabría comprender y tal vez aconsejarle. Si Serena accedía a salir a cenar con él, estaba dispuesto a conquistarla, no importaba que fuera casada. Sentía que la rubia sería parte de su vida, tenía que conocerla mejor, tenía que volver a tocar esa maravillosa piel de seda. Quería volver a toparse con esos ojos azules de mirada saber que Serena también pensaba en él, Darien Chiba hablaba con su amiga de la belleza de la esposa de su socio. Amy que movía la cabeza en negación no daba crédito a lo que él le decía, pero aún así le aconsejó que se alejara. Pero esa opción no estaba en los planes de Darien.