Ricitos de oro
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Editado por Mara S.
Alice pov
-Renesmee, no debes revisar las cosas de los demás.- Dijo Bella regañando. Al parecer había estado revisando el joyero de esme, sin ninguna mala intención, solo de curiosidad.
-Pero yo solo quería ver.- Dijo Nessie haciéndole ojitos a su madre, o esta vez no serviría.
-Renesmee, deja de revisar las cosas ajenas y… de pasar tanto tiempo con tia Alice.- Dijo Edward sonriendo ya a la ultima parte.
Si claro, como no. Ni lo sueñes Edward.
-Hey, permítele a uno soñar.- Dijo riendo mi "querido" hermano.
-Si, si. Como sea; como saben hoy es sábado y con los acontecimientos ocurridos recientemente tengo la historia perfecta.- Dije sonriendo mientras daba saltitos emocionada.
-¿Y cual será esta vez?- Pregunto tiernamente mi Jazz.
-Ricitos de oro.- Dije sonriendo.- Y tu Renesmee… esta vez seras el personaje principal.- Dije riendo.
-Enserio.- Dijo emosionada.
-Claro… bueno, empecemos…
En una preciosa casita, en el medio de un bosque florido, vivían 3 ositos. El papá, Carlisle; la mamá, Esme y el pequeño osito, Emmett.
-Esperen, esperen. Como es eso que yo soy un "pequeño osito".- Dijo Emmett, mientras todo los demás reian.
-Hay mi amor, yo siempre te dije que eras un oso.- Le dijo su esposa riendo.
-Si, y se ve que uno muy pequeño, si es que me entienden.- Dijo Jasper subiendo y bajando las cejas. Mientras todos los demás reian, claro esta que nessie pensaba otra cosa, en vez de la insinuación de Jasper.
-Ok, ok. Ya, déjeme seguir.- Dije riendo.-…
Un día, tras hacer todas las camas, limpiar la casa, y hacer la sopa para la cena, pero la sopa estaba muy caliente. Asique Esme, la mama osa, ofresio salir a caminar mientras esta se enfriaba.
Mientras los ositos estaban caminando por el bosque, apareció una niña llamada Renesmee, pero por su pelo todos le decian Ricitos de Oro que, al ver tan linda casita, se acercó y se asomó a la ventana. Todo parecía muy ordenado y coqueto dentro de la casa.
Entonces, olvidándose de la buena educación que su madre, Bella, le había dado, la niña decidió entrar en la casa de los tres ositos. Al ver la casita tan bien recogida y limpia, Ricitos de Oro curioseó todo lo que pudo. Pero al cabo de un rato sintió hambre gracias al olor muy sabroso que venía de la sopa puesta en la mesa.
Se acercó a la mesa y vio que había 3 tazones. Un pequeño, otro más grande, y otro más y más grande todavía. Y otra vez, sin hacer caso a la educación que le habían dado sus padres, la niña se lanzó a probar la sopa.
Comenzó por el tazón más grande, pero al probarlo, la sopa estaba demasiado caliente. Entonces pasó al mediano y le pareció que la sopa estaba demasiado fría. Pasó a probar el tazón más pequeño y la sopa estaba como a ella le gustaba. Y la tomó toda, todita.
Cuando acabó la sopa, Ricitos de Oro estaba un poco cansada de estar tanto tiempo parada. Asique se subió a la silla más grande pero estaba demasiado dura para ella. Pasó a la silla mediana y le pareció demasiado blanda. Y se decidió por sentarse en la silla más pequeña que le resultó comodísima. Pero la sillita no estaba acostumbrada a llevar tanto peso y poco a poco el asiento fue cediendo y se rompió.
Ricitos de Oro decidió entonces subir a la habitación y probar las tres camas que había allí. Intento probar la cama más grande pero era muy alta.
-Pero ni que Carlile fuera un gigante.- Interrumpio, nuevamente Emmett… Siempre me interrumpía. Iba a terminar diciéndole a Rose que le de celibato por una semana…
-Ya Emmett, deja seguir con el cuento a Alice.- Dijo Esme regañándolo… ¡Gracias!
-Como decía…
Como no pudo con la cama mediana intento con la cama mediana, pero estaba muy baja y por fin probó la cama pequeña que era tan mullidita y cómoda que se quedó totalmente dormida.
Mientras Ricitos de Oro dormía profundamente, llegaron los 3 ositos a la casa y nada más entrar el papa oso vio cómo su cuchara estaba dentro del tazón y dijo con su gran voz:
-¡Alguien ha probado mi sopa!
Y mamá osa también vio su cuchara dentro del tazón y dijo:
-¡Alguien ha probado también mi sopa!
Y el osito pequeño dijo con voz apesadumbrada:
-¡Alguien se ha tomado mi sopa y se la ha comido toda entera!
Después pasaron al salón y dijo Carlisle:
-¡Alguien se ha sentado en mi silla!
La mamá del osito dijo:
-¡Alguien se ha sentado también en mi silla!
Y el pequeño osito dijo con su voz aflautada:
-¡Alguien se ha sentado en mi sillita y además me la ha roto!
Al ver que allí no había nadie, subieron a la habitación para ver si el ladrón de su comida se encontraba todavía en el interior de la casa. Al entrar en la habitación, papá oso dijo:
-¡Alguien se ha acostado en mi cama!
Y mamá oso exclamó:
-¡Alguien se ha acostado en mi cama también!
Por ultimo, el pequeño Emmett dijo:
-¡Alguien se ha acostado en mí camita...y todavía sigue durmiendo!
Ricitos de Oro, mientras dormía creía que la voz fuerte que había escuchado y que era papá oso, había sido un trueno, y que la voz de mamá oso había sido una voz que la hablaba en sueños pero la voz aflautada del osito la despertó.
-¿Tengo voz aflautada?- Pregunto el pelotudo de Emmett.
-¡EMMETT!.- Gritamos todos.
-Ya, ya; seguí, seguí.
Bufe, pero seguí con la historia.-…
Renesmee ya despierta de un salto se sentó en la cama mientras los osos la observaban, asustada saltó hacia el otro lado saliendo por la ventana corriendo sin parar un solo instante, tanto, tanto que no daban con los pies en el suelo.
Desde ese momento, Ricitos de Oro nunca volvió a entrar en casa de nadie ajeno sin pedir permiso primero. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado, y colorín colorete, por la chimenea sale un cohete.
-FIN.- Dije sonriendo.
-¿Qué fue eso que dijiste a lo ultimo?- Pregunto una divertida y curiosa Rosalie.
-Ah, solo algo que leí por ahí.
-Ahora Renesmee, espero que el cuento allá servido para algo.- Dijo Bella mirando a Nessie. Si como no…
-Sip, ahora lo antes posible, voy a buscar una casita en el bosque; para encontrarme con la familia de los ositos.- Dijo Renesmee contenta.- Eso sí, no se lo coman.
Ante eso ninguno pudo evitar reir… Y bueno que se le iba hacer, los niños son niños… aun si estos sean mitad humano y mitad vampiro…
Espero que les guste,
Besos,
Mara S.
