EL GIGAI ENAMORADO: CAPITULO 3

No puedo creer que me pidieran que viniera al mundo humano de inmediato, por suerte no tuve que traer a Matsumoto. Ahora que lo recuerdo debería busca de inmediato a mi gigai, ahora que estoy aquí no lo necesitare mas, lo mejor será buscarlo con calma en la casa de Urahara. La calle por la que ahora paso esta algo concurrida, más de lo habitual pero a pesar de eso puedo sentir la energía espiritual de mi amiga humana, de la que hasta me atrevo a decir es mi mejor amiga, y tal vez dirán que ¿Qué hay con hinamori? Pues a ella no la puedo llamar amiga, ella es como mi hermana mayor al igual que Matsumoto. Además ellas no juegan soccer como lo hace Karin, con ellos no puedo contar en las buenas y en las malas, ellas no me deslumbran con su sonrisa, ellas no me contagian la alegría como lo hace Karin, ellas no son tan delicadas pero al mismo tiempo tan fuertes como Karin; y no, tal y como se lo dije a Matsumoto y a momo ¡no estoy enamorado de ella! Solo me parece perfecta… como una gran amiga, si eso, una gran amiga

Sin pensarlo dos veces cambio mi rumbo y me dispongo a llegar a donde mi amiga se encuentra, por fin la localizo, miro en todas direcciones y lo que veo frente a mi me deja sin palabras ¡maldito gigai del demonio me las va a pagar muy caras!

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-¿sientes eso?- le pregunte a Toshiro en el instante en el que sentí una presencia espiritual que de cierta manera se me hacia familiar, y por inercia separe mis manos de las suyas él se quedo callado y su semblante cambio a uno serio en ese momento sentí un escalofrió recorrerme, la temperatura había bajado drásticamente

- sabes es mejor que vaya a averiguar, perdóname pero tengo que ir de inmediato-se puso de pie saco su cartera, me la entrego y sin más salió corriendo, se me hiso extraña esa actitud pero no le tome importancia, lo que me preocupaba era esa extraña sensación de familiaridad.

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-¿Qué se supone que haces aquí?- le cuestione de inmediato.

-solo me divertía-me contesto con una sonrisa burlona- algún problema con eso capitán Hitsugaya- el tono de su voz era simplemente insoportable

-pues no recuerdo que tu trabajo fuera el de divertirte- le dije tajante.

-no tiene nada de malo el que me divierta- dijo encogiéndose de hombros.

-claro que lo tiene, tu trabajo no es ese, tu trabajo es acabar con los huecos y solo eso ¡¿entiendes?!- no sé porque sentía que la sangre me hervía, el simple hecho de ver a ese maldito agarrar de la mano de Karin tan cariñoso me había hecho enfurecer a grados que yo desconocía.

-claro que lo entiendo, simplemente me aburrí y quise conocer la ciudad, encontré a Karin la cual de inmediato me hablo y pues ahora somos amigos- dijo como si de algo insignificante resultase.

-y ¿desde hace cuanto que vez a Karin?- no sé porque lo pregunte pero me veía en la necesidad de saber.

-no lo sé… un mes, tres semanas que se yo- al escuchar eso casi se me cae la quijada al suelo.- además de que ya vivo en SU casa, ahora si me disculpas no quiero que Yuzu y Karin se preocupen- y se dio la vuelta.

-regresa en este instante y explícame de inmediato. –le ordene a lo que él solo me miro por encima del hombro.

-¿Qué quieres que te explique? ¿El porqué deja que la abrase tan cariñosamente o el porqué te sientes celoso de eso?- y con est sonrió de manera burlona para después seguir con su caminar.

-¡yo no estoy celoso!- le grito.

-entonces… supongo que no te importara que le pida a Karin que sea mi novia- me dice sin siquiera mirarme o detener su andar.

Lo mire hasta perderlo de mi campo de visión, la ira me consumía asi que en cuanto mi alarma de huecos sonó simplemente me dirigí al lugar con la única intención de destrozar todo lo que se cruzara en mi camino.

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Camino por el parque, el viento corre gentilmente y mueve mi cabello que ahora esta suelto, pienso en lo que me dijo "Toshiro", pienso en todo lo que ocurrió este mes y realmente no doy crédito a lo que se supones es la verdad

-¡estoy en casa!- escuche decir a Toshiro en el piso de abajo.

-Toshiro ¿me ayudas con la cena?- le pregunto mi hermana.

-lo siento pero tengo que hablar con Karin- los pasos de Toshiro mientras subía las escaleras se hicieron presentes, escuche el girar del picaporte y luego el sonido de la puerta abriéndose. Gire la silla de mi escritorio para asi verle de frente, lo note algo perdido en sus pensamientos. –Karin necesito decirte algo- yo asentí para demostrar que lo escuchaba, el se adentro y cerró la puerta.

-¿Qué necesitas decirme?- lo cuestione de inmediato. El se quedo en absoluto silencio. -¿Toshiro?-

-es sobre el…- dijo con un tono más bajo del usual.

Me hubiera atrevido a reírme en ese instante, pero al saber que era Toshiro de quien hablábamos, además que al ver su cara seria supe de inmediato que esto no era una broma.-¿a qué … te refieres?- cuestione.

-no soy quien crees- yo lo mire aun con la duda impresa en mi rostro-no soy Hitsugaya Toshiro.

Esa revelación me dejo atónita-¿es esto una broma?-le dije ingenua, el negó levemente y yo simplemente me quede en shock, ¿Cómo es que debería procesar toda esta información? Me sentía humillada, engañada, estúpida simplemente por el hecho de que el pudo mentirme sin ninguna dificultad o remordimiento.

Me levante de la silla y camine en dirección a la puerta, me tomo del brazo antes de que saliera por completo de mi habitación y como respuesta solamente forcejeo levemente el brazo y el sin ninguna objeción me suelta, se que entiende la indirecta. Me giro sobre mis talones y antes de gritarle algo, un insulto o exigir una explicación, le abofeteo para después salir rápidamente de casa.

Ahora estoy aquí en el parque intentando calmarme, sé que mi reacción fue muy dramática pero también sé que cualquiera se sentiría como yo si alguien a quien le entregaron toda su confianza les termina revelando que no es quien les hiso creer.

Mientras evito pensar en esos lindos momentos que pase con el mentiroso ese, si mentiroso eso es lo que se merece, siento la presencia e un hueco poderosos, su nivel de energía espiritual es lo suficiente alto como para considerar que se trata de un menos grande. Miro a todos lados con la esperanza de localizarlo a lo lejos, la energía se encuentra a una distancia prudente asi que podre visualizarlo antes de que el logre llegar a mí. De la nada desaparece, y le pierdo el rastro, segundos después lo siento a una distancia muy cercana, miro sobre mi y veo un brazo gigantesco, mi cerebro tarda en analizar lo sucedido y antes de que me dé cuenta me encuentro en los brazos de alguien y no cualquier alguien, no nada más y nada menos que Toshiro y estoy segura de que es el, solo él puede mirar a un hueco con una frialdad que bien podría compararse con el hielo de su zampacto.

-deberías tener más cuidado kurosaki- me dice con una sonrisa diminuta en su rostro y nuevamente me pierdo en el color turquesa de estos ¿Por qué me encontraba molesta?

Notas de la autora:

1.-bueno aquí está el tercer capítulo de esta historia, no deje mucho crema solo les dejo con las preguntas ¿Qué hará Karin ahora que volvió a ver a Toshiro? ¿El gigai se dará por vencido? ¿Karin realmente odia al gigai? Descúbranlo en el próximo capítulo.

2.-agradesco a 10, Mikerayder16 y a meli1517 por apoyarme y además por decirme que continúe con la historia además de que también a los lectores anónimos, que espero no se queden tan anónimos ya que me encantaría leer un review suyo.

3.-presonajes de tite kubo y la historia es mía, sin más me despido, cuídense, besos, pónganla en favoritos, dejen reviews y sayonara.