¡Hola a todo el mundo!
Sé que estos meses he estado sumamente inactiva. Tengo una razón y se las quiero compartir, si la quieren leer al final del capítulo :) Por ahora, espero que disfruten éste, aunque no sea muy largo.
Habla Ahora
Categoría: HTTYD
Genero: AU, Comedia, Romance.
Clasificación: K+
Palabras: 1835
Paring: Hiccstrid
One-Shot
Astrid no era el tipo de chica que interrumpiría, jamás, una ceremonia importante. Pero ¡alas! Aquí estaba ella, lista para saltar y gritar el clásico "¡Yo me opongo!" en cuanto el sacerdote dijera la célebre frase "Que hable ahora o calle para siempre".
Sentía que los nervios le revolvían todo por dentro, el corazón le palpitaba en la garganta y le sudaban las manos. Intentó secarlas en el vestido de seda que usaba, pero recordó que eso era mala idea maltratarlo, así que mejor las apretó en un puño.
Se sentía medio estúpida escondida detrás de las cortinas, pero todo tenía que salir de acuerdo al plan y nadie debía verla si no hasta que no interrumpiera la desdichada boda.
Tomó aire varias veces tratando de calmar los incesables nervios que le rebotaban en el estómago y prestó atención a la voz del cura.
— Si alguien se opone a esta unión, — dijo Fishlegs, dándole a su voz un tono de solemnidad que quizá se hubiera escuchado exagerado si no fuera porque toda la habitación estaba a la expectativa — Que hable ahora o calle para siempre.
Astrid inhaló una vez más y salió de detrás de las cortinas, dirigiéndose rápidamente hacia el centro del pasillo que llevaba directo al altar.
— ¡Yo me opongo! — exclamó, y muchos pares de ojos se giraron en su dirección jadeando de asombro.
Hiccup la miró parado al otro extremo del pasillo, usando un esmoquin negro y el cabello peinado hacia atrás. Ella casi le creyó la expresión de sorpresa al verla.
— Sé que… — comenzó ella, desviando la mirada hacia el suelo — Sé que no soy el tipo de chica que interrumpiría una boda, eso ya lo sé — tragó pesado y levantó la vista — ¡Pero tú no eres el tipo de chico que se casaría con la chica equivocada tampoco!
Hay un momento de tenso silencio en el que nadie se mueve, nadie respira. Entonces, un suspiro cansado llega desde detrás de ella.
— Astrid — suspira Heather desde abajo del escenario con una mano frotando sus ojos — Mi mamá muestra más emociones viendo la telenovela.
Todo el mundo gruñe exasperado. Dejan sus posiciones y los varones se aflojan las corbatas, las mujeres patean los tacones. Todo el mundo se desploma en su silla con el cansancio pesándoles en los hombros. Ya llevaban dos horas repitiendo la misma escena.
— Otra vez, desde la cima. — dice Heather, impertérrita.
— Heather, ya perdí la cuenta de cuántas veces hemos hecho esto. Todo mundo se quiere ir a casa. — rezonga Astrid.
— La obra es en una semana, ¡Tiene que salir bien! — insiste su amiga.
— ¡Está saliendo bien! — se queja Snotlout, que a diferencia de los demás, él tiene el papel del padrino y no puede desplomarse en ninguna silla, lo que lo hacía estar más malhumorado que el resto.
— Sí, ¿a quién le importa que Astrid no llore? — preguntó Ruffnut enfundada en un vestido de novia demasiado esponjoso al lado de Hiccup. — Es una obra escolar, no Broadway.
— Además, estamos hablando de Astrid — reiteró Tuffnut girando medio cuerpo desde su lugar sentado en la primera fila — Astrid no llora.
— ¡Pues tendrá que hacerlo! — respondió Heather — No es tan difícil.
— Para mí lo es — se quejó la aludida, cruzada de brazos.
Heather iba a replicar, pero Gobber, el profesor a cargo de la obra, se paró del asiento que había estado ocupando mirando el ensayo desde la primera fila del auditorio y se ajustó el pantalón antes de acercarse a Heather.
— Déjalos descansar — dijo poniéndole una mano en el hombro — no conseguirás una buena obra con actores exhaustos.
Heather suspiró otra vez.
— Tomen quince — luego miró a su amiga — Astrid, ven.
Ella pateó los zapatos fuera de sus pies y dejándolos ahí, brincó desde el escenario para quedar frente a su amiga.
— Escucha, sé que nuestra calificación depende de esto pero no creo que nos vayan a reprobar si en la escena final no llo… — Heather la interrumpió.
— Ven — dijo, pasándole un brazo por los hombros.
Salieron al patio de la escuela y compraron unas bebidas de las máquinas expendedoras.
— Astrid, ésta no es tu primera obra. — Dijo Heather dándole un sorbo a su lata — Cierto, eres mejor en la cancha que en el escenario, pero ésta no es la primera obra a la que te arrastro a participar, y contrario a lo que algunas personas envidiosas puedan decir, no te di el protagónico porque eres mi mejor amiga.
Astrid tragó un largo sorbo de su bebida y suspiró.
— Supongamos que te creo, pero el hecho de que "no sea mala actriz" no me hará llorar de todos modos. No soy tan buena.
— Creo firmemente que lo que pasa es que te da pena llorar en frente de una audiencia — afirmó con seguridad.
Astrid detuvo su lata a medio camino hacia sus labios y le dirigió una mirada de reproche.
— ¿Por qué no te pones tú este vestido y haces el ridículo interrumpiendo una boda enfrente de toda la escuela y los padres de familia, eh?
Heather levantó las manos en un gesto de paz.
— Ok, ok. No tienes que ponerte a la defensiva, y que sepas que reciento tu comentario. Yo escribí esta obra.
Astrid bufó, luego le dio otro trago a su refresco.
— De acuerdo, ¿qué propones que haga? — cedió a manera de disculpa.
— ¿Por qué no simplemente dejas de pretender por un momento y te imaginas que realmente Ruffnut te quiere quitar a tu novio?
— Porque Hiccup jamás se casaría con Ruffnut en la vida real.
— ¡Es una obra! Finge que es la vida real.
— Decídete, ¿pretendo o no pretendo? — bromeó alzando una ceja en su dirección.
Heather soltó una queja de exasperación y Astrid se rió entre dientes.
— Ya, está bien. Lo intentaré. Fingiré que realmente Hiccup me dejó al ser extorsionado para casarse con mi hermana.
— Gracias — bufó Heather.
Después de vaciar su lata, la arrojó al bote de la basura.
— En serio, ¿cómo se te ocurren estas cosas? — inquirió mientras ambas caminaban de regreso al interior de la escuela.
Después de unos minutos, Astrid volvía a estar detrás de la cortina, usando nuevamente zapatos. Se concentró y trató de imaginar una situación en la que su novio realmente la dejara, que un día le dijera que terminaban y todo para casarse con alguien más.
— Si alguien se opone a esta unión, — repitió Fishlegs, y su voz sonaba más casada que la última vez — Que hable ahora o calle para siempre.
— ¡Yo me opongo! — exclamó, y de dos certeras zancadas, volvió a pararse en medio del pasillo. — Sé que no soy el tipo de chica que interrumpiría una boda, eso ya lo sé — dijo con la voz temblando, la cara roja de ira. Levantó la vista y Hiccup dio un respingo cuando ella lo taladró con la mirada — ¡Pero tú no eres el tipo de chico que se casaría con la chica equivocada tampoco! — espetó fulminando a la pareja con los ojos chispeantes.
— ¡Corte! — exclamó Heather una vez más. Todos se volvieron a quejar y comenzaron a rotar los agarrotados músculos. — ¡Astrid, tienes que convencerlo de que huya contigo, no asesinarlo!
Astrid se giró hacia Heather.
— ¡Me pediste que imaginara que era real! ¡En la vida real si me deja, lo mato!
Hiccup volvió a saltar en su lugar.
— Astrid, sabes que… — comenzó con voz apaciguadora.
— ¡Tú, shush! — lo interrumpió Heather y le hizo una seña para que no abandonara su lugar, después se acercó al proscenio y le indicó a Astrid que se agachara.
— Sé que ya me estas comenzando a odiar — le dijo en voz baja para que sólo ella la escuchara.
— Te comencé a odiar después de las primeras dos horas.
— Y entiendo que estarías fúrica con él, así que mejor no te concentres en lo mucho que te gustaría asesinarlo y concéntrate en todo lo que te dolería que ya no fuera a estar más contigo.
Astrid gruñe una afirmación, sintiéndose avergonzada. En la vida real, jamás dejaría que la vieran llorar, por más que algo le doliera. Sin embargo, ella también quería irse a casa. Y bueno, también quería que la obra saliera decente.
— Bien, te daré cinco. Concéntrate detrás de esa cortina.
Una vez más, vuelve a esconderse detrás de la cortina de escenografía y puede escuchar cómo Heather pide que se repita la escena desde el principio, lo cual le dará los cinco minutos que prometió.
Astrid hizo un ejercicio rápido de respiración para destensarse y liberarse de toda emoción tal y cómo habían dicho en ese tutorial para actores principiantes en internet. Hizo caso al consejo de Heather y trató de imaginarse una vida sin Hiccup.
Se imaginó que ya no habría noche de películas los viernes en el sofá de su casa, o largas conversaciones sobre nada en particular a las dos de la mañana en susurros para no despertar a nadie. Se imaginó que ya no habría nadie esperándola después de cada partido y que no tendría a quien recordarle citas importantes con su padre. Comería sola cada tarde y su mascota se quedaría sin compañero de juegos.
Sintió entonces, por fin, después de la furia y la traición, las garras de la tristeza arañarle la garganta. Se concentró en ese sentimiento y no lo soltó. Casi se le pasa el momento en el que Fishlegs dijo su diálogo.
— Si alguien se opone a esta unión, — dijo una vez más, esperando que de verdad fuera la última— Que hable ahora o calle para siempre.
— ¡Yo me opongo! — dijo Astrid, y saliendo de su escondite, se colocó en su lugar una vez más. — Sé que no soy el tipo de chica que interrumpiría una boda, eso ya lo sé — hubo nuevamente un temblor en su voz pero esta vez no era de rabia — ¡Pero tú…! — tragó pesado, luego se recordó que el objetivo era llorar y miró a su novio real devolverle la mirada desde su lugar en la boda falsa. Incluso él parecía haber mejorado su actuación al ver la de ella — ¡Pero tú no eres el tipo de chico que se casaría con la chica equivocada tampoco, Hiccup! — exclamó con los ojos aguados.
Heather, que en un principio estaba eufórica, sintió su sonrisa caer. Estaba a punto de interrumpir nuevamente el ensayo, pero Gobber la detuvo, poniendo su mano encima de su boca, sus ojos clavados en el escenario.
Los demás casi se olvidaban que la obra debía continuar, ya que su directora no los había vuelto a interrumpir.
— ¿Qué…? — comenzó Ruffnut, luego carraspeó e hizo su voz aún más estridente. No sería por ella si Heather volvía a detener la "boda". — ¿Qué crees que estás haciendo, Genevive? ¡La boda de tu propia hermana! ¡Sáquenla de aquí! — exclamó dramáticamente.
Dos actores fungiendo de guardias de seguridad (Astrid no sabía qué tenían que estar haciendo guardias de seguridad en una iglesia, pero suerte diciéndoselo a Heather) la tomaron de un brazo cada uno y aunque en la vida real los hubiera derribado, se dejó arrastrar.
— ¡No, esperen! — exclamó, su voz todavía rota y con una lágrima por fin escurriendo por su mejilla — ¡No digas tus votos! ¡Encuéntrame detrás de la iglesia!
Hiccup dio un paso al frente con la mano extendida hacia ella, el dolor en sus facciones no era completamente una actuación. No después de verla realmente llorar. Snotlout recordó que era su turno y corrió hacia él. Le puso una mano en el hombro y señaló hacia donde sacaban a Astrid de escena.
— ¿Qué haces? ¡Ve por ella! ¡O te arrepentirás el resto de tu vida!
Hiccup le sonrió a su primo, que en la obra era su hermano, y corrió hacia la salida mientras Ruffnut hacía una escena arrojando el ramo al suelo y gritando como loca, dando esa escena por concluida, pues la siguiente sería sólo con los dos papeles protagónicos después de un cambio de escenografía. Se apagaron las luces y después de unos segundos de silencio, todos estallaron en vítores. Por fin podrían dar el ensayo por terminado.
Todos los actores que estaban fuera de escena volvieron entonces y bajaron por las escaleras laterales. Mejor se largaban antes de que los hicieran repetirlo.
— Muy bien, Astrid — dijo Heather encontrándose con ella, que bajaba del escenario en ese momento junto con Hiccup — Sabía que podías hacerlo.
Antes de que su amiga pudiera agregar algo más, le puso ambas manos en los hombros y añadió:
— La próxima vez, recuerda que en la obra, no se llama Hiccup.
Bueno, por ahora, eso es lo que les traigo. Espero de verdad que lo hayan disfrutado y les agradezco muchísimo a todos los que todavía tienen la paciencia de leerme. Los amo, chicos :'D
Y bueno, mi "razón" con respecto a mi inactividad es que después de ver Race to the Edge (las dos temporadas)... odié lo que los productores hicieron con la ship. Es forzado, es inexistente, es horrible. Adiós al desarrollo de personaje. Y podría dar algunas razones técnicas en cuanto al storytelling del porqué el hiccstrid que se inventaron en Race to teh Edge no funciona. Podría dar aún más razones (quejas) como fangirl. Pero no lo haré porque estoy tratando de dejarlo ir. (let it go, let it go)
Y pues bueno, después de que me decepcioné, rabié, lloré, y todo lo demás... estaba tan dolida que se me fue la inspiración para esta pareja. Estaba (estoy) todavía enojada con los dos productores (bastardos) que le hicieron esto a mi OTP.
Sin embargo, quiero que sepan que terminaré todo lo que empecé. A "Retales" ya le quedan pocos capítulos y para "The Story of Us" serán 7.
Los terminaré como prometí.
¡Nos seguimos leyendo y les mando muchos muchos abrazos y otros más por si se les pierde por la red! ;)
