OI OI OI! What's up? En fin. Después de hacerme rogar por una semana y pico, en verdad soy mala gente.
Aqui os dejo la parte 3/3 de From you to you.
Escrito por mi pero PH no me pertenecerá nunca en cinco vidas Baskerville.
3,2,1
GO!
Te lo doy todo a tí.
I give everything to you, my honey.
Contra sus propios deseos, Leo regresa.
En la casa se oyen gritos, risas y ruido, uno de los hermanos Nightray en cuanto lo ve le obliga a subir.
-¿Qué ocurre?- en su cabeza hacen aparición dos opciones, irse e irse.
Hoy puede que sea el día de la confesión de Eliot y no quiere estar aquí para verlo, podría morir.
-Nada. ¡Sólo que mi adorable Elly va a interpretar una canción!- se remueve de la emoción aun arrastrando a Leo.
-Hoy mi hermanito se confesará~- Leo no estaba nada equivocado, pero por otra parte desea conocer a esa persona que hará feliz a su compañero.
En la sala del piano, todos están allí y el anfitrión en el piano, parece que ha conseguido componer algo, el regalo de boda para su prometida.
La declaración será en la sala del piano...-ugh- duele-
Se sienta tras uno de los hermanos, oculto a la vista de Eliot, cerca de la puerta, para ver a cualquiera que entre.
-Bien, voy a proseguir- dice el rubio sacudiendo los brazos, se sienta y nervioso se ve a sí mismo temblando.
-Para empezar esta canción será el regalo de compromiso, así que cállense, ¿vale?- los hermanos asienten.
La piensa practicar antes de su llegada.
-Segundo, no la he compuesto yo, yo no podría hacer esta maravilla. -perfecto, pianista. Nadie puede competir con una diosa así.-
-Oh~- y silbidos-¡No te nos pongas ñoño ahora!- gritan sin pudor. Eliot enrojece, Leo arruga el labio en silencio.
-Tercero, yo sólo le he dado añadidos, mi propia versión- una pequeña costumbre.
-Tu llevarás el tempo- le susurra a Vanessa y ella asiente, Eliot sigue hablando.
-La volveré a tocar cuando llegue y luego le diré... Todo lo demás, y eso...-los nervios le pueden.
Encara al piano desafiante.
-Aquí voy- respira hondo, su hermana mayor le indica la pulsación, uno, dos, tres, cuatro. Y empieza a sonar.
Su cuerpo parece no escuchar a su mente, toda sola, la melodía se funde con el espacio. Una canción que te hace viajar, hacía lugares inimaginables.
-Se titula "The song of the Sun"- habla Eliot mirando a sus hermanos que tienen lágrimas en los ojos. Hay un abrazo colectivo.
La canción, mi canción.
Leo está por irse, pero desea ver a esa persona entrar y cruzarse con ella al salir.
-Bien- dice Vanessa recogiendo las otras partituras que han sido lanzadas de un arrebato de amor fraternal y a causa, mayormente, por la monería de Elly.
-¿A qué hora llegará?-todos tratan de traspasar al anfitrión con la mirada.
-Mh- más o menos a las 12, antes seguro que pasará por la librería.-
Los hermanos se miran entre ellos en silencio. ¿Una señorita llega a estas horas?
-Vendrá aquí porque debe recuperar algo suyo que me quedé…-Eliot tiene algo de ella, algo que ha estado guardando...-
-¡Bien! la convenciste... ¡La conoceremos!-alaban la mayoría de los presentes, menos dos.
Vanessa y Claude empiezan a cuchichear en voz muy baja.
Leo en su asiento siente presión en su cabeza.
La chica llegará aquí a las 12, solo restan 10 minutos, sabe dónde vive Eliot, claro que sí, deben haber quedado para verse cada tarde en las cuales Leo no era acompañado por Eliot.
¿Cuánto ya? Tres semanas y pico.
¿Y si es Sharon? ¿Alice? Las chicas que conocen…
Claude tose haciéndose notar.
-¿A esa persona no le gusta levantarse temprano?- inquiere ajustando bien sus gafas.
Eliot asiente y cuidadosamente guarda el papel en el bolsillo, se arregla el pelo y su cara se vuelve más roja.
Leo está otra vez pensando. Es Sharon, ella compra muchos libros muy a menudo…
-Y debe de haber pasado por la librería...-dice Bernard.
Eliot no sabe dónde quiere llegar su hermano pero mira a la puerta con insistencia.
Asiente a las cuestiones más lentamente.
Claude interrumpe con un movimiento de silla.
Las 12 suenan en todos los relojes y no hay señales de nadie.
Claude pasa por detrás de Ernest y saca a alguien por el brazo.
-Creo que ya está aquí...-Claude sonríe. Al levantar a esa persona se descubre a alguien con un libro de cubierta nueva entre sus manos.
Leo mira a Claude y trata de soltarse como sea.
Pero todos gritan algo que lo hace parar.
-¡¿Esa persona es Leo?!-
Todos miran a Eliot y este parece no reaccionar.
-¡L-L-Leo!- al fin, y cierra la tapa del piano de un porrazo.
¿Lo ha oído todo?
¿Me habrá entendido mal?
¿Está enfadado?
¿Me va a rechazar?
¿Me va a llegar a odiar?
El hermano mayor lo suelta.
En la sala se hace silencio.
-¿Es esto cierto, Eliot?- ese mismo ni sabe ni por dónde comenzar a esconderse.
Acaba por rendirse y queda sentado en el banco del piano.
-La verdad es...-si- dice muy suave pero pasa a través del silencio.
Leo camina a trompadas hacia Eliot, una vez llega y se oculta en su camisa, moja el cuello de esta.
Eliot se sorprende de esa reacción, entre todas las que esperaba esa era la única que no había considerado.
-La canción del sol- dice con la voz amortiguada por el rubio mismo.
Entonces eleva el rostro para mirarle, con ríos de lágrimas y las gafas mojadas.
El rubio Nightray se las quita, las guarda en su propia chaqueta y con un pañuelo el algodón trata de enjuagarlas.
-¿Es para mí?- Eliot le mira en silencio.
Todo lo que ha hecho cree que es un error, y quería arreglarlo con este regalo, pero la mayor sorpresa es que Leo esté aquí viéndolo sin darle tiempo a inventar otra excusa para mentirle de nuevo.
-No- le contesta serio.
-Es hora de tomar el toro por los cuernos.-
Leo se separa confundido y topa con una silla, en ella se queda sentado.
Eliot se le acerca y se agacha cual caballero, con una mano sobre la rodilla y la otra sujeta la mano izquierda de Leo.
-Es nuestra- dice mientras le mira.
Del bolsillo saca el papel doblado que debería tener el creador de dicha melodía, la deja en la mano abierta de este.
-Estos últimas semanas he estado luchando con mi propia mente, tratando de tomar una decisión, muy difícil para mí, debía cambiar algo para que esto funcionara: a mí mismo, mis temores e inseguridades...
Estuve pensando y dando vueltas a lo único que me importaba y al hecho que no me atrevía a decir nada, era una especie de tormento.
-Pero no había manera ni forma de decir que te quiero.-
Quería estar solo, pero no llegué a pensar que esto terminaría así, mentí a mi familia porque no supiesen que eras tú, que pensasen que era una chica que había conocido...
Pero lo que no quería era que tú también estuvieras al corriente y llegaras a llorar- así que Eliot le había visto...
-Incluso llegué a pedirte consejo sobre tu mismo.- hace una mueca extraña, pero su semblante se relaja.
-Por eso- Da una pausa dramática antes de dejar caer "eso"-
-Leo Baskerville, ¿Aceptas esta melodía como regalo de nuestro futuro compromiso?- Vanessa y Bernard sufren un vaivén repentino.
Eliot ve cambiar la expresión de Leo, en solo unos segundos hace más de una; pasa de ira a shock, sorpresa, lágrimas, felicidad y euforia.
La mano de Eliot es sujeta fuertemente mientras con la otra Leo se limpia con las mangas.
-Eres tonto, Eliot- el Baskerville le obliga a levantarse junto a él.
-Lo sé, siempre me lo dices.-trata de tomar las dos manos, solo
toma la izquierda, con la derecha recibe una bofetada bien buena.
-Eso por no haber mentido ni un segundo y estar mintiendo todo el tiempo a la vez.- Eliot sonríe un poco dolorido.
-Espera Eliot- esta vez cortan sus hermanos. -¿No decías que Leo se iba hoy?- Tú te vas a casar y él se va... ¿Porque se lo has pedido?
-Que confusión, algunos se han perdido en medio del bochornoso discursito.-
-Pues, porque se va y yo me voy con él, nos vamos a casar y a vivir juntos...-Vanessa lo obliga a separarse de Leo.
-¡No puedes casarte con un chico, Eliot!- Todos asienten.
-¡Por eso dije que era una chica, lo habríais boicoteado hace meses!- exclama poniéndose a la defensiva.
-¿Entonces hablabas de Leo todo momento?- Ernest está más sorprendido que molesto.
-Leer te ayuda interpretar un buen papel...- Eliot regresa al lado de su prometido y le coge la mano.
-A fingir- lo mira. -y a tomar decisiones conociendo los riesgos.- le sonríe cariñosamente.
-Ya he decidido que nos vamos a casar. -dice firmemente. -Y tomará en nombre de nuestra honrada familia.- Vanessa se derrite, de rinde y lo acoge como los demás, con aplausos y besos.
Esta misma tarde esos libros son recogidos de la sala entre la pareja y a fuera, contra el aire nocturno, hay algo que decir.
-Eliot-
-Leo-
Se quedan unos instantes mirándose, el ambiente entre ellos está a punto de metamorfosearse.
-Te amo desde hace mucho tiempo- habla primero Leo cerrando el libro de Holly Knight que leía mientras andaba, lo aprieta en el pecho del rubio.
-Y el hecho de haber compartido esto- refiriéndose a la historia de la novela y todos sus momentos- es eso que me hace ser más feliz.-Haberte oído interpretar la canción del Sol…-
Eliot acoge entre sus brazos al chico y su libro.
-No tengo palabras- dice el Nightray tratando de que Leo no vea su cara de enamorado patéticamente vergonzosa. Lo espachurra con fuerza queriendo tenerlo así de por vida.
-Lo sé- el momento que siempre había deseado, conseguirlo ahora, hace que nazcan nuevos objetivos en ambos.
Un sueño hecho realidad, tras tanta oscuridad, tanto suspiros, soledad, tristeza y frustración; la cura a todos los males.
Tanto sufrimiento parece haber hecho florecer la rosa tardía, a ver llamado a la más hermosa estrella.
Los recuerdos de eso, ya son pasados...
-Nuestro tiempo juntos ha terminado, Eliot- el mencionado se gira y se agacha para tenerlo más cerca.
-Esta es otra era...- dice el Eliot riéndose- ¿Por qué te gusta ser tan exagerado?- Leo lo acerca más tirando del pañuelo en su cuello y le besa.
-Porqué si no, no sería como el romance de una novela-
-Demasiada fantasía de un solo trecho te hace exagerar las circunstancias…-dice el rubio con tono de media advertencia.
-Y a ti te ayuda a interpretar el mejor papel nunca visto...- Leo mira la rosa azul símbolo de su nuevo enlace con la casa Nightray.
-Bueno- carraspea-¿Qué día has escogido?- Leo se avanza, se da la vuelta y procede a caminar hacia atrás.
-¡El día de tu cumpleaños!-ahora ya sabe que su prometido aparte de ser un gusano de biblioteca -¡Y quiero invitar a Oz!-está loco.
-¡De ninguna forma!- trata de perseguirle pero es sorprendente más rápido.- ¡Nadie invita a un Vessalius a mi boda!- a final de frase emite un bufido parecido al de un gato.
En la boda, Eliot interpretó, delante de todos los invitados y los no deseados, la canción del sol, aun habiendo prometido a Leo que solo era para ellos dos, y le hizo llorar, sobredosis de felicidad y nervios, como un volcán.
Leo pasó a ser Leo Nightray y entró en otra categoría, estar casado con su propio amo, uno tsundere.
Pero hay cosas que ni los tsundere pueden ocultar o negar, aún en medio de una interpretación.
Al final Eliot ha conseguido eso por lo que es capaz de matar.
Y en la boda si hubo Vessalius, pero ninguno murió, por suerte.
La pregunta se formula en la cabeza de Leo otra vez.
Qué sería si...
¿Todo fuera como antes?
No, sólo bromeo, Lacie.
And... Darkness falls.
I'm calling for the dawn.
La puesta de sol, la noche juntos y al día siguiente, y de nuevo, the song of the Sun.
THE END!
Gracias por todo, y que tengan una buena, tarde noche mañana , en fin, un buen dia (entero).
Si quieren dejar algo adelante, fav.
Sore ja!
