Capítulo Dos.

Nightmares only just begun.

Ella estaba perdida. No tenía por donde escapar.

Si daba un paso más, caería. El risco era demasiado alto para poder sobrevivir a la caída. El mar se mostraba incontrolable entre sus gigantescas olas que arrasaban cuanto atraparan en su poder. Si tan solo fuera el mar lo que la mantenía tan aterrada y confundida.

Todo estaba callado, serio. No se daba ningún indicio de donde se podría encontrar en tal terrible noche. Se sentía mareada, exhausta. La niebla empezó a desvanecer cada paso que hubiera dado. No se distinguía nada por donde intentara buscar ayuda. Estaba sola…

Entonces escucho algo desde lo lejos. Era él. Seguro era él. Venia por ella, ¿por quién más seria? No había nadie más a quien podría seguir.

Si tan solo supiera donde ocultarse de aquel maniático que la quería de regreso a su horrible encierro. Aquel terrible monstruo que se aseguró de mantenerla atrapada durante días y noches sin saber por qué la tenía en la oscuridad. Solo la dejaba delirar por respuestas que jamás llegaron.

Se oyó a alguien gritar, pero parecía provenir de otra persona, una voz más joven. Era la voz de una mujer, una chica cercana a su edad que también permaneció atrapada más tiempo que ella en manos del secuestrador. La ayudo a escapar, le dijo que solo corriera, que no volteara atrás, o si no sería su perdición. Su valentía y decisión le dio la oportunidad de volver a casa, y solo para que la volvieran a encerrar en su terrible celda. Ojala hubiera sabido su nombre para saber quién pudo haber sido antes de caer ahí. Su cara, su manera de hablarle le habían parecido familiares pero por más que intentaba recordar no daba con ello. Apenas recordaba quien fue de ella antes de todo. Antes de nada.

Ahora se sentía más atrapada sin saber qué camino tomar. ¿Qué camino la pondría a salvo, y cuál la llevaría a su total condenación?

Poco antes de que diera un paso de regreso apareció frente a ella aquel hombre, sucio y aterrador que la hacía sentir atemorizada como un animal que acabara de acorralar a su presa y disfrutara de aquel miedo que percibía a cada centímetro de su piel. Su total temor subió a niveles catastróficos, como si se ahogara en aquellas aguas heladas que la querían en sus profundidades y no la dejarían salir.

No quería volver a su terrible merced. No podía entender nada. ¿Por qué ella? ¿Por qué en tan mal tiempo en su mundo deciden llevársela lejos de sus amigos y de su único amor? ¿Sera que él se haya percatado de su larga ausencia, o tan solo seguiría en su importante trabajo en el reino? Claro, ser el rey es un trabajo duro, pero eran un equipo. Lo son todavía. O eso se supone que debería ser.

Ojala y hubiera tenido oportunidad de caer y dejarse llevar hasta no sentir nada más que… ¿dolor?, ¿angustia?, ¿o incluso, la muerte quizás? No tendría que preocupar a nadie más, nadie lo notaria, nadie la necesita más…

No se me movió más. Sabía que aquel momento seria su final. Los movimientos de aquel terrible sujeto eran lentos y decididos, paciente en cada momento que ocurría. Estando tan cerca de ella se sintió derrotada, ya no esperaría nada más.

A un segundo de conseguir algún pequeño escape tomo el brazo de la castaña con fuerza, sin intención de que se volviera a escapar.

¿Acaso creías que no me percataría de tu amistad con la traidora? Ahora me las pagaras por verme la cara de tonto.

¿Que le has hecho?, ¿Que ha pasado con ella? él no se limitó a contestar, simplemente mostró una sonrisa de lo más amenazador y oscuro que pudo haber visto. Ni siquiera su antiguo acosador pudo haber mostrado tal horrible gesto. No fue necesario que le dijera que paso con la mujer. Cualquier cosa que le hubiera pasado a esa pobre chica no se lo diría. No le daría la satisfacción de cederle algún tipo de información valiosa. Quería respuestas, y no lo dejaría así sin un último intento¿Por qué me necesitas?, ¿Por qué me has sacado de mi vida y me encierras sin mostrar interés por algo de mí? Por favor, déjame ir y te daré lo que quieras, joyas o plata, o si lo que buscas es oro encontrare la manera de pagarte.

El hombre soltó una risa desgarradora y escalofriante que la saco de una mínima tranquilidad que pudo haber adoptado.

A mí no me importa lo que me puedas dar. Tu vida es lo que necesito.

¡¿Mi vida?! ¿Qué quieres tú de mí?

Oh no, yo no princesa, yo no soy quien te quiere para sus futuros planes. A su tiempo lo sabrás lo dijo antes de devolverla a sus oscuros y misteriosos propósitos…


Frío. El aire que sentí pasar por mi cara me despertó de aquel extraño sueño. Fue sumamente extraño. ¿Qué fue lo que me logró despertar?

Creo que han abierto la ventana del salón, ¿Qué no saben que estamos en pleno Febrero?

Puse de nuevo mi mejilla en el escritorio, esperando a que la clase terminara de una vez. La clase de ahora no era del todo aburrida, pero el tema que daban ahora lo sabía lo suficientemente bien como para sacar un 9 en un examen. Era clase de Literatura. Para mí era sencillo todo eso. La maestra no se dio cuenta de mi ausencia, lo cual era conveniente en mi estado.

Solo me quede dormida 5 minutos, y en esos minutos tuve el mejor sueño que he tenido en mucho tiempo. Si no fuera porque mi capacidad de retención de memoria fuera tan miserable lo dibujaría sin problemas. No podía recordar cómo eran, pero si como se sentían. Parecía que aquella chica sufriría mucho tiempo, además de que aquel hombre daba demasiado miedo. O eso creo recordar.

Si la lección no fuera tan común el día de hoy no tendría sueño y no me hubiera dormido a media clase, pero si te quedas a media noche viendo tus películas no debería ser un crimen mayor, ¿verdad?

Sentí que me jalaban desde atrás de mi cabeza. Pase mi mano por detrás para dejar claro que no les iba a hacer caso y que me dejaran en paz. Funciono al parecer, porque dejaron de…

—Aaaaahhh —gemí mientras saltaba de golpe en mi silla—¿Qué?... —pregunte cuando moví mi camisa y sentí algo derritiéndose por mi espalda acabando en el piso. Era hielo. Me habían puesto hielo cuando apenas había despertado. Idiotas. Escuche repentinas risas detrás de mí—. S-son unos-s t-tontos —solté a media voz en dirección a las risitas que provenían de mis "compañeros". Mi insulto no sirvió mucho, ya que rieron a todo pulmón porque me tembló la voz por su simple broma infantil.

Pararon de golpe en un instante. Pensé que por fin se habían dado cuenta de que aquella broma no era para tanto, hasta que uno de los que de tanto reír se cayó de espaldas y termino en el piso pareciendo que le iba a dar algún ataque epiléptico apuntó a algo que veía detrás mío.

Oí a alguien aclararse la garganta con demasiada brusquedad. De manera instintiva decidí voltear a ver qué era lo que les hizo cerrar la boca. Y si tenían motivo de porque hacerlo, ya que por tanto alboroto que hicimos, la maestra vino a nuestros lugares a ver lo que sucedía. Rayos. Parece que no está muy contenta de que la hayamos interrumpido, en especial con algo tan tonto. Posó su mirada acusadora hacia los muchachos y luego se dirigió a mí.

—Disculpe, ¿acaso le pasa algo señorita Morgan? —pregunto la maestra Stepps, quien hace unos instantes solo estaba escribiendo algo en la pizarra, que ahora solo dejo a medias. Su imagen que traía hoy casi la hacía parecerse a Señorita Ave de Jimmy Neutrón, solo le faltaba que su cabello en vez de negro fuera gris, y que tuviera la misma forma de hablar que ella.

—No, no, estoy bien es solo que buscaba mi…mi…—me seguía templando la voz a pesar de llevar puesto un suéter. Al parecer mi cerebro también está suficientemente dormido como para que me pudiera dar alguna idea para decirle y no me bajara la nota.

—Para la próxima señorita procure poner atención en clase y no dormir en mi hora buscando algún tipo de excusa, ¿está claro?

—Si, lo siento. No se repetirá nada parecido de parte mía —insinué marcando cada palabra para que al menos se diera que no fue mi culpa el haberla interrumpido.

—Tiene suerte de ser buena alumna. A diferencia de sus compañeros parece al menos dominar esta materia bastante bien. Que no se vuelva a repetir. Continúen con su trabajo, y me refiero a todos —termino regresando a su escritorio, sin antes devolver una mirada asesina a la demás clase.

Horas más tarde…

—¡Hey tú! ¡Espera! —se oyó a alguien gritar detrás de mí.

Fantástico. No quería saber nada más. Solo quería irme de aquí. ¿Por qué no me dejaban en paz? Ya era suficiente con lo que me hicieron hoy en la clase de Literatura. Por lo menos no fue peor que aquella vez en clase de Ciencias. No pude despegar mi cabello de una pipeta por una semana.

Aumente el paso cuando sentí que quien sea que me estuviera siguiendo, me dejara de molestar. No estaba de humor para más bromas. Ya tenía la mayoría de mis humillaciones contadas desde siempre. No entiendo por qué tantas cosas malas me tengan que suceder a mí, quiero decir, ¿he hecho algo mal?, ¿le hice algo malo a alguien en otra vida y se estaría vengando de mí? Muchas cosas serían más sencillas si no tuviera que lidiar con los mismos compañeros de siempre año tras año.

Si he aprendido algo de las personas hoy en día durante mis años en la escuela es:

Hablan de amistad y son personas hipócritas.

Hablan de amor y le son infieles a sus supuestas parejas.

Hablan de mí y ni se toman la molestia de conocerme.

El día podría mejorar si tuviera alguien aquí para sentirme acompañada. Ojala me encontrara con…

—¿Dejaras de correr y me harás caso? ¡Ya basta! —me sorprendió una chica. Era quien me estaba persiguiendo; parecía de menos edad si no fuera por lo muy bien arreglada que esta. Creo haberla visto antes, pero no me llega la idea. Usa el uniforme a su propia confección, cosa que era típico en chicas populares; Su cabello rubio le hacía resaltar su diadema morada recogido en una coleta alta a juego con sus botas altas del mismo color, tenía unos ojos de un color más parecido al ocre—. Por fin que me dejas acercarte, te he estado buscando desde que salimos de Literatura.

—Bueno, aquí me tienes —conteste sin ánimos.

—Lamento molestarte tanto es que desde hace tiempo quería hablarte pero no sabía si querrías platicar con alguien como yo, y ya que en la clase de la señorita Stepps vi que te molestaban me decidí a por fin saludarte —me dijo animadamente. Parecía agradable diciendo que se preocupó por mí por la broma que habían hecho esos tontos—. No debes hacerles tanto caso, simplemente les faltan algunas neuronas.

—Sí, lo sé. He estado con ellos por muchos años. Sé que no podrían madurar ni aunque les pagaran por intentarlo.

—Jajaja tienes razón —parecía que no tenía intenciones de querer jugar conmigo, pero aun no me entraba el porque me quisiera hablarme a mi así de repente. Nadie jamás lo había hecho por causas de mi estropeado pasado.

—Disculpa pero, ¿te conozco? ¿Y cómo es que sabes de lo que ocurrió en Literatura?

—Oh perdón si no dije mi nombre antes —dijo extendiendo su mano hacia mí—. Soy Caroline y estamos en el mismo grupo.

¿Mismo grupo? No puedo creer que haya estado tan ciega como para no notarla. Ahora me siento como las ignorantes que recuerdan tu nombre solo para pedirte la tarea.

—Oh. Discúlpame a mí, no sabía que estábamos en las mismas clases. Pensé que serias otra persona.

—No te preocupes, no te culpo por querer evitarme, después de las cosas que has tenido que soportar supongo que te es difícil confiar en alguien —dijo bajando su mano lentamente mientras se acomodaba el cabello—. Además, acabo de llegar este año a esta ciudad.

Oh, era nueva. Eso explicaba por qué presentía no haberla notado antes.

Creo que notó mi expresión, pues solo tomó mi mano y jalo de mí en dirección al salón.

—Oye, ¿a dónde me llevas?

—Vamos a buscar un lugar común para poder platicar.

—¿Ah s-si? Pero, ¿Por qué?

—Haces muchas preguntas cuando solo intento entablar una conversación normal con una nueva amiga —me miro y pareció sonreír más para sí misma—. No te preocupes no te llenare de preguntas innecesarias o incomodas, yo no soy así —dijo mientras caminábamos—. Bueno, comenzando con algo, ¿Qué cosas te gustan hacer?


Hola hola *Intentando parecer normal mientras deja simuladamente el capitulo y querer huir* ¿Como están? Jeje se que ha pasado mucho tiempo desde que deje el fanfic con un solo capitulo (casi medio año genio) pero déjenme decirles que si sentí feo por no poder continuarlo pero la escuela mas... otras cositas de sobra podrían decirse que me bloquearon por un tiempo demasiado largo.

Aproveche ahora que son vacaciones para ahora si ponerme mas la corriente con esto, pues debo continuar antes de que mas cosas se me amontonen para la historia (a su debido tiempo sabrán de que hablo)

Okey, gracias a quienes tuvieron paciencia y la tendrán mas jajaja

Lo siento no es verdad no quiero tardarme tanto otra vez

Agradeceré sus reviews para saber si esta quedando interesante, me ayuda mucho en avanzar. Nos vemos pronto.