LEGOLAS Y TAURIEL
CAPÍTULO 3

El amor es evidente.

El apego entre los jóvenes elfos crecía día con día como los jardines en primavera. Cabalgaban juntos o corrían entre los bosques disparando flechas y matando. Parecía para ellos cuando estában juntos que nada más existía...pero aún en el amor siempre hay alguien que ama más ...y Legolas amaba más a Tauriel de lo que está a el.

Las clases sociales entre los elfos era muy estricta y notoria, eras de la realeza o no lo eras... Y si no lo eras...bueno sabias que tu lugar era servir a quienes si lo fueran. Aunque sí eras elfo aunque fuera de menor clase eras aún elfo y eso te hacia superior a todas las otras criaturas de la tierra media...esa era la filosofía de Thranduil.

Si Tauriel no amaba a Legolas con fervor fue porque aunque protegida por el siempre le tuvo temor al Rey y conocía su lugar en el reino del bosque, sabía...que no sería posible y fue un amor al que siempre tuvo reservas y nunca se entregó.

Legolas sometido por su padre y por su condición de príncipe en el fondo siempre estuvo consiente de las reservas de Tauriel.

Al anochecer estando en su alcoba Legolas se determinó a ser sincero con Tauriel y si está lo aceptaba acudir con su padre y contemplarlo consumirse en ira mientras el era consumido finalmente por el amor, si Tauriel lo aceptaba. Debía hacerlo, después de todo, quién se atrevería a rechazar a un Príncipe Elfo?

El Rey había enseñado bien a su hijo a contemplar el dolor ajeno sin sentir empatía.

Amaneció pues y como siempre la guardia fue a mantener los dominios de Thranduil limpios de alimañas, Legolas esperaría a finalizar la jornada pues no deseaba declarar su amor a la joven sobre un cadáver arácnido,...

La cacería estaba como de costumbre controlada aunque las arañas eran cada vez más ágiles y letales, un mal muy grande estaba cerca... Tauriel lo había salvado un par de veces de morir, eso hería un poco su amor propio pero también lo hacia sentirse orgulloso de ella, lanzo un par de flechas dos enormes arañas Calderón inertes, Tauriel estaba adelante acababa de matar a tres en menos de 30 segundos, cuando se dio la vuelta para verlo una cayo de arriba y la cubrió con todo su cuerpo encarcelandola con sus patas, Legolas contemplo la escena con horror. - Tauriel! Pegó un brinco elevandose sobre la araña y clavándole una flecha certera en la cabeza. Tauriel ya le había clavado una en la panza, el peso de la araña estaba sobre ella. Legolas la movió con una patada, se agachó y tomó su mano,
- estas bien? Nada te ha ocurrido?-,
sus manos comenzaron a tocar su rostro moviéndolo buscando heridas o arañazos.
Tauriel lo permitió muda.
Los demás elfos de la guardia observaron al príncipe como si lo hubieran visto por primera vez. Era evidente y notorio...que lo que sentía por ella iba más allá del simple interés.

-Estoy bien mi señor- y se levantó apartandose un poco de el.

Legolas la miro y suspiro... Sus ojos se encontraron pero el dejo que la pausa fuera más larga de lo necesaria y ella Volteo a ver a los demás y dio la orden de irse muy apenada.
-Espera...hueles eso? Son enanos...y arañas... Dijo Legolas.
-A por ellos!- dijo Tauriel.

Sobra decir que encontraron a la compañía de enanos y entre ellos estaba un enano Llamado Kili, que desde que vio a Tauriel sintió que sus ojos habían visto ya lo más hermoso que la tierra media podía tener.

Ella era consciente de que el estaba atraído por ella y eso...la divertía y...le gustaba. Sin embargo era Legolas a quién no le gustaba la mirara de Kili para con ella y custodiaba a Tauriel como un pirata a su tesoro.

-No me gusta ese enano.- le confió Legolas a Aragorn.
El joven futuro rey se encontraba de visita en el reino del bosque. Era el mejor amigo de Legolas.
-Ningún enano te ha gustado nunca Legolas.-
-ya quiero que mi padre los destierre...o los...-
-Esto es por la pelirroja no?-
Legolas se ruborizo.
-El amor es raro...sus elecciones siempre parecen ser las más extrañas...-comenzó a decir Aragórn - si tu la amaras tu padre no te lo permitirá (Legolas no bajó la mirada ni trago saliva) y si ella amará al enano, la sociedad no lo permitiría. (Legolas parecía haber cambiado de color) ni tu tampoco..., si el la amara a ella sería repudiado por su raza, por su familia, su linaje ...si el amor es raro...pero finalmente es amor.