Capítulo 3:

Oob viajaba a toda velocidad siguiendo a la moto de su prometida

-no sé, quizás debería decirle que cancelemos esto y vivamos felices como amigos pero-de repente se dio cuenta que no sentía el ki de Pan, bruscamente detuvo el auto.

EN EL BOSQUE

-gracias-se sonrojo*vamos ya estás aquí y no puedes dar el brazo torcer *respira y respira, lo mira. Por dio es hermoso, suspira.

-pan

-m?

-no te muerdas el labio

-lo siento- se sonroja, lo vuelve a mirar, sus ojos se topean y ahí quedan observándose el uno al otro*es tan lindo y esa mirada * su mente no podía trabajar bien solo pensaba en como seria hacerlo con, hacerlo por primera vez. Cerro lo ojos y se concentro pero en ese instante

-nena pasa algo?

Lo miro fijamente, una mirada de miedo, de repente se va corriendo pero Trunks la atrapa.

-Qué pasa? Dime

-tengo que irme

-por qué?

-Oob

-Que pasa con él?

- fui tan tonta no oculte mi ki debe estar por llegar y si nos ve-Trunks la izo callar con un beso en lo labios.

-nena tranquila ni Oob ni nadie puede sentir nuestros kis

-pero como- se acerco y le beso el cuello luego mordió su oreja y

-la última vez que nos vimos te di un anillo verdad?- Pan simplemente asintió nerviosamente- pues ese anillo lo tienes puesto y ayuda a ocultar el KI.

Pan no puedo entender lo que él decía,* su aliento caliente cerca de mi es, es tan agradable que no puedo pensar en nada más que entregarme a él *.

Trunks ya no soportaba mas, tenerla asi tan cerca de el era tan difícil, respiro hondo y siguió besando su cuello y oliendo el aroma de esa mujer que estaba a punto de ser suya. Sus expertas manos viajaban por el cuerpo de ella haciendo que cerrara sus ojos y soltara un pequeño gemido.

EN LA CARRETERA

-qué extraño, no siento su ki, no he sentido su ki desde hace una semana la última vez que visito el cementerio y después se fue hasta la corporación capsula a su trabajo y después no la sentí mas, me pregunto si Trunks sabe esto.

Oob busco su celular e iba a llamar a Trunks pero se dio cuenta que su ki tampoco se podía sentir.

La luna llena cubría absolutamente toda la ciudad