Cariños míos, muchisimas gracias por todo el apoyo que me han brindado en esta loca historia.
Y como lo era prometido, aquí esta la continuación del Stony.
Steve salió de la ducha, se secó algo el cabello y se puso ropa cómoda. Luego fue a la cocina, la cual parecía en desuso hace muchos días, dado el estado nutricional de Tony y de él mismo (luego de días de misiones), decidió hacer algo reconfortante y cálido.
Se sentó a comer tranquilamente, mientras bebía una cerveza. Justo en la televisión daban una película donde un hombre "azotaba" a su novia, la idea le parecía horrorosa, pero a su cuerpo al parecer no tanto, pues una parte de él estaba reaccionando y con muchas ganas. La verdad no estaba de humor para hacerse "cariño", pero el deseo fue más y rápidamente se satisfizo pero realmente no se podía comparar a lo que podía llegar a sentir con su novio, ahora sólo había suplido una carencia física, pero para él, el sexo, era literalmente hacer el amor. No podía quitarse de la cabeza el pensamiento de que Tony se las pagaría y con ganas por haberlo dejado frustrado luego de una vuelta de misión.
El Capitán América preparó una bandeja con comida y jugo natural para alimentar a su amor. Por suerte el llegar a la habitación, Tony despertó y lentamente se comenzó a desperezar, produciendo en el rubio unos deseos enormes de comérselo a besos, por la adorable situación que estaba pasando frente a sus ojos.
– Amor, ¿Qué pasó? – Preguntó Iron-Man, para luego dar un pequeño bostezo y restregarse sus ojos.
– Cariño caíste desmayado, ahora te traje el alimento para que te sientas mejor – Dijo el de ojos azules entregándole una gran sonrisa. Acto seguido, se acercó y le robo un gran beso, pero todo dentro de un ámbito cariñoso. Luego se quedaron mirando y juntaron sus narices, para moverse de forma juguetona y luego reírse a la vez.
Luego de ese tierno momento vivido entre los dos, Steve le entrego la bandeja a Tony, quien de inmediato se le hizo agua la boca al oler la comida de su novio, pues después de todo nadie lo podía alimentar como él. Anthony se puso a comer gustoso y Steve se deleitaba con esa visión, cuanto extrañaba en cada misión en solitario al castaño que le robaba suspiros, que lo llenaba absolutamente y que podía hacer agradable hasta lo más cotidiano, tomó su libreta de dibujos y comenzó a retratar a su amor, quien se sonrojo ante el acto, pese al tiempo que llevaban juntos, aún no se acostumbrara a ser la muse de inspiración en Steve.
Esa noche mientras veían una serie de Netflix, Steve expreso uno que otro suspiro, pues pese a todo aún tenía ganas de hacer el amor con su novio, pero sabía que ninguno estaba en condiciones. Iron-Man al notar la molestia de su amor, decidió hablar:
– Cariño, discúlpame por no saber cuidarme y arruinar tu noche de regreso. Si quieres, créeme que ya estoy descansado para la acción – Terminó de decir el castaño, regalándole una sonrisa seductora.
– Tony ahora no estás en condiciones y respecto a no saberte cuidar. . . créeme que mañana lo hablaremos y lo entenderás más que bien – Dijo el rubio, entregándole una sonrisa torcida y un beso en la frente, si bien Tony no entendió que quería decir su amor, tampoco quiso indagar más.
– Al menos déjame recompensarte con un masaje cariño, créeme que te ves algo cansado – Dijo el castaño, percibiendo el gesto afirmativo de su novio.
Tony le quito la camiseta al rubio y luego esparció un poco de aceite de masajes de alguna cosa exótica pensó Steve. Tony era bastante hábil, realmente hacía disfrutar a su novio del masaje, lo que el Capitán no sabía, es que, para generar ese tipo de sensaciones, el gran Iron-Man había tomado cursos de masajes con los mejores masajistas de la ciudad, para Steve sólo era el mayor talento de su novio, bueno quizás el segundo, ya que el mayor era el desempeño en la cama.
El Capitán se estremeció al sentir algo húmedo pasar por su cuello y dar pequeñas mordidas, dejo a su novio juguetear unos minutos, para luego pronunciar un "parece que mi gatito quiere jugar", en un rápido movimiento, puso a Tony delante de él y se abalanzó sobre sus labios, dándose ambos un beso lleno de pasión.
– Ya mi lindo gatito, deberíamos dormir para recuperar energías – Dijo Steve de forma juguetona, sabía que su novio estaba más que necesitado y él de forma maliciosa quería molestarlo.
– Rogers. . . me estás castigando verdad - Al decir eso, Anthony le dedicó un mohín y se cruzó de brazos. A lo cual el Capitán América no se pudo resistir y lo aprisiono entre sus brazos, se acostaron ambos, y Tony apoyo su cabeza sobre el mayor, ambos se hacían cariño con las manos, sin querer ambos bostezaron y se comenzaron a dormir.
– Mañana vas a saber lo que es un castigo - Pronuncio Steve casi durmiendo y sólo recibiendo un gruñido de parte de Tony. Esa noche ambos durmieron abrazados.
A la mañana siguiente Steve se despertó temprano y se dedicó cerca de una hora a ver dormir a su novio sobre su pecho, acariciando levemente los desordenados cabellos castaños. Tony daba pequeños suspiros sobre el pecho de su novio. Steve estaba decidido, Tony se lo había buscado, hoy saldarían cuentas y luego tendrían una buena "ronda de sexo", como le gustaba decirle Tony, esbozó una sonrisa ante este pensamiento.
Luego que Anthony se desperezo totalmente, miro sonriente a su cariño, para luego darle un beso de buenos días. Como raras mañanas lo hacía se levantó de inmediato, ya que tenía muchos planes para ese día, pero gran fue su asombro al sentir una mano presionar sobre su muñeca.
Pero Iron-Man no alcanzo a reaccionar, cuando de un momento a otro se vio recostado sobre las piernas de Steve Rogers. Y sin que Tony pudiera salir de su asombro, Steve le bajo de un tirón tanto el pantalón como los "boxers del Capitán América", detalle que no paso inadvertido por el mayor provocando una leve sonrisa.
– Tú, maldito Rogers ¿Qué diablos estás haciendo? – Dijo Tony ya algo molesto, pues de cierta forma se daba cuenta de las intenciones de su novio, pero no las podía creer, no, Steve no iba a hacer eso se trataba de autoconvencer el hombre de hierro.
– Lenguaje Anthony Stark - Y fue con esas palabras que llego la primera nalgada, justo en el centro del trasero de Tony, quien dio un respingo más por el susto que por el dolor. Acto seguido se comenzó a retorcer para evitar el agarre de Steve y apenas pudo soltarse un poco, salió corriendo para esconderse tras una silla. El de ojos azules quedo perplejo, pero de inmediato se levantó y se puso frente a él, cruzando los brazos sobre su pecho – Cariño si me desafías créeme que añadiré 5 más – Dedicándole una mirada molesto – Además sabes muy bien que lo tienes más que merecido – Pero la reacción de Tony fue todo lo contrario, de inmediato salió corriendo, si lograba llegar a la armadura de Iron-Man tenía oportunidad de ganarle a su novio, en un enfrentamiento tenía todas las de perder.
Steve le alcanzó en la cocina y como si fuera una pluma se lo puso al hombro, recibiendo un sonrojo de Tony, ante la acalorada situación. Rogers a pasos rápidos regreso a la habitación y puso a Tony en la misma posición que hace unos minutos, paso una pierna sobre las de Anthony para impedirle movimiento y con una de sus manos agarró las de Tony para evitar que se hiciera daño, y pese a que el castaño intento retorcerse, decidió que lo mejor era seguir con el castigo y sin previo aviso, cayó nuevamente la mano sobre el trasero de Stark, provocando un sonido que a los dos hombres les hizo sentir algo "especial".
Lentamente Steve aplico las nalgadas desde la espalda baja hasta los muslos, la idea del mayor no era causar un daño real, más bien amedrentar a su novio y hacerlo entender los sustos que le hacía pasar por no cuidar su salud y bienestar.
Pero en Tony al parecer tenía el efecto contrario, pues sentía cada vez más caliente cierta parte de su anatomía, lo cual no paso inadvertido por el rubio. Quien frunció el ceño, pues la diversión vendría después, ahora sólo quería hacer entrar en razón al hombre de hierro. Pensó que estaba siendo muy blando.
– Cariño, esto no es para que te excites. Esto es para que entiendas lo que yo sufro cada vez que te pones en riesgo y créeme me duele más a mí que a ti hacerte daño -
Lo mejor sería terminar pronto, así que aumento la intensidad y le dio unas nalgadas mucho más fuertes, efecto que fue sentido por Tony, pues ya en el número diez, se retorcía por dolor, y el placer había pasado a la angustia. Pero no se rebajaría ante Rogers, no le haría ver ni una sola lagrima. Pero no resistió mucho más para comenzar a llorar y pedir perdón a su novio, quien se quedó mirando las rosadas nalgas de su novio, al parecer el castigo había sido efectivo.
– Espero esta sea la primera y última vez Anthony – Dijo Steve, dándole una fuerte nalgada, acompañada de un agarrón en la maltratada nalga. Luego de eso le comenzó a acariciar la espalda y los cabellos al castaño, quien poco a poco se levantó para poder "sentarse" sobre las piernas de Steve y esconder su cara en el pecho del mayor, si bien no era dolor físico el que sentía, si era un poco de humillación y realmente podía entender lo que sufría su novio.
Steve sonrió ya que sabía que no había hecho daño real el Tony, pero sabía que lo mejor en esos momentos era reconfortar a su vida. Al cabo de unos minutos Tony se logró calmar y ya solo refregaba la cara como los gatitos en el pecho del soldado. Quien de inmediato comenzó a sonreír ante una idea que cruzó por su mente.
– Eey gatito, tus caderas estas muy adoloridas – Mientras introducía levemente un dedo en la cavidad del castaño – ¿O quieres jugar un poquito con este pobre soldado desamparado? – Tony le dedico una mirada molesta y antes que Steve pudiera reaccionar, se lanzó sobre su cuello, tomando los labios del rubio lleno de pasión y con un poco de cizaña le dio un mordisco desmedido, provocando algo de sangre en el rubio, quien gimió de dolor y sin pensárselo, le dio una fuerte nalgada.
– Creo que esta nueva faceta tuya me excita señor Rogers – Ronroneó Tony.
Luego de eso ambos se lanzaron sobre la cama, Steve puso a Tony sobre él, para que las acaloradas nalgas de Tony no se rozaran con nada. Tony que disfrutaba de llevar el ritmo de la acción, beso y lamio el "patrimonio nacional" como tendía a llamar al torso de Steve. Provocando que el cuerpo del soldado reaccionara rápidamente, en medio de la acción, aprovecho no sólo de besar, sino también de chupar y marcar a su hombre, como adoraba hacer eso.
Luego cuando ambos ya estuvieron listos, Steve con mucho cuidado se introdujo en el menor y lentamente comenzaron a tomar ritmo, Steve para no dañarlo lo tenía tomado por la cintura, lo que provocaba mayor inestabilidad y a la vez, mayor satisfacción en ambos.
Cuando ambos terminaron juntos, Tony se desplomo sobre el pecho de Steve y así estuvieron unos minutos, mientras regularizaban sus respiraciones.
– Dios Steve me asustaste – Grito Tony divertido, cuando fue tomado de improviso al estilo "novia" por el soldado, llevándoselo al baño. Juntos se dieron una exquisita ducha, llena de jugueteos bobos, sobre todo cuando se enjabonaban.
Salieron riéndose de la habitación, rumbo a la cocina. Ya que Steve había decidido que ambos necesitaban un "desayuno de superhéroes". Tony se sentó sobre un mueble, mientras apreciaba a su escultural hombre cocinar y cantar torpemente una vieja canción.
– ¡Cariño quiero comer unos ricos hot cakes, con mucha miel! - Pidió Tony como todo un niño caprichoso
– Y yo te quiero comer a ti bebé – Le respondió Steve, para luego sellar la conversación con un exquisito beso, que termino en una lucha de lenguas sedientas. Que no hubiera parado por unos buenos minutos, si ambos no se hubieran separado por un leve olor a quemado.
– ¡Nuestro desayuno! – gritaron ambos al unísono, para luego mirarse y soltar una gran carcajada.
*** FIN ***
Realmente espero les haya gustado!
Por lo mismo quisiera preguntarles ¿Cómo quedó este capítulo? ¿Les gusto como se desarrollo el castigo?
También espero sus comentarios o criticas de esta relato, que como ven a llegado a su fin :c
Los invito a leer mi otro fanfic "Confianza Rota" y les aviso que pronto publicaré otro Stony pero de ellos jóvenes y de Universo alterno.
Gracias, gracias y más gracias.
Nos leemos!
