Amy estaba encantada en aquella ciudad... Rouge y ella llevaban varias noches quedando y ahora eran muy amigas. En el fondo era lo que la eriza necesitaba... no estaba mal con Shadow, él la quería, la entendía mejor que nadie; pero en el fondo de su ser echaba de menos a Cream, pero ahora la tenía a ella... A la murciélago le pasaba algo similar, había perdido a su hermana hacía mucho tiempo... es el problema de la inmortalidad... sentencia a la soledad...
Shadow también había hecho amistades... no muy lejos de su casa había un elegante casino, allí conoció a Mephiles. Este era un erizo negro y azul, con un cierto parecido a él, aunque diferente en su ser... Mephiles era un demonio del ártico, capaz de controlar el agua y el hielo a su antojo y que se alimentaba de órganos, algo que a su compañero le parecía bastante desagradable..
Eran ya las dos de la madrugada, Amy y Rouge caminaban tranquilas por el Chao Garden, un gran parque con un bosque en su interior y un lago donde reposaban algunos chaos que estaba en pleno corazón de Central City.
- No sabía que aquí hubiese todos esos seres... - dijo Amy - Luego seré yo la rara
- No eres rara, mi pequeña colmillitos, eres... especial - bromeó Rouge
- ¿Pequeña? ¿Yo? Si soy mayor que tú - se quejó
- Si, pero tu tienes la apariencia de una niña de 19 años y yo la de una de 24
- Di lo que quieras, cuando me canse te morderé - se rió - Hablando de eso... tengo hambre
- Oh no... delante mía no lo harás... Mike era asqueroso, se ponía todo lleno de sangre y hasta salpicaba
- Yo no mancho, verás...
No muy lejos de allí había una equidna de piel blanca dando de comer a las palomas, parecía triste, aún así Amy se acercó y se sentó a su lado mientras Rouge miraba atenta desde un pequeño puentecito. La equidna no pudo evitar quedar hipnotizada ante aquellos ojos verde esmeralda, esa era su arma secreta... Instantes después, estaba mordiendo su cuello. Una vez llena, se pasó la lengua por los labios y volvió con la murciélago.
- Eres la vampiresa más limpia de todo Mobius - dijo impresionada
- Lo se.. - dijo con una sonrisa - ¿Qué es aquello?
A lo lejos se veía una gran sombra corriendo a gran velocidad hacia donde estaban ellas. No les dio tiempo a apartarse antes de que aquel animal se les lanzase encima, era un lobo enorme de color azul. Rouge logró escapar de sus garras, pero Amy seguía debajo suya, forcejeando con él... La vampiresa clavó sus ojos en los ojos de aquel ser y este se quedó inmóvil encima suya... momento que esta aprovechó para darle una patada y lanzarlo lejos. Shadow llegó en aquel momento y el atacante escapó.
- ¿Qué era eso? - dijo levantándose
- Un licántropo - Dijo Shadow - Estamos en luna llena
- Amy ¿estás bien? - preguntó Rouge
Tenía la ropa rasgada y arañazos por todo su cuerpo, además de una gran rama clavada en su estómago. Se sentía mareada... no le dolía nada pero su nivel de sangre bajaba vertiginosamente debido a aquella herida... necesitaba comer algo ya... Shadow le sacó la rama y puso la mano sobre la herida, curando esta al instante.
- Estoy... mareada... - dijo Amy
- Eres inmortal, pero si pierdes sangre pasa esto... - explicó el erizo acogiéndola en sus brazos- Volvamos a casa
- ... -
Llegó el amanecer y, con los primeros rayos del sol, Sonic recuperó su forma habitual. Por fin entendía lo que le pasaba... era un licántropo... aquel animal que le había mordido lo había infectado y ahora era uno de ellos... Su mente trataba de recordar lo sucedido la noche anterior, su conciencia no podría soportar el haber matado a alguien... Entonces recordó aquellos ojos verdes...
Era jueves, por la tarde fue a entrenar y después fue a casa, con su amigo Tails. Estaba bastante pensativo, decaído, algo que no era normal en él..
- Sonic, ¿qué te pasa? - preguntó Tails preocupado
- Es algo... difícil de explicar...
- Inténtalo... - animó el zorro
- Verás, no se si me creerás, pero hace tres noches me mordió un animal y bueno... me he convertido en uno... - dijo agachando la cabeza
- ¿ Eres un erizo lobo? - preguntó Tails asombrado
- Si... - dijo vergonzoso Sonic
Se esperaba cualquier prueba de que se equivocaba por parte de Tails, sin embargo, su amigo se quedó embobado mirándole. Sonic arqueó una ceja y el zorro buscó algo en su ordenador...
- Nunca te conté esto porque pensaba que te reirías de mi... - comenzó. - Estamos asentados sobre una especie de vórtice místico... aquí se han dado casos de acontecimientos sobrenaturales e, incluso, pre-apocalípticos. Hay bibliografía sobre la existencia de cientos de seres extraños...
- Tails ¿estás hablando en serio? - Preguntó confuso
- Siiii! Y tu eres un werehog.. es ... asombroso
- Uffff - respiró aliviado - Al menos me crees y tengo alguien que me ayude...
- Sonic, ya sabes que siempre puedes contar conmigo... Y ahora, dime que es lo que te pasa
El erizo suspiró bastante aliviado. Tails tenía una confianza ciega en él y, desde siempre, se lo habían contado todo y la existencia de aquel secreto no la hubiese podido resistir mucho tiempo. Por suerte, el zorro parecía ser un experto en el tema y entre ambos seguro encontrarían una cura...
- Ayer ataqué a una chica... y creo que... - confesó
- Por Caos... no me digas que tú...
- No lo sé...
- Podemos mirar el periódico... ¿Como era? - Dijo Tails tratando de tranquilizarle
- No lo se... solo me fije en sus ojos... eran preciosos... de un color verde esmeralda...- recordó
- Aquí no dice nada sobre la muerte de nadie, quizás se haya salvado - Dijo con una breve sonrisa
- Ojalá...
Ambos se pasaron la semana siguiente revisando el periódico, pero ni una sola noticia acerca de la muerte de una joven.. Sonic se quedó más tranquilo... y Tails le facilitó varias páginas de información sobre su nuevo ser... Luna llena... cuatro noches al mes...
Al día siguiente estaba mejor... Shadow se había encargado de interceptar una entrega de sangre al Hospital y se había traído varios litros de la mejor, por lo que no tardó nada en mejorar su estado. El erizo negro la miró con preocupación...
- ¿Qué es lo que pasa, Shadow? - preguntó intrigada
- Podías haber muerto...
- Estoy muerta... ¿recuerdas? - dijo irónica
- Me refiero a que pudiste haber desaparecido para siempre... - hizo una pausa - Amy, desde nuestro principio fuimos superiores a los demás, la gente siempre nos tuvo respeto hasta que aparecieron ellos...
- ¿Ellos?
- Si, el primer licántropo salió del vientre de una loba mordida por un vampiro... Cuando Licantrus, que así se llamaba, se enteró de quien había matado a su madre le buscó por todas partes hasta destrozarle, poco después emprendió una guerra contra nosotros... Por el día son seres normales, pero durante cuatro noches al mes, las de luna llena, se convierten en animales salvajes con ansias de carne y venganza.
- Pero…. Son solo cuatro noches… ¿no? – preguntó curiosa
- No te fíes…. La mitología popular dice eso…. Pero, realmente, no hay mucha información sobre ellos…. Se dice que durante eclipses totales de luna o por causas aisladas pueden mostrar su verdadera forma. Recuerda que tu eres una vampiresa todo el tiempo, ellos pueden ser cualquiera, por muy normales que aparenten.. y son muy peligrosos…
- Osea... que si me vuelvo a cruzar con un licántropo mejor matarlo antes de que él me mate a mi... - razonó ella
- Exacto - sonrió - Me encanta lo inteligente que eres - dijo besándola
