Bajo los fuegos artificiales.
Después de todo lo que vivió en su primer año de preparatoria, Dia estaba segura que el resto de su vida escolar sería pacifica y sin ningún tipo de drama. Claro que se equivocó.
Habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo, Ruby ahora era una estudiante en Uranohoshi, Mari había regresado a Japón luego de dos años y había un nuevo club de Idols y un nuevo grupo con el mismo nombre que en el que ella había estado con Kanan y Mari, aunque claro, eso era en parte su culpa.
Al principio las cosas fueron un tanto difíciles, Ruby era parte del club de Idols y lo último que quería era que su hermanita terminara como ella, Kanan y Mari. Mari había llegado a ella como si nada hubiese pasado, como si la ultima platica que tuvieron en el salón del club hace dos años jamás hubiese pasado y aunque eso la aliviaba un poco, sabía que era extraño.
En un giro inesperado hasta para ella, terminó siendo parte del club de Idols, esto luego que Kanan y Mari arreglaron sus diferencias y Ruby la invitara a unirse. La escuela aún estaba en peligro de cerrar pero, está vez sabía que lograrían salvarla.
Aún con todo el esfuerzo que todas pusieron, Aqours ahora siendo un grupo de nueve, no lograron clasificar a la pre eliminar del Love Live, pero ya habría otra oportunidad el año que venía.
Pasaron los meses y la víspera del año nuevo y la de su cumpleaños llegaron. Suponía ser un día muy ocupado pero, resulto que sus padres irían a Tokio y Ruby pasaría el año nuevo en Numazu con Hanamaru y Yoshiko, lo que la dejaba a ella completamente sola en la Residencia Kurosawa, y no sonaba tan mal.
La noche estaba pasando sin ningún inconveniente cuando alguien llamó a la puerta, sin ninguna persona del servicio de la residencia que fuese a abrir, no le quedó más opción que ir ella personalmente, y quien estaba tras la puerta era quien menos esperaba ver esa noche.
"¿Mari-san? ¿Qué haces aquí?" La sorpresa de Dia era mucha.
Oh my God, ¿Por qué siempre que vengo me recibes con las mismas palabras?" Mari fingía indignación.
"Yo… tienes razón, es descortés de mi parte, pasa por favor." Dia se hizo a un lado para dejar que Mari pasase y esta así lo hizo.
"¿No hay nadie en casa?"
"No, mis padres están en Tokio y Ruby está con Hanamaru-san y Yoshiko-san."
"¡Es Yohane!" Mari corrigió a Dia imitando el tono de voz de Yoshiko.
"No la llamaré así. En fin, pensé que estarías en la Isla Awashima con Kanan-san, ¿pasó algo?"
"¡Por supuesto que pasó algo! ¡Kanan me abandonó!"
"¿Eh? ¿Cómo qué te abandonó? Ella no haría algo así."
"Well she did! Me mandó un texto diciendo que lo sentía, pero que iría al Ryokan de Chikachii y que no podría reunirse conmigo para venir aquí, Kanan you traitor!"
"¿Iban a venir acá? ¿Por qué?" Dia sintió curiosidad al escuchar las palabras de Mari.
"Huh? ¿cómo que "por qué"? Es año nuevo y tú cumpleaños ¡íbamos a celebrarlo juntas! Pero Kanan prefirió ir a comer un poco de mandarina." Mari hizo un puchero al decir eso.
"Ni siquiera preguntaré a qué te refieres con eso. Como sea, gracias por venir Mari-san."
"Claro, no hay de que Dia."
Ambas se quedaron en silencio por un momento, pero no era un silencio incómodo, era un silencio relajante.
"Y… ¿qué quieres hacer, Mari-san?"
"Pues, planeaba llevar a verte los fuegos artificiales ¿estás de acuerdo?"
"Claro, me encantaría aunque, aún falta mucho para eso ¿quieres comer algo mientras llega la hora?"
"Yes please! No he comido nada en toda la noche y quiero probar tu comida."
El comentario sonrojo un poco a Dia, hizo lo mejor que pudo para esconder su sonrojo y guio a Mari hacia el comedor. Dia le sirvió un plato de comida a Mari y esta lo atacó de inmediato, como si un hubiese comido en días.
Mari notó que Dia tenia la mirada perdida, no veía un punto en específico, se veía casi como si estuviese pensando en algo, y Mari con lo curiosa que eso no puedo resistir preguntar.
"Dia, te sucede algo?"
"¿Humm? Ah, no es nada, solo pensaba en algo."
¿En qué pensabas?"
"En aquella platica que tuvimos hace dos años en la sala del club, antes que te fueras."
"Oh…" Mari sabia exactamente a que platica se refería Dia.
"Ese día te dije cosas horribles, y no sabes cuanto lo siento. Solo quiero que sepas que era por tu bien, Mari-san."
"Lo se Dia, no te preocupes por eso ¿si? Ya quedó en el olvido."
"Supongo que tienes razón, siento haber traído el tema tan de repente."
Luego de la breve plática Mari siguió con su comida. En cuanto terminó de comer, Dia se levantó de su lugar y se dirigió a Mari.
"Mari-san si no te importa, me gustaría que viéramos los fuegos artificiales desde cierto lugar." El comentario tomo a Mari por sorpresa, se compuso y se le ocurrió contestar con una broma.
"Oh Dia how bold! ¿Me llevarás a un lugar solo y apartado? ¡No estoy preparada para esto! es tan repentino."
"¡N-No es lo que piensas! Cielos tu y tu mente pervertida…
"La pervertida eres tu, Diachii, me pregunto qué clase de cosas me harás hacer" Con lo que acababa de decir, Mari se ganó un enorme sonrojo de parte de Dia, había conseguido su objetivo.
"¡N-No te pediré nada raro! Cielos tu y tus cosas…"
"¡Es una broma Dia! Te sigo, guíame a tu lugar secreto." La forma en la que lo dijo Mari provocó una sensación extraña en Dia.
Ambas caminaron hacia una pequeña colina cerca de la Residencia Kurosawa y se sentaron en el pasto a esperar los fuegos artificiales, ninguna sabia exactamente de qué hablar así que fue Dia quien sacó un tema.
"¿Sabes algo? He visto los fuegos artificiales en este lugar desde que era pequeña." Dia habló con un tono de voz suave y melancólico.
"¿A si? ¿Tu sola?"
"Pues... si, casi todos los años mis padres ofrecen una fiesta y tengo que quedarme en casa para recibir y saludar a los invitados, pero siempre encontraba un momento para escaparme y venir aquí a ver los fuegos artificiales y pedir un deseo de cumpleaños."
"No tenía ni idea de eso… ¿siempre has pasado tu cumpleaños sola?"
"Supongo que si, pero ya estoy acostumbrada así que esta bien."
"Pues este año será diferente, porque me quedaré contigo toda la noche, Dia." Ambas se miraron a los ojos fijamente y Mari pudo notar cómo una pequeña sonrisa se formaba en el rostro de Dia.
"Gracias Mari-san."
"Por nada, Dia."
Ambas miraban al cielo esperando los fuegos artificiales.
"Ahora que lo pienso bien, dijiste que cada año pedías un deseo de cumpleaños, ¿no?" Mari lanzó la pregunta de repente.
"Si, cada año ¿por qué preguntas?"
"¿Qué es lo que deseabas?"
"Buen intento Mari-san, pero no te lo diré."
"Oh come on Dia! Tell me!"
"No es algo tan interesante…"
"Humm… bien déjame cambiar mi pregunta, ¿desearás algo este año?"
Por un momento, Dia se quedó en silencio pensando que responder, pensó mucho su respuesta sabiendo que Mari no dejaría el tema hasta saberlo todo al respecto.
"No este año no, no tendría sentido pedir lo mismo que pido cada año si ya se cumplió." Dia miro a Mari a los ojos.
"¿Ya se cumplió? Espera ¿pedías lo mismo cada año? Ahora tengo aún más curiosidad por saber, ¡anda dime que deseabas! No me dejes con la duda."
"¿En realidad quieres saber?" Dia preguntaba un poco insegura.
"Yes Dia, si quiero saber."
"Muy bien te lo diré." Dia se preparo mentalmente, tomo aire, junto fuerza de voluntad y hablo. "Cada año pedía como deseo pasar mi cumpleaños con la persona que más quiero, pero este año no será necesario pedir ese mismo deseo, porque tu ya lo hiciste posible, Mari-san, mi deseo siempre fue pasar mi cumpleaños contigo."
"Ah… yo… yo no…" Mari se había quedado totalmente sin palabras, aún procesaba lo que acaba de escuchar, se preguntaba si había escuchado bien porque eso le sonaba a una declaración, Dia se le había declarado y ella estaba ahí, atónita sin poder reaccionar.
"Esta bien, no tienes que contestar, de hecho no esperaba que lo hicieras, simplemente quería decírtelo y ya, entiendo si quieres irt-" Dia fue interrumpida por los labios de Mari que ahora estaban sobre los suyos.
Se quedó perpleja por un momento, pero cerró los ojos y se dejó llevar, Mari la besaba con suavidad y ternura, el contacto era suave, pero era suficiente para hacer estallar todas sus emociones, puso sus manos sobre la cintura de Mari y la acercó hacia ella, podía sentir los latidos del corazón de Mari, y estaba segura Mari sentía los suyos. Los fuegos artificiales comenzaron a resonar y a iluminar el cielo nocturno, Dia había besado a Mari por primera vez bajo los fuegos artificiales en el día de su cumpleaños.
"Parece que ya es media noche." Comento Mari al separar su labios de los de Dia.
"Eso parece."
"Feliz año nuevo, Dia."
"Feliz año nuevo, Mari-san."
"And, happy birthday."
Mari se inclinó una vez más para besar a Dia, fue un beso rápido.
Mari dejo caer su cabeza sobre la clavícula de Dia y se quedó ahí por un momento, levantó la mirada y miró a Dia fijamente con lágrimas en los ojos, Dia puso cara de pánico y estaba a punto de decir algo cuando Mari puso uno de sus dedos sobre sus labios para detenerla.
"Se que estas pensando que quizá hiciste algo mal pero no es así, había querido besarte hace mucho y al fin lo logré, pero se que eso no cambiará nada, nos separaremos en unos meses y no podremos evitarlo." Dia había estando tan perdida en el momento que olvidó por completo esa parte, tendría que separarse de Mari una vez la escuela terminase.
"Mari-san…"
"No voy a pedirte que vengas conmigo al extranjero porque se que seria imposible, así que en su lugar te pediré algo mas."
"¿Qué cosa, Mari-san?"
"¿Sabes? Este fue mi primer beso y fue muy especial para mi y quiero que este momento sea solo nuestro, así que, promete algo."
"Mi última promesa no salió muy bien pero, adelante, pídeme lo que sea"
"Promete que volverás a besarme bajo los fuegos artificiales otra vez algún día, no importa cuanto tiempo pase hasta que puedas volver a hacerlo."
Dia lo pensó detenidamente, no sabia si podría cumplir con esta promesa ¿Y si nunca se veían otra vez? ¿O qué tal si Mari encontraba a alguien más mientras estuvieran separadas? Toda clase de pensamientos negativos pasaron por su mente, se centró y los alejó todos, no estaba segura de poder cumplirla pero haría lo imposible por hacerlo.
"Lo prometo, Mari-san, prometo besarte una vez más bajo los fuegos artificiales."
"Más vale que esta vez, cumplas tu promesa Dia."
"Lo haré, Mari-san."
"Bien, estaré esperando."
Ambas se abrazaron bajo los fuegos artificiales una última vez esa noche.
Dia pensó que esta seria la promesa que marcaría el comienzo de su futuro junto a Mari, aunque ambas se separaran luego de la graduación, la promesa sería la razón por la cual ambas se buscarían la una a la otra en el futuro.
Dia Kurosawa habia hecho su tercera promesa a Mari Ohara.
Una promesa que se vería afectada por la distancia y el tiempo.
