Los personajes de Frozen no me pertenecen y tampoco me pertenecen otros personajes que aparecen en la historia.

Hola a todos, tanto tiempo. En este capítulo se menciona a Beth y a Jessie. No son OC. Jessie es el personaje de la película toy story. Beth es Fawn, el hada de los animales que aparece en la película Tinkerbell, le cambien el nombre porque creí si le dejaba el verdadero iba a sonar algo raro.

Pelea

Dos meses pasaron desde que Elsa y Anna se hicieron amigas. Al principio Elsa solo pasaba el tiempo con Anna pero de apoco fue superando su timidez y se hizo amiga de Kristoff, Rapunzel y Eugene. Anna también conoció a las únicas dos amigas de Elsa, que eran sus dos primas, Jessie y Beth. Las dos chicas eran agradables y se alegraban de que Elsa se hiciera amiga de alguien como Anna.

Con todo ese tiempo que habían pasado juntas a Anna le llego a gustar el estilo de música de Elsa. Ahora en su casa, todos los días, a todas horas y a todo volumen, se podía escuchar a Pink Floyd. Sus padres y sus amigos apenas podían creer que estuviera escuchando algo como eso pero no se opusieron a sus gustos.

Anna también hablaba muy seguido con Hans, el encanto que le tenía no había cambiado a pesar de lo que su amiga le había dicho. Elsa nunca lo supo porque Anna siempre hablaba con Hans en momentos en que ella no estaba presente.

Por otra parte, Elsa había descubierto que a Kristoff le gustaba Anna. Lo había deducido por la manera en que el muchacho le hablaba cuando estaba con ella. Un día, cuando estaban solos, Elsa se atrevió a preguntarle a Kristoff si estaba enamorado de Anna y él le respondió que sí y que tratara de no decir nada, a lo que Elsa le contesto que su secreto estaba a salvo con ella. La rubia en verdad pensaban que los dos hacían bonita pareja pero si Anna no sentía lo mismo por él no podía obligarla a que le gustara.

Peleas habían tenido siempre, pero eran por cosas tontas. A veces Elsa retaba a Anna porque no prestaba atención en clases o bien porque metía la pata muy seguido. Otras veces era Anna quien se enojaba con Elsa porque en ocasiones solía encerrarse en su mundo y no quería saber nada con nadie. A pesar de todo las dos solucionaban sus peleas con facilidad.

Ese día, en la escuela, Anna y Elsa iban de camino al patio hasta que Hans las detiene en el medio del pasillo. Elsa se quedó con su actitud inexpresiva, igual que lo había hecho la última vez que lo vio, aunque en realidad estaba sorprendida de que el muchacho le estuviera hablando Anna.

-Hola Anna- saludo el pelirrojo sin hacerle caso a la presencia de Elsa.

-Hola Hans- correspondió Anna con una enorme sonrisa en su rostro- ¿Qué tal todo?

-Está todo bien. Oye, quería preguntarte si querías venir a una fiesta conmigo.

Anna se contuvo para no gritar de la alegría mientras que Elsa se contuvo de para no gritarle y no golpearlo con su bastón.

-¡Sí, me encantaría!- acepto la chica.

Ya está, Elsa no podía tolerar esta situación un minuto más. Golpeo el piso con su bastón y camino hacia adelante. Anna miro extrañada como su amiga se iba sin decir nada.

-Mmm disculpa Hans, te veo luego.

-Está bien, estaremos en contacto.

-Seguro.

Anna persiguió a Elsa hasta el patio, donde se quedaron sentadas en el banco que estaba debajo del árbol como lo hacían a menudo. Elsa estaba nerviosa y enfadada al mismo tiempo.

-¿Ocurre algo malo?- pregunto Anna.

-¿Enserio piensas ir a una fiesta con ese sujeto?

Anna miro para otro lado antes de contestar.

-Bueno, si ¿Hay algún problema?

-Anna, ese tipo solo está jugando contigo.

-¿Cómo lo sabes?- Anna trato de no enojarse- Elsa, he hablado con Hans más de una vez y ha si muy bueno y agradable conmigo. Tu solo le has dicho dos palabras.

-Y con eso me fue suficiente para saber que no es un buen chico. De verdad, no quiero que salgas lastimada.

-¿Lastimada?- esta vez había enojo en la voz de la pelirroja - ¿Por qué no confías en mí?

-¡Si confió en ti!- grito Elsa- ¡No confió en él!

-¡Dios, Elsa!...No sé qué es lo que te paso pero deja de rechazar tanto a las personas… ¡Yo no soy ciega!

Anna se tapó la boca al pronunciar esa frase, no quiso decirlo, fue algo que salió inconscientemente. Los ojos de Elsa no tardaron humedecerse. Lo sabía, sabía que no debía confiar en alguien.

-Tienes razón- afirmo Elsa con nudo en la garganta- aquí la única ciega soy yo…Incluso era ciega antes de perder la vista.

Elsa se levantó para regresar al salón de clase. Anna miro como se marchaba con las lágrimas saliendo de sus ojos, no tenía el valor y la fuerza necesaria para correr hacia ella y disculparse.

Las dos regresaron a su casa dolidas ese día, Anna estaba profundamente arrepentida por lo que le había dicho a Elsa pero también estaba algo enojada con ella. Si Elsa pusiera un poco de voluntad para conocer a Hans se daría cuenta de que no era mala persona.

Tres días pasaron desde esa discusión y Elsa no volvió a hablar con Anna y había vuelto a pasar las horas de descaso sola, leyendo un libro, encerrada en el salón de clase, sin hablarle a los demás, con su expresión seria y por supuesto haciendo caso omiso a los comentarios que sus compañeros hacían sobre ella. Elsa sabía que Anna tenía algo de razón, tenía que confiar un poco más en las personas. No había sido la primera vez que alguien le decía eso, sus primas, Jessie y Beth, le había dicho más de una vez que tenía que empezar a relacionarse con los demás.

Era lunes y ese día ocurrió algo que Elsa no olvidaría nunca, y algo que de seguro fue una de las mejores cosas que le paso desde el momento en que entro a la escuela. Mientras iba caminando hacia su salón de clase alguien se la lleva por delante y a causa de eso ella cae al piso, pierde los anteojos y también su bastón. Elsa, como un acto reflejo, cierra los ojos y se pone a buscar sus lentes y su bastón desesperada. El pánico no tarda en presentarse y las lágrimas amenazaban con salir, este era uno de esos momentos en que odiaba más que nunca ser ciega. De pronto vuelve a sentir el plástico de los anteojos de nuevo en su cara, cubriéndole los ojos, y el bastón es colocado en su mano.

-¿E...estas bien?

Esa voz…Elsa ya la había escuchado antes, le pertenecía a un chico pero no era la Kristoff, ni la de Eugene y mucho menos la de Hans. Era una voz cálida, sincera, amigable y por alguna razón a Elsa le transmitía confianza, pero aun así dudaba un poco del chico. Podía sentir la respiración del extraño golpeándole su rostro, era claro que la estaba mirando a los ojos, o más bien a los anteojos.

-Ssp…si estoy bien, no te preocupes- contesto Elsa poniéndose de pie, puedo escuchar como el chico se levantaba también.

-¿Te hiciste daño?

-No, descuida, estoy perfecta.

-Por favor perdóname- se disculpó el muchacho muy arrepentido por lo que hizo- es que llegaba tarde a clase e iba corriendo.

-¿Qué no hay reglas que dicen que no se puede correr en los pasillos?

El extraño largo una risa divertida por el comentario. Elsa no lo decía en broma pero ahora que lo pensaba mejor si tenía algo de chistoso y se rio un poco por eso.

-Perdona- volvió a disculparse el chico-, olvide presentarme, me llamo Jack.

Jack, por supuesto. Él era un compañero de su curso, lo había escuchado más de una vez participar en clases.

-Un placer concerté Jack, me llamo Elsa. Oye no quiero ser aguafiestas pero si no nos apresuramos los dos llegaremos tarde a clase.

-Oh, sí claro. Emm…qu… ¿Quiere que…v-vayamos juntos?- Jack se rasco la cabeza y Elsa pudo escucharlo-. No…no digo que no seas capaz de llegar al salón por tu cuenta es que…solo…de verdad me gustaría acompañarte.

A Elsa se le había venido dos cosas a la cabeza, o el chico era buen actor y estaba jugando con ella, o bien estaba nervioso porque había llegado a gustarle a pesar de su ceguera.

-No es que no quiera si no que…-Elsa se aferró con fuerza a su bastón- me cuesta confiar un poco en las personas ¿Entiendes?

-Bueno, hasta donde yo sé, la confianza es algo que se gana y si me das una oportunidad puedo demostrarte que no soy mala persona.

Había sinceridad en sus palabras y parecía ser la misma sinceridad que Anna le transmitía. Elsa podía sentir como aumentaba la temperatura de su cara, rogaba que no se notara tanto.

-Creo que no está mal que me acompañes al salón de clases y tampoco está mal que conversemos de paso.

Jack sonrió complacido y los dos fueron a clases.

Me-Me Rotamundo: Hola, es bueno saber que te gusta n_n. En el próximo capítulo explicare porque Elsa le tiene tanta desconfianza a Hans.

Blue Atom09974: Hola, gracias por tu comentario. Lamento el tiempo que me tomo para renovar, espero que la historia te siga agradando. Saludos.

Bekwo: Hola, también agradezco tu comentario y me agrada que la trama te resulte interesante. Gracias por seguir mi historia. Saludos.

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