Perdoooooooooooooooooooooon! Gomen, gomen, gomen! Hontoni Gomenasai!
Lamento muchisimo el haber tardado tanto en subir el capitulo. Pero he estado hasta el cuello (y mas) con la facultad, y muy poco tiempo con la computadora, y los momentos en los que la tenia me distraia facilmente u.u
No les hablo mas (si, al final voy a seguir hablando xD)
Este capitulo esta dedicado a todos ustedes que tanta paciencia me tiene (o al menos eso creo yo xD)
Asi que, disfruten.
Az ^^
¡Shizuru! Ella está allí. Se la ve tan bien… esta sonriendo. Sabía que nada malo le había pasado, podía sentirlo. Estoy tan feliz… tan feliz que no me importa el estar dando saltos de un lado a otro como suele hacer Mikoto. Necesitaba tanto volverla a ver, aunque no lo admitiera. Pero ya esta, la viste, ahora vuelve con la manada.
Obviamente ignore por completo lo que mi loba interior me repetía una y otra vez. Quería saber que estaba haciendo, sentía una inmensa curiosidad. Es que Shizuru no dejaba de moverse. Ella se veía tan diferente a aquel día. No físicamente, su aspecto era el mismo pero algo diferente a la vez… transmitía algo, algo totalmente distinto a aquella tarde.
Su piel tenía un color más natural a falta del frio del bosque. Sus cabellos están bastante ordenados y creo que la hacen ver más linda. Pero lo que más me agrada es su rostro, ni una pisca de tristeza en él, ni cansancio… solo alegría. Quisiera poder acercarme más y ver sus ojos. Quiero saber cómo son en realidad…quiero verlos hacer juego con su sonrisa.
¿Por qué? ¿Por qué me he vuelto tan cursi? No importa cuánto refriegue mis ojos y mi hocico con mis patas, no puedo sacar estos pensamientos de mi cabeza. Esta vez sí será lo último que haga. Veré una vez más sus ojos y me iré de aquí.
Pero, ¿Cómo lo hago? Si me acerco mas la barrera obstruiría mi camino. Desde allí podría verla mejor, pero no puedo hacerlo con la madera de por medio. Tal vez debería saltarla, aunque eso me dejaría bastante expuesta y con la herida de mi pata sería bastante doloroso. ¿Qué debería hacer?
Caminar las últimas mañanas sobre mi tronco me creo un mal hábito, marchar en círculos mientras intento resolver algo me sale con total naturalidad. No sé si será algo bueno o malo, pero el día de hoy creo que están saliendo a mi favor. Dependiendo del lado que lo mires, porque hallar de improviso un par de maderas de la cerca rotas formando un pequeño hueco donde podría asomar mi cabeza para mí era una vetana al paraíso. Pero para mí loba interior era la puerta a mi tercer gran error de la semana.
Lentamente camine hasta la cerca de madera, de cierta forma presentía que algo iba a pasar, algo grande. Por eso mi lento avanzar a la espera de algún indicio que estaba haciendo lo correcto o cometiendo un error. Pero como siempre, no supe en lo que ocurriría hasta después de acostarme sobre la nieve y mirar con mis verdes ojos a través de aquella abertura. Y la volví a ver, esta vez más cerca. Volví a ver su rostro, pero especialmente sus ojos de un rojo intenso con un misterioso brillo de vida que acelero los latidos de mi corazón.
Nada podría arruinar este momento, y por primera vez el mundo estuvo de mi lado porque nada lo interrumpió. Al contrario, Shizuru se movía sin cesar de un lado a otro pero ya hacia un rato que estaba de frente a la vetana y la podía ver perfectamente. Entonces mi respiración se detuvo por un instante en el que sus ojos se posaron por un segundo en los míos. ¡Me vio! No, no lo hizo porque siguió con lo que fuera que estuviese haciendo como si no hubiese una vetana al exterior frente a ella.
Shi...Shizuru… Me está viendo, sus rojizos ojos están viendo directamente en los míos. ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo hacer? De acuerdo, mover mi cola no soluciona nada pero simplemente no puedo evitarlo. Ella esta tan inmóvil como yo, excepto por la cola que se supone no tiene para mover. A pesar de los nervios y preocupación de la situación en la que estoy, no puedo negar el sentirme inmensamente feliz.
Tú reaccionaste, te fuiste y la magia se fue contigo. Y con eso también reaccione yo, cierta tristeza me invadió por lo que me puse de pie, debía alejarme pronto de allí aunque eso no aliviara el dolor al ver que te fuiste.
Agradezco a la Luna mi poca fuerza de voluntad que no fue suficiente para que me marchara rápido de allí. Porque mientras daba media vuelta para partir unos extraños sonidos llegaron a mis oídos: el chirrido de un metal deslizarse sobre otro y el crujir de maderas. Claro que los ignore, no tenía idea que significaban esos ruidos. Pero el siguiente sonido que escuche si lo conocía, lo conocía muy bien. Lo había repetido muchas veces en mi mente sabiendo que nunca más lo volvería a oír. Sin embargo no fue así, me detuve de inmediato, mire hacia atrás y sentí que mi mundo entero se había puesto de cabeza.
-¡Lobo! ¡Eres aquel lobo!
Estabas allí, de pie frente a tu casa… mirándome directamente… hablándome… sonriéndome. Aunque apenas si sobresalía yo por encima de la cerca. Te acercaste mas recorriendo el espacio entre nosotras.
-Creí que había sido un sueño aquella tarde, por causa del frio y el cansancio…
Tu vos sonaba tan suave, mucho más que aquel día, y se hacía cada vez mas fuerte al acercarte. Yo también avance hacia la cerca.
-Me sorprendí mucho cuando vi unos conocidos ojos verdes a través de la ventana, no podía creerlo…
¡Ventana! ¡Así era como se llamaban! Si bien entendía todo lo que decías, no comprendí porque te detuviste antes de llegar a la cerca y te reíste sin razón, al menos para mí.
-¿Qué se supone que estoy haciendo? Le estoy hablando a un lobo como si me entendiera.
Eso me molesto un poco. Está claro que tampoco tengo idea de porque me siento atraída por esta humana ni porque puedo entender lo que dice. Pero ella podría aceptar el hecho que un animal salvaje le salvo la vida en vez de comerla y encima se toma la molestia de ir hasta su casa. Esos dos hechos son pruebas que cualquier cosa imposible puede ser posible y no debería tomarla como una locura. Aunque si sea una locura lo que está pasando.
Vuelves a verme a los ojos yo simplemente te mantengo la mirada, como podría dejar de ver esos rubís rojizos. Caminas una vez más hacia mí.
-¿Cómo llegaste hasta aquí? No, no… ¿Por qué? ¿Por qué me ayudaste?
Llegaste a la cerca, te apoyaste sobre ella y cubriste tu rostro con uno de tus brazos mientras suspirabas.
- ¿Y que se supone que estoy haciendo yo?
Si te entiendo, ¿Cómo puedo hacértelo entender? Lentamente avanzo hasta ti, no levantas la vista, mi caminar es silencioso no solo por mis particulares patas sino también gracias a la nieve. Me siento en mis patas traseras quedando frete a ti solo con los palos de madera de por medio. Sigues sin percatarte de mi cercanía, vaya que tienen malos sentidos los humanos.
- Shizuru…
Digo como un murmullo, un suave susurro, un débil llanto. Probablemente no me entendiste, no supiste que había pronunciado tu nombre. Pero el llamar tu atención y que me devolvieras la mirada me basto como para sentir que respondías a mi llamado. Mis verdes ojos se encontraron nuevamente con los tuyos y quise transmitirte con ellos lo que sentía. Lo feliz que estaba de verte, de que me recordaras, que supieras que te entendía y que…que…
-Lobo…
Definitivamente tendría que hacer algo también para que supieras que era una loba. Pero me conformo con ver esa linda sonrisa en tu rostro. Extiendes una de tus manos hacia mí, y mi cabeza instintivamente se aproxima. Aun con la vista fija en la tuya pude ver el temblar de tu mano cuando me moví, así que decido quedarme inmóvil mientras tu aroma se hacía cada vez más fuerte y me invadía por completo. Una tortuosa espera hasta que tu mano finalmente tomo contacto con mi espeso pelaje y una extraña pero magnifica sensación se expandió por todo mi cuerpo.
- Gracias por salvarme…
- Lo volvería hacer si tu vida dependiera de ello…
No sé por qué, pero mis ojos se cerraron y acerca más mi cabeza hacia ti mientras continuabas acariciándome en el espacio entre mis orejas. Poco a poco, despacio, mi cola empezó a agitarse. Sin duda lamentare luego mi comportamiento, se lo que está pasando y es peor aun que no quiera evitarlo. Pero es Shizuru… ella simplemente esta…ufff… todo por este maldito sentimiento. Esta sensación en mi interior que insiste en que no me aparte de su lado, que debo protegerla.
Así como estoy ahora, con mis ojos cerrados, no me parece que estuviera frente a un humano, por el contrario, es como si estuviese con alguien de mi manada. La presencia de Shizuru, su olor, su voz, hasta sus caricias me resultan tan familiares, como si la conociera de toda la vida. No quiero apartarme de ella.
Retiraste tu mano y me molesto un poco eso. Estaba realmente feliz al contacto con ella, por eso no me culpo de dejar escapar un pequeño bufido. Es una suerte que no tengas oídos tan buenos como los míos Shizuru.
- Me pregunto si de verdad serás un lobo…te pareces a uno, pero siempre pensé que eran animales salvajes, despiadados y devoradores de hombre…
- ¿A qué viene eso? Oye, tú tampoco eres precisamente la idea que tenia de un humano. Salvaje con orgullo, pero lo de despiadados y devoradores de hombres esta demás ¬¬
-Tal vez solo eres un perro que se perdió en el bosque
- No, lo siento. Soy 100% lobo salvaje. Mi madre era loba al igual que mi padre, por lo tanto yo también lobo.
- Vamos, ven muchacho
- ¿A dónde vas? Espérame.
Caminas por el costado de la cerca y yo te sigo sin dudarlo. ¿Por qué haces ese extraño sonido con tu mano?
- Eso es, ven lobo…la puerta de la cerca está del otro lado.
¿Puerta? Espera, ¿ese molesto sonido es para que te sigua? Por la luna, los humanos sí que subestiman a los animales. Hay algo mucho más sencillo. Con solo retroceder unas zancadas para atrás tengo impulso suficiente para… ¡taran! Un salto perfecto, aunque ¡auch! Mi pata de atrás duele un poco. Levanto mi cabeza con un poco de…de altanería, lo acepto. Y te mire directamente al rostro.
- ¿Qué te pareció mi salto?
Es algo divertido esto de hablarte sabiendo que no me entiendes, pero es entretenido. Sorprendida pareces, sin embargo juraría que hay un pequeño rastro de miedo en tus bellos ojos. Cuando finalmente entenderás que no pretendo lastimarte. Me acerco a ti lentamente… ¡auch! Batiendo mi cola un poco hacia los lados… ¡auch! Cualquier cosa con tal de que no me veas como una amenaza… ¡auch! Rayos, no pensé que la herida fuera a doler tanto… tal vez no fue tan buena idea saltar la cerca.
-Lobo…
Levanto la vista hacia ti al ver que me llamabas, tu voz sonaba triste y vi lo mismo en tus ojos rojos mezclado con preocupación.
-¡Estas herido!
Te acercaste rápidamente a mí, olvidaste tus miedos en tan solo un instante. Tu dulce aroma me invadió con la leve ráfaga de aire que generaste al venir hacia mí. No pude evitar cerrar mis ojos y disfrutar de las sensaciones que tu olor provocaban en mi, sumadas a las de las caricias que me estabas dando en mi lomo. Fue instintivo, acerque mi cuerpo hacia ti con tal de que las caricias se extendieran por todo mi dorso.
-Ara ara, pero que lobito mas domesticado, te gustan mucho las caricias.
¡Oye! Tuve que contener mi reacción de bufar, no podía delante de Shizuru que lo interpretaría como un gruñido y se alejaría asustada de mí. Aunque me haya irritado su comentario, la pequeña risilla que se le escapo me encanto. Si, de acuerdo, me volví adicta a sus caricias, pero no, no voy a admitir que me este domesticando. Soy un lobo, no uno de esos perros falderos que trabajan hasta más no poder por un humano. ¡Soy una loba salvaje y sin dueño! Libre de hacer lo que quiera, como proteger a Shizuru.
- Ese corte se ve algo feo
- Oh no es para tanto, he tenido peores.
- ¿Acaso mi lobo a estado peleando?
- ¿¡Qué? Fue por una buena causa, además ¡se trataba de Nao!
Me miraste con una expresión seria en tu rostro, con reproche, lo que me hizo sentir avergonzada. Baje mi cola a la vez que mis orejas se pegaban a mi cabeza agachada... ¡Qué tonta! Nunca me había comportado con nadie así, no al menos desde cachorra cuando mi madre me retaba. Esperen un momento, mis oídos están en perfecto estado, ¿Ella dijo "mi lobo"?
-Ara ara, no te lo tomes tan apecho lobito
Otra vez esa risilla, porque siento como si se estuviese burlando de mí con ella. T_T caigo en cada una de sus bromas. Si no te tuviese tanto aprecio y no parecieras tan frágil ya te hubiese tumbado al suelo de un salto.
- Espera que iré por algo con que curarte.
- No, no te…vayas…
Di unos pasos hacia adelante pero corriendo ya habías llegado hasta el borde de tu casa y no supe que hacer, no estoy tan loca como para entrar a tu casa. Si, si…mi cola cayo entre mis patas dando a notar mi tristeza, ya no soy dueña de mis emociones, ya no tengo control sobre ellas como para ocultarlas.
Di un pequeño suspiro y me senté sobre mis miembros posteriores. ¿Qué debía hacer? Gire mi cabeza en dirección a la cerca de madera. ¿Debería irme? Miro de nuevo hacia adelante reflejando la pequeña casa en mis ojos. Shizuru me pidió que la esperase. Vuelvo a suspirar. ¿Por qué hay tantas decisiones para tomar en la vida? Me quedare, solo un poco más, ya que seria descortés de mi parte irme si Shizuru fue en busca de algo para ayudarme y tras haberme pedido que aguardara por ella. ¿Qué clase de plantas usara? Según Yuhko pueden curar heridas que generalmente son mortales para nosotros como si de una pequeña astilla se tratara. Erguí mis orejas con la intención de oír alguna señal por parte de Shizuru y saber si saldría pronto. Pero lo único que se escuchaba eran sus pasos por el interior de la casa.
Relaje mis orejas y me recosté en la nieve, apoyando mis fauces sobre mis patas delanteras, con pequeña inclinación de mi cabeza sin llegar completamente a quedar de perfil a la casa de Shizuru. De esa manera podía ver de reojo la puerta de madera en caso de que ella apareciera.
¡Por fin! Aquel sonido que tanto deseaba oír llego hasta mí. Levante la cabeza inmediatamente y me pare para acercarme a la casa a la vez que Shizuru salía de ella. Traía consigo algo en una de sus manos pero no le preste demasiada importancia ya que me había quedado hipnotizada y algo embobada por la sonrisa que Shizuru me dedicaba. Prácticamente no note el dolor en mi muslo aunque rengueaba un poco. No me miraba precisamente a mi rostro, sino un poco más atrás de mí. Cuando oí su dulce risilla que intento cubrir con su mano libre supe al instante que era lo que le divertía. No tuve necesidad de mirar detrás de mí, sabía que el movimiento de mi cola se le hacía bastante gracioso, pero yo no le veía la gracia.
Me detuve allí mismo, eran demasiadas burlas para lo que mi orgullo puede soportar. Sin embargo continuaste riendo, no notaste mi enfado. Es muy difícil comunicarse con los humanos, ¿Acaso el movimiento de la cola es lo único que entienden?
Ciertamente no le vendría mal una pequeña mordida de escarmiento, así sabría que burlarse de esta loba no es algo bueno para ella. Pero incluso una mordedura de juego la lastimaría, humanos y su vulnerabilidad. Y no, no me harás cambiar de humor con solo acariciarme la cabeza…bueno, tal vez un poco.
- Déjame ver esa herida para curarla.
Me pare en mi cuatro patas y acerque mi muslo herido hacia ella, mientras desviaba mi cuello hacia atrás esperando ver lo que Shizuru iba a hacer. Parecías sorprendida, ¿Tan mala se vería la herida para ella? Sonreíste y negaste con tu cabeza, arrimaste tu mano y te concentraste en observar mi herida. Entonces comprendí a que se debía tu sorpresa: te pareció que yo había respondido a lo que habías dicho, pero claro, eso es imposible ya que un lobo no entienden lo que los humanos dicen. ¡Ya!, ¡acéptalo de una vez!
- Mmm, no creo que sea tan grave como pensé.
- No quiero decirlo pero… te lo dije ¬¬
- Esto puede arder un poco
¿Qué cosa? Vi como agitabas el objeto que llevabas en tu mano, por el sonido se trataba de algo líquido pero el olor no era precisamente agradable. No me diste mucho tiempo a pensar que era lo que iba a pasar, porque apretaste el extremo del objeto y el líquido salió esparcido hacia mí produciendo un extraño sonido. Y entonces lo que tanto había estado evitando, lo único que no podía permitir que pasara cerca de Shizuru ocurrió; perdí el control. Me dominaron mis instintos, aquello que me asemeja a la idea de bestia que tiene ella de los lobos. Porque cuando es líquido, fuese lo que fuese, hizo contacto con mi piel desgarrada sentí un agudo dolor como nunca antes. Y eso libero mis instintos de defensa inmediatamente, un reflejo que no pidió permiso a mi cabeza para actuar: simplemente voltee, gruñí y mordí.
Gracias a la Luna que Shizuru logro quitar su brazo del camino antes que mis fauces se cerraran. Mantuve mi pelo erizado, mis orejas aplanadas contra mi cabeza, la cola extendida y mis dientes a la vista mientras gruñía. No pensaba, tenía mi lado salvaje a flor de piel y no reaccione hasta que la vi retroceder asustada, llena de miedo en su mirada, miedo... miedo hacia mí. Mi pierna ardía, no solo por el corte sino también por ese maldito liquido, pero no tenia comparación con la puntada fría que oprimió mi pecho al verla correr hacia la casa.
Tan rápido como había ocurrido mi reacción fue como desapareció, mis labios se relajaron, mi pelaje volvió a la normalidad y mi cola se desplomo hasta tocar mis patas. Me sentía terriblemente mal; como había podido perder el control frente a ella, ¡pudo haber salido lastimada! Y todo por mi culpa. La forma en que ella me vio, me destrozo por dentro... no se porque, pero eso fue lo que me hizo sentir fatal. Podría haber seguido culpándome y maldiciéndome por dentro por horas, no se si hasta días, de no ser que Shizuru se había detenido y volteado a verme. Eso hizo que disminuyera un poco el dolor que sentía en mi garganta y la culpa.
¿Por qué se había detenido? ¿Por que? Porque yo estaba llorando, no lo pude evitar y tampoco me importaba esforzarme en detenerlo. Lloraba y gimoteaba como nunca lo había hecho en mi vida, y espero nunca mas hacerlo. Quise mirarte directamente a los ojos pero mi vista se estaba volviendo algo difusa por el agua que se estaba acumulando sobre ellos. Malditas lagrimas... la única forma de que "me entiendas" aunque sea algo es a través de ellos, y ahora no puedo.
- Lobo...
- Lo siento, lo siento...de verdad lo siento...
No tenia palabras para expresar lo que sentía, pero de nada servían ya que ella no podría entenderme. Solo me quedaba el lenguaje físico para comunicarme con Shizuru, y no tengo idea como hacerlo. Años ocultando mis sentimientos hacia los demás, volviéndome un experto en ser distante que cuando finalmente necesito expresar algo no se como hacerlo. Vamos, vamos Natsuki, no piense mas... solo, solo déjate llevar...as lo que sea.
Entonces muy lentamente me dirigí hacia Shizuru, con mi cabeza de tal forma agachada que solo podía ver sus pies. Comencé a caminar agazapada, arrastrando mi vientre por la nieve. Me hacia cada vez mas pequeña, tal y como me sentía: un ser insignificante que había cometido la mayor falta en toda su miserable existencia. Jamás me había sentido de tal forma, me odiaba a mi misma por lo que había hecho. Avanzaba una pata a la vez, el mínimo trayecto necesario para avanzar...frotaba mi hocico contra la nieve quedándose algunos copos adheridos a mi morro y otras partes de mi cuerpo haciendo que el negro-azulado de mi pelaje tuviera un de color blanco puro. Así continué, gimiendo y llorando, suplicando perdón desde lo mas profundo de mi corazón, desde el propio centro de mi alma.
Sus pies dudaron en avanzar, hasta que finalmente lo hicieron. Yo me quede inmóvil, los únicos músculos que se me movían eran a causa de mi dificultosa respiración, mezclados con los que intentaban suavizar el sonido producido por mi llanto que se iban haciendo mas bajos a medida que Shizuru se acercaba. Al llegar cerca de mi su caminar fue mas lento y intento bordearme, instantáneamente rodé cayendo de costado al suelo. De esa forma mis patas quedaron extendidas hacia ella y mi abdomen en igual dirección. Intente controlar mi gimoteo para no moverme y tampoco producir sonido alguno.
- Lobo...
El oír tu voz basto para que mi llanto estallara automáticamente igual de fuerte que al principio. No necesitaba verte, podía distinguir fácilmente como te sentías al despedir tu dulce aroma mezclado con miedo. Estire mi cuello lo mas que pude, apuntado con mi cabeza en la dirección mas lejana de ti. No quería seguir oliendo eso, pero me era imposible. No quería verte a la cara, no con la terrible vergüenza que sentía por mi tan despreciado acto.
- Esta bien lobo... no llores mas...
Sentir su suave mano acariciar mi lomo fue como beber un trago de agua tras la peor de las escaséese, sin embargo no desaparecía el sentimiento de culpa, su mano temblaba...podía sentirlo. Quise controlar un poco mi llanto, solo porque Shizuru me lo había pedido, de otro modo no lo hubiese hecho...no merecía que ella me tratara de esta forma.
-Ya ya... no llores...
Sus palabras me reconfortaban, pero realmente no las merecía. Me reincorpore a la posición que tenia antes. Por un momento retiro su mano aunque intente que mis movimientos fueran los mas lentos posibles, los menos bruscos que pudiese, y ella no tardo en volver a acariciar mi lomo. Deposité mi cabeza sobre mis patas delanteras, si llegar jamás a mirarla. Logre reprimir mi llanto hasta solo ser un gimoteo cuando su mano se retiraba del contacto con mi pelaje. No se por cuanto tiempo permanecimos así. Solo que llegado un momento tome valor y extremadamente despacio, igual al movimiento de un caracol, voltee mi cabeza y dirigí mi hocico hacia su mano que se quedo inmóvil sobre mi lomo. Fue entonces que pude verla, directamente hacia sus ojos. Mantuvimos nuestras miradas conectadas. No sé por qué, pero me sentía bien…esos rubís intensos que me miraban entre asustados, sorprendidos y curiosos me absorbía. Ya no estaba en aquel patio lamentándome por haberla atacado, ni inquieta por estar acercándome a una humana y sentir excesivamente la necesidad de estar cerca suyo. Era como…como si volviese a ser una cachorra jugando en el cubil con mis hermanas sin otro pensamiento o idea en la cabeza que ser feliz, jugar, sentirme libre de preocupaciones. Feliz, sin tener motivo alguno para estarlo. Y me quede así un tiempo, con mi cabeza reposando en el suelo sin quitarle la vista a Shizuru que volvió a acariciarme continuamente.
No recuerdo ni supe realmente cuanto duramos así, solo que llego un momento en la vi temblar por un momento y no era debido al miedo. Y por primera vez me percate que su respiración era visible en un aire helado, quien sabe desde cuándo. Los lobos con nuestro gruesos pelajes no solemos notar el cambio de temperatura hasta que se hace realmente amplio, claro que con los humanos no es lo mismo. Así que me puse de pie lentamente, ya era momento de que Shizuru regresara al interior de su casa donde estaría mucho más cálido que aquí, y yo a mi viejo tronco y con mi manada. Y camine hacia la cerca donde voltee para verla por última vez.
- ¿Te vas?
- Si…
Mire hacia abajo. ¿Cómo espera que le conteste si no puede entender lo que digo? Porque es que insiste en hablarme. Es…ES FRUSTANTE.
-Ven, ven lobito.
¿Lobito? ¿Acaba de llamarme lobito? Lo de lobo lo tolero, ¿PERO LOBITO? ¿Y por qué se golpea la pierna con la mano? Definitivamente mejor me voy, esto se me está saliendo de control. No puedo creer lo que estoy por decir pero… puede que necesite algo de ayuda de Mai, no entiendo para nada a los humanos, y tengo cero autocontrol para mantenerme lejos de Shizuru.
Di media vuelta y tomando una corta carrera salte aquella cerca de madera para alejarme en el bosque sin volver a mirar atrás. No podía hacerlo, cambiare de parecer en cuanto viera su rostro, me sentaría a su lado y no me apartaría hasta que ella me lo impidiese. No debo pensar esas cosas, soy una loba, el bosque es a donde pertenezco, junto a mi manada, a mi familia. Allí es donde debo estar. Solo que mi mente esta con Shizuru…y puede que algo mas también.
Que les parecio? espero que les haya gustado. Por ahi alla algunos errores, no llegue a releerlo. Y si les parecio algo corto, es porque va a haber otro capitulo 3 mas, la continuacion de este. Pero como queria subirlo para que supieran que sigo viva xD
Intentare subir la otra parte lo antes posible, pero no le aseguro nada, porque hasta agosto no toco una computadora y estoy limitada a los fines de semana. Pero hay un rayo de esperanza en un futuro lejano de que consiga un compu para mi T.T y podre escribir de noche T.T
Dejen sus comentarios de cualquier tipo, buenos, malos, neutrales, constructivos, destructivos de mi autoestima, etc, etc, etc. Yo los leo todos y aprecio mucho!
Hasta la proxima, nos leemos, ya-nee!
Az ^^
