No me pertenece Monster Musume no Iru Nichijō, pero si la historia y los OC que aparezcan.

Formando nuevos lazos.

Joshua y Shasha estaban sentados alrededor de la mesa, comiendo su almuerzo de carne, con arroz y una especie de ensalada-aunque era para Joshua-; siendo separados de por medio por la mesa. Los dos estaban completamente callados, disfrutando el silenció entre ellos, ya que ellos dos pensaban que Smith, sin ninguna invitación, iba a almorzar con ellos pero para su sorpresa no lo fue. Ella dijo que tenía una cosa que hacer, aunque ellos dos no sabían ningún detalle, si sabían de algo y estaba, en cierta manera, relacionado con Kurusu y con Miia, aunque no sabían que cosa era.

- ¿Qué piensas ahora de todo eso? – pregunto Shasha, rompiendo el silenció

entre ellos.

- Hasta el momento… - se masajeó un poco en la parte trasera de su cabeza – Bien, pero raro.

- ¿Cómo qué raro? – pregunto curiosa.

- Bueno, aun me estoy metiendo en la cabeza con todo esto, ya sabes, como que vosotros existían con nosotros desde hace bastante tiempo y no hay algún documento histórico que diga que todo esto – cuando dijo Joshua eso, la mirada de Shasha fue entre melancólica y un tanto enojada, como si las palabras del hombre le habían dado un recuerdo que quiso borrar en su memoria - ¿Pasa algo? – pregunto, y la cabeza de Shasha, muy nerviosa, se movió un tanto violento mirando a Joshua.

- Ah, n-no, n-nada de nada – dijo, con bastante nerviosismo mientras se rascaba la cabeza un poco - ¿Por qué no seguimos comiendo? Ya que los dos tenemos mucha hambre ¿verdad? – pregunto, desviando la conversación por completo.

- De acuerdo – respondió Joshua, asintiendo la cabeza, aunque en su cabeza aun le quedaba la duda. Él sabía que había pasado algo en esa época antigua y también sabía que, por la reacción de Shasha, no era una historia bonita. Él también recordó lo del libro y solamente decía que "Algo grande ocurrió, el mundo entero vieron nuestras hermanas no humanas como demonios sacados del mismísimo infierno" obviamente Joshua sabía que algo malo ocurrió algo en esas épocas, pero la pregunta que lo estaba devorando la cabeza era "¿Qué ocurrió?". Él levanto la mirada para ver a Shasha, que está, sabiendo que la estaban mirando, bajo la mirada para ver su comida mientras seguía comiendo. Él quería preguntárselo a ella que ocurrió, pero no lo hizo, ya que posiblemente le podía traerle recuerdo quizás doloroso del pasado que nunca vivió.

Y eso lo preocupaba un poco.

- Hey – comenzó a hablar Joshua, llamándole la atención a Shasha, que está levanto la mirada - ¿Por qué no conocemos a nuestros vecinos? Me da un poco de curiosidad de quienes son.

- ¿Por qué? – pregunto Shasha un tanto interesada.

"Por lo menos hice que quitase esa inseguridad que tenía" – Bueno, desde ayer quise conocer a nuestros vecinos, pero por la sorpresa y mi inseguridad, ahra quiero conocer a nuestros vecinos, aunque claro, si tú quieres – se excuso Joshua, haciendo poner una sonrisa sincera a Shasha.

Cuando los dos terminaron de almorzar, salieron de la casa y vieron la casa más cercana a la derecha. Era una casa que, en cierta manera, era casi igual como la de Joshua, exceptuando que tiene una especie de tercer piso que, en cieta manera un tanto rara, no tenía ninguna ventana visible por la parte delantera de la casa ni en los lados de esa. Esta casa, en vez del color marrón; mientras que la otra, la misma que los dos se estaban dirigiéndose, tenía un color blanco que en cierta manera resaltaba en la zona donde estaban.

Cuando los dos llegaron a la casa, Joshua toco el timbre y esperaron un momento para que, si están en la casa, para que le abriesen - ¿Sabes cómo serán nuestros vecinos? – pregunto Joshua curioso.

- No lo sé – respondió Shasha dudosa – Aunque he visto está casa cuando me estaba dirigiéndome para acá, no sé qué gente pueda vivir.

- O monstruo – corrigió Joshua – Entonces será una sorpresa de quienes vivirán en está propiedad.

- Quizás no tanto – dijo Shasha, siendo mirado por Joshua por una manera un tanto confusa – Smith dijo que, en está propiedad vivía Miia cuando encontramos a esa lamia perdida.

- Y supongamos que tambien Kurusu ¿no? – Shasha asintió antes las palabras de Joshua.

- Bueno, eso o vive por esta zona – giro su cabeza, viendo algunas casas de los alrededores, viendo como algunas personas estaban sacando la basura, arreglando el césped, charlando con otros vecinos o hablando con su acompañantes humanos y no humanos.

Los dos escucharon unos pasos adentro de la casa, para después ver que un hombre abría abierto la puerta, siendo acompañado por detrás por una lamia. Este hombre era de piel blanca; ojos negros; cabello negro; una camisa de color azul claro, pantalones beige y unos zapatos deportivos negros y lo más interesante de él era que en su mano derecha estaba vendada, demostrando que o se había lastimado por razón o se había peleado con alguien. La lamia que tenía detrás es de color blanco, excepto por su cola de color rojo; ojos rojos; cabello rojo que era un tanto largo por detrás; una camisa de color blanco que se veía que era para quedarse en la casa y una falda corta azul marino.

- Espera un minuto – dijo Joshua, mirando un poco más fijo al hombre que tenía al frente – Eres ese mismo hombre que salió corriendo de esa tienda de ropa desesperadamente ¿verdad? – pregunto, y el ligero sonrojo de vergüenza que tenía el hombre lo delataba.

- ¿C-Como lo sabes? – pregunto curioso - ¿Acaso eres de esos tarados que nos estabas tomándonos fotos como si fuésemos una atracción especial de la ciudad? – pregunto y se podía sentir un enojo creciente en su voz.

- No somos como esos tarados de la ciudad – dijo Shasha sorprendiendo al hombre por ser una lamia junto con Joshua – Solo queremos saludar a/¡Shasha-chan! – la lamia que tenía detrás del hombre grito contenta, apartándolo al pobre hombre que tenía al frente. Ella avanzo a una velocidad, dirigiéndose a un sorprendido Joshua por la reacción un tanto violenta de esa lamia dirigiéndose hacia su dirección, pero para su suerte, Shasha se metió del camino, haciendo detener a esa lamia y a su vez halándole su oreja haciéndola gemir levemente de dolor.

- Escúchame, Miia-san – dijo muy sería Shasha – No debes actuar de esa manera tan infantil y estúpida delante de los humanos, ya que puedes lastimar a alguien con tu fuerza, como a ese pobre humano delante mío –Shasha miro como el hombre, levantándose poco a poco por el buen empujón, miraba sorprendido la escena que tenía al frente.

- Hey, tranquila Shasha-san – dijo el hombre un tanto nervioso – Ya estoy acostumbrado un poco con respecto a Miia.

- Y eso no da excusa – dijo Shasha, soltando la oreja de Miia – Ahora ve adentro y si veo que haces otra vez eso, yo misma halare su cola tan fuerte que, en vez de lágrimas va salir tus escamas ¿entendido? – pregunto, con una voz prometiendo dolor si ella desobedece la orden.

- ¡Entendido, capitana! – dijo Miia, saludando con una pose militar y después deslizarse dentro de la casa para estar detrás del hombre con una mirada sorprendida.

- ¿Capitana? – pregunto chistoso Joshua.

- No sé porque me dijo eso – suspiro Shasha.

- Bueno – giro su cabeza para ver al hombre delante de él, que estaba sorprendido por lo que vio hace segundos – Comenzamos con el pie izquierdo, será mejor comenzar de nuevo. Me llamo Joshua y vivo al lado suyo – esas palabras fueron suficientes para sacar del trance al hombre, que este agito su cabeza un tanto violenta para quitarse la sorpresa.

- Me llamo Kurusu, mucho gusto Joshua-kun – se inclinó levemente como igual como Joshua – Si quiere, pueden pasar – se apartó de la puerta después del saludo, dejando espació para que los dos puedan entrar.

- ¿Quieres pasar? – pregunto Joshua a Shasha.

- Adelante – respondió, deslizándose para entrar, siendo seguido por Joshua.

Cuando los dos entraron, vieron que, a diferencia que la casa de Joshua y Shasha, esta era, en cierta manera, más espaciosa y en cierta medida cerrada, ya que pudieron ver nada más al entrar varias puertas que llevaban a distintas direcciones como a su vez una escalera que llevaba al segundo piso – Síganme – dijo Kurusu caminando delante de ellos, siendo seguido por Miia y después por los invitados.

Los cuatros caminaron para dirigirse una puerta al final, que quizás llevase hacia una sala o la cocina – Hey, mira – Shasha dijo, tocando con su cola a Joshua.

- ¿Qué pasa? – pregunto, viendo adentro a una puerta y pudieron ver una especie de habitación enorme, ya que tenía una especie de cama ridículamente enorme y casi no tenía algún otro mueble excepto por esa cama – Vaya, que enorme – dijo sorprendido Joshua, pero pudo escuchar como una puerta se cerraba, pero no le presto mucha atención.

- Conozco este tipo de cuarto – comentó Shasha

- ¿En serio? – pregunto un tanto sorprendido Joshua ante las palabras de Shasha.

- Hai, este tipo de habitación regularmente la tienen los centauros, aunque no sé por qué tiene este tipo de cuarto sino vimos ningún centauro por aquí.

- ¿Quizás sea una habitación de fiestas o de invitado demasiado grande? – pregunto.

- Quizás – Shasha levanto sus hombros no prestándole mucha atención – Bueno, vámonos con ellos antes de que….¿dónde están? – pregunto Shasha no viendo anadie en el pasillo, ni siquiera afuera de la puerta donde originalmente iban a dirigirse.

- No lo sé.

- ¿De qué están hablando? – pregunto una tercera a las espaldas de los dos.

- De Kurusu y… - los dos se voltearon lentamente para ver que, detrás de ellos, estaba Smith con una sonrisa infantil sin sus lentes.

- Hola – saludo Smith un tanto inocente.

- ….¿qué estás haciendo tú aquí? – pregunto Shasha un tanto curiosa como a su vez mirándola fijamente.

- Bueno verán – comenzó a hablar Smith – Estoy aquí ya que soy representante de la familia de esta casa.

- ¿Tú no eras de nosotros? – pregunto Joshua confundido.

- No, tengo varias a mi disposición.

- Y varios dolores de cabeza – dijo Shasha riéndose ligeramente.

- Eso no es cierto – dijo Smith inflándose ligeramente sus cachetes como si fuese una niña infantil.

- Es cierto, me imagino la sorpresa de esas familias que las reglas que nos distes fuesen falsas. Ya me imagino esas demandas por parte de ellos – Joshua siguió el juego de Shasha, ya que Smith era bastante divertida cuando alguien le dice y el sorprende con los pantalones bajos.

- ¡E-Eso no es cierto! – dijo Smith, desviando su mirada - ¡A-Además ellos están felices ya tal como están!

- ¿Y su quieren dar un paso más adelante? – pregunto Shasha pero ahora sería – Por lo que yo veo ese humor que tienes no da para nada gracia para esas personas con casi sin ningún conocimiento de las verdaderas reglas con respecto a nosotras.

- Bueno, no es mi culpa que jamás lean los libros que yo les di – se excusó Smith.

- Libros o no – dijo Joshua serió – Eso no tiene ni chiste por donde los busque.

- Bueno, cambiando de conversación por el bien de mi sentido de humor – los dos miraron de mala gana a Smith, que está hizo toser un poco - ¿Saben por dónde están Kurusu y Miia? – pregunto Smith.

- Eso nos lo preguntamos igual – dijo Shasha – Pensábamos que tu tenías la respuesta a ese interrogante.

- Pues déjame decirte que – no pudo continuar, ya que los tres pudieron escuchar un leve grito de dolor. Los tres corrieron a la única puerta cerrada para abrirla y ver que Miia estaba encima de Kurusu, que este tenía una expresión de dolor en su rostro y Miia estaba preocupada, ya que esta estaba desnuda de cintura para arriba.

- ¡Miia! – grito Shasha, acercándose a Miia, abarrando la punta de su cola y apretándole levemente, haciendo soltar un poco de su agarre a Kurusu con un gemido para después tocar varias parte de su cola y dejando vía libre a Kurusu, aunque lo raro era que Miia tenía una expresión de placer en su rostro, aunque lo raro era que no se veía ningún movimiento por parte de Miia. Shasha agarro la cola de Miia, quitándolo alrededor del cuerpo de Kurusu para después llevara un poco hacia atrás y tocarle un punto de su espalda y los cuatro pudieron escuchar un fuerte gemido por parte de ella, para después caer a espaldas y retorciéndose ligeramente.

- ¿Qué paso? – pregunto Joshua completamente confundido, mientras veía como Smith se dirigía a Kurusu y revisarle.

- Solamente hice que se paralizase para quitarla más rápida y cómodamente posible del cuerpo de Kurusu.

- Guau – dijo Joshua impresionado – Recuérdame no hacerte enojar.

- Tranquilo Joshua-kun, yo te abrazaría de forma lenta y romántica – le guiño el ojo, haciendo poner levemente rojo a Joshua.

- ¡S-Shasha! – grito avergonzado Joshua, haciendo reír a la lamia.

- Después discuten de sus abrazos y besitos, pero ayúdenme con él – se quejó Smith, levantando a Kurusu.

Pasaron una hora y Kurusu tenía un yeso improvisado en su brazo derecho, ya que Miia le había dislocado el hombro derecho por su agarre y está se estaba inclinándose varias veces pidiendo disculpas como una cachorra que había hecho algo malo.

E hizo algo malo.

- Te lo dije, gaki – dijo Shasha masajeándose los ojos por la estupidez de Miia.

- Tranquila, Shasha-chan – dijo Kurusu con una sonrisa un tanto forzada – Mañana estaré mejor.

- Y ponle una correa a Miia – dijo Shasha – Posiblemente te mate si no te cuidas.

- ¡Pero haces lo mismo como tu esposo! – grito Miia, señalando acusadamente a los dos.

- ¡Esposo!/¡Esposa! – gritaron con sorpresa los dos.

- Mira gaki; en primer lugar: él no es mi esposo. Y en segundo lugar: jamás lastimaría a Joshua de la manera estúpida como con tu compañero que, gracias a no sé qué de tú cabeza, pusiste a este estado a Kurusu – señalo al pobre hombre sentado en el sofá, ya que todos ellos estaban en la sala, ya que era la misma donde estaba la cocina.

- ¡Pero fue un accidente!

- Accidente o no – comenzó a decir Joshua – Mira el estado de Kurusu – miro al hombre sentado en el sofá – Ten cuidado o te estará cuidando un muerto

aplastado.

- Chicos tranquilos, solo fue un accidente.

Joshua, un tanto sorprendido por la terquedad del hombre, le iba a decir una cosa, pero fue interrumpido por Smith.

- Y casi hacen el sexo y sabes muy bien cómo van las reglas entre este intercambió de especie, Cariño-kun – dijo de forma regañadientes a Kurusu, que este se puso rojo de forma inmediata y estaba tartamudeando dándole una respuesta que él no quería hacerle el sexo a Miia.

Joshua y Shasha miraron ante está escena un tanto cómica y querían decirle que esa regla era una broma de mal gusto, pero ellos dos se miraron a los ojos y asintieron, este iba a ser su pequeño castigo para los dos para que se comporten mejor, eso y decirle a Kurusu "Te lo dije" si él se va a un hospital por daños un tanto más severos que un hombro dislocado.

Era malévolo pero necesario para que estos dos vivan más normal como seres civilizados.

Joshua y Shasha salieron de la casa de Kurusu y Miia ya que Smith le iba a decirle algo importante que solamente ellos dos necesitaban saber y ella no quería que curiosos sin invitación alguna la escuchasen, aunque ellos dos sabían que o que era verdad y le va a decirle algo serió o iba a ser otra broma.

No se sorprenderían por parte de Smith.

Cuando llegaron a la casa, Shasha fue al segundo piso para hacer algo arriba, mientras que Joshua se iba al sótano para ver que tenía dentro.

Joshua estaba subiendo por las escaleras del sótano y descubrió dos cosas importantes. La primera que el sótano, para su sorpresa, era la lavandería de la casa, ya que ahí estaba todo lo necesario para lavar y secar la ropa, aunque lo interesante de dichas maquinas era que tenían varias opciones de lavar y de secado, ya que te daba una especie de opciones de lavar o secar ropa de humanos, lamias, una especie de centauro pero con cuerpo femenino, arpía pero de tamaño de un ¿niño o adolecente?, entre otras especies, eso y que tenía varios dibujitos para cada especie. Él, por curioso, metió una franela vieja suya en el secado para lamias ya que quería saber en cierta manera cual era la diferencia entre un secado para humanos y un secado para lamias.

Y esperaba que su ropa no fuese calcinada.

Mientras que la segunda y se sorprendió de una gran manera era que en el sótano también había una especie de mesa para póker; y esta mesa tenía todo lo relacionado con el póker: tenía las fichas, un masó de cartas, unos dados-y Joshua no sabía para que servirían-, entre otras cosas.

"Voy a pedirle más tarde que Shasha juegue conmigo a un juego de póker" pensó, mientras cerraba la puerta del sótano y esperaba que la ropa de él y de Shasha, después del paseo, estuviesen listos para ser usados una vez más.

- ¡Joshua-kun! – grito Shasha desde arriba.

- ¿Qué paso? – pregunto con una voz un tanto alta Joshua.

¿Puedes revisar algo? Estoy en tú cuarto – le respondió dándole su indicación de su ubicación actual.

"¿En mi cuarto?" pensó un tanto curioso, aunque claro, él tenía su cuarto sin llave ya que, fuera de solamente conocer pro un día, tenía la suficiente confianza para que ella entrase en su cuarto, pero ¿Qué tenía en su cuarto que le llamaba la atención?

Joshua estaba subiendo por las escaleras, haciendo memoria de que tenía en su cuarto que llamo la atención de Shasha. Él sabía que no trajo algo fuera de lo común, o por lo menos algo que le llamase lo suficiente la atención de llamarlo y decirle lo que había encontrado.

Cuando él llego a la puerta de su cuarto, él abrió la puerta y pudo mirar que Shasha de espaldas, con la cabeza baja leyendo una especie de libro en sus manos "¿Ese no sea?" pensó impactado que ella estuviese leyendo ese libro o que solamente estaba mirando está portada.

- No conozco este libro – comentó Shasha, aparentemente sabiendo que Joshua llego - ¿Es nuevo acaso?

- No – respondió Joshua – Es de mi creación – los ojos de Shasha, mientras miraba un poco más de cerca el libro.

"Pero no aparece el nombre del escritor" pensó Shasha, ya que ella abrió el libro antes de la llegada de Joshua para saber que autor era del libro pero no encontró nada.

- Shasha – Joshua llamo y la mencionada giro su cabeza - ¿Cómo sabes hablar castellano? Ya que ese libro está escrito en ese idioma y no el japonés.

- Es muy simple – dijo, con una sonrisa un tanto presumida – Mi abuelo humano era de sangre…¿se dice Latina? – pregunto y Joshua asintió que era esa palabra – Bueno, mi abuelo era de sangre Latina ancestral.

- ¿Ancestral? – pregunto sorprendido ante la revelación de Shasha.

- Bueno, la provincia de donde yo provengo en Zinpagu tiene la cultura Latina y es por eso que yo puedo entender el castellano como si yo viviese allá.

(Castalleno) - ¿De verdad? – pregunto con su lengua original, para ver si Shasha no le estaba tomándole el pelo – Muéstramelo.

- ¿Cómo quieres que yo te pruebe, señor Joshua? – pregunto Shasha, impresionando a Joshua - ¿Cómo lo hago?

(Japones) – Ahora si me estás tomándome el pelo – dijo con una mirada sorpresiva Joshua – No sabía en tú sangre provenía de la cultura Latina.

- Exactamente – asintió Shasha – Antes de que nuestros ancestros tuvieran que correr hacia Zinpagu para sobrevivir.

- ¿Correr? – pregunto un tanto preocupado.

- No – Shasha desvió la mirada para no ver a Joshua – quiero hablar de eso

- Está bien – dijo Joshua, cerrando los ojos – ¿Quieres saber algo de mi libro? – pregunto, desviando la conversación por completo.

- ¡Hai! – dijo emocionada Joshua, aparentemente ya olvidando la conversación que tenían hace momentos - ¿De qué se trata de tu libro? ¿está también publicada afuera de acá? – pregunto Shasha.

"Me alegra que sonriese" – En primer lugar, ese libro es de un género de fantasía pero ambientado en el siglo catorce y después en el siglo veintiuno.

- ¿Catorce? – pregunto, pero su pudo notarse un leve dolor en su voz.

"Ahora si estoy levemente preocupado" – Bueno, aunque la duración de esa época sea algo corta, está ambientado levemente en el siglo catorce con una historia ficticia, para después tomar el resto de la historia en el siglo veintiuno.

- ¿Y es famoso donde vives? – pregunto Shasha con una voz alegre y ese dolor desapareció por completo.

- Si, pero por poco tiempo – dijo pero se notaba una leve ira en su voz.

- ¿Cómo es eso? – pregunto curiosa

- Simple, es que mi libro se estaba popularizando a paso lento pero seguro y eso me hacía sentir bien de que mi primer libro tuviese una aceptación entre los lectores, pero fue sacado a patadas de la estantería.

- ¿De verdad? – pregunto un tanto asustada - ¿Sabes el por qué?

- Hai – dijo Joshua – Por un libro llamado Cincuenta sombras de Gray.

..

.

Entre ellos ocurrió un silencio bastante incomodo como a la vez pesado, y esa sensación incomoda provenía de Shasha - ¿De verdad? – pregunto muy suavemente, haciendo tragar y retroceder tan lentamente como si alguien hubiese ralentizado el tiempo.

- H-Hai – dijo muy despacio Joshua asustado por lo que sentía.

- ¡¿DE VERDAD ME ESTÁS DICIENDO QUE TU LIBRO FUE SACADO POR ESE LIBRO DE PACOTILLA?! – grito con bastante fuerza, azotando al suelo con su cola, produciendo una pequeña hendidura en el piso por la fuerza que ella le dio.

- ¡S-Shasha! – grito Joshua y la lamia miro al hombre - ¡T-Tranquilízate! – le dijo y Shasha pudo ver que Joshua temblaba ligeramente por el miedo.

- ¿J-Joshua-kun? – pregunto Shasha un tanto temerosa. Ella levanto al cola y pudo sentir algo, ella movió su cabeza a la derecha y pudo ver que en el suelo una hendidura gracias a su temperamento un tanto descontrolado – J-Joshua, y-yo – ella movió su cabeza para mirar a Joshua, esperando que él no se fuese corriendo por el susto que ella había visto en sus ojos, pero para su sorpresa él estaba ahí, temblando levemente pero no huyo.

- ¿E-Estás bien? – pregunto Joshua, acercándose lentamente a Shasha.

- H-Hai – ella bajo la mirada, esperando que Joshua no le regañase o algo parecido, pero en vez de eso, Joshua puso su mano en su hombro, haciendo que Shasha levantase la cabeza.

- Q-Que fuerza tienes – dijo un tanto impresionado y se notaba un leve susto en su voz – N-No quisiera estar en medio de esa fuerza.

- Je – Shasha-sin que supiese Joshua-movió su cola, levantándola y colocarla en el hombro derecho de Joshua, que este se tensó levemente ante el toque sorpresivo – Mi cola no es peligrosa, Joshua-kun – ella movió su mano derecha para tocarle su cachete izquierdo - ¿Vez? No hay nada que temer.

- H-Hai – dijo Joshua, un tanto calmado,

- Bueno – quito su cola y su mano de su cuerpo, para dirigirse a la puerta – Iré abajo para leer tú libro, nos vemos – se fue del cuarto, dejando solo a Joshua.

Joshua, cuando estaba solo, movió su mano izquierdo para tocarse su cachete izquierdo, el mismo que había tocado la mano de Joshua, para después tocarse con su otra mano en su hombro, el mismo que había tocado su hombro "Su mano es…suave" pensó sorprendido, pero también estaba impresionado por su cola, ya que esa cola pesaba menos de lo que él pensaba "Me pregunto ¿Cómo se sentirá su cola con mi piel?" Joshua agito su cabeza para quitarse esa idea de su cabeza, aunque esa cola se sintió muy bien sin tocarse esa piel y pensaba como se sentiría sin ropa, pero lo que él no sabía era una cosa.

¿Por qué se sé sintió caliente ante el contacto de Shasha?

..

.

Pasaron varias horas hasta que llego el anochecer y ocurrieron tres cosas importantes. La primera era la lectura de Shasha, ya que ella, aunque no termino de leer el libro, dijo que le había gustado de una gran manera, eso y dijo que al principio de la historia le sonó casi igual como la historia de su gente, no solo las lamias sino en general.

Y eso le preocupaba de una gran manera.

Ya que al inicio de su libro se mostraba que la iglesia dio caza discriminada a seres que se consideraría sobrenatural, como: vampiros, hombre lobos, entre otros seres de esos cuentos fantásticos de varios libros. Ya que la iglesia decía que esos seres eran del demonios y eran considerado como sus hijos o seguidores del infierno.

Que tal cosa no era en su libro ya que eran mentiras por parte de la iglesia cristiana y eso le preocupaba mucho.

La segunda era lo de la lavadora y secadora, ya que había puesto su ropa y la de Shasha en sus respectivas habitaciones, pero cuando estaba sacando la ropa de Shasha de la secadora, saco su camisa dentro de la secadora y se al puso y supo algo impresionante.

Su ropa ardía. No lo suficiente para quemar su piel pero si lo suficiente para sentir el calor que emanaba de su franela y era bastante placentero hasta tal punto que casi se dormía.

Por lo menos Shasha no estaba junto con él o si no se estuviera burlándose de él.

Y por último era la cena. Shasha se había propuesto que ella iba a preparar la cena y a su vez preparar su famosa ensalada "Ojo cobra de serpiente" que era una de las ensaladas más comunes de su hogar, específicamente de su provincia, ya que era una ensalada picante Latina o en este caso ensalada picante Latina Zinpagu.

Cuando la ensalada ya estaba lista, él tenía miedo ya que se podía verse unos ingredientes que eran considerados picantes y Joshua no era un fanático de la comida picante. Así que, para no poner triste a Shasha, comió la ensalada rezando a cualquier deidad que le tuviese cariño para que esa comida no eran considerada como esas comidas picantes que podía sentirse un infierno en la boca como si el diablo diese una fiesta de graduación que se salió de control. Cuando probo esa ensalada…no tenía palabras, ya que era ¡DELICIOSA! Esa comida era bastante sabrosa, aún la parte picosa de la comida se sabía deliciosa y se disfrutaba de gran manera.

Shasha le dijo que, a diferencia de la original, este era más suave en el sentido de lo picante, ya que no tenía algunos ingredientes que le faltaban para preparar la famosa ensalada, pero el ingrediente más importante era una especie de fruto llamado "Fruta del diabla", aunque sí tenía una duda.

¿No era más lógico fruta del diablo? Aunque tampoco le iba a buscar mucha lógica una isla de gran tamaño llena de monstruos humanizados viviendo muy normal con los humanos y no se iba a quejarse por un fruto con un nombre medio raro.

Joshua bostezo, mientras abría la puerta de su cuarto con su piyama, que este era una franela roja vieja, pantalón azul oscuro y estaba descalzo. Él abrió la puerta de su cuarto después de cepillarse sus dientes, ya que su cuarto no tenía un baño y tenía que ir a los de afuera. Él se acostó en la cama y se tapó para dormir, ya que mañana iba a hacer algo con Shasha en el cobertizo.

..

.

Se despertó por el sonido de la puerta, ya que la estaban tocando. Joshua vio en su alarma y vio que no paso ni diez minutos de su sueño. Él se levantó y se fue a la puerta - ¿Quién es? – pregunto, ya que dudaba que fuese Shasha que estaba tocando la puerta y pensaba que era Smith "Si es ella, voy a pedirle a Shasha que prepare su ensalada con los ingredientes a manos más picante de todos" pensó como venganza, pero la voz lo saco de sus pensamientos.

- S-Soy yo – dijo Shasha detrás de la puerta.

- ¿Q-Qué pasa? – pregunto un poco preocupado.

- T-Tengo frio. ¿P-Puedo dormir contigo está noche? – pregunto Shasha, aunque se podía sentir un leve temor en su voz.

"¿D-Dormir conmigo?" pensó sorprendido y se ruborizaba de una manera un tanto fuerte, pero él sabía que Shasha no decía eso como broma.

No de ese nivel.

- La puerta está abierta – él se volteó y se dirigió a la cama, para acostarse en la cama. Cuando él se sentó, pudo ver que la puerta estaba abierto mostrando a Shasha, pero con una pequeña sorpresa. Ella no tenía una franela y un short, solamente tenía el mismo sostén que había comprado y la pantis unida en su cola, donde estaba su vagina que lo tapaba. Joshua miraba impresionado a lo que veía ante sus ojos, mirando un tanto fijo a Shasha, que esta se ruborizo ligeramente.

- ¿H-Hay algún problema? – pregunto Shasha curiosa ante la mirada de Joshua.

- Si digo no, digo – cerro los ojos intentando tranquilizarse un poco, lográndolo. Los abrió y vio que Shasha, lentamente, se acercaba a la cama - ¿Por qué estas de esta forma? – pregunto, haciendo detener a Shasha.

- ¿Hay problema con eso? – pregunto con tristeza Shasha – Pensaba que te gustaba.

- Si me encanta, pero – abrió los ojos, sabiendo lo que había dicho y Shasha miraba con una sonrisa a Joshua - ¡N-No es lo que parece, no qui/Tranquilo – dijo suavemente Shasha – Sé que te gusta y sé que no quisiste decir eso – ella se acercó a la cama, para estar al frente de Joshua, que este aparto su mirada aún más rojo.

Shasha puso una sonrisa y ella se acostó en la cama, para después poner su cola en su hombro, el mismo como el de hace horas – Vamos a dormir, cariño, estás cansado.

Joshua trago saliva ante las palabras de Shasha, así que, sin ningún escape, se acostó en la cama, y de forma casi inmediata la cola de Shasha se enrollo alrededor del cuerpo de Joshua, para después poner su cuerpo junto a la de Joshua y este sintió los senos de ella apretando en su pecho "No pienses nada raro, no pienses nada raro" se dijo una y otra vez a sí mismo para poder tranquilizarse y ese calor misterioso que sintió regresaba pero con un poco más de fuerza.

- Buenas noches – puso su cabeza al lado de Joshua, cerrando los ojos – Cariño.

"Por qué" cerro los ojos, sintiendo los ojos misteriosamente pesados y a su vez abrazando la espalda desnuda de Shasha "Me siento bien"

..

.

Joshua abrió los ojos, viendo que su sueño se había interrumpido gracias a los rayos del sol, molestándolo un poco. Él vio que Shasha, aún dormida, seguía abrazando a Joshua y sintió su cola casi todo su cuerpo, abrazandolo dulcemente como si estuviese hecho de cristal su cuerpo, pero lo raro aún seguía en su cuerpo.

Sentía una especie de calor en su cuerpo. Ese calor se sentía como natural en su cuerpo, como si toda su vida lo tuviese, pero lo raro era la primera vez que sentía ese calor y eso lo hacía un tanto extrañado "¿Qué es está sensación?" pensó, ya que ese calor, en cierta manera, se sentía bien.

Él pudo sentir en su cuello un leve movimiento de cabeza por parte de Shasha, que está retrocedió y abrió los ojos, para ver cara a cara a Joshua – Buenos días ¿Cómo dormiste?

- Comodo – respondió Joshua con un ligero sonrojo.

- Me alegro – ella apretó un poco su cola - ¿Te parece que todas las noches durmamos juntos?

- ¿T-Todas las n-noches? – pregunto, sonrojándose aún más ante las palabras de Joshua.

Ante la sorpresa de Joshua, Shasha se comenzó a reírse inocentemente, aliviando el apretón de su cola - ¡Tienes que ver tu cara, es muy mona! – se rio y Joshua abrió los ojos de sorpresa, para que después reírse.

Era una muy buena manera de despertar.

..

.

Los dos estaban en el cobertizo, poniendo algunas ropas que no se podían secarse en la secadora de la lavandería, poniéndolo en las líneas para que se cuelguen y se sequen de una manera natural. Ellos dos estaban charlando, pasando el tiempo mientras ponían su ropa en las líneas. Joshua portaba una franela de color marrón oscuro, pantalones negros y unos zapatos negros. Mientras que Shasha portaba una camisa fucsia y un short azul marino con dos flores a los costados de color rubí.

- Y después mi prima fue persegida por una minotauro – dijo Shasha, aun contando con su historia.

- ¿Por qué? – pregunto curioso.

- Bueno, digamos que mi prima es una payasa dentro de mi familia, asi que – ella agarro algo en su cesta de ropa – Agarro las pantis de esa minotauro que tenía unos dibujos de unos conejitos, moviéndolos en círculos para que todos los vean y/Eh, Shasha – Joshua interrumpió a Shasha, que está miraba un tanto enojada a Joshua.

- ¿Qué pasa? – pregunto enojada.

- Tu mano derecha – respondió Joshua.

Shasha miro su mano, que estaba alzada y vio que sujetaba una de sus pantis que tenía conejitos en el, que en forma inconsciente lo movía en círculos como en su historia. Shasha se puso muy roja y bajo la mano, escuchando la risa bastante payasa de Joshua - ¡N-No es gracioso! – ella se fue del cobertizo, bastante avergonzada mientras que Joshua se reía.

Shasha entro en la casa, inhalando y exhalando de forma un tanto rápida, para después reírse de si misma "Estamos en empate…por ahora" pensó competitiva, hasta que sus pensamientos fueron interrumpidos por un leve pero pequeño grito de Joshua. Ella, asustada, se deslizo rápidamente hacia el cobertizo y vio algo…o mejor dicho a alguien. En la orilla del cobertizo, en la zona para apoyarse, estaba un ser de un tamaño de un joven y este tenía sujetado a Joshua, un tanto mareado, una especie de para como la de un ave. El ser, después de ver a Shasha, salió volando hacia el cielo.

- ¡Joshua! – grito preocupada, mientras se deslizaba a toda máquina hacia la orilla, para después saltar y tocar el suelo y perseguir a ese ser volador, que estaba muy lejos.

Y esperaba que esa cosa no soltase a Joshua y lo convirtiese en un panqueque humano.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

- Arg, mi cabeza – se quejó Joshua, masajeándose su cabeza después de…lo que pasase. Él no recordaba nada, ya que sintió un fuerte jalón y se golpeó con algo y perdió el sentido. Él sintió algo duro y un tanto anormal el suelo y bajo la mirada…para ver que estaba en un árbol "¡QUÉ DEMONIOS!" pensó asustado al ver que, de alguna manera, estaba en un árbol.

- ¡Despertastes! – dijo una voz femenina detrás de él.

Joshua giro su cabeza para ver que había un ser no humano detrás de él, ya que esta medía 1.60, la altura de una adolecente; copa c; es de piel blanca pero se notaba un tienta un tanto morena como si se hubiese bronceado un poco; unas alas en vez de brazos de color marrón; sus piernas eran patas de un ave de un color marrón claro; tenía el cabeza de color negro y los ojos de un color azul claro. Lo que estaba viendo era una arpía.

- Me alegro que estés despierto y bien – dijo aliviada la arpía.

- ¡¿Por qué estoy aquí arriba?! – pregunto asustado.

- Bueno – miro hacia arriba, como recordando algo – Solo te lleve aquí arriba para que podamos charlar.

- ¿No era una buena manera hablar en el suelooooooooooo! – grito, ya que la rama del árbol, la misma que estaba montada, se rompió, cayendo hacia el suelo.

- ¡Ya voy! – grito, cayendo en picada. Esta, con su velocidad, pudo alcanzar a Joshua antes de llegar al suelo. Los dos aterrizaron, y Joshua se tranquilizó un poco después de su agarre salvadora.

- Gracias – dijo Joshua, agradeciendo de su salvadora.

- Fue un placer – dijo muy contenta – Y lo siento mucho por agarrarte de tu hogar de esa manera.

- No te preocupes, pero ¿me puedes decir el por qué? – pregunto.

Ella le iba a responder, pero sonó una cancioncita un tanto infantil a la lejanía, justamente en la calle – Vamos a comer un helado y charlaremos.

- Bueno, está bien, también quiero un helado después del susto – dijo Joshua, yéndose hacia el carro de los helados. No dieron ni cinco pasos para que la arpía se parase, se voltease y mirase un tanto perdida a Joshua.

- ¿Quién eres tú? – pregunto muy perdida la arpía.

"¡Es un cerebro de pájaro!" grito de forma mental, ya que el libro decía acerca de la memoria de muchas razas de las arpías, pero escucho una risa infantil de la arpía.

- ¡Tuviste que ver tú cara! – la arpía se seguía riéndose, ante un sorpresivo Joshua, ya que había caído una broma pesada.

¿Acaso está arpía no tenía esa pérdida de memoria como las demás?

Joshua compro un par de helados, para después sentarse en una banca del parque, para sentarse.

- Primero comencemos lo más fácil. Me llamo Joshua Vernest.

- Curioso apellido, pero da igual. Me llamo Shitin y provengo de las arpías águilas – dijo Shitin.

- ¿Arpías águilas? – pregunto curioso.

- No me digas – cruzo sus alas en su pecho, como si estuviese enojada de algo – Piensas por estar en la familia de las arpías tengo cerebro de pájaro ¿verdad? – Joshua asintió temeroso.

- Soy nuevo por aquí y leí acerca de la historia y razas de aquí.

- Entonces ¿eres el nuevo que hablo Smith?

- ¿Smith? – pregunto Joshua interesado.

- Bueno ¿me das mi helado? – Joshua asontió y le dio uno de los helados, que esta lo tomo con su pata de ave para agarrarlo, demostrando tener un perfecto control de movimiento.

- ¿Y? – pregunto Joshua.

- Bueno – ella lamió su helado – Yo, con otra arpía de su pelaje azul, nos dijo que nos dirigiremos a la misma ubicación donde tú viven y nos dijo que, bueno, te diemos un paseo.

- Y que paseo….¡QUE SMITH HIZO QUE! – grito, llamando la atención de humanos y no humanos que paseaban por el parque.

- Auch, tienes buenos pulmones – se quejó Shitin.

- Te juro que si me encuentro con Smith yo/¡Ahí esta esa arpía! – dijo Shitin, señalando con su ala derecha a una pareja de un hombre y a una arpía de tamaño de una niña.

- ¿Ese es Kurusu? – pregunto, ya sabiendo que no fue el único que tomo un paseo y estaban comiendo unos helados…y de una manera especial. Ya que la arpía de pelo y plumas color azul; una franela blanca y un tanto ajustada y un short que tenía el botón un poco abierto; esta arpía estaba chupando el helado de Kurusu de una forma bastante inusual, ya que lo estaba chupando como si lo estuviese haciéndolo con Kurusu y varios sujetos de alrededor o se estaba conteniendo la risa o se alejaban rápidamente del lugar o le tapaba los ojos a sus hijos para que no vean la escena bastante curiosa, hasta inclusive la sucubus que vio ayer se fue volando lejos de la escena junto con su hijo, rompiendo ese cliché de tiempo+sucubus=sexo.

- ¿Lo conoces? – pregunto, mientras apartaba la mirada con un sonrojo de vergüenza de otro ejemplo de los cerebros de pájaro.

- Si, es mi vecino.

- Me avergüenza mi prima.

- ¿Es familiar tuyo? – pregunto Joshua impresionado.

- ¿Hija de mi tía? No. Más bien seria prima de raza como dirían vosotros los humanos.

- Lo entiendo – asintió Joshua ante las palabras de Shitin.

Los dos se levantaron de la banca – Mejor vámonos para mi casa, para que Shasha no se preocupe más.

- ¿Así se llama esa lamia? – Joshua asintió, aunque estaba curioso por su voz un tanto temerosa – Espero que no me utilice como saco de boxeo con alas.

- Tranquila, si le explicas lo que paso quizás no te lastime.

- Espero – ella suspiro.

Los dos caminaron para salir del parque, y vieron una fuente de agua y vieron algo bastante peculiar, ya que estaban viendo a la misma arpía, desnuda, bañándose al frente de todos y Kurusu intentando sacarla y ponerle la ropa, pero fue metido a la fuerza, bañándose con ella. Shitin suspiro lo que veía – Y otra cosa que nos avergüenzan – dijo con coraje, hasta que escucharon un buen grito. Los dos pudieron ver a Miia, deslizándose rápidamente hacia la arpía y Kurusu bañándose en la fuente de agua, para estar en medio.

Los dos no saben que ocurrió, pero la lamia y la arpía se comenzaron a pelearse y el pobre Kurusu en el medio siendo levemente rasguñado por las garras de la arpía o apretado por la cola de Miia, hasta que fue apartado por la cola de Miia, alejándolo un poco de la zona de combate y las dos como si nada aun peleándose.

- Espero no pelearme con Shasha.

- Igual yo – los dos vieron que, al lado de ellos, estaba Shasha, que está tenía un leve tic nervioso al ver la pelea.

- ¡S-Shasa-san, l-lo siento n-no era mi intención secuestrar a Joshua-san! ¡Perdóname! – hizo una reverencia muy pronunciada ante Shasha, esperando no pelear con ella.

- O-Oye tranquila – dijo Shasha un tanto nerviosa – Por lo menos lo cuidaste bien y veo que eres de las arpías águilas – dijo Shasha, haciendo suspirar de alivio a Shitin.

- ¿Y si fuese esa arpía? – pregunto Joshua señalando ya la pelea detenida, aunque la gente ya se dejó de interesarse por algún motivo.

- Fuese otra historia – crijio sus nudillos con una mirada un tanto depredadora – Quizás prepararía mi famoso estofado pájaro – dijo e hizo reír bastante nervioso Joshua mientras e rascaba la nuca, pensando que estaba diciendo un chiste.

¿Verdad?

- ¡Alguien, sálvela! – grito una voz femenina del público. Los tres vieron por lo que gritaron y vieron que había una niña encima de un árbol, sujetándose por su vida.

- ¡Mierda! – dijo Joshua asustado. Abajo del árbol vio que Miia se deslizaba hacia el árbol y subía como si su cola fuese hecha para escalar un árbol - ¡Shasha-chan! – ella sintió y se deslizo a una velocidad mayor que la de Miia.

- Voy a volar por su acaso – dijo Shitin, mientras tomaba vuelo y se acercaba a la niña.

- Suerte – Joshua corrió hacia el público, apartándolo a algunos de ellos para estar debajo del árbol, justamente debajo de la niña. Joshua pudo escuchar un grito de miedo por parte de la niña, que se soltó y cayéndose al suelo. Pudo mirar cómo Shitin volaba para salvarla, pero se detuvo al ver que Shasha, estirándose gracias a su cola, pudo agarrar a la niña antes del fatídico accidente.

- Tranquila – dijo Shasha, poniendo la cabeza de la niña en su pecho intentando tranquilizarla del shock que tuvo. Ella estaba bajando lentamente. Cuando llego al suelo, soltó a la niña y ella se estaba dirigiéndose rápidamente a su madre o niñera, ya que está era un ser no humano. Tenía varias parte de un color verde como escamas, como una parte de su cuello y se podía verse un poco de sus dos muñecas; medía 1.80; tenía una camisa de un verde más oscuro que esas escamas, pantalones negros verdosos y unos zapatos de calidad azules verdosos; pelo de color verde esmeralda; sus ojos de color verde y lo más curioso es que en su cintura derecha había una espada y se veía hermosa como mortal.

- ¡Mamá! – grito la pequeña, abrazando a su madre, que está tenía lágrimas en sus ojos por el susto que tuvo.

- Mi pequeña – abrazo con más fuerza a su hija – Me tenías preocupada – ella alzo su cabeza, para ver a la heroína de su hija – Mucha gracias…

- Shasha – dijo rápidamente la lamia.

- Muchas gracias, Shasha-san – se pudo escucharse unos pasos y todos vieron que vino una especie de oficial del parque.

- ¿Qué pasa aquí? – pregunto el oficial.

Antes de que alguien diga algo, la madre dejo de abrazar a su hija y se acercó al oficial con cara de pocos amigos - ¡Tú, donde estabas! – le grito, sacando su espada y amenazándolo con está, haciendo sudar al pobre humano.

- A-Acabo de llegar, s-señora – dijo muy nervioso el oficial, pero la madre guardo su espada para agarrar la camisa del oficial y alzarlo de forma amenazante.

- No me llames señora, patético humano – dijo muy enojada la madre - ¿Sabes quien soy? – el oficial negó con la cabeza – Yo Sherka Arklat, la embajadora de mi rasa lizardmen – el hombre, como si se hubiese despertado ante su jefe en un día de trabajo, se puso bastante tenso y a su vez estaba sudando de nerviosismo ante ella, ya que estaba viendo a la embajadora de su raza, una raza de guerreros muy famosos y a su vez peligrosos si se hacen enojar y el oficial estaba haciendo enojar a una de las diez más poderosas de su raza y de los cincuenta de la región Zinpago.

- L-Lo siento, S-Sherka-s-sama! – se disculpó el oficial, y todas las personas de alrededor miraban un tanto sorpresivos a Sherka, además de que todos escucharon algo caerse pero nadie presto atención.

Sherka suspiro y soltó al pobre oficial – Muy bien, no te voy a hacerte nada por qué mi hija está aquí – ella se volteó en dirección donde estaba su hija – Pero la próxima – giro su cabeza y una especie de brillo aterrador miro al pobre oficial – Utilizare tu hombría para jugar mi próximo juego de pool – el oficial, levantándose del suelo, trago saliva fuertemente ante las palabras de ella, para después ver como se retiraba donde su hija.

Joshua miro todo el espectáculo con una mirada de sorpresa innata. Él pudo ver como Sherka, con su hija tomada de su mano, dirigiéndose hasta donde estaba Miia, que se veía como de una manera bastante graciosa, pero un poco aterradora par aun niño. Ella no hablo, más bien golpeó a Miia en la cabeza - ¡Y eso te mereces por casi matar a mi hija del susto! – le dijo con un grito, mientras que Miia se masajeaba la cabeza por el golpe. Sherka, se estaba yéndose, pero está vez a la dirección de Shasha, Shitin y Joshua – Gracias por salvar a mi hija, Shasha-san – agradeció, pero esta vez con una voz más calmada.

- No es nada, Skerka-san – dijo sin mucha importancia Shasha, sorprendiendo un poco a los dos – Pero si Joshua-kun no estuviese aquí, no sabría qué tipo de resultado habría.

Sherka miro a Joshua, que este se puso un poco tensó y se inclinó un tanto pronunciado por respeto a la mujer delante de él.

- Así que tú eres el nuevo que he estado escuchado últimamente ¿verdad? – Joshua, no sabiendo lo que estaba diciendo Sherka, asintió ante sus palabras – No tienes que inclinarse ante mí, Joshua-san – comentó Sherka – Gracias a tu aparición, mi hija pudo ser salvada, te debo una.

-Arigato – dijo contento Joshua ante las palabras de ella y puso su cuerpo normal – Y tengo una petición que deseo.

- Y ¿Cuál es? – Joshua se acercó a su oído y se susurró unas palabras que nadie pudo escuchar.

- Es una extraña petición el que estás haciendo, Joshua-kun – dijo Sherka un tanto impresionada – Pero lastimosamente no puedo darte ese fruto que necesitas, pero – ella puso una sonrisa depredadora y juguetona, ya sabiendo el plan – Pero si puedo darte otra cosa muy picosa.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Pasaron una hora y Joshua y amigos estaban en la sala junto con Smith, dándole unos papeles a las dos chicas, ya que el oficial, el mismo que fue amenazado, pidió los papeles a las chicas de Joshua y Kurusu y Smith trajo de sorpresa los papeles, ya que había una especie de problemas con un grupo de orcos macho buscado en Zinpagu y hubo una ley-aunque temporal-de unos papeles importantes para que toda sospecha se eliminase del no humano, o si no va a hacer interrogada por posible sospechoso de los orcos machos.

- ¿Por qué no nos dijiste? – pregunto enojado, mientras dejaba Shasha una ensalada, la misa que la de ayer, en la mesa para que todos comiesen y cada uno tenía un plato lleno de esa ensalada.

- Se me olvido – dijo Smith con una sonrisa nerviosa.

- Pues mi puño puede hacerte olvidar hasta tu nombre – dijo de forma amenazante Shasha, crujiendo sus nudillos de forma amenazante.

- M-Mejor comamos ¿de acuerdo? – agarro la cuchara rápidamente, agarro al ensalada y se lo metió en la boca.

..

.

La cara de Smith se puso roja, se levantó del sofá y se dirigió rápidamente, como si el diablo le persiguiese, a la cocina - ¡No hay agua, aparentemente ocurre algo con las tuberías! – dijo Shasha, conteniendo la risa.

Smith corrió rápidamente al bajo, cerró la puerta y se pudo escucharse la poceta abriéndose fuertemente, ya sabiendo lo que ocurrió.

Los tres se rieron fuertemente ante la broma producida por Joshua, Shasha y en cierta medida Sherka.

- La venganza es dulce – dijo Joshua, sonando como un poeta, siendo afirmado por las dos chicas.

La venganza es muy dulce.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

(Ingles) - Esto es una estupidez – dijo un hombre, buscando unas cosas en la casa de sus padres, algo que salía de su herencia que la casa era suya por parte de su padre, pero su madre, o en este caso, madrasta no le dio nada. Este hombre media 1.78; era de piel morena; cabello marrón con un toque rojizo; ojos negros; camisa negra, pantalones azules oscuros y unos zapatos marrones y poseía un anillo en su dedo en su mano derecha.

- ¿Dónde está esa riqueza que guardo esa mujer? – dijo en voz alta el hombre, ya que el abogado, el abogado de la familia, dijo que la riqueza de su madre le pertenecía a su hermanastro y él pensaba que él no se agarró nada de ese dinero por olvidadizo o por no abrir viejas heridas de la muerte de sus padres, pero estaba buscando por más de una hora pero no encontró nada.

Nada de nada.

"Maldita sea" pensó con irritación "¿Por qué te llevaste esa fortuna?" se preguntó, mientras se masajeaba sus sienes, ya que tenía problemas en su empresa por algo de tráfico de las drogas que un empresario muy importante estaba suministrando y/vendiendo en las calles de forma secreta y la empresa está siendo investigado si alguien más de la empresa está relacionado con eso y en forma temporal la empresa está cerrada.

Y probablemente de forma permanente.

- ¡Joder hermanastro! – golpeó la pared con furia, lado de una foto de un niño de nueve años sonriendo siendo abrazado por su madrastra. Él puso escuchar como algo se caía, detrás de una foto del mismo niño pero solo sujetando solamente un peluche de una especie de animal antropomórfico bastante raro por parte de su madre, ya que se parece a una mujer con alas de un murciélago bastante peculiar. Él agarro el marco de la foto y lo soltó, yéndose al suelo y romperse el vidrio. Cuando vio la pared, vio que estaba un poco fuera de lugar, quizás por el objeto ese que se cayó. Golpeó la pared y se hizo un hueco, demostrando que era hueco y muy débil la pared. Agarro el hueco con sus manos y lo abrió, demostrando que esa pared era falsa y solo estaba cubierta por una especie de lona resistente o por lo menos lo suficiente para soportar el peso de la foto. Adentro no vio nada, ya que era un lugar secreto lo suficiente grande para caer un bolso, que se podía verse una marca de él en el suelo de ese hueco pero no había nada, excepto un libro. Estiro su mano para alcanzar el libro, lográndolo, sacándolo dentro del hueco y viendo y se sorprendió por dos cosas.

La primera era por el nombre, ya que decía: "El diario de Elizabeth" "¿Qué hace el diario de mi madre adentro?" pensó bastante fastidiado por su descubrimiento.

Y por lo segundo era su candado. Ya que era un candado de color purpura fuerte con forma de corazón.

- Dah, otra basura – lanzo el libro detrás de él, metiendo el libro dentro de una caja que tenía como nombre "Cosas para vender" escrito en marcador negro al frente de la caja. El hombre siguió buscando por la casa para encontrar algo costoso para vender, ya que no le importaba mucho con respecto a quedarse en esa vieja casa que sus padres tenían, ya que no quería ver más de esa casa ya que era el principal problema y tenía dos nombre.

Elizabeth, su madre.

Y su hermano "Te odió, Joshua"

OoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoOoOoOoOO

Nota 1: ¡Hey Hey Hey! Nos vemos otra vez ¿verdad? Me alegra de que, con solamente dos capítulos tuviese, por así decirlo, una buena recepción de lectores, muchas gracias por todo.

Nota 2: Para mis lectores que sufrieron de ese temblor alla en Ecuador, les deseo mis pésames para todos mis lectores de ese país. Y para las personas donde el terremoto sufrió aún más les deseo las mejores de las suertes, aunque yo no pueda hacer nada para ayudar, espero que para toda la gente de Ecuador-como mis lectores viejos o nuevos- las mejores de la suerte.

Nota 3: esta es una información importante. Yo abrí una página en Facebook para todos mis lectores, la página de Facebook estará en la bibliografía. No solo eso, también voy a hacer una remasterización de algunos de mis fics; el primero será "Nueva vida", para después pasar por "Chaos Legends", así que si ven que me tardo BASTANTE en actualizar algunos de mis fics es por mejorar mis otras historias, así que estén pendientes es esas historias. Se despide Hotday, sayonara