—Bajo la cloaca 1—

Atrapado por ti


Trató de mover sus brazos al despertar, solo habían sido cuatro horas de sueño. Sus ojos estaban adornados por sacos oscuros, que cada día se pronunciaban más. No tenía expresión, su vista estaba apagada y miraba cabizbajo hacia la loza gris que no estaba permitido tocar.

Un infierno, ese lugar era un infierno.

Él no pertenecía a ese mundo tan distorsionado.

Su cuerpo estaba suspendido, atado de pies pegados a una fría reja. Sus rodillas habían vencido por el peso, permanecían dobladas aún en el aire. Ignorando el entumecimiento en sus pantorrillas, un color morado que cubría levemente su piel. Miro hacia derecha, su mirada se dirigió a una de sus manos, caía para bajo por la atadura. De brazos abiertos, con ambas muñecas sujetas por unas sogas rojo intenso, que empezaban desde el techo.

Un cuarto de sumisión

Un amo

Desconocía por completo el tiempo, desde hace cuatro días vivía ajeno a lo que pasara en el mundo exterior. De la bulla, de sus padres, de sus compañeros de universidad. De su vida. Estaba ahora encerrado en esas cuatro paredes. Comiendo sobras de un plato para mascota. Pasando frío en las noches que recordaba lo cálido que era el regazo de su madre. Bañándose en un balde a través de una manguera de lavandería, incómodo. Sirviéndole a un tipo que desconocía por su cambio, su comportamiento le era contradictorio a sus memorias. No era el chico dulce y bueno que pensó al aventurarse a conocerlo en persona.

Relación vía internet: 8 meses

Escuchó el impacto de la puerta, sus piernas se contrajeron de inmediato. Temblaba cada vez que lo oía venir. No se acostumbraba, no podía acostumbrarse a algo así. A ser maltratado. A sentir placer por medio del dolor. Él no tenía esa parte sumisa, solo era amable. Una amabilidad que se había confundido hasta llegar a esos lugares.


Gracias por leer~