Bueno cumpliendo con pedidos,... ¡Hoy puse caramelo! -Por eso me tardé ¬¬- Escuchando la banda sonora de la peli que la encontré por ahí!! ES GENIAL!!
Contestación RRs:
Nyx : goddess of darkness: ¿Ahora se pone bueno? No sabes lo que se viene... xDDDD Si, un poco más de caramelo no hace daño, el tema es que la a la escritora la interrumpen cuando está en su máxima inspiración para escribir esas cosas... En serio, me pasó unas cuatro veces ¬¬ rika asakura: Más acción... Tenemos acá... Más romance, hoy me endulcé y les traje... ¿Y que siga? ¡POR SUPUESTO, ESO NO LO DUDES! -sus RR me animan a seguir- Y si, Rex y Meteoro, son RE pero REEE partibles xDDD Agus y Moony: Más romance, tenemos aquí -Dios, ¿Seré yo la única desubicada que no anda acaramelada con alguien? Y estoy totalmente de acuerdo con lo de: ¡¡AMAMOS A REX!!
Runing in the MACH 5!!
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Capitulo 3: "Carrera contra el tiempo"
Taejo Togokan parecía claramente fuera de si cuando Racer lo escuchó desde el tuvo del teléfono. Hablaba muy rápido y hasta incluso, de la furia, mezclaba el español con su propio idioma, dificultándole a Meteoro entender una oración completa. Ya resignado, el corredor de Mach 6 se obligo a dejar a su amigo nipón desahogarse todo lo que quisiera, aunque le parecía entupido tener que preguntarle otra vez "¿Porqué llamas?".
Cuando Taejo terminó de hablar, Meteoro esperó unos segundos y se sinceró
- En español… - Togokan ahogó una risa irónica
- En resumen – Soltó volviendo a su tono serio – Me quisieron sabotear el coche… - Comentó – Y leí por ahí… - Titubeó un momento – Que a ti te había pasado lo mismo, como si fuera una mera casualidad… – Meteoro se mordió el labio, como afirmando el doble sentido de las palabras del otro. Suspiró
- Así es… -
- ¿Lo has solucionado? – Preguntó Taejo con un dejo de esperanzas bastante bien disimulado. Racer disfrutó levemente su desesperación, pero no se hizo esperar
- Claro,… Recién –
- ¡Pues dime como! – El reprendido arqueó ambas cejas. Pensaba que el orgulloso del japonés se haría rogar un poco más, pero parecía que no había tiempo para eso.
- Ehm… -
- ¿Qué? –
- Yo no lo resolví –
- ¿Y quien fue? –
- Te doy con ella –
- ¿Ella? – Preguntó Togokan al aire, totalmente escéptico. Un sonido sordo y luego unos susurros in entendibles para el que llamaba desde tan lejos, hasta que se oyó una voz.
- ¿Diga? – La voz de una niña o, mejor dicho, adolescente, llegó a sus oídos. Inmediatamente el japonés comenzó a reírse hasta llorar
- ¡Es una chica! – Exclamó entre risas.
- ¿Y? – El tono amenazador de Rika lo hizo reflexionar. Respiró profundo intentando ahogar las carcajadas
- Bien, al grano, ¿Cómo lo hiciste? – Le parecía totalmente inaudito lo que estaba ocurriendo. Ya le pediría explicaciones al corredor del Mach 6 cuando lo viese, pero primero lo primero.
- ¿Por qué tendría que decírtelo? – Taejo se mordió la lengua
- Porque... Ehm… ¿Eres buena? – Se excusó
- Buen intento, aún así te lo diré y escúchame con atención… -
- E-Espera un momento – Soltó un silbido, y sus ayudantes se posicionaron alrededor del auto – Continua… -
Rika comenzó a indicarle todo lo que había hecho con el Mach 6, tras haber oído que le pasaba al auto según el corredor Japonés. Cada indicación que le daba, era traducida por el corredor a su idioma para que sus asistentes realizaran todos y cada uno de los pasos a la perfección. Finalmente, tras unos 15 minutos de trabajo, dictado y traducción, el coche de los Togokan, cobró vida otra vez.
- ¿Y? ¿Qué tal? – Preguntó la chica al oír que el ronroneo del motor
- Impresionante – Comentó confiado Taejo.
- Me alegro… - Soltó – Me debes… -
- ¿¡Qué!? –
- Es broma. Ya, te paso con Meteoro – Comentó. Togokan esperó mucho más tranquilo que antes, mientras se relajaba en el sillón de su coche, y les indicaba con señas mudas a los demás su buen trabajo.
- ¿Y bien? – Escuchó la voz del corredor al que había llamado
- No te das una idea de lo feliz que me hace volver a escuchar tu voz – Ironizó cruelmente. La risa sarcástica del otro no se hizo esperar.
Una mujer rubia bajó de su coche y se acomodó los pliegues de su traje, mientras el camarógrafo y su asistente preparaban todo para realizar el reportaje. Mientras caminaba por el pequeño camino que llevaba de la vereda a la puerta de la casa, se acomodaba un poco su cabellera dorada. Se dio vuelta para mirar a sus dos compañeros de trabajo y ambos, le dieron el si para que comenzara con la entrevista en vivo que, en unos minutos, haría para el canal de noticias más importante del país. Le dio la espalda a la cámara por un momento y tocó la puerta.
- ¿Quién será a estas horas? – Bugía miró por el agujero de la mirilla de la puerta. – Periodistas y no cualquiera... – Soltó bastante sorprendido. El Inspector y X se alarmaron de repente
- Tenemos que salir de aquí sin ser vistos… - Le dijo a Pops, mientras se colocaba de nuevo su sombrero. – Rika, salgamos de aquí – La chica morena interrumpió su conversación con Chispita, Chito y Trixie, para mirarlo interrogante
- ¿Qué pasó? – Preguntó
- La prensa –La morena se levantó de un salto, y lamentó dejar su té por la mitad, se despidió amablemente de todos los presentes y salió por la puerta de atrás, seguida por el Inspector y el corredor X.
- No es justo… - Protestó – Justo cuando empezaba a pasarla bien… –
X sonrió fugazmente.
- Meteoro – Llamó Mom Racer, el chico que respondía a ese nombre se apresuró a cortar la charla subliminal que mantenía con Togokan – Apresúrate hijo –
- Nos vemos en la carrera – Y cortó la llamada – ¿Qué pasó? – Digo regresando al living
- Es la rubia quisquillosa de las noticias de la tarde – Le susurró Trixie. El comentario fue aceptado por el resto de la familia con gran preocupación.
- ¿Eh? ¿La loca del programa de las 6? – Comentó Meteoro asqueado al recordar una de las entrevistas en la que esa mujer le había hecho pasar vergüenza, incluso, ajena. – No se ustedes, pero yo, con esa – Señaló hacía la puerta con la mirada – No hablo – El timbre sonó reiteradas veces. – Díganle que no estoy – Tomó a Trixie de la mano – Que tuve que salir a hacer algo importante –
- ¡Demente! ¿Y que se las agarre con nosotros? – Soltó Bugía aterrorizado al imaginarse la escena penosa que seguro, les haría pasar.
- Invéntense algo – Se llevó a Trixie, casi a la rastra, aún con la ligera esperanza de poder huir lo más lejos posible.
- No te preocupes hermano, nosotros nos haremos cargo – Chispita fue hacía la puerta seguido de Chito, y antes de abrir, se hinchó de orgullo, intentando parecer más grande. Pops, Mom y Bugía, se fueron a la cocina, y se mantuvieron expectantes.
- Que en paz descansen… - Susurró Bugía, pero luego se arrepintió al sentir la mirada acusadora del padre de familia.
- Salgamos de aquí… - Comentó Meteoro ya en su inseparable Mach 6, mientras apretaba uno de los botones del control inalámbrico para abrir la puerta del garaje.- Tres… Dos… Uno… - Encendió el coche e intentó salir, pero apretó los frenos por Inercia. El Mach 6 se encontraba con un obstáculo muy difícil de pasar: La camioneta de la televisión. – La re… - Soltó una maldición bastante larga, mientras apoyaba la cabeza en el volante. Trixie tragó saliva al ver como la rubia sonreía al verlos. Le dio unos golpecitos a su amigo para que dejara de maldecir a la mujer por unos instantes. El corredor no lograba resignarse. ¿Cómo era posible que le dejaran estacionada la camioneta justo enfrente del garaje, sabiendo que estaba prohibido? - ¿Por qué a mi? – Susurró antes de que la mujer se acercara a toda prisa para bombardearlos de preguntas.
- Pobres… - Comentó Rika desde dentro de un coche estacionado a la distancia - ¿Seguro que no podemos hacer nada? – Le preguntó a los otros dos
- Si nos ven aquí, sospecharan, y eso no sería bueno para la familia – Habló X. Rika soltó un suspiro de fastidio.
- Mierda – El inspector presionó un botón, y de uno de los laterales interiores del coche, salió un pequeño televisor. Rika pareció entender sus intensiones
– No hagas eso –
- No me gustan las preguntas trampas de esa mujer – Comentó X – Es como si ya se las tuviese pensadas desde hace tiempo… –
- A mi no me agrada ella en si… - Comentó la morena sentándose bien para observar la pantalla.
- Tres… Dos… Uno… Acción –
- Estamos en vivo desde la residencia Racer, en donde hemos logrado ubicar al corredor, recientemente, ganador del premio mayor del Gran Prix, Meteoro Racer… Que esta vez, se vio involucrado en un incidente, ya que intentaron sabotearle a su mejor compañero de carreras…– Mientras decía esto, le estaba dando la espalda por un momento al entrevistado y este aprovechó para susurrarle algo al oído a Trixie. La chica asintió y la mujer se dio vuelta para mirar a ambos jóvenes dentro del coche. – ¡Oh! Parece ser que ya has logrado recuperar al Mach 5… –
- 6… – Aclaró el corredor mirarla. La mujer lo escudriñó un segundo.
- Si. Eso. Y… Se te veía muy apurado ¿A dónde ibas? Cuenta, cuenta, ¿Qué tal tu vida social? – Meteoro ya se sentía completamente anonado, y para colmo, atrapado. Vio como la rubia clavaba sus ojos en Trixie
- Eh… Bueno… - Comentó.
- Oye, ¡Meteoro! ¡Apresúrate! – Gritó Chispita corriendo por el jardín.
- Ay, no… - Comentó el susodicho. La mujer miró al niño
- ¿A dónde ibas? –
- … -
- ¿Qué tanto misterio? – Meteoro se puso más nervioso al tener el micrófono tan cerca
- Este… Me tengo que ir…- Balbuceó
- Acaso… –
- Me Voy… -
- ¿No será que…? –
- ESTOY APURADO –
- A ocurrido algo TERRIBLE ¿verdad?-
- QUE ME TENGO QUE… ¿¡QUE…!? NOO –
- ¡Oh, si! Señores, a ocurrido algo terrible en la familia Racer – La mujer miraba a la cámara con suma preocupación.
- ¡OYE! ¡YA TE DIJE QUE NO! – Le replicó Meteoro desde detrás.
- ¿Quién Meteoro? ¿Quién está mal? – Preguntó la mujer volviéndose hacía el con un tono de drama.
- Ya te dije que nadie está mal en mi familia… – Respondió entre dientes el corredor, bastante enfadado. Pero la mujer le quitó el micrófono antes de que pudiese terminar la frase
- Esto es terrible… – Meteoro se pasó una mano por la cara, tragándose toda maldición posible.
- ¡Oye...! – Bramó. Trixie lo detuvo.
- No Meteoro, la pobre mujer está pirada… - Le advirtió.
- ¡Pero está diciendo cosas que no son ciertas! – Le recriminó
- Entonces ¿Cuál es la verdad? – Trixie y Meteoro la miraron alarmados
- Ya te he dicho que mi familia está bien… –
- ¿Acaso no correrás en la siguiente carrera? – Lo interrumpió otra vez.
- ¡Claro que si! –
- ¿En serio? –
- ¿Es una apuesta? – Preguntó el chico de dieciocho años ya bastante fuera de si. Un pequeño silencio reinó por unos momentos
- Oí el rumor… - Comentó la mujer más calmada - … Qué había varios que te querían fuera de la carrera… – Meteoro no respondió, se mantuvo expectante, mientras le clavaba la mirada. –Y… ¿Porqué será que… Justamente… Fue a partir de carrera del caza cristo? – Meteoro sintió un profundo vacío en el estomago
- ¡Qué malvada! – Soltó Rika mirando con indignación a la pantalla. X parecía demasiado afectado.
- Aquí comienzan sus preguntas trampa… - Comentó poniéndose tenso. Los otros dos se alarmaron y miraron a la pantalla como si su vida dependiera de ello.
- ¿Crees que… Todo esto se puede ir por la borda por culpa de esa mujer? – Preguntó el Inspector Detector.
- Todo es posible… -
- ¿Eh? – Inquirió Meteoro haciéndose el tonto.
- Ya te he dicho, varios te quieren fuera… Después de lo de Royalton… - Permaneció en silencio un momento, y luego se agachó hasta estar un poco más abajo que los entrevistados. – Ah… Ahora que lo pienso… - Racer se puso de los pelos. "Joder, ¿no me va a dejar en paz?" pensó bastante enfadado. - ¿Porqué te aliaste con Togokan? –
El susodicho que miraba la entrevista, en las últimas preguntas se había puesto alerta, nunca le había creído nada a esa mujer… Pero cuando lo mencionó… No indicaba nada bueno.
- Eh... Ehm… -
- Dime ¿Cual fue el motivo? –
- Este… -
- Anda, no seas tímido… Estoy segura que millones de personas en todo el mundo se mueren por saberlo… -
El vaso que sostenía Taejo se rompió en pedazos dentro de su mano, derramando todo su contenido y manchando no solo su mano, ahora ensangrentada, sino también, la alfombra y parte del sillón. "Cuidado con lo que vallas a decir Meteoro,… Esta arpía no se rinde tan fácilmente…" pensó para sus adentros.
- Era sabido… - Comentó X apretando los puños.
- ¿Y ahora…? – Preguntó Rika expectante
- Depende de él… - Respondió el Inspector acomodándose los lentes, que se le caían del nerviosismo.
- No hubo motivos – Mintió despiadadamente el corredor – Solo fue porque… Si – La mujer lo miró expectante
- Miente mejor – El chico se escandalizó – Créeme… Me doy cuenta cuando alguien miente – Meteoro retuvo con esfuerzo un bufido sobrecargado de ira – Ahora dime… ¿Por qué? – Racer titubeó un momento, su respuesta debía ser clara precisa e irrefutable… Pero por obligación, una mentira.
- Está bien… - Suspiró apoyándose en el asiento- Fue porque quería que los mejores corredores nos aliemos en una de las carreras más peligrosas del mundo… – Respondió bastante seguro de si mismo.
X sonrió al ver que la mujer permanecía callada, mientras Rika alentaba a Meteoro para que continuara dejándole los puntos en claro.
En Japón, Togokan sonreía ampliamente mientras su hermana, Joruko, le vendaba la mano herida. Se sentía totalmente orgulloso del corredor del Mach 6.
- Eh... Bueno… – Titubeó la mujer. El corredor le sonrió con suficiencia. - ¿Algo más para decirnos? –
- Ah, si… Quiero revelarles algo muy importante,… - Miró hacía arriba y luego se acercó un poco más al micrófono - …Lo cual me llega muy a fondo… - La mujer se acercó un poco más – Me molesta… Profundamente… ¡Que me dejen un coche cruzado en el garaje! – La mujer se desesperó de tal manera que casi se cayó de espalda.
Taejo, X y Rika comenzaron a reírse estruendosamente.
-Excelente golpe de gracia – Comentó la chica secándose las lagrimas.
- NOOO – Gritó de furia el hombre tirando un jarrón al suelo de un golpe – ¡SE SUPONÍA QUE NO CORRERIA! – Lanzó una mirada asesina hacía la pantalla al televisor de la oficina. Sostenía con su mano, ahora temblorosa por la rabia, la pipa vacía. – No puede ser… - Se dijo a si mismo – No es tan sencillo descubrir ese mecanismo – Se aclaró de repente - ¡Alguien lo debe estar ayudando! – Soltó triunfante y a la vez ofuscado ante la idea de que alguien más supiese el estilo y función de los mecanismos de West - ¿¡Quien será!? – Se quedó en silencio un momento, mirando el desastre que acababa de hacer en su propia oficina. Tomó su móvil y llamó a su secretario – ¡Tú! ¡Escúchame bien! – Dijo fuera de si
- Dígame señor… - Respondieron del otro lado
- Quiero a Racer fuera de la carrera, ¡Como sea! Si es posible, que ni salga de los vestidores -
- ¿Señor? –
- Si, si, ya oíste, otra cosa… Para hacerlo más interesante, diles que ofrezco una recompensa de un millón para quien lo saque en la carrera… - Comentó y cortó la llamada.
La mujer volvió a darles la espalda mientras se mantenía ocupada dando por terminada fallida entrevista con el corredor. Meteoro y Trixie cuchicheaban alegremente. Chispita se subió al auto de un salto, tomando a los otros dos por sorpresa. Y no dejó de felicitar a su hermano casi a los gritos. Cuando la nota terminó, el camarógrafo bajó la cámara y, para sorpresa de los entrevistados, les sonrió fugazmente y luego se marchó a la camioneta, junto con su compañero. Pero la rubia permaneció unos segundos más dándoles la espalda, como si estuviese meditando algo. Finalmente, se dio media vuelta sobre su eje y fue directa.
- Eres bueno… Pero sabes que… - Dijo acercándose lenta y peligrosamente hacía él, como si lo asechara – No juegues conmigo… Porque puedo ser muy cruel… - Se inclinó peligrosamente sobre el corredor, pero se detuvo al ver como Trixie lo rodeaba por los hombros con sus brazos y se lo llevaba un poco más para su lado, mientras le clavaba a ella, una mirada desdeñosa, casi nunca antes vista.
- Uh… Veo que tienes mucha protección – Comentó irónica al ver que niño se ponía en guardia, dispuesto a lanzarse sobre ella si era necesario.
Se enderezó y volvió a darles la espalda mientras caminaba hacía su coche. En ese momento, la camioneta de la televisión salió del camino del Mach 6, que había quedado ligeramente cruzado en la rampa, (que salía del garaje y terminaba a un costado de la calle), a causa de la frenada brusca. – Nos volveremos a ver… – Dijo cuando ya se había subido a su auto, y aparentaba marcharse. Meteoro aceleró de golpe y le cruzó el Mach 6 en el camino.
- Antes de que desaparezcas de mi vista… - Le dijo a la mujer, quien lo miraba con profunda sorpresa – No intentes nada que ponga en vilo a mi familia y amigos porque… Te arrepentirás de veras -
- Otra carrera memorable comenzará en unos momentos, señoras y señores… - Anunció uno de los comentaristas, más precisamente, el de habla hispana, mientras que otros cientos daban exactamente la misma noticia, pero en sus respectivos idiomas. Un italiano se acomodó su sombrero, mientras que otro, de origen japonés, se inclinaba hacía adelante, como intentando disfrutar un poco más de la esplendorosa vista que tenía delante.
El autodromo, lleno a rebosar de gente, con su pista que desafiaba a la gravedad casi en su totalidad, e iluminada por los inmensos reflectores y los flashes de las cámaras periodísticas y corrientes demostraba, claramente, el entusiasmo de todos los espectadores y corredores de vivir la adrenalina una vez más. – Una carrera importante, ya que, de los 40 corredores, aquí presentes, solo los primeros 20 lograrán clasificar para la siguiente ronda, y si desean, tomar el desafío de 100 mil kilómetros alrededor del mundo… Una carrera que no se realiza desde hace unos 30 años debido a la mortalidad vivida la última vez…-
En la pista, ajenos a todo aquel comentario, los 40 corredores se acomodaban y ajustaban sus cascos, ya prácticamente listos para comenzar - … Esta nueva carrera durará unos 15 días aproximadamente, pero esperen, lo más importante de todo, es que los primeros tres ganadores de dicha carrera, recibirán una suma importantísima de dinero, aún no estipulada… - El comentador parecía realmente entusiasmado – …Esta carrera se realizaba cada diez años, hasta que, hace unos treinta sucedió una tragedia en masa… – Permaneció en silencio por un momento, recordando inevitablemente aquél día.
Ya todos los corredores se encontraban arriba de sus autos, esperando, paciente e impacientemente, a que llegara la cuenta regresiva que daría inicio a esa carrera.
Afirmando su mano izquierda en el volante, mientras que la otra reposaba ligeramente en la caja de cambios, acomodándose con un ligero movimiento hacía atrás en el asiento, ya con el cinturón puesto, y con ambos pies apoyados sobre el embriague y acelerador esperando el "YA" para comenzar. La adrenalina se apoderó de él y también, de todos los demás.
Miró hacía los costados, casi sin mover la cabeza: desde que había llegado al autodromo, había sentido esa sensación de peligro constante.
– Tal vez… Puedan llegar a matarte –
Recordó fugazmente, pero se recompuso.
Rika, como se llamaba la dueña de aquellas duras palabras, tenía razón, y le advirtió que después de lo que ella había hecho por el, él debía cuidarse, por que, seguramente, varios jugarían sucio. Y eso, lo conocía bastante bien, la situación en la que se encontraba, todo. Lo único que no sabía era quién podría estar detrás de aquél asunto.
Unos pocos metros más atrás se encontraba el Shooting Star, manejado por X, quien parecía estar pensando lo mismo que él, e, inconcientemente, cerraba con fuerza sus dedos sobre el volante del coche.
Togokan, quien por naturaleza no se fiaba de nadie, cuando se enteró de la situación, parecía más arisco que nunca con todo aquél que se le acercaba, incluso con sus antiguos compañeros de carreras Pero eso, era una mentira, ya que los tres se habían puesto de acuerdo, días antes, para clasificar y así entrar en la carrera de los 100 mil kilómetros. Aunque Meteoro tuviese que escaparse de la casa, cosa que el mismo se juró que haría.
Recordar eso le sacó una risa fugaz al corredor nipón.
Un silencio se apoderó de la tribuna al ver aparecer el "10…" en la pantalla gigante. "9…8…7…6…" Meteoro levantó con lentitud la mano derecha y la posiciono sobre la llave para darle arranque al Mach 6. "…5…" El arranque de los 40 motores se oyó casi al unísono y colmó todo el autodromo."4…3…2…1… ¡YA!"
El sonido de las llantas patinando contra la superficie de la pista se robó un "¡oh!" de los espectadores, y la carrera comenzó.
Meteoro aceleró de golpe, el rose de las cuatro ruedas del Mach 6 le hizo compañía por un segundo, hasta que salió disparado. Sobrepasó rápidamente a varios de sus oponentes, quienes intentaron seguirle el rastro a la vez que tomaban la primera curva inclinada casi 70 grados a la izquierda. La multitud observó como el Mach 6 tomaba dicho tramo a toda velocidad, mientras los comentaristas se apresuraban a informar de todos los movimientos que se iban sucediendo.
Trixie y los demás, observaban la carrera desde una de las tantas tribunas, con cierto malestar, no por la carrera, sino por la inseguridad que habían adquirido desde que el bólido blanco había sufrido aquél sabotaje. Bugía se encargaba de todo desde el puesto de control, también con la misma inseguridad, pero mucho mejor disimulada mientras vigilaba y advertía a Meteoro, sobre las posibles intensiones de los demás corredores.
- ¡Detrás de ti! – Mencionó al ver a uno de los coches, aparentemente inspirado en arañas, acelerar de repente hasta quedar lo suficientemente cerca de la parte trasera del Mach 6.
Meteoro tomó otra curva que ascendía otra vez a la izquierda. De repente, el coche de adelante: el numero 7 negro y azul. Frenó, cerrándole el paso.
Le bastó una fracción de segundo para entender sus intensiones: Un salto del bólido blanco dejó a la tribuna sin aliento, mientras veían como los otros dos coches se chocaban entre si y quedaban en el camino.
Cuando el nº 6 tocó pista otra vez, su conductor aún permanecía alerta.
- Lo sabía, comenzaron con su juego sucio… - Oyó la voz de Bugía un poco lejana, pero no respondió. Se concentró en acelerar aquél tramo recto de aproximadamente 600 metros, y echar un ligero vistazo alrededor, para ver como iban los demás.
Apenas empezar X ya había esquivado más de tres intentos sucios por parte de varios corredores, y tras ver al Mach 6 sortear a esos dos coches, entendió perfectamente cuales eran las malas intensiones de ciertas personas. Mientras tanto, Togokan se discutía el liderazgo con los números 0 y 1: dos autos gemelos que no paraban de pisarle los talones, rebasarlo, o incluso, intentar cerrarlo para que se saliera de la pista. Pero el japonés no les daría con el gusto tan fácilmente. Cuando por fin encontró una brecha lo suficientemente grande como para adelantárseles, pisó el acelerador a fondo. De la nada, los dos coches lo cerraron de ambos lados e intentaron sacarlo de la pista. Togokan apretó los dientes y realizó una maniobra muy pocas veces vista en una carrera: Se dejó llevar. Y cuando estaban a unos 300 metros de la próxima curva, pisó el freno sin compañía del embriague, lo que produjo que el auto se detuviera casi de golpe. Como por arte de magia, los otros dos coches salieron despedidos hacía fuera de la pista, mientras Taejo no perdía el tiempo en mirarlos para arrancar de nuevo su auto y continuar en la carrera.
- No se librarán de mi tan fácilmente – Les dijo mientras aceleraba a fondo. Meteoro lo alcanzó rápidamente y ambos tomaron la curva hacía la derecha exactamente al mismo tiempo y velocidad. Pronto se les unió X, quien tenía cara de pocos amigos.
De los 40 autos que habían iniciado, increíblemente ya quedaban 30, y eso que solo llevaban la mitad de la segunda vuelta, de las 20 que eran.
Unos cuantos juegos sucios más hasta que lograron separar a los tres corredores y quitarles el liderazgo una vez más.
- Esto comienza a ponerse interesante – Comentó Meteoro mientras se debatía con el número 20, de un color verde loro y con reflejos dorados. De la nada, éste se enganchó al Mach 6 y ambos comenzaron a girar a una velocidad increíble
- ¡Sal de ahí! – Le gritó Bugía
- No puedo, ¡Me enganchó! – Exclamó Meteoro enfurecido, intentando mantenerse el mayor tiempo posible dentro la pista
- ¡METEORO! – Exclamó Trixie horrorizada y no pudo evitar recordar lo que le había dicho la noche anterior a la carrera.
-- FLASH BACK --
El Mach 6 se encontraba estacionado a la sima de una meseta, a las afueras de la ciudad, donde podía contemplarse perfectamente el espectáculo de luces que ofrecía la misma. Un mínimo silencio reinaba en el coche, mientras sus dos ocupantes contemplaban la lejanía, totalmente relajados. Una ligera angustia se apoderó de la chica de cabello corto, y la hizo estremecerse.
- Dime algo… - Articuló bajando levemente la cabeza sin mirar a su compañero y mejor amigo de toda la vida. El corredor de ojos celestes, la miró por un momento. - ¿Estás seguro de que esta carrera no será peligrosa? – A Meteoro no le costaba responderle, pero sintió un vacío infernal de solo pensarlo.
- Peligrosa va a ser… Tanto que no se… - Se detuvo. Había metido la pata hasta el fondo. No quería preocupar a su amiga, pero acababa de revelarle parte de su temor.
La chica lo miró con urgencia, tenía los ojos vidriosos, pero ni una lagrima. Meteoro abrió la boca pero no dijo nada. Trixie, por su parte, ya tenía pensada una respuesta
- Te preocupa volver a lo mismo de Royalton… -
- No se si lo mismo… - Se sinceró el chico, mientras se hundía en el asiento Meditó un momento su respuesta, abrió la boca para decirla pero se la pensó otra vez –…Tal vez sea peor… - Se tensó. Recordar eso lo ponía de los pelos, otra vez se hacía presente la misma inseguridad e impotencia que había vivido en los últimos meses.
- ¿Sabes que…? - Le dijo Trixie, su voz temblaba, lo que llamó mucho la atención del corredor - … Me moriría si algo malo llegara a pasarte… -
-- FIN FLASH BACK --
La chica, ahora con lagrimas desbordantes en los ojos, contemplaba la carrera desenfrenada del Mach 6 y el auto número 20, quienes giraban velozmente, pero manteniéndose en la pista.
- ¡Hermano! – Soltó Chispita desesperado. Las demás personas se habían quedado sin respiración viendo la escena, los comentaristas estaban en shock, mientras el Mach 6 luchaba desesperado por liberarse de su captor, y a la vez, mantenerse en la pista.
X y Taejo, quienes venían detrás, contemplaban escépticos la escena, hasta que el primero se dio cuenta de algo: se dirigían a la curva más peligrosa de toda la pista. Aquella que en su sima, tenía un salto de más de 100 metros de largo. Debían separarse en esos momentos, o terminarían estrellándose antes de llegar al otro lado.
Meteoro, ya bastante desesperado, intentó liberarse de su captor, y al ver parte de la curva a la que se acercaban, se asustó aún más y recordó las palabras de Trixie.
-- FLASH BACK --
- … Me moriría si algo malo llegara a pasarte… - Dos lagrimas resbalaron por sus mejillas, lo que hizo que el comentario de ella le llegara aún más profundo a él. No encontraba palabras para salvar ese momento. Así que le dedicó una caricia con su mano, para quitarle las lágrimas de una de las mejillas, mientras se acercaba un poco
- No te mueras – Le dijo con una sonrisa – Sabes que estaré siempre contigo – La chica lo miró y se tragó un sollozo, para poder sonreírle.
- Prométeme… - Le dijo levantando su mano izquierda – Prométeme que te cuidarás… Y que llegarás vivo aunque no ganes la carrera… - Alzó el meñique. El chico sonrió, y dejó de acariciarla para cumplir con su palabra. Ambos entrelazaron sus meñiques.
- Lo prometo – Dijo aún no del todo convencido, pero resignado a aceptarlo. No podía decirle que no viéndola llorar de esa forma, le rompía el corazón. Se acercaron lentamente para besarse. Estaban a unos escasos centímetros, sintiendo la respiración del otro cuando los interrumpió, abruptamente, el sonido de un celular…
-- FIN FLASH BACK --
Meteoro regresó al presente, ahora más enfadado que antes. "Ahora que lo pienso… No hay momento que estemos tranquilos con Trixie" Apretó el freno de la furia repentina. "Tengo que cumplir esa promesa,… Parte, de esa promesa" Dijo recordando las palabras de la chica.
- ¿Qué pretendes? – Preguntó Bugía
- ¡Deshacerme del equipaje! – Respondió indirectamente el corredor cuando por fin dejaron de dar vueltas. Aceleró de golpe y obligó al otro coche a hacer lo mismo. Bugía contuvo la respiración al ver lo que pasó después: El Mach 6 voló en el aire con la ayuda de los gatos siempre útiles, mientras que el otro auto se vio obligado a soltarse y caer debido a la velocidad del bólido blanco.
- ¡OLÉ! – Exclamó el corredor del Mach 6 cuando aterrizó del otro lado del salto. Sonreía con suficiencia. La multitud estalló en júbilo y los comentaristas retomaron su lugar, más calmados.
- ¡QUE LO SAQUEN! – Rugió enfurecido el hombre dejando olvidada su pipa – DE LA FORMA QUE SEA, ¡PERO YA! – Exclamó – Triplicaré el monto si es necesario… - Murmuró. – ¡A LOS TRES LOS QUIERO FUERA! –
Varios coches quisieron cruzarse en el camino de los tres favoritos de la competencia, pero ninguno lograba detenerlos.
- Es increíble como se las ingenian para salir adelante – Comentó Rika observando la carrera por una de as pantallas gigantes del salón en el que se encontraban ella y el inspector detector.
A esas instancias, faltando dos vueltas para acabar, lo autos se habían complotado contra el Mach 6, el Shooting Star, y el KT de, Meteoro Racer, Corredor X y Taejo Togokan, respectivamente.
- Esta carrera se está volviendo muy sucia señores… – Exclamó el comentarista de habla hispana mirando con atención hacía la pista –…Parece ser que los tres favoritos se han convertido en el objetivo del resto de los corredores… -
- ¡Cuidado, un coche negro viene a toda velocidad! – Exclamó Bugía desde el puerto de control. El pulso le temblaba. Faltaba vuelta y media para terminar la carrera. - ¡Es el número 6! –
- Ya lo vi – Comentó Meteoro echando un vistazo a la pantalla portátil que le garantizaba una vista desde la parte trasera del auto.
- Ese auto tiene algo raro – Comentó el mecánico mirando a través de los binoculares – Es demasiado veloz –
- ¿Eh? – Soltó Meteoro, de un segundo a otro, ambos coches ya estaban a la misma altura. - ¿C-Cómo…? – Miró el velocímetro: 250 Km/h.
- Cuídate – Oyó decir a Bugía – Ese auto debe tener algo, si se reservó para el final, debe tener un motivo… – No alcanzó a terminar la frase cuando se dio cuenta de que las cosas no parecían marchar del todo bien. Una pequeña cuchilla giratoria salió desde detrás de las ruedas delanteras. - ¡Meteoro! – El conductor del Mach 6 le dedicó un vistazo rápido al otro coche.
- ¡Uy, no! – Exclamó y apretó a fondo el acelerador. Estaba obligándose a ganar lo más rápido posible, no solo por la cuchilla, sino que justo detrás de ellos los seguía una caravana de 25 autos.
- ¡Meteoro! – Oyó la voz de Bugía
- ¿Ahora que? – Le quedaba apenas menos de una vuelta para terminar la carrera. Vio acercarse otra vez al coche negro, y no prestó atención a las palabras de su amigo. La cuchilla amenazaba con despedazar la rueda trasera derecha del Mach 6. Meteoro volvió a acelerar, ya bastante fuera de si. - ¿¡Qué le pasa hoy a todo el mundo!? – Se acercaba a la meta. Oyó el grito desesperado de Bugía.
- ¡NO ESPERA! – El auto negro le volvía a pisar los talones
- ¡Bugía, ahora no! – Protestó Meteoro intentando librarse del coche. 300 metros para llegar a la meta…
- ¡ROMPERÁS…! – No terminó la frase cuando el Mach 6 ya había cruzado la meta. El bólido blanco se detuvo de golpe - … El record de tu hermano… - Esas últimas palabras helaron a Racer, quien sin pensárselo dos veces, se bajó del coche para mirar el marcador lleno de horror… Y su tiempo había sido…
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Proximo Capitulo 4: "El MACH 5 regresa"
Meteoro, un poco más aliviado, descanza de la fatirica carrera que casi acaba hechando a perder. Rika se replantea su situación ¿Será descubierta por el subordinado de Dante...?
Un tiempo de meditación, un poco de acción y más romance xDD
¿Qué les pareció? xD Un rr, please!!
