-Vas a morir Honoka, cuando menos lo esperes, morirás.- Decía Maki sombriamente, haciendo que a las demás se le pusieran los pelos de punta. Honoka corrió hasta estar detrás de Tsubasa que la miro nerviosa.
-N-n-no seas cruel Maki-chan.-
-No era nuestra intención interrumpir.- Dijo Tsubasa intentando salvar a Honoka. Nico reaccionó y se movió de donde estaba, terminando sentada al lado de la pelirroja.
-Hola Rin.- Dijo la mayor.
-¡Nico-chan! Tu si que no eres grosera como Maki...- Rin se lanzó a los brazos de la pelinegra mientras hacia un puchero. No habia cambiado casi nada, bueno, tenia 19 años pero al parecer seguía siendo la misma chica gato de siempre. Nico acaricio su cabeza como si de una mascota se tratara.
Maki estaba un poco confundida, a la última que esperaba en su casa era a Rin, aunque Honoka la había traido, claro. No la veía desde unos meses después de graduarse, con Hanayo seguían unidas hasta que fue de vacaciones unas semanas con sus padres, junto a las demás habían planeado una reunión de bienvenida para Maki, pero cuando llegó el día nunca más las vio aparecer. Por su parte ni Rin, ni Hanayo se atrevieron a llamar o un mensaje, nada, entonces no la podía culpar de ser así. Ella estaba molesta.
-Ahora que ya no estoy en peligro de muerte ¿Podemos preparar algo para comer?- Honoka guiñaba un ojo mientras agarraba su vientre.
-¿No que ustedes fueron a comer?- Preguntó Maki.
-Así fue hasta que encontré a Rin tomando nuestra orden, entonces tomé su mano y la arrastre hasta aquí. - Honoka miraba a todas con una sonrisa, paso desapercibido cuando Rin bajo su cabeza avergonzada. Ahí fue cuando Maki se dio cuenta que era probable que Rin se arrepintiera de venir cuando supo que era la casa de ella.
Todas estaban de acuerdo con la idea de Honoka por lo que Nico se ofreció a preparar algo rápido, esta vez sin que explotara. Para cuando estuvo listo Tsubasa le ayudo llevando los platos servidos a la mesa. La comida era sencilla pero de gran variedad.
- Entonces...supongo que mi hermano fue rechazado...- Ahí estaba, lo dijo, para Tsubasa era obvio que el silencio en el que se encontraban ahora era culpa suya, pero no podía quedarse sin hacer nada, su instinto de hermana mayor salió a flote en el momento en que vio a Nico encima de Maki haciendo mucho más de lo que podían hacer buenas amigas. No estaba molesta, Honoka le explico un poco la situación, pero si tenia que asegurarse de que Maki no le daría más esperanzas.
-Lo siento...- Fue lo único que pudo decir la pelirroja ante esto.
-Esta bien...la disculpa no me la debes a mi.- Nico estaba atenta a la conversación, no iba a dejar que la otra viniera aquí a juzgar sin motivo. -Instinto de hermana...- Dejo escapar la de A-rise junto con una pequeña risa, no era idiota, quiso dejar en claro que el comentario no era agresivo.
-Entiendo, aún trabajo en una disculpa...-Dijo Maki un poco mas relajada.
-Rin...es extraño que no estés junto a Hanayo-chan...- Honoka se llevo un dedo al mentón mientras pensaba en distintas posibilidades del porque. Luego de eso se formo otro silencio, Rin bajo la mirada un poco triste mientras pensaba, su tenedor había quedado a medio camino.-Ay no...- Susurro Honoka preocupada.
-No tienes que decirlo.- Habló Maki posando su mano en la de su compañera, no tenia idea de lo que había pasado pero su cara lo decía todo y aunque estuviera confundida, seguía siendo su amiga.
-No, esta bien, la verdad no la he visto desde el día que volviste de Francia.- Rin levanto su mirada con una sonrisa que mostraba resignación.
No le gustaba hablar del tema, aun así encontro el momento perfecto para explicar de una vez por todas la situación a Maki, después de haberla dejado plantada no tuvo el valor para llamarle después, también se encontraba afectada, ella necesitaba estar sola.
Flashback
Rin estaba mirándose al espejo en el baño de un restaurant, los padres de Maki, Hanayo y ella se habían organizado para después de su graduación, celebrar con una cena, se encontraba un poco nerviosa, la verdad es que no sabia que venia después de la escuela, o no quería afrontarlo, su realidad era tan fácil ahí, amaba su rutina en donde iba, compartía con Hanayo y luego se divertía con las chicas, que ahora no sabia que iba a hacer y tenia que ser sincera consigo misma, la parte que menos le gustaba era pasar menos tiempo con la que era su mejor amiga, la amaba.
-¿Por que tardas tanto Rin-chan?-
Ahí estaba, su voz era inconfundible para ella, vio en el espejo su reflejo, se encontraba parada con una sonrisa, aveces se preguntaba si Hanayo sabia todo lo que pensaba, porque estaba allí para reconfortarla, porque sabia todo lo que a ella le preocupaba, luego deshacía la idea porque si lo supiera, tambiénsabría todo lo que la quería. Rin se volteo para ver mejor aquella sonrisa.
-Estoy bien Kayocchin...solo...- No pudo terminar.
-Estas nerviosa, lo se.- Se fue acercando lentamente hasta quedar frente ella. Levanto su mano para acomodar un mechón corto detrás de su oreja.-Todo estará bien ...Rin-chan.-
La mencionada acepto el abrazo que Hanayo le estaba dando, era reconfortante, por un momento todas sus dudas se disiparon hasta quedar en nada, no podía pensar en otras cosas mientras estaba con ella.
Mientras el abrazo se deshacía, sin mantuvo un poco mas sus manos en la espalda de la otra, logrando que no se separaran por completo, entonces lo hizo, de forma tímida buscó su boca y unió sus labios, el beso fue corto, para cuando se dio cuenta, Hanayo se había separado de ella y la miraba atónita.
-¿Por que tardan tanto?- Maki había entrado al baño encontrándose con una escena un tanto extraña. -¿Paso algo?-
-N-no, no, vamos con nuestros padres.- Hanayo fue la primera en salir. Maki se quedo un momento más esperando que Rin dijera algo, pero la otra solo salio.
4 meses después.
-A-ah Rin...- Hanayo suspiraba mientras se aferraba a la espalda de la otra al mismo tiempo que la mano de su amiga se escabullía por debajo de su ropa interior, se encontraba semi acostada en la mesa de la cocina aprisionada por pelinaranja. Llevaban tiempo haciendo lo mismo, desde lo que paso la cena después de graduarse, Rin se había sentido culpable, entonces después de una semana desaparecida, reunió el valor para ir a rogar perdón. Se llevo una gran sorpresa cuando Hanayo fue la que se abalanzo sobre ella para besarla.
-¿Que esta sucediendo aquí?-
Ambas miraron asustadas hacia donde provenía la voz, se separaron de inmediato, un señor alto se ajustaba sus anteojos mientras les dirigía una mirada desaprobatoria, casi con asco.
-Padre...- Hanayo llevo sus manos hasta su boca, las lágrimas comenzaban a salir sin piedad. Rin estaba estática, era la primera vez que sentía miedo y lo sentía por lo que podía pasar después de esto.
-No tienes idea de lo decepcionado que estoy Hanayo...-El hombre seguia parado como si de una estatua se tratara. -Sabia que nada bueno podía pasar con una amiga que siempre ha parecido un niño, mirala Hanayo ¿Que estabas pensando? Ni siquiera puedo mirarte.-
-Señor...- Rin estaba decidida a luchar contra toda una familia si era necesario.
-Vete Rin...-
-¿Que?-
-Que te vayas.- Hanayo miraba al vacío con lágrimas en los ojos.- No lo empeores...- Rin sintió que le caía un balde de agua fría encima, ella no pensaba que se podía empeorar porque no hacían nada malo.
Estaba triste, Maki se había ido hace dos semanas y no tenia nadie con quien hablar.
2 días después.
Rin se encontraba nerviosa, era la bienvenida de Maki y se iban a encontrar en un café cerca del parque en donde estaban, ella citó a Hanayo antes para poder hablar con ella, sin que lo supiera claro, no se habían hablado en esos dos días.
-¿Y Maki?-
-Llegara en una hora Kayocchin.- Rin intento sonar casual.
-No me digas así por favor.- Hanayo se sentó al lado de Rin sin mirarle. Rin no sabia que decir, solo esa frase le borró todo lo que tenia planeado.- Rin...Mi padre...no puedo.- Comenzó a sollozar.
- Si puedes Kayocchin, yo estaré contigo.- Rin se giró para mirarla con determinación.
-¡No! ¡Tu no entiendes! - La otra también posó sus ojos llenos de lágrimas en su amiga.- Dijo que te haría daño Rin, no podría soportarlo...además también dijo que me iba a inscribir en algún instituto o universidad fuera de la ciudad.- Termino diciendo.
-Te vas...- Hanayo asintió. -¡No puedes irte! - Rin ya se estaba desesperando, no entendía a que le tenia tanto miedo.
-me arrepiento, de todo lo que sucedió...-
-¡Mentirosa!- La expresion de Hanayo era indescriptible, había quedado paralizada. - N-no me digas que te arrepientes, no te lo permito...- Rin apretó los puños, su mandíbula estaba tensa.- Puedes decirme que tu padre no permite todo esto, puedes decirme que tienes miedo y aunque no este de acuerdo, puedes decirme que no puedes hacer nada en contra pero no me digas...¡No me digas que te arrepientes!- Su visión estaba un poco borrosa por las lágrimas, no podía más, estaba perdiendo a su amiga y eso le dolía aún más que perder su amor. Hanayo no dijo nada, después de escuchar a Rin solo se levantó y se fue corriendo. Rin se fue directo al sentido contrario.
Fin del flashback
Apenas Rin comenzó con el relato Honoka decidió que esa explicación se la debía solo a Maki, entonces les dijo a Nico y Tsubasa que salieran por helado.
-Yo no sabia nada de esto.- Para Maki muchas cosas cobraban sentido.
-Nunca encontré el momento para decírtelo Maki-nya, aún así lo siento, estuve muy triste, quizás si nada hubiera pasado seguiría todo como antes.- Confesó Rin en voz baja.
-No digas eso, aveces es muy difícil enfrentarse a los padres Rin, estoy segura que Hanayo-chan te quiere.-
-Pero se fue...-
-Aun no lo sabes...- Ambas voltearon cuando escucharon la puerta abrirse, Nico venia regañando a Honoka porque se habia comido el helado de chocolate mientras Tsubasa la miraba con ternura y diversión ante la escena.
-Gracias...- Susurro Rin solo para Maki.- ¡Al fin llega el helado nya!- Dijo con animo para hacer más ligero el ambiente.
Maki guardo silencio y sonrió, sabia que ese repentino cambio de animo era como un mecanismo de defensa para su amiga. Por otro lado se sentía contenta, se lo diría en otro momento, pero ella estaba segura de haber visto a la misma Hanayo, aunque ella no la saludó, estaba en la ciudad.
Las chicas se sirvieron distintos helados que habían traido, exceptuando el de chocolate ya que Honoka se lo había comido.
-¿Continuaras comiendo helado a pesar de que te comiste el de chocolate? - Pregunto Nico con una vena en su frente.
-Nunca es suficiente helado.- Honoka dijo con orgullo.
-¿Desde cuando viven tu y Maki juntas?- Preguntó Tsubasa de manera casual.
-¡Es verdad nya! no sabia que ya tenían nidito de amor.- Dijo burlescamente Rin.
-N-no vivimos juntas...- Finalizó Nico mientras comía helado de fresa.
-¿Son novias?- Agregó Rin.- Pensé que eras más seria Maki-nya.-.
-No sean entrometidas...- Maki jugaba con un mechón de su cabello, no sabia que decirles, al final, no eran nada.
Rin soltó una risa y fue seguida por Honoka que observaba entretenida el interrogatorio. Luego de eso comenzaron a hablar de distintas cosas, escucharon como le iba a Tsubasa con A-Rise y descubrieron que aveces la sobrepasaba la presión, Rin se enteró de que habían hecho algunas después de graduarse. Maki en algún momento las observó hablar y encontró un sentimiento familiar, se estaba acostumbrando a tenerlas aquí hasta el atardecer y de pronto no quería que alguna vez esta especie de costumbre no terminara.
-Creo que llegó la hora de irme.- Dijo Tsubasa mirando a la ventana y luego a Honoka.- Fue un placer compartir con ustedes.- Dijo con una sonrisa.- Mmmm nos vemos...otro día.- Se despidió con la mano mientras se dirigía a la puerta para desaparecer.
-¿Que haces aquí Honoka?- Dijo Nico
-¿Ah?-
-Digo que, que haces aquí en vez de ir a dejar a Tsubasa afuera.- Dijo como si fuera obvio.
A Honoka se le encendió el foco y salió corriendo con la esperanza de que no se haya ido tan rápido.
-¡Tu puedes Honoka!- Grito Rin alentándola.- Eso demuestra que eres muy romántica Nico nya!- Agrego Rin bromeando.
-¡Que cosas dices!- Nico volteo su cabeza ocultando su sonrojo y cruzandose de brazos.
Honoka bajaba rápidamente las escaleras, cuando llego a la calle miro hacia ambos lados y se encontró a lo lejos con la espalda de quien buscaba.
-¡Tsubasa espera!- Gritó haciendo que la castaña se volteara, entonces fue corriendo donde ella.-Hey...- No sabia que decir ahora.
-¿Que sucede Honoka-chan?-
-La pase muy bien contigo hoy...aunque no pudimos comer donde querías. - Honoka se llevo una mano a la nuca.
-No te preocupes, aún así yo también la pase de maravilla contigo.- Dijo un poco sonrojada.
-Me preguntaba si...- Ambas se miraron ya que dijeron lo mismo al mismo tiempo. -Tu primero...-Dijo Tsubasa.
-Me preguntaba si te podía volver a ver...en una cita de verdad.- Le contestó Honoka.
-M-me encantaría que nos volviéramos a ver.- Tsubasa seguía sonrojada, para Honoka era una sorpresa que la castaña sea así de tímida, en el escenario se veía con micha confianza. Le parecía tierno.
Luego de intercambiarse números, Tsubasa la beso en la mejilla y se despidió rápidamente. Honoka estaba parada mientras acariciaba su mejilla.
-¿Como te fue?- Preguntó Rin apenas Honoka se asomó por la puerta.
-Bien, saldremos otra vez.- Dijo con una sonrisa.
-¿Nada más? - Maki preguntó de forma casual.
-Perdón por no ser igual de rápida que tu Maki-chan y lanzarme a mi presa en la primera.- Le contesto sarcásticamente Honoka divertida.-Yo voy por algo más lento...- La miró.
-!Yo no hice eso!- Había tomado por sorpresa a Maki logrando que fruncieron el ceño en claro desacuerdo. Rin estaba carcajeándose mientras Nico decía "¿Ahora soy solo un pedazo de carne?" con exagerado dramatismo.
La noche ya se hacia presente, Rin se había ido hace veinte minutos, agradeciendo otra vez a Maki. Honoka la acompaño porque vivían para el mismo camino. Nico tenia que cuidar a sus hermanos otra vez por lo que Maki la acompaño a la puerta.
-Entonces...- Preguntó la pelirroja.
-Vendré mañana.- Dijo Nico acercándose para besarla pero sin lograrlo. Maki se había alejado logrando que la otra se confundiera frunciendo el ceño.
-Me refiero a que somos...- Dijo bajito Maki, por algún motivo tenia miedo de preguntar eso.
- Yo soy la presa...- Dijo Nico riendo, luego vio que Maki no lo hacia por lo que se puso seria.- Supongo que deberíamos salir a citas y luego me tienes que pedir que sea tu novia.- Agregó Nico. Maki no sabia si era otra broma, aunque no la vio reír.
-¿Yo te lo pediré? - Dijo Maki tomándola por la cintura mientras se acercaba.
-Así es.- Dijo Nico dejándose llevar, puso sus brazos al rededor del cuello de la menor acercándose para besarla porque ya había esperado mucho. Nico bajaba el ritmo cambiando, le daba besos cortos porque ya tenia que irse, Maki la agarró más fuerte provocando que la pelinegra suspirara y volvieran a besarse de lleno. Ninguna era capaz de despedirse.
-Entonces quieres salir conmigo. - Dijo Maki antes de soltar a Nico. Eso había sido una afirmación mas que una pregunta.
-No lo se...- Dijo Nico con una sonrisa haciendo que Maki riera.
-Haré que quieras.-
Nico se dio la vuelta para irse, no antes sin darle un ultimo beso corto a la pelirroja que se quedó viendo como se alejaba hasta que desapareció. Un poco después de doblar la esquina, Nico iba viendo su teléfono, tenia varios mensajes de la misma persona, se sorprendia ya que algunos eran suplicantes, luego unos minutos después llegaban otros agresivos, rodó los ojos y lo guardó. De pronto siente como chocaba con algo y luego el frío del suelo.
-Lo siento ¿Estas bien?- Nico levanto su cabeza siguiendo la voz de aquel chico que le ofrecía su mano para levantarse.
-Si, no te preocupes.- Le respondió tomando su mano aceptando el gesto.
-Puedo llevarte donde sea que vayas, ya sabes, para remediar lo que pasó. - Decía tímido el joven.
-No, no, esta bien, el metro queda cerca, seguramente tienes cosas que hacer.- Nico no sabia que hacia ahí hablando demás con aquel chico, se suponía que la ayudaría levantarse y listo.
-Yo solo vengo a ver a una...a alguien.- Contesto el joven un poco triste.
-Ah pues que te vaya bien...me tengo que ir.- Nico no sabia que mas decir, suponía que con eso era suficiente por lo que se dio media vuelta y se dispuso a caminar. Una sensación extraña en la espalda le decía que el hombre aun la seguía con la mirada, pero no se iba a voltear.
Nico estaba llegando a la estación de metro y de pronto su celular vibra indicando alguna notificación, se le forma automáticamente una sonrisa al imaginar un mensaje de Maki pero al abrirlo su cara se torna seria, luego enseguida mira para todos lados. "Te vi con ese imbécil" Decía el mensaje, había eliminado el numero pero sabia de quien era. Se maldijo, aquel enfermo la había seguido, era casi un alivio que la haya visto con el otro, aún así eso significaba que la podía seguir en cualquier momento con Maki. Decidió ignorarlo y hacer algo cuando llegara a casa.
Maki estaba en pijama cuando alguien golpeó su puerta, la miró un momento preguntándose quien podía ser, solo una idea paso por su cabeza.
-Si no querías irte solo debías decirlo...- Maki abrió la puerta con una voz coqueta que se borro del inmediato al ver quien era.
-Que recibimiento.. -
-Daisuke...¿Que haces aquí? - Maki intento no sonar grosera.
-Quería hablar contigo Maki, espero no culpes a mi hermana, le saque tu dirección a la fuerza.- Dijo el castaño. Maki se hizo a un lado para dejarlo pasar.
-¿Y a quien esperabas con tanta emoción? -
Nico ya habia llegado a su casa, sus hermanos estaban durmiendo, hace tiempo que estaba llegando tarde. Fue directo a la cocina para buscar unas galletas que tenia guardadas en lo alto de la alacena, si las guardaba más abajo sus hermanos se encargarian de comérselas, en verdad no le molestaba pero habían momentos como este en el que necesitaba algo dulce. Entonces recordó y sacó su teléfono "Me seguiste." Escribió rápidamente, quería ir al grano, no iba a hablar con el más de la cuenta. Después de unos minutos el celular sonó "Para tu suerte no te seguí, pasé por ahí y antes que lo preguntes estaba ahí por asuntos que no te incumben, el punto es que te vi con el idiota de Kira." Nico rodó los ojos por segunda vez en el día, no se tragaba su historia pero aun así la información fue reveladora. "Entonces dejame tranquila" A los pocos segundos llego la respuesta. "Tu me escribiste" La pelinegra tiró el teléfono lejos de ella haciendo que cayera en el sofá, lo dejó ahí, no quería que le interrumpiera el sueño. Y ya era suficiente con haber descubierto que el tipo con el que chocó era Kira, el mismo que estaba enamorado de Maki y el mismo que debe estar en su casa en estos momentos.
Maki observaba al castaño mirar para todas partes como inspeccionando mientras estaba sentado en el sillón con sus manos en sus muslos.
-Entonces...vine aquí por lo del otro día.-
-Lo siento por eso.- Dijo Maki
-Esta bien...justo por eso vine, comprendo que te gusta alguien más por eso me gustaría ser tu amigo.- Daisuke se veía sincero.- Espero algún día poder conocerlo.- Para Maki eso sonó como un padre.
-Supongo...- No tenia ningún problema con el, se maldecía un poco por sonar tan fría pero alguien debía entenderla, todo esto era raro.- Claro que podemos ser amigos.- Dicidio darle una sonrisa que aunque fuera planeada no le quitaba lo sincera, estaba segura que Daisuke no era un mal hombre y que con el tiempo podían ser buenos amigos.
-Entonces..amigos...- Daisuke estiro su mano ofreciéndosela a Maki amigablemente.
-Amigos.- Le dijo Maki con decisión apretando su mano.
