Bueno, primero quisiera disculparme por esta tardía actualización, he tenido tiempo libre pero doña inspiración no tocaba mi puerta y no quería escribir simplemente por hacerlo.

Antes de empezar este capítulo, que por cierto, me emociona bastante ya que Hiccup y Jack al fin se conocieron (plz, estoy emocionada) quiero hacer unas aclaraciones, disculpas y quizá, unos inocentes spoilers al respecto. Si quieren leerlo son libres de hacerlo, y si no, pueden pasar a saltarse las letras inclinadas :3 jojojo

Disculpas: Ustedes perdonaran si en la redacción se me escapan comas donde deberían ir, puntos sobrantes entre otras muletillas. Con el capítulo anterior me di cuenta que no me detuve a revisarlo en las comas y hubo puntos en los que yo misma me regañe, espero no les moleste –corazón gay-

Aclaraciones: No sé si soy la única que se dio cuenta (no creo xD) que es un poco ilógico el hecho de que Jack este utilizando una chaqueta azul cuando en esa época solo hay ropa creada con pieles y cuero. Pues ¡ja! Hay una explicación "medio-lógica" para eso, y se explicara en este capítulo o en el siguiente.

También si notan alguna incoherencia les agradecería que me la hagan saber y así podre inventarme algo lógico que lo explique. –Otro corazón-

Y finalmente, un pequeño e inocente spoiler:No tiene que ver con la trama, pero quería avisarles/comentarles/compartirles/etc., el hecho de que esta saga (por así llamarla x'D) tendrá una continuación. Este fic será de la primera película y cuando termine, escribiré otro sobre la segunda película en la cual va haber cosas que mueva más de la película a causa de querer tener shaoi cada que vean la película y espero que les guste una vez la empiece a escribir –más corazones-

Bueno, ahora que terminamos con eso, vamos a lo principal:

-Los personajes no me pertenecen, de ser así harían mucho, mucho…pero mucho fan service e.e

-Contenido homosexual.


Más de un tropiezo en tan solo un día

-Sabes, no creas que no me divierto, en serio. No hay otra cosa que se me ocurra hacer en mi día libre que no sea vagar por la montaña- Jack apartaba la maleza con su cayado, aguantando las ganas de congelar todo para apartarlo o buscar desde la altura al dragón que tanto estaban buscando. No debía enterarse de que no era siquiera un humano. –Pero… ¿Estás seguro de que cayó en esta dirección?- La cuestión en si era más para que Hiccup se replanteara la búsqueda en otro lugar y no dieran vueltas en balde.

-Estoy seguro.

Jack no estaba de mal humor, en serio. Bueno, no lo estaba hasta que el vikingo le contesto de esa forma tan cortante que logro irritarle un poco y no le bajaron las ganas de devolverle la respuesta.

-¿En serio? ¿Seguro que le diste al dragón y no fue a una roca gigante de las que lanzan los de tu pueblo?

-Mira, si no quieres seguir buscando, nadie te obliga. Tú fuiste el primero en ofrecerse a ayudarme

-Bueno, eso fue antes de ver que la búsqueda no tenía sentido.

-Si ya no tienes ganas de seguir buscando puedes irte.

-Bien, pues me voy.

-Bien.

-Bien.

Hiccup gruño al ver que estaba descargando su frustración en uno de los pocos (si no es que el único) seres que toleraba su presencia sin discriminarlo por su apariencia.

Pero Jack no se iría tan fácilmente, por supuesto que no. Apenas dio dos pasos para alejarse de allí, y la idea de ser invisible nuevamente le paralizo por segundos. Mismos que le sirvieron para ver de reojo al castaño y encogerse de hombros cuando este pego un manotazo a la rama que se cruzaba en su camino pero terminaba recibiendo el golpe de vuelta.

Ambos chicos se quedaron callados y perplejos ante el enorme surco que iniciaba a solo unos metros de donde estaban parados y terminaba en la parte alta de ese paisaje poco iluminado con los pocos rayos solares que alcanzaban a filtrarse a través de ese cielo nublado.

-…Entonces… ¿En qué parte del mapa estamos?- Jack rompió el silencio ante el repentino cosquilleo de emoción que había atacado su estómago. Era la primera vez en su vida en la que vería a un dragón de cerca.

-Lo mismo me pregunto yo…

-(-)-

La reunión entre Estoico y la aldea termino con resultados favorables para su próxima expedición. Lo único que tuvo que hacer para alentar a todos a acompañarlo en un viaje suicida en busca de dragones que podían calcinarlos vivos en el intento de llegar a su nido, fue poner como condición a los que se quedaran, que cuidaran de su hijo.

-Empacare mis calzoncillos- Bocón intento escapar de quedarse en la isla, pero no fue lo suficientemente rápido para evitar que el líder de la tribu lo detuviera.

-No, necesito que te quedes y entrenes a unos nuevos reclutas.

-Perfecto. Y mientras yo me ocupo de eso, Hiccup puede cuidar el puesto. Acero fundido, espadas afiladas, mucho tiempo solo... ¿Qué podría salir mal?

-¿Qué voy a hacer con él, Bocón?

-Ponlo a entrenar con los otros.

-No, hablo en serio.

-Yo también.

-Se mataría antes de que saliera el primer dragón de su jaula.

-Tú no sabes eso.

-De hecho, sí lo sé

-No, no lo sabes.

-Sí, lo sé

-No, no lo sabes!

-Escucha, tú sabes cómo es. Desde que aprendió a gatear, ha sido... diferente. Nunca escucha, tiene la capacidad de atención de un gorrión. ¡Lo llevo de pesca y se dedica a cazar troles!

-Los troles existen. Se roban los calcetines… pero solo los izquierdos ¿Qué les pasa?

-Cuando yo era niño...

-Ya empezamos...

-Aún de niño, sabía lo que era, y en que tenía que convertirme... Hiccup no es así.

-No puedes detenerlo Estoico, solo puedes prepararlo. Sé que parece no tener remedio, pero no siempre estarás para protegerlo. Volverá a salir, seguramente ya está afuera.

La conversación entre ambos vikingos cesó ante la lógica de aquella deducción que había salido a relucir y dejo al jefe de los vikingos con la mirada al frente mientras ordenaba sus ideas.

No le gustaba admitirlo y no lo haría en voz alta, pero su amigo tenía razón, Hiccup debía entrenar con los demás o podría estar perdido en un futuro cercano.

-(-)-

-….- Hiccup volteó a donde Jack parecía pensar en avanzar o no. Ambos seguían meditando sobre la forma correcta de bajar sin tener que lastimarse o hacer mucho ruido que fuera a revelar su posición y algún depredador fuera por ellos ahora que estaban más conscientes del peligro inminente al que estaban acercándose.

Dudaron unos segundos antes de que Hiccup fuera el primero en dar el paso a donde la tierra sobresalía y por poco tropezó por culpa de la misma tierra que se encargaba de hacerlo resbalar y casi caer, de no ser por la mano del albino que alcanzo a sujetarlo del antebrazo y lo ayudo a recuperar el equilibrio casi de inmediato. Volteó a verlo a modo de agradecimiento antes de retomar sus pasos al camino que le guiaría a su "premio mayor", sin notar que Jack se mantenía observando la palma de su mano que había tenido contacto con la tela de aquel chico que ahora se acercaba con más lentitud al pequeño montículo que les estorbaba en vista.

Avanzó en menos de un segundo para quedar detrás de él, cuidando que no lo viera levitando y casi saltando del susto cuando Hiccup se asomó por encima del montículo y un jadeo de sorpresa se le escapó al tiempo que volvía a esconderse junto a él.

-¿Lo viste?- Le pregunto, a lo que el vikingo se limitó a asentir de manera lenta y tardaba solo un par de segundos en asomarse por sobre su escondite. Provocando la curiosidad del chico de hielo que ahora se asomaba a su lado para ver la enorme figura de color carbón que estaba a metros de distancia de ellos. -..Wow…

Jack estaba más concentrado en apreciar a aquel reptil que yacía en el suelo frente a ellos, que no se dio cuenta de los constantes temblores que ahora invadían al castaño que tardo en desenfundar el cuchillo que ocultaba en su cinto y apenas reaccionó para sostener su muñeca cuando se puso de pie.

-¿Qué crees que estás haciendo?- Jack podía hacer travesuras, hacer que la gente cayera en diversas situaciones pero nunca paso por su cabeza el dañar a un ser viviente.

-…- Pero Hiccup no le respondió de inmediato, pareció dudar de sí mismo ante la pregunta que Frost le acababa de soltar –Haré lo que cualquier vikingo haría en mi lugar…

Eso fue suficiente para dejarlo sin palabras o con ganas de acercarse más a donde Hiccup estaba avanzando hasta quedar detrás de una roca. Se quedó sentado en la roca que tuvo más cerca para verlo con cierta distancia de por medio. Si iba a clavarle el cuchillo en el cuello o el pecho, no quería estar ni cerca para ver la expresión de dolor que la bestia pondría ante semejante acto barbárico en su contra.

-Vaya..- El murmullo de Hiccup interrumpió los pensamientos lúgubres del chico que ahora se apoyaba mejor en su cayado –Lo hice... ¡Lo hice! ¡Esto lo arregla todo!- Volteó victorioso a donde estaba Jack y la sonrisa de euforia fue suficiente para distraer un poco al chico de sus oscuros pensamientos de lastima hacía el dragón y lo dejo anonado unos segundos por la sonrisa tan sincera que el castaño le compartió sin mirar al vacío. -¡Derrumbe a esta gran bestia!-

Y tan rápido como la euforia domino sus sentidos, el miedo regreso al haber puesto su pie sobre el hombro del reptil que no tardo en apartarlo de un movimiento brusco, al tiempo que le gruñía desde su lugar. Logrando que Hiccup volviera a levantar el cuchillo y a paso dudoso, avanzara hacía el.

-Hiccup, no creo que sea necesario. ¿Por qué no les dices que lo capturaste y les llevas… no sé, una escama o un diente?.

-No serviría de nada, pensarían que lo recogí del suelo.

-Oh vamos, no pueden dudar tanto. No cualquiera conseguiría partes de un dragón como el... ¿No?

-…Jack ¿Tienes idea de que dragón es este?- Hizo una pausa suficiente para poder ver la respuesta negativa que el albino le daba con la cabeza –Es un furia nocturna. Es un dragón que nadie lo ha visto, el más peligroso de todos… No bastara con solo escamas- Aclaró alzando ambas cejas al volver su vista a donde estaba el dragón y tuvo que respirar hondo para poder calmarse.

Ninguno podía quitarle los ojos de encima a ese iris que no apartaba la vista de Hiccup y por un segundo, Jack se preguntó si el dragón podría verlo a él o pasaría de largo como todas las personas en general. El miedo rebosaba en su ojo a pesar de que no mostraba signos de agresividad o temor al mantenerse completamente inmóvil, a pesar de la daga que ahora estaba en vertical y apuntando directo a su cuerpo entre las manos temblorosas del castaño.

-Voy a matarte, dragón. Luego te arrancaré el corazón y se lo llevaré a mi padre.

-Hiccup

-Soy un vikingo.

-¡Hiccup!

-¡Soy un vikingo!

¿Qué podía hacer Jack en esos casos? ¿Congelarlo? Aja, si lo hacía ¿Cómo le explicaría sus propias habilidades sin que el fuera a salir huyendo despavorido? Porque una cosa eran dragones, pero humanos con poderes era algo que seguramente, ningún vikingo se podría tomar bien.

Aparto la vista al ver que levantaba el cuchillo, evitando interferir pero tampoco mostrando algo por intervenir, nadie ganaba nada si o hacía. Si Hiccup no lo hacía, alguien más lo haría. Aunque lamentaba un poco que esa costumbre estuviera arraigada aún en ese chico que le había agradado de inmediato.

Espero unos minutos, escuchando el mugido del dragón y el gruñido de Hiccup, y luego, un silencio aterrador que le helo la piel. Claro, si eso era posible.

-Yo hice esto.

Alzo la vista de forma discreta, ya esperando ver la sangre en sus manos y casi soltó una carcajada de júbilo al ver que no se había animado en darle el golpe mortal al dragón.

-Y lo hiciste muy bien- Se acercó a darle una palmada en la espalda, sintiendo de nuevo ese cosquilleo de haber tenido contacto con otra persona o ser, que no fueran los guardianes. –Ahora vámonos antes de que despierte o se anime a mordernos.

-Sí, supongo- Cabizbajo y decepcionado de sí mismo al no haber sido capaz de enterrar el arma en su presa.

-Podríamos celebrar con un pequeño banquete- Añadió de forma juguetona el albino que ahora se preguntaba en que momento de la noche podría regresar a liberar al dragón para dejarlo libre.

Si, esa distracción le costó caro al voltear a donde Hiccup antes se encontraba y casi se le escapa un grito de frustración al ver que el vikingo bajaba corriendo de nuevo pero su objetivo era otro.

Estaba desatando al dragón que parecía tan sorprendido como Jack por las acciones del castaño que ahora cortaba las sogas, sin poder soportar la idea de dejarlo allí abandonado, indefenso y completamente atado.

-¡Hiccup déjalo así, vámonos!

El nombrado volteó solo por unos segundos sin dejar de cortar las sogas y Jack casi lanza hielo en contra del dragón que dirigió su atención al chico que apenas termino de cortar todas las sogas, su reacción fue inmediata. Esquivo el hielo que Jack había lanzado para inmovilizarlo y por la brusquedad de sus movimientos, termino tumbando a Hiccup con gran facilidad al poner su extremidad delantera sobre su pecho. Aplastándolo contra la roca, mirándolo fijamente antes de levantar sus alas y justo cuando Jack se recuperaba para dispararle en caso de que intentara darle a Hiccup en la cara, lo único que recibió fue un estruendoso rugido de advertencia, que fue seguido de la retirada rápida que dejo a ambos chicos con las palabras en el aire.

-….- Con la respiración agitada aun cuando sabía que no podía morir con eso. Jack se sintió asustado por milésimas de segundo al tener en cuenta la fragilidad que los humanos tenían en la cuestión física -¿Estás bien?-

-..Sí, claro… No me hizo nada- Hiccup asintió repetidamente con la cabeza mientras se apoyaba con esfuerzo en sus rodillas para erguirse y contemplar la figura que se alejaba de ellos. –Estoy bien, bien…- Y apenas se giró para avanzar, sus rodillas flaquearon y termino cayendo al suelo.

-Oye, eso no es estar bien- Aclaró a pesar de que sabía que no podría escucharlo, pero solo eran palabras con las que buscaba soltar el alivio que ahora lo embargaba y evitaba pensar en la pequeña molestia que lo ataco al no haberle dado al dragón. ¿Qué hubiese pasado si en lugar de un rugido, este hubiera soltado fuego en su cara? En serio, tenía que replantearse esos tiros que soltaba en contra de los demás.

Por el momento no podía hacer otra cosa que no fuera el llevarse al menor de ese lugar donde podían ser atacados por el mismo dragón o por algún otro depredador. Y como estaba dormido..

-No creo que haya problema en hacer esto- Lo sujeto de modo que pudiese acomodarlo en su espalda y de esa forma no fueran a caer por culpa del viento que podía con Jack pero se volvía más torpe si llevaba alguien en la espalda.

-(-)-

-Ugh…- Frunció el ceño al sentir que la luz daba directo a sus ojos, teniendo que taparlos y al intentar moverse, solo consiguió que le diera una punzada en la cabeza de la cual tuvo que sujetarse como si con eso controlara el dolor.

-Buenos días bello durmiente. Ya te habías tardado en despertar- Jack tomo un pedazo de nieve del suelo para ponérsela en la cabeza de forma juguetona, pero también para dejar que lo frío le enfriara un poco la zona donde se había golpeado con la roca.

-… ¿Dónde estamos?

-Pues en la villa… No me digas que perdiste la memoria- Entrecerró los ojos al mismo tiempo en que ponía su mano sobre la frente ajena e ignoraba esa manía que lentamente estaba teniendo. Esa de estar queriendo tener contacto con el chico que ahora apartaba su mano al bufar de manera sarcástica

-Si perdiera la memoria, tú serias lo primero que olvidara. Créeme.

-No puedes, tú mismo lo dijiste. Resalto a donde voy y soy imposible de olvidar.

-Pero acabo de decir lo contrario

-Es que estas en la negación. Intentas superarme.

-Estás loco.

-Ese es un sinónimo de que soy algo fuera de lo normal.

Y con eso se ganó una bola de nieve directo al rostro de parte del castaño que ya no encontraba otro argumento con el que pudiera ganarle en esa discusión de torcidas oraciones.

-Espera…¡¿Me trajiste hasta mi aldea?!

-¡Exacto! ¡Muy bien Hiccup! Te diste cuenta a pesar de que te lo dije desde el principio, excelente, excelente- Repitió como si realmente fuera un logro digno de resaltar –Vas progresando.

-No Jack, me refiero a que tú me trajiste. Tú. Solo. ¿Cómo?

-Bueno, teniendo en cuenta que eres un enclenque- Se encogió de hombros sin esperar a que sospechara tan rápido pero sin perder la compostura en sus argumentos hasta el momento –Fue relativamente fácil, como cargar una pluma.

-…Me estás diciendo débil.

-No, estoy diciendo que no estas gordo.

-Ah, asi que ahora tu eres el que halaga mi figura. Gracias.

-….- A Jack se le escapó una risa involuntaria al haber sido tomado con la guardia baja. –Ya, vete a casa.

-Pero es tarde y todo está oscuro- Señalo las casas con un además de su cabeza para que avanzara con el –Pasa la noche aquí y mañana te vas.

Eso no era buena idea, obviamente si se adentraba a la villa alguien terminaría hablando con Hiccup o lo atravesaría y de nuevo, estaba el peligro de que su secreto fuera expuesto. De hecho, ni siquiera sabía porque lo mantenía en secreto, pero a juzgar por las caras serias que los guardianes pusieron cuando le advirtieron que no podía dar ninguna señal de que seres con poderes existían, algo malo podría ocurrir.

Lo mejor era declinar la invitación.

-Ok.

-Sígueme- Lo guio mientras Jack se preguntaba si estaría suficientes veces en la lista negra por haber ignorado la orden de todos, pero esa fue su última preocupación al ir avanzando por la aldea.

Todos y cada uno de los habitantes pasaba haciendo sus tareas, guardando el rebaño, reparando ventanas o cargando material de un lado a otro, pero ninguno le dirigía la mirada al chico que estaba delante de él. Ninguno parecía interesado o consternado por esos raspones que se cargaba en su cuerpo.

Es decir… Entendía que no se preocuparan por su físico ya que siendo vikingos, la mayoría llegaba con más de una pierna rota y carne herida… Pero el punto era, que Hiccup parecía ser tan invisible como él.

-…Sube en silencio- Jack se extrañó de esa indicación pero no cuestionó más, cuando pudo distinguir a una imponente figura sentada en medio de la sala y la cual veía únicamente al fuego donde parecía estar hirviendo la hoja de su daga.

El primero en subir fue el albino que no tuvo ningún problema en pasar desapercibido, pero para su mala suerte, Hiccup no conto con la misma habilidad al ser interceptado a media escalera.

-Hiccup

-Papá…

Y Jack no pudo ocultar la sorpresa al escuchar que ese imponente vikingo era el padre de Hiccup..Le recordaba un poco a Norte, solo que parecía más enojón y le faltaba esa sonrisa que siempre se cargaba él.

- ...tengo que hablar contigo, papá

-Yo también tengo que hablar contigo, hijo.

-No quiero luchar contra dragones

-Debes aprender a cazar dragones

-¿Qué?

-¿Qué?

-Tú habla primero

-No, ve tú primero- Hiccup prefirió cederle el turno para evitarse de cualquier queja que pudiera obtener a base de no escuchar lo que tendría para decirle

-Está bien. Te concedo tu deseo. Entrenaras contra dragones, empiezas en la mañana-

A Jack casi se le escapa una risa entre divertida, nerviosa e irónica por lo que el padre acababa de soltarle a su hijo que parecía más nervioso ahora que cuando estaba frente al dragón.

-Ay, cielos, yo debí haber hablado primero. Sabes, me puse a pensar, tenemos vikingos caza dragones en exceso pero ¿Tenemos suficientes vikingos panaderos o plomeros?

-Necesitaras esto.

-No quiero luchar contra dragones.

-Vamos. Sí lo quieres.

-Te lo digo de otra manera. Papá, no puedo matar dragones.

-Pero lo harás.

-No, estoy muy seguro de que no.

-Es hora, hiccup.

-¿Acaso no me oyes?

-Esto va en serio, hijo. Cuando llevas esta hacha, nos llevas a todos contigo. Lo cual significa que caminarás como nosotros, hablarás como nosotros y pensaras como

nosotros. No más de... esto.

-Acabas de señalarme todo- Bufó al notar que había perdido la conversación desde que decidió dejarlo hablar primero a él.

-¿Trato hecho?

-Esta conversación es muy unilateral- Definitivamente no importaba lo que dijera.

-¡¿Trato hecho?!

-...Trato hecho…- Su padre no iba a escucharlo.

-Bueno. Entrena fuerte, volveré. Probablemente

-Y yo estaré aquí, quizás.

Hubo un pesado silencio que inundo la sala en donde se encontraba el vikingo con el hacha en sus brazos. Sosteniéndola con cierto trabajo y dejándola en su lugar cuando calculo que su padre estaría a la suficiente distancia como para no escuchar si llegaba a tirar algo.

-…Acabo de presenciar algo realmente incómodo- El primero en romper el silencio fue aquel invitado que por momentos, Hiccup había olvidado que tenía oculto en su cuarto.

-Nah, son cosas que pasan a diario. No te preocupes- Le restó importancia a pesar de que sentía cierto nudo en el estómago de solo imaginarse el entrenamiento espartano que podría esperarle el día de mañana.

¿Le pondrían un dragón igual de peligroso que un Furia Nocturna? ¿Pesadilla monstruosa? ¿Un Nader Mortífero?

-Hey, hey- Chasqueo los dedos en frente del castaño que estaba amenazando con palidecer al mismo nivel que su piel –Después puedes pensar en que dragones van a ponerte en tu divertido entrenamiento de verano. Hoy soy tu invitado y no me has dicho en dónde voy a dormir

-Ah, cierto- Hiccup agradeció internamente la intención que, el esperaba e interpretaba, como una ayuda a que no fuera a desplomarse por todo lo que había pasado en el día. Al menos tenía la certeza de que el único lugar donde iba a caer, era en su cama y para dormir como Odin mandaba -¿Ves? Si olvidara algo, eso serías tú.

-Lo siento Hiccup, no es mi intención que mi presencia te abrume- Bromeo de nuevo, aunque no pudo evitar alzar ambas cejas cuando al subir la escalera, el vikingo señalo la cama donde fácilmente cabían dos personas. -… ¿En serio?

-¿No es suficiente espacio para usted, su majestad?- Soltó primero divertido aunque extrañado de ver que Jack se dirigía al sillón individual donde solo tomo una manta y se acomodó de la mejor forma posible –Oh, en serio. ¿Rechazas mi cama?

-Relájate pequitas, estoy acostumbrado a dormir en los sillones, eso es todo. Adem- Una almohada ahogó cualquier argumento que pudiera tener a favor de sus acciones y el responsable era ese castaño que ahora sujetaba su segunda almohada

-¿Qué?

-Oh vamos, "pequitas" ¿Te molesta que te diga así?

Una sola mirada retadora basto para que ambos chicos se lanzaran en una sangrienta y fatídica batalla donde sus armas eran aquellas almohadas que podían golpear cabezas, costillas e incluso desorientar el sentido del equilibrio por segundos.

Sí, una mortal batalla donde a ambos se les escaparon carcajadas de triunfo al llevar la ventaja o risas burlonas cuando su oponente caía al suelo por la misma madera del piso o la torpeza de estos.

Al final, Hiccup no pudo descansar mucho, pero su sesión para relajar la presión fue todo un éxito.


CONTINUARA

¿Bueno, malo, algo? Espero les haya gustado, y si este capitulo fue más largo, fue gracias a la madre inspiración, la madre tiempo y mi madre que me alimento bien y tuve la energía para escribir 3

Cualquier comentario, queja, duda o pensamiento que tengan pueden dejarlo en un hermoso comentario que inspirara a esta autora a continuar con este humilde fic que sinceramente me divierte escribir *^*

Amorts: Mejor tarde que nunca, sigo agradeciendo que me hayas impulsado a empezar a escribir el fic (/n\) gracias a ti sigo escribiendo y espero que te haya gustado *-* asi como espero actualizaciones (jejejeje a huevo que si ¬u¬)

MariaMora: He aqui otro capitulo, espero que te haya gustado como el anterior o más u gracias por comentar