Hola aquí vengo de nuevo. Espero que disfruten este capítulo. Gracias a mi amiga Gabyhyatt por sus correos. Sigan mandando con toda confianza.
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"Que bien, ya llegamos tarde. ¡Maldición! Ahora Saito- seinsei me va a mandar a detención"- decía un tipo de cabellos cafés revueltos, cuyo corte parecía la cresta de un gallo
"Lo siento, no fue mi intención"- dijo un joven alto de cabellos negros lacios, ojos color azul zafiros con pizcas de verde y negro, bronceado y bien formado.
"Ma, ma, no fue culpa tuya sino del choque que había, Aoshi" - dijo Kenshin Himura, un chico bastante atractivo cabellos rojos y largos que ataba en una cola baja.
"Además nos dijiste que estabas un poco cansado porque no habías pasado muy buena noche ayer" – dijo Enishi mientras todos se apresuraban a su clase.
"Sí, desgraciadamente tuvimos un incidente con el vecino y ni Kaoru ni yo logramos dormir placidamente"
¡AGR, vecinos, como los odio!
"Pero, Sano, si tú no tienes"- dijo Kenshin inocentemente
Eso desató la risa de todos los que iba como locos corriendo hacia la clase. Entraron de sopetón en el mismo momento que el profesor tomaba lista.
"Vaya, vaya hasta que deciden aparecer, el grupo de los súper-amigos"- dijo Saito- seisei más conocido como el Lobo de Mibu (por el lugar de donde provenía) por sus estudiantes.
"Perdón Saito-sensei es que había un choque en la principal"- dijo Kenshin
"Por esta vez se las pasó pero la próxima vez quedan castigados. Agradézcanle a Himura, y su elocuente y diplomático discurso" – dijo Saito con sarcasmo.
Los chicos se fueron a sentar en los asientos que las chicas les habían guardado y fue aquí donde empezaron los problemas. Kenshin se sentó detrás de Kaoru, compartiendo el escritorio con Soujiro, Sano se sentó a la par de Megumi sin sentir como ella se incomodaba, no era que no le gustara su presencia, sino porque desde hacía tiempo sentía una cosa extraña como mariposas en el estómago, lo que más le extrañaba era que no sólo ella, sino también Kaoru, Sayo, Tomoe y Misao llevaban rivalidad con el grupo de los "súper- amigos" a pesar de que dos de ellas tenían hermanos en el ya mencionado grupo x.
¿A bueno, dónde quedamos? Sí cierto, la cosa fue que Aoshi se iba sentar a la par de Kaoru cuando Enishi le dijo algo al oído que lo hizo abrir mucho los ojos y después de sonrojarse se fue a sentar a la par de Misao, un poco nervioso. Sayo y Tomoe por su parte se sentaron juntas dejando únicamente el espacio a la par de Kaoru para nuestro querido héroe platinado.
"Yukishiro, apreciaría si dejara de meriodar por todo el pasillo y se sentara a la par de Kamiya" –dijo Saito con una paciencia que estaba puesta a prueba por un nano segundo más y lo mandaba a la dirección.
Empezó a pasar lista de nuevo gracias a la tardanza de nuestros amigos y todo el mundo suspiró con desesperación. Cuando llegó hasta nuestros héroes:
"Amakusas"
"Presente"- dijeron los dos
"Makimachi"
"Presente"
"Himura"
"Presente Saito- sensei"
Todo mundo volvió a ver a Kenshin como diciendo "ay mae, que brocha sos", Kenshin sonrió apenado.
"Sagara"
"Aquí"
"Se dice presente, Sagara. Ah, por cierto, después de clases quédese a detención por haber llegado tarde"
"Pero si yo llegué igual que ellos"
"Sí, pero usted ya ha llegado tarde otras veces y ya limitó mi paciencia"
"Ay, sensei, no puede extender ese límite un poquito más"
Toda la clase soltó la risa y por supuesto eso hizo que Sano estuviera castigado no sólo ese día sino el día siguiente.
"Maldito Lobo"- murmuró
"¿Qué dijo Señor Sagara?"
"Nada, nada"- se apresuró a decir para que no lo castigaran más de la cuenta
"Seta"
"Presente"
"Gemelos"
"¿Cuál de todos los pares profesor?"- dijo Kaoru divertida
"Los únicos que llamo Gemelos"
"Sabe, profe, ese llamado se puede prestar para confusiones ya que aquí hay tres pares de gemelos"
"Sí, Kamiya ya lo sé, pero los que son iguales son los Shinomori"
"Presente"- dijeron automáticamente con voz militar- ruidosa Aoshi y Kaoru, metiéndole un micro susto al profesor.
"Mmm, parece que hoy se encuentran muy graciositos los Shinomori"
"Takani" Llamó una vez y como esta estaba tan concentrada en Sano, casi le grita, y Megumi con un susto le responde.
"Yukishiros"
"Presente"
Después de que había explicado los ejercicios y había puesto unos 50 más en el pizarrón para trabajo en clase, fue cuando empezó la conmoción. Mientras que todos trabajaban tranquilos, Enishi echó una mirada a Kaoru que estaba más concentrada que un cubito, y le empezó a codear el costado
¡Oye, qué te pasa, estúpido!
"Kamiya, yo no le he hecho nada"
"Me estabas distrayendo"
"Okay, perdón. Parece que alguien se levantó con el pie izquierdo el día de hoy"
Enseguida se puso a apretar el botón de su lapicero y esto hizo que Kaoru perdiera la paciencia.
"Podrías dejar eso, a ver si puedo terminar mis ejercicios"- le dijo en susurro. No había cosa que odiara más que era perder su tiempo en matemáticas y es que amaba la materia sobre todas las cosas, y por supuesto era la favorita de Saito- sensei. ¿Por qué sería? Tal vez por el hecho de que tenía 17 años y estaba tan desarrollada con una mujer de 20 años, era inteligente, encantadora, divertida y además usaba esas enagüitas pequeñas plisadas con botas debajo de sus rodillas, desafiando las normas del instituto (el cual no permitía ese tipo de calzado. Pero bueno a quien le importa, verdad) y de todos los hombres presentes. Y cuando se montaba en la moto, mmmm, ni qué decir. Asimismo se había ganado su confianza porque le ponía ganas en su materia, y debía estar ciego para no desear a semejante belleza.
"Mira, si estas en esos días no es mi culpa"- fue la respuesta de él. Ella calló con paciencia, con mucha paciencia.
"Ves así es como deberías comportarte, como una buena mujer calladita y atendiendo al hombre"
Okay, había perdido oficialmente la paciencia que no tenía; podía soportar sus bromas con lapiceros y acerca de su humor, lo que no le podía perdonar eran sus comentarios machistas de mierda.
Enseguida lo agarró del cuello lo movió como si fuera un muñeco y le gritó:
¡Eres un cochino machista de porquería. Ninguna mujer, métetelo en la cabeza, debe hacerle caso a un hombre y me vas a dejar hacer mi tarea si no quieres que te despedace la cara!
"Kamiya, gritó Saito, si le va a gritar deje que lo haga yo"
"Que bien, eso me hace sentir mejor"- murmuró Enishi
"Que yo apoyé a Kamiya, no significa que permita que se griten como si fuera esto un estadio de fútbol"- dijo bastante puteado.
"De acuerdo"- dijo con voz ronca
"Sí, señor" – dijeron los dos, mientras que cada vez se hacían pequeños, casi minúsculos en el asiento.
"Eso fue terrorífico"- suspiró Kaoru
"Pensé que me iba a orinar del miedo"- replicó él.
Eso sin duda hizo que Kaoru para suprimir la carcajada bajara la cabeza hasta el escritorio y se cubriera con el libro tipo Biblia. Él la imitó, y los dos empezaron a reírse suavemente, y como la clase estaba de silencio ultratumba, el murmullo se escuchaba. El profesor suspiró, se paró de su asiento, se les situó enfrente y con una mano les bajó los libros, dejando ver a dos jóvenes que reían sin parar y que en ese momento tomaron una expresión de terror profundo en sus caras. ¡Le encantaba ver como los estudiantes se asustaban por todo!
"Parece que Sagara no estará solo hoy"
Ellos gruñeron. Así era su vida en el Instituto.
