hola! lo se, me tarde demasiado. peeero puedo explicarlo: tumblr es adictivo, he visto demasiadas peliculas sobre el ejercito que me dejaron con estres post traumatico por varios dias, y cada que me pongo en frente del PC mi cerebro finge demencia y no me da nada para escribir. espero que les guste este cap. honestamente a mi no me gusto tanto (:S)

Disclaimer: Glee no me pertenece, si así fuera artie estaría despedido... (si lo siento no me cae bien)

ahora si el cap:


Cap. 3.

Santana estaba asustada, estaba triste, estaba enojada. Enojada con Brittany, Enojada consigo misma y con su padre. Habían pasado dos horas y la rubia no le había dirigido una sola palabra después de haber salido de la tienda. «la asuste. La asuste y ahora se alejó de mi… mierda. » Recostó su cabeza en la almohada y dejo que su mente divagara en sus recuerdos. Recuerdos que había mantenido guardados en un rincón de su cabeza y en los que no había pensado en años. Cerró sus ojos y coloco su mano izquierda sobre sus ojos. Se quedó en esa posición un largo rato, más del que hubiera creído posible.

– Hey López – una voz familiar la saco de sus cavilaciones. Cuando la latina abrió los ojos noto que el cielo había oscurecido afuera de la tienda, y que de repente hacía frio. «que mierda? Es de noche? » – ¡Santana! ¿Estás bien?

– ¡Noah! ¿Qué mierda haces aquí? – la mujer estaba sorprendida de ver a su mejor amigo – creí que estabas en la frontera…

– Bueno, llegue hace unas horas, fue increíble… y por ultima vez santana, ¡no me llames Noah!– el joven esbozó una sonrisa – hubiera venido antes, pero tu niñera no me dejaba entrar. No quería que yo te despertara.

– no estaba dormida… – dijo la latina removiéndose en su camilla.

– Si, eso lo se… roncas como el Demonio cuando estas dormida, solo que la rubia aun no lo sabe.

– hablas de Brittany?

– Brittany eh? Esta buena… viste ese cuerpo? – exclamo levantando una ceja sugestivamente. – apuesto a que es una fiera en la cama.

– Escúchame bien puckerman… – el tono de la latina se había vuelto un susurro agresivo apenas audible – vuelves a decir algo como eso y voy a patearte tan fuerte que necesitaran una retroexcavadora para sacarte mi bota del culo. ¿Entendiste?

– ok… ok... lo entiendo, está reservada – aunque santana nunca había dicho una palabra, no lo necesitaba, desde que conoció a la latina le había quedado claro que era diferente. Que no sentía atracción alguna hacia el género masculino. Noah nunca había insinuado nada, y santana no era precisamente lo que se dice una dama. Por lo que las palabras -además de estar prohibidas por su gobierno- no se necesitaban. – cambiemos de tema. ¿Como esta tu herida?

– es una mierda… apenas puedo moverme. – la mujer había estado en esa camilla el último par de días, aquello comenzaba a ponerse incómodo. – esta camilla tiene mi culo grabado a fuego.

– y que haces tu aquí? – la mujer rubia había entrado a la tienda con los brazos en jarra y el ceño fruncido – te dije que no podías entrar. Fuera.

– Brittany – intercedió la latina suavizando su voz – es mi amigo, ¿puede quedarse un momento?

– lo siento, pero esto no es un hospital, aquí no hay horario de visitas. Así que adiós.

– te veré luego san. – dijo Puckerman poniéndose de pie para irse, guiñándole un ojo a la joven tendida en la camilla. Al salir de la tienda santana lo perdió de vista.

– adiós puck. – la latina dirigió una mirada a la otra chica. Cuya sonrisa habitual había vuelto a su rostro. Aquella rubia parecía estar hecha de arcoíris y unicornios o algo parecido, siempre sonriente y con una mirada brillante. Santana se preguntaba como lograba ignorar todo lo de afuera, como lograba ignorar que había una guerra, o que estaban a miles de kilómetros de los estados unidos, o que era ella quien trataba las peores heridas de combate. Quizá Brittany tenia algún secreto, algo que la hiciera estar feliz todo el día. Por otro lado se le hizo extraño que la holandesa no sacara a relucir el tema de su padre

– siéntate. – hablo la rubia.

– ¿qué sucede? – Santana se sentó con dificultad.

– necesito limpiar tu herida y cambiarte el vendaje, así que levántate y quítate eso… lo que sea que tengas puesto… – Brittany comenzó a preparar los instrumentos necesarios para hacer su trabajo.

– ¿ qué? ¿Quieres que me desvista? Aquí… ¿ contigo?

– oye, ¿qué sucede contigo? ¿Estás nerviosa?

– No… – la latina evitaba los penetrantes océanos azules de la rubia.

– vamos santana… o tendré que hacerlo yo.

La soldado se quitó lentamente y con manos temblorosas la camisa color gris, unas tallas más grande que el esbelto cuerpo de la latina. En ese momento santana se dio cuenta de algo. no llevaba sostén. Es mas, no llevaba nada mas que aquella camisa y una sudadera de la NYC. « ¡Mierda! » sus palmas comenzaron a sudar, y la sangre subió a sus mejillas, cosa que la doctora noto al instante. La latina, por otro lado, También noto que esa no era la misma ropa con la que había llegado a la base.

– ¿me cambiaste de ropa? – pregunto la latina, tratando de no pensar en las manos de la rubia recorriendo su abdomen.

– oh si, tu amigo, Finn. El vino a traerte algo mas comodo. Y mas limpio.

– ¿Finessa? Hudson me… ¿trajo esto? – «voy a matarlo» Santana seguía evitando mirar a Brittany a los ojos

–Si, es un gran chico…– La mujer rubia noto que su interlocutora estaba teniendo problemas para hilar las palabras – ¿nerviosa?- pregunto de nuevo.

– ya te… ya te dije que no estoy nerviosa. – los dedos de Brittany eran agiles y precisos. acariciaban la piel de la latina causándole escalofríos. «mierda, si estoy nerviosa. »

– Santana… – comenzó la rubia con voz calmada – durante los dos días que estuviste tirada en esta camilla, inconsciente, hice esto mismo varias veces. Así que no hay nada aquí que no haya visto antes. Además, soy doctora.

– Brittany, no estoy nerviosa – dijo la mujer oscura decididamente.

– estas temblando López…

– esto es el desierto. Hace frio y yo estoy medio desnuda. ¿Cómo podría no estar temblando? – «además de que la rubia mas sexy que he visto en años tiene sus manos sobre mi. ¡Por Dios santana basta!».

– claro… – expresó la rubia sarcásticamente . Aquella mujer de cabello oscuro estaba haciéndola pasar un momento difícil. Siempre había sido buena leyendo a las personas, pero santana tenia una clave decodificada., no había nada allí, o bien, si lo había estaba enterrado, muy en el fondo de la mirada marrón de Santana López.

La piel de la latina era cálida y de un color canela oscuro. La rubia comenzó a recorrer con la mirada el abdomen de la latina, ahora con un enorme parche blanco de gasa y cinta. Paso sus dedos una ultima vez por el torneado vientre de su paciente, y vio que esta cerraba sus ojos lentamente. Aquella mujer era hermosa, por lo que veía era inteligente y divertida. ¿Como pudo terminar una chica como ella en medio de una Guerra como aquella?

– ¿ya terminaste? – la voz de Santana la saco de sus cavilaciones.

– eh. Si claro, ya termine. Sanas muy rápido, pronto podrás pararte de esta camilla. – la rubia le dedico una enorme sonrisa.

Santana volvió a colocarse su ropa. Brittany no pudo evitar recorrer descaradamente el cuerpo de la latina mientras esta tenía sus ojos cerrados. « ¿Qué demonios sucede conmigo? »

– Brittany, ¿Podrías venir por un segundo? – santana dirigió su mirada hacia la entrada de la tienda, un hombre de no más de treinta años, con cabello castaño, ojos marrones y lentes de montura negra había ingresado por ella. Lo interesante sobre este individuo: estaba en una silla de ruedas.

– ¡Artie! – la sonrisa de la mujer de cabellos de oro se hizo aún más grande, corrió hacia el y se inclino, para luego darle un beso corto en los labios. El mundo de Santana López se desmorono en pequeños pedacitos que cayeron al piso, y se hicieron aun mas pequeños. Dos palabras quedaron sonando en la cabeza de santana durante un largo rato, mucho después de que la rubia saliera con aquel hombre: «tiene novio, tiene novio, tiene novio»


se que es mucho pedir pero por favor no me maten... lo se el cap fue corto. Bienvenidos Puck, Finn y Artie.. hahaha...

se que en este momento pueden estar passando muchas cosas por tu cabeza... quieres compartir algo de eso conmigo? eres libre de hacerlo en el link de alli abajo. asi que PUCHALE AHORA. Y dejame saber que piensas, acepto desde felicitaciones hasta amenazas de muerte.