Tardé más de la cuenta en escribir éste capítulo porque tuve que revisar la historia una y otra vez, hasta que me di cuenta que esto podía ser un poco más profundo. Así que seguí mi instinto y aquí vamos. Gracias a Bonnie Pink y a Radiohead por la inspiración.


Estoy segura que J.K. Rowling sabe que sus personajes son utilizados por gente como nosotros para entretenernos. Y también sabe que es la única que cobra dividendos por ello. Harry Potter es marca registrada.


Capítulo II: Divagaciones

Remus Lupin deseaba con todas sus fuerzas que el año no terminara. Quería un poco más de tiempo, un suspiro, algo más tangible que esas mariposas que invadían su estómago y que ahora, absurdamente, no lo dejaban pensar.

Sabía que la distancia que lo separaba de Lily terminaría si caminaba un par de compartimentos dentro del ancestral tren que abordaba en soledad con retorno a Londres.

Una última parada.

Una oportunidad.

Repasó la misma escena muchas veces. Él y Lily en un apartado sitio sin dibujar, tratando de explicar sus terribles temores, el infierno que significaban las transformaciones de luna llena, las limitaciones que tendría para siempre… Por supuesto, ella reiría hasta convulsionar.

Ante tamaña idiotez nadie podría sino reír y huir. Si él pudiera, también huiría.

En medio del vaivén del tren, recordó la fuente de sus divagaciones. Todo era culpa de Sirius. El imbécil se atrevió a llamarle traidor… cómo si Potter fuese capaz de hacerse dueño de una muchacha tan inteligente y armónica como Lily.

James siempre conseguía todo lo que quería. La escoba más cara, el uniforme más despampanante en medio de un juego de Quidditch, la túnica más costosa. A Remus todo ello le era indiferente, pero no soportaba pensar en que Lily Evans se convertiría en otro objeto desechable de su gusto o disgusto. El sujeto era un buen amigo, un colega con liderazgo innato, con arrebatos e instintos de una precisión envidiable, pero por sobretodo era un tipo libre, libre para actuar, para oponerse si le parecía que él estaba yendo demasiado lejos con la chica que había marcado como propia. Remus no estaba de acuerdo con ese comportamiento, pero era posible y predecible que ello ocurriere si en verdad le importaba.

Por ello, consideró de una bajeza sin nombre que enviara a Black como un lastimero lacayo a molestar. ¡Si al menos lo hubiera molestado a él! Pero no… obviamente Sirius había ido tras la muchacha, destruyendo una velada que parecía prometedora.

Sábado por la tarde, el último del año escolar, el sol cubriendo la copa de los árboles que eran el escenario ideal para una merienda de a dos, sutilmente preparada por la chica con la que esperaba intercambiar historias antiguas, sueños que cambiaban en cada reunión.

El imbécil tenía que intervenir y arruinarlo todo. Le bastó con dejar un mensaje para Remus en la sala común, diciendo que quedaba todo cancelado, mientras la pobre Lily esperaba por horas que él llegara.

En vez de que ello aconteciera, Sirius decidió aparecerse ante la chica, comerse un par de pastelillos de los que no era el destinatario original y, aunque Remus tuvo la ocurrencia repentina de pasear por el punto acordado, el daño ya estaba hecho. Sirius se fue, Remus y la muchacha comieron tal como lo habían establecido, pero la atmósfera se había ido.

Mientras Remus se preguntaba que se hacía en casos como éstos, casos en que la tensión entre dos parece ser alucinaciones de una sola parte, los vagones ya casi llegaban a destino.

Quizás lo mejor era seguir el resentido consejo de Sirius. Es cierto, estaba molesto por la absurda actitud de su amigo, pero era su amigo después de todo. Su método era cuestionable, pero las palabras del lascivo compadre no dejaban de sonar en sus oídos:

"Ella jamás lo entenderá… y tú no estás capacitado para quererla como se merece, idiota… nunca lo estarás"

Silencio.

La frase era de media estampa y sin embargo…

Finalmente la travesía llegaba al final y Remus Lupin alcanzó a tomar una decisión antes de bajar. No iría a Escocia. ¡Qué más daba! James Potter sería nombrado prefecto y él perdería toda opción. Incluso las que aún no imaginaba.


Espero sus comentarios. Saludos