cristal12997: arigato gozaimasu, quiero meterle a esta historia tantas cosas como pueda, tengo muchas cosas en mi mente e intentaré hacer referencias sobre ello. En serio, muchas gracias por comentar, espero que sea de tu grado y si hay algo en lo que pueda mejorar, no dudes en decirlo.

(Len-kun02 and SweetRinNeko)

Len-kun02: Casi siempre escribo lemon *¬*, soy una pervertida, lo dejaremos para más tarde, ahora espero que comprendas un poco los planes de Heaven, aunque supongo que este capítulo solo te confunda más.

SweetRinNeko: Casi siempre se describe a Rin como una engreída y a Len como el razonable, bueno, si es así, yo lo quiero cambiar, Len no es tan idiota, solo un incomprendido T T, pobre Len, que mala soy.

Heaven Es mi OC, así que me guardo los derechos ** (I´m so profesional) y por tanto puedo hacer con mi personaje lo que se me pegue en gana MUAHAHAHAHMUAHAHAHA, y aquí explico más o menos a que se dedica, ¿queréis más pistas?, pues esperad al siguiente cap.

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Lo que me pedía era una tontería, ¿Cuántas veces habríamos hablado antes?, esta debe ser la primera vez que interactuamos por más de 10 segundo.

Por más que me gustara Len, que se enamore de mi es prácticamente imposible.

- ¿Has oído a mamá?- Neru entró de repente a mi habitación.

- No, pero me lo dirás ¿verdad?- asintió.

- El año que viene, iré a tu universidad- la miré intrigada.

- No sabía que querías ser cantante- rió.

- Es uno de mis secretos, bueno, ya no tanto- suspiré un poco resignada, Vocaloid es muy caro, y extremadamente difícil de entrar.

- No hay opción de becas, si consigues entrar, te ayudaré a pagar la matrícula, pero no sé si será suficiente, lo que gano da justo para la mía, pero si lo consigues, sin duda es porque tienes talento y…

- No te preocupes, ya tengo edad para trabajar, a mamá no le gusta la idea pero me ha dejado- alcé una ceja en signo de interrogación- pero aún no sé dónde, obviamente en el café no, pero ¡Lo conseguiré!- puso una pose de heroína y reí ante su actitud.

- Cuando lo consigas, me avisas, tengo que asesorarme de que sea una buen trabajo para mi hermanita- la abracé y despeiné de forma cariñosa.

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- Que "jarto"- se rió mi hermano- debe pensar que estás loca o enferma.

- Puede que hoy me ignore- mi hermano me rodeó con un brazo.

- Tu también, ¿Cómo se te ocurre?, sabes que tendrás que casarte con él, papá así lo manda.

- Lo sé, pero no me rendiré hasta el final- le di un beso en la mejilla- nos vemos, ahora me tengo que ir, llego tarde.

- Entras en una hora- miro el reloj.

- Sí pero yo voy caminando- Salí dando pequeños saltitos.

Apenas salí de la mansión donde vivía, me aseguré que todas las armas que guardaba en mi cuerpo funcionaras a la perfección, giré un poco uno de los extremos del piercing industrial de mi oreja, y en mis ojos apareció un panel, a pesar de estar delante de mí, podía divisar el paisaje a la perfección. Hoy iba a ser un día muy largo, tenía que estar alerta, en cualquier momento me podrían atacar, me coloqué mi capa doble y salí a paso lento, analizando toda materia viva o muerta, tener partes robóticas era de gran utilidad.

- ¡Heaven chan!, la jovencita de pelo turquesa se aferró a mi brazo- ¿quieres que cantemos juntas?- la intente separar para que no notara la hoja de cuchilla, pero había aprisionado mi brazo tanto que noté como se movía- ¿Cómo dos buenas amigas?- la manga tenía un tejido metálico que no dejaba que Miku notara la cuchilla.

- No quiero- sin hacer ningún ruido, hizo un puchero, formando con sus labios la palabra "¿Por qué?"- me caes mal- tan claro como el agua de manantial.

Me marché al sentir mi líquida sangre fluir por mi muñeca, se quedó pasmada ante mi respuesta, y reí por ello. Llegué a la azotea del edificio, donde solía pasármelas, me quite la manga y sí, me había cortado las venas, no era profundo, pero manché la parte interior de la manga.

- Mierda- miré como las gotitas de sangre fluían por mi muñeca- "pinche Miku".

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Estaba sentado en mi pupitre, aún era muy temprano para que alguien estuviera merodeando por ahí, o eso creí, la puerta se abrió estrepitosamente, una mujer de pelo corto y oscuro entró, su cara mostraba cierto enfado, como si analizara el lugar.

- ¿puedo ayudarte?- quité los pies de la mesa, y me levanté con las manos en los bolsillos- Parece que buscas a alguien.

- ¿Heaven?- Me quedé un poco cortado, algo no iba bien.

- ¿Quién eres?- me acerqué y ella se puso a defensiva- ¿Por qué la buscas?

- Solo quiero saber dónde está- rió por lo bajo- puede que me estés mal interpretando.

- Puede ser, pero pregunté quién eres y porque la buscas- arqueé mi ceja izquierda y ella hizo lo mismo.

- Pronto lo sabrás- se giró y visualicé un hombre de pelo marrón claro y rizado en la puerta- "Hasta luego"- pronunció en español.

Se marchó junto aquel chico, salí de la clase, casi corrí a la azotea en donde sabría que se encontraba Heaven.

- ¿Una chica?- se quedó pensativa- No tengo ni la menor idea- se levantó- no te preocupes, si ocurre algo solo avísame por el transmisor, ahora volvamos a clase.

- ¿No te preocupa?- negó, parece que el único preocupado soy yo.

- Ahora que lo pienso, creo que sé a quién viste- la interrogué con la mirada- pero es algo en lo que no deberías estar involucrado- iba a protestar, pero tenía razón, yo no pertenezco a su mundo y no sabría cómo desenvolverme en él.

Ya estaba sentada en mi mesa, gastando la tinta de mis rotuladores, haciendo dibujitos en una esquina de mi cuaderno.

- Por favor tomen asiento- todos los alumnos obedecieron- A partir de ahora tendremos a dos alumnos más, ellos están de intercambio y aprovecharán este último mes que queda de clase, para determinar si se quedan el año que viene o no- ¿Qué?, ¿eso es posible?, deje se prestarle atención al profesor y me centré en mis dibujos- sus nombres son Clara y Bruno y vienen de España- ¡Ja!, España, ¿Qué hacen aquí dos españoles? ¿Acaso hay no hay academias de música España o qué?

Ambos sujetos se presentaron y tomaron asiento detrás de mí, a los costados de Heaven, la clase transcurrió tan aburrida como siempre, sin embargo tomé todos los apuntes que pude. El timbre sonó, y cuando disponía a irme, sentí como a alguien sujetarme de la blusa holgada que llevaba.

- Rin, creo que me debes una respuesta- Y hay estaba Heaven, sentada en la mesa, con las piernas cruzadas y esa típica capa roja, esta vez la parte corta, colgando de sus hombros

- Yo creo que no- miré a mi alrededor, esos sujetos nos miraban demasiado- eso es una tontería.

- ¿Sabes?, me apetece discutir- se levantó colocando su falda gris y negra- vámonos de aquí- me tomó de la muñeca arrastrándome por los pasillos, hasta llegar a la parte trasera del establecimiento.

- Entiendo que no tengo derecho a pedirte algo así, pero sé lo que sientes, y estoy segura de que Len sentirá lo mismo.

- No, no tengo tiempo para esta estupideces, si me gusta Len es mi problema, no lo voy a buscar, no quiero que se enamore de mí, él es de buena familia y yo… yo no.

- Las clases sociales, el dinero, todo eso son cosas superficiales, tú vales más que eso, o ¿Qué te crees?, que estoy aquí, pidiéndote una "locura" por gusto- se inclinó hacia mí- tienes que darle una lección a la sociedad y a Len, sube de nivel e intenta ser feliz mientras haces felices a los demás- me quedé pensando- ahora dime, ¿aceptas?

- Yo…- antes estaba absolutamente convencida de que no haría tal cosa, pero a medida que pasaban los minutos empezaba a dudar- no lo sé…

- Siempre contarás conmigo- me extendió la mano- te ayudaré, te lo prometo- iba a tomarla pero entonces sucedió.

Se escucharon una risita femenina, seguida de un gemido, me quedé quieta, esperando saber de dónde provenía el sonido, pero Heaven se puso en pie.

- Eres un imbécil- apretó los puños, lanzando un golpe a los arbustos, de ellos apareció Miku, con la falda subida y la blusa desabrochada, eso solo me hubiera causado vergüenza ajena, pero lo único que sentí fue dolor, celos, rabia, angustia, y ¿todo por qué?, porque hay estaba len, despeinado, con los labios enrojecidos, aún vestido, pero no duraría en no estarlo.

- Lo siento, no sabía que estabas aquí- me miró, arqueó una ceja- con la Maid- eso sonó muy despreciativo.

Miré al suelo, esperando que las gotas que empezaban a humedecer mis ojos no cayeran, quería huir, correr lo más rápido que pueda, pero ¿A dónde?, me vería estúpida haciendo eso.

- No puedes hacer esto- grito Heaven- y tú- señaló a Miku- te ves patética.

- No me hables así- gritó Miku, esta vez con la ropa colocada.

- Te hablo como se me da la regalada gana, ¿o que esperabas? ¿Qué te llamare señorita? ¿Qué te trate con respeto?, vete a la "chingada", y desaparece- Miku salió corriendo, llorando, hubiera sido cruel, pero era verdad.

- ¿Qué te pasa?- inquirió Len- No la trates así, perdona si te hemos molestado, pero pensábamos que no había nadie.

- ¿Tú piensas mucho no? da igual, quien haya, no debiste hacer nada de eso- Volvió a gritar, ahora discúlpate- me señaló.

Len me miro pasmado, y luego se puso a reír.

- ¿disculparme?- siguió riendo- ¿con ella?

- Sí- pero sus risas no cesaron.

- Ni loco, no veo por qué disculparme con…- la mano de Heaven le golpeó con mucha fuerza, su cara oscurecida giró bruscamente- ya veo…- su mejilla izquierda se encontraba bastante enrojecida.

- Hazlo- ordenó.

Acto seguido, Len estaba delante de mí, se arrodilló, escondí mi cara y me limpié mis lágrimas rápidamente con las mangas de la blusa.

- Rin- me levantó el mentón- lo siento- y me besó.

Abrí los ojos como platos, detrás de él, estaba Heaven, con una cara furiosa, ¿Por qué?, ¿no era esto lo que quería?

Chuchuuu chucu chucu chucu chucu chuchuuuu…

Bueno, antes que nada, se supone que esto está sucediendo en Japón, y los diálogos en español van entre "comillas", Rin estaba a punto de aceptar, y ni siquiera yo sé lo que pasará, en este capítulo, hice mucho hincapié en Heaven, seguro que es el nombre que más se repite, pues bien, solo puedo decir una cosa muy obvia, ella guarda un secreto, un secreto muy gordo. Como veis, tiene un hermano mayor, como es mi personaje, quise hacerlo semejante a mí, por eso tiene uno (sea ser mi hermano). Puede que el hecho de que ella guarde en su ropa armas no ayude a visualizarla muy bien, bueno pues publiqué algún dibujo en mi página de intagram.

Comenten y no se líen con esta historia tan tergiversada, pronto tendrán las respuestas a sus dudas.