Antes de la llegada.
¡Hola chicas y chicos!
Bueno basta decir que vengo a dejarles el segundo capítulo, con la esperanza de que les guste y dejen sus reviews dando sus opiniones ya que eso me hace muy feliz. Más de lo que creen, pero en fin no digo más y solo les agradezco que continúen leyéndolo.
¡Muchas gracias!
Ninguno de los personajes aquí mencionados me pertenecen, todos son propiedad de Nitro+Chiral.
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Seis meses.
La tarde transcurría de forma tan tranquila que apenas y se había dado cuenta de que ya eran las cuatro de la tarde. Además, de que el día había sido tan tranquilo.
-Tengo hambre.- decía caminando hacia la cocina, en busca de algún bocadillo. Y lo encontró, al abrir la nevera se encontró con algo de helado de chocolate. No era muy amante de los dulces, sin embargo ahora se le antojaba.
Ni dudo un poco en empezar a comerlo, tomando una cuchara y empezando a meter cucharada tras cucharada. Degustando cada bocado que se llevaba a la boca, la expresión que hizo mostro que estaba más que maravillado con el sabor pareciera que era lo más delicioso del mundo.
Seguía comiendo, cuando un movimiento dentro de el lo tomo por sorpresa.
Nuevamente el bebé empezaba a moverse, a pesar que desde el medio día llevaba inquieto, no le molestaba. Era todo lo contrario, sentir como pateaba y se movía era una sensación que ni él creía que llegaría a sentir en su vida. Cada movimiento, le agradaba más pareciera que ya quería salir pero aun faltaban tres meses más, aproximadamente nacería en noviembre, si nada se complicaba será en la primera semana.
Todo lo que empezaba a pasar de algún modo le agradaba, sin embargo había cosas que no.
Después de haber terminado su helado se dirigió al cuarto de baño que había. Una de las cosas que más detestaba, era tener que hacer del baño casi todo el día. Si se pusiera a contarlas, diría que iba unas… 20 veces si los cálculos no le fallaban y no estaba exagerando.
Además de esa había otra, que le había molestado desde los primeros tres meses.
Cada vez que se subía a la bascula checando su peso, tenía que marcar más y más cada día que pasaba; primero se dio cuenta que había subido, 3 kilos eso podía pasarlo por alto después comenzaron a subir más y más al punto de que había ganado ya 10 kilos más.
Si seguía así terminaría como una vaca gorda, la simple idea de seguir engordando le molestaba en tantos niveles. Además, de que ya no podía usar la ropa de antes, su vieja camisa de color negra con verde no le cerraba; eso fue lo primero que le molesto, después la idea de que Koujaku buscara ropas tallas más grandes para el simplemente era bochornosa.
Pero, tenía que resignarse a eso, a estar desnudo.
Después de comer algo, ir al baño quería descansar un poco. El trabajo se había facilitado un poco, ahora que tenía más fuentes donde conseguir información e informar sobre los encuentros de Rhyme le habían propuesto trabajar en casa, y cuando su embarazo terminará pudiera regresar a su área de trabajo.
Todo iba tan tranquilo, sin embargo en cada buena situación debe haber algo que intente acabar con ella.
Sus padres eran su máxima preocupación en ese momento, después de haberse ido de Alemania había decidido evitar seguir en contacto con ellos, eliminar toda relación ya que no podía llamarlos padres siendo que estos no podían serlo. Siempre tenerlo encerrado en su habitación, sin que hiciera contacto con nadie del exterior.
Agradecía con todo su corazón haber llegado a la isla de Midorijima, donde logro empezar desde cero, sintiéndose por fi libre. Además de eso, conocer a Aoba, Clear y Mink había sido otra buena cosa que había pasado en su vida además conocer a… Koujaku.
A primera vista se notaba que empezarían una pelea o con la simple mirada que se lanzaban el uno al otro; los deseos de muerte no se hacían esperar. Por ello, saber que ambos querían juntos les sorprendía todos, nadie lo creería, ahora menos que Noiz cargaba con el bebé de Koujaku.
Eso era mucho menos creíble, aunque era tan cierto. Así como era cierto, que ambos se amaban.
Una sonrisa apareció en su rostro con el simple hecho de recordar todas esas peleas que habían tenido, peleas que habían sido por cosas tan estúpidas. Ahora, ya no peleaban bueno no tanto como antes.
Pero, el sonido de que le había llegado un mensaje lo tomo por sorpresa. Lo abrió con total calma notando que era de Aoba, se pregunto que podría ser lo que quería.
Notó que no era muy largo, leyéndolo con atención.
"¡Noiz! Espero que tu y el bebé estén bien. Decidimos que mañana te llevaremos al centro comercial para comprarle cosas antes de su llegada. Nos vemos en la entrada del centro comercial a las 2 de la tarde. Clear y Mizuki irán también. ¡Mañana nos vemos!
Cuídate".
Termino de leerlo y se quedo un tanto confundido. ¿Ya se habían puesto a decidir cosas sin consultarlo a el? Vaya que le molestaba, pero… de alguna forma le resulto agradable la idea de ir a comprar cosas para el bebé, puesto que aun no llegaba tenían que preparar todo. Entre ropa, zapatos, una cuna, juguetes, pañales y… tantas cosas además aun no habían pensado en su cuarto. Aunque, aun quedaban tres meses antes de que llegará tenían que tener preparado todo.
Bueno, pensó mucho en la respuesta al mensaje de Aoba aceptando verse mañana.
No podía evitar sonreír a la idea de comprarle cosas al bebé más porque sabía el estilo de las ropas que quería comprarle, sin embargo dejo de hacerlo cuando escucho el sonido de la puerta de la entrada abrirse. Dando a saber que Koujaku había llegado.
-Ya llegue- dijo encaminándose a la sala, donde ahora estaba Noiz.
-Bienvenido- hablo desde la sala, sin intentar levantarse ya estaba cómodo y no quería moverse de ahí, pero el sonido de una bolsa le hizo querer levantarse para ver qué era lo que Koujaku traía.
-Te traje algo de flan y pi…- y antes de que pudiera terminar de hablar noto a Noiz le había quitado la bolsa de la mano y empezado a buscar que era lo que quería comer primero, Koujaku se quedo en silencio observándole con una suave sonrisa estar en ese estado le había vuelto más adorable.
Se acomodaron en la sala, Koujaku tomando algo de los alimentos que le había traído como era costumbre. Y Noiz, comiendo cada cosa que se le atravesaba delante hasta que comió el último flan suspiro satisfecho.
Koujaku le miro sonriente, lo cual le molesto un tanto a Noiz.
-¿Qué?-
-¿Tenías hambre?- pregunto notando que se había comido todo lo que había traído.
-Siempre tengo hambre.- le contesto en un tono bastante calmado, estar embarazado le había vuelto de una forma bastante voluble.
-Ya veo.- no pudo evitar que una sonrisa se formará en su rostro, era bastante extraño pero desde que su relación con Noiz había comenzado todo era bastante diferente a como era antes.
-Por cierto, me ha estado pateando todo el día y…- antes de que pudiera terminar de decirlo Koujaku ya tenía una oreja pegada al vientre del rubio.
-Debe significar que esta ansioso por salir ya.- restregaba su mejilla contra el gran bulto escuchando unos cuantos golpecitos que se detuvieron lentamente. -¿uh?-
-Tal vez se canso ya.- paso una de sus manos por su propio estomago suspirando un tanto cansado.
-¿estás cansado tú también?-
-Un poco, iré a dormir un rato los pies me duelen.- se levanto del sillón de la misma manera que siempre, con complicaciones debido al peso extra que se le había formado en el vientre era más difícil levantarse, caminar varias limitaciones le habían llegado con el embarazo.
-Oh, sí. Te despertaré a la hora de la cena.-
Noiz no dijo nada ante eso, y bueno no tenía nada que decir debido a que estaba de acuerdo que le despertará a la hora de la cena puesto que sabía muy bien que era como a eso de la esa hora ya su hambre había regresado.
Antes de entrar a la habitación recordó que tenían una cita mañana con los demás.
-Por cierto, mañana iremos al centro comercial. Aoba, Clear y los demás vienen también.-
-¿eh?- fue lo único que dijo ante lo repentino que lo había dicho.
-Los veremos ahí a las 2 de la tarde.- finalizo cerrando la puerta de la habitación dejando a Koujaku más confundido que nada.
¿Cuándo habían arreglado todo eso que ni el si no hasta el último se había informado? En fin, se quedo pensando en lo que pasaría mañana, bueno todo tomaría su rumbo de forma natural ahora solo tenían que pensar en las cosas que le compraría mañana a su futuro hijo. Aun no sabían si sería niño o niña, por lo que sería más difícil pero verían que hacer.
Aun así había bastantes cosas que hacer antes de que el bebé naciera, muchas cosas que comprar, arreglar su cuarto entre más esas eran las más importantes, por el momento.
La mañana pasó bastante rápido, ahora ya el reloj marcaba la 1 con 45 minutos y no había señal de Koujaku y Noiz. Aoba y Mink ya estaban, al igual que Clear y Mizuki.
El de cabellos blancos ya se comenzaba a impacientar por ver al rubio y su gran vientre que tanto le encantaba ver y tocar. Además de que era realmente grande, era verdaderamente suave además de que era bastante extraño le encantaba tocarlo además de que saber que había alguien ahí adentro, le parecía más raro y más lindo.
-¡Noiz-san y Koujaku-san no han llegado!- exclamaba Clear con obvia impaciencia.
-Aun no son las 2 ya deben de estar por llegar- decía Aoba checando la hora ahora ya faltaban cinco minutos.
-Tranquilo, ya van a llegar no seas impaciente.- dijo Mizuki palmeando suavemente el hombro de su pareja con una suave sonrisa en su rostro.
Casi hizo un puchero que le pareció verdaderamente lindo a ambos, Mink se mantenía callado escuchando cada cosa que decían simplemente mostrando una leve sonrisa en su rostro observando a algunas personas salir y entrar al centro comercial.
-¡Chicos!- llamo el de cabellos azul marino para llamar la atención de los cuatro.
Escuchando la voz de Koujaku el pequeño grupito dirigieron su mirada a la pareja reconociéndoles inmediatamente sonrieron al ver que ya habían llegado.
-¡Noiz-san, Koujaku-san!- exclamo Noiz con alegría saludando a ambos.
Noiz sonrió levemente al ver el energético saludo de Clear, y Aoba sonrió de forma más amable y cálida al ver a todos reunidos ahí, además de ver el alegre saludo de Clear fue más que darle a ver que estaba feliz de verlos.
Se acercaron a estos con tranquilidad.
-Ha pasado tiempo.- dijo el japonés suspirando con tranquilidad.
-Bastante, debes venir más a la tienda Koujaku.- casi fue un reproche de parte de Mizuki que Koujaku tomo de forma amistosa dando una leve risa, dirigiendo su mirada esta vez a Mink quien le ofreció una leve sonrisa en forma de saludo que el estilista noto y sonrió de vuelta.
Los tres empezaron a conversar, guiando su atención esta vez a Aoba, Clear y Noiz.
-¡Tan grande!- gritaba Clear con sorpresa.
-Ha crecido bastante.- decía Aoba observando fijamente el estomago del rubio.
-…- Noiz se quedo callado escuchando cada cosa que estos decían, no le molestaba en lo más mínimo que observaran o tocaran su vientre, más si eran personas que conocían. No confiaba mucho en las personas antes, y todavía seguía así sin embargo ellos se habían ganado su confianza por ello no le molestaban los comentarios que hacían.
Siguieron con una conversación bastante tranquila, cuando un pensamiento vino a la cabeza de Clear.
-Noiz-san, su vientre está bastante grande…- decía con un tono de voz dudoso.
-¿Y? Así debe de ser, llevo seis meses así.- le contestaba de forma simple.
-Sí pero…- se detuvo antes de llegar a una conclusión -¡podrían ser dos bebes!-
Guardaron un silencio total cuando escucharon eso, no, no, claro que no podrían ser dos el vientre de Noiz estaba grande pero era porque tenía seis meses nada más, pero que fueran dos era total mente erróneo… ¿verdad?
Aquello casi hizo que Koujaku empezará a sudar frío, Mizuki lo noto y se concentro en encontrar algo para que se olvidarán de eso, hizo una seña a Aoba para que se adentraran al centro comercial y olvidaran el comentario que había hecho su pareja.
-B-Bien, creo que es hora de empezar las compras. ¿No creen?- decía Aoba con algo de nerviosismo en su voz.
-Creo que sí, mejor entremos antes de que las tiendas cierren.- añadía Mizuki posicionándose a lado de Clear para empezar a entrar a las tiendas.
No dijeron más y se adentraron observando el inmenso lugar lleno de tiendas, de zapatos, ropa para dama, sitios para comer, muchos lugares adonde podrían ir pero eran demasiados así que era mejor que se organizaran.
-Bien, hay muchas tiendas de ropa para bebé en el tercer piso. Sería mejor si nos dividimos.- aclaro Aoba en tono seguro.
-Me parece buena idea.- decía Clear.
-Sería mejor si nos dividimos.- comentaba Noiz.
-Eso suena mucho mejor, entonces…- pensó un poco en cómo dividirse. –Koujaku, Mizuki y Mink pueden ir a buscar la cuna y juguetes, Yo, Clear y Noiz iremos a comprar la ropa. ¿Bien?-
Los tres asintieron aceptando la indicación ya que desde los incidentes que habían pasado en el pasado, dicho ya habían quedado en el pasado ahora todos intentaban llevarse mejor. Así que, era mejor que empezarán a pasar tiempo entre hombres.
-Bien creo que tenemos que irnos, hay muchas tiendas que ver.- decía el peli azul acomodándose su mochila.
-Siiii~- decía Clear con alegría. -nos vemos más tarde, Mizuki-san.- se despedía del moreno depositándole un beso en la mejilla izquierda.
Mizuki se sonrojo ante la muestra de cariño, por lo que se la regreso.
-Ten cuidado.- le susurro suavemente.
Los demás observaron la escena sin decir nada, Aoba notando lo cursis que se comportaban juntos pero eran pareja así que no diría nada. Además, el era así con Mink en ocasiones salvo que las muestras de cariño en público no solía hacerlas mucho.
Mink mantenía su actitud serena, y tranquila. Pero, eso no evito que le dejara un suave beso en la frente del más bajo. Nada más con eso hizo que Aoba se sonrojara un poco, no eran muy cariñosos en la calle, pero ahora era un tanto diferente.
Los cuatro se despidieron de sus respectivas parejas, a excepción de Koujaku y Noiz, que solo se observaron fijamente sin hacer nada, un beso, un abrazo nada de nada y era porque en su relación no les gustaban las muestras de cariño en público y eso lo habían decidido ambos.
No dijeron más y todos tomaron direcciones diferentes.
Se adentraron a la primera tienda, sintiendo el dulce aroma que se alcanzaba a oler. Era totalmente desconocido para ellos, dado que nunca habían entrado a una tienda como esa. Lo siguiente fue que se dirigieron a los estantes observando todo tipo de ropa que había.
-Entonces, ¿es niña o niño?- pregunto el peli azul con curiosidad.
-Aun no lo sabemos.- decía checando las ropas que había en los estantes, muchos tipos pero ninguno le convencía.
-¿Aun no lo saben? Eso es muy malo Noiz-san, así no sabremos si debemos comprarle ropa azul o rosa.- protestaba Clear.
-Oh…- emitía Noiz siguiendo su búsqueda hasta que encontró lo que estaba buscando. -Esto- saco de entre los montones de ropa un gorrito con orejas de conejo de color blanco y rosa.
Aoba y Clear vieron lo que había escogido, pero no dijeron nada simplemente sonrieron con aprobación ya que de verdad que era lindo, Noiz tenía buen gusto.
-Bien, entonces ¿ropa con estilo de animales te gustaría?- pregunto Aoba a lo que Noiz asintió.
-¡Conozco una tienda donde hay mucha ropa así!-
-Primero hay que ir a caja a comprar esto.- decía tomando el gorrito dirigiéndose a la caja para comprarlo.
No tardaron en salir y dirigirse a la tienda que Clear había dicho, que fue casi un sueño para Noiz. Había ropa de tantos estilos de animales, de gatitos, perritos, ositos, y en especial de conejitos. Era como el paraíso de las cosas lindas, Noiz no dudo ni un poco en comenzar a escoger entre todas las ropas claro con la ayuda de Clear y Aoba, que no tenían mal gusto ya que habían elegido ropas bastante lindas.
-¡Mira esto! ¡Es tan lindo!- decía mostrándole un trajecito de rana que comúnmente lo utilizaban los niños en tiempo de lluvias.
-Es lindo.- pronuncio antes de tomarlo y unirlo al montón de ropa que ya tenían los tres en las manos.
-Creo que todo esto es suficiente.- decía Aoba con las manos llenas también.
Entre todos los montones de ropa había calcetines, mamelucos, baberos, y algo especial; unos calcetines en forma de conejitos que le habían gustado desde el primer momento en el que los vio. Estaba más que feliz con todo lo que habían comprado, el dinero no fue problema ya que como ambos trabajaban habían guardado bastante dinero para vivir tranquilamente.
Pagaron y salieron de la tienda Aoba y Clear con 10 bolsas cada uno y Noiz cargaba solo 3 debido a que no debía cargar cosas pesadas.
-¿Adónde vamos ahora?- pregunto Clear emocionado por saber adónde irían.
-Creo que hay que ir a comprar los biberones, mantas, pañales y eso.- contesto el peli azul señalando la dirección en donde estaba la tienda.
Se adentraron de nuevo a una de las tiendas para escoger los paquetes de pañales que iban a comprar, así como las mantas, fue en menos de dos horas y media lo que tardaron en terminar todas las compras quedando con más bolsas de las que traían.
-Ya es todo; ¿falta algo más?- cuestiono Aoba fijándose en la hora.
-Es todo.- afirmo Clear con una sonrisa.
Sonrieron con cansancio, el cual se desvaneció cuando el sonido de un gruñido los saco de sus pensamientos. Y ese sonido fue el del estomago de Noiz.
Quien no se inmuto ni un poco.
-Tengo hambre.- fue lo único que salió de sus labios.
-Y-Yo también, ¿qué tal si vamos a comer algo?-
-¡Suena bien! Llamemos a los demás para vernos y comer.- Dijo Clear con entusiasmo.
-Bien, les mandaré un mensaje.- dijo empezando a escribir el mensaje, el sonido del estomago de Noiz no se hacía esperar y sonaba cada vez más y a juzgar por la expresión del rostro del alemán estaba un tanto avergonzado, pero fue realmente adorable verlo así.
Pasaron unos cuantos minutos cuando quedaron de verse en un restaurante de diferentes tipos de comida. Entre ellas estaba las que más le gustaban a Noiz, por lo que fue como inicio su orden con un plato de macarrones con queso extra grande y dos rebanadas de pizza.
La orden dejo sorprendido al peli azul y peli blanco pero no dijeron nada, se guardaron todos sus comentarios y esperaron a que Mizuki, Mink y Koujaku llegarán quienes no tardaron mucho.
Aoba notando las inmensas cajas que traían.
-¿Qué es todo eso?- pregunto Noiz con un tanto de curiosidad.
-En unas de las cajas esta un móvil para la cuna, posta pañales, una lámpara de noche, un monitor de bebé, sonajeros, ¿quieres que te lo diga todo?- dijo Koujaku suspirando con pesadez ya que era bastante pesado todas esas cajas.
-No hace falta.- Hablo con algo de desinterés en su voz.
Se sentaron junto a los otros tres, empezando a ordenar como Clear y Aoba ya habían ordenado junto con Noiz solo faltaban ellos, Mink ordenando simplemente algo de tomar, Mizuki y Koujaku algo de sushi.
-Que cansancio…- decía Aoba recostando la cabeza en la mesa.
-Por cierto, ¿Qué tanto compraron?- preguntaba Koujaku notando el montón de bolsas que traían.
-Todo es ropa para el bebé, pañales y muchas cosas más.- contestaba Clear sin cansancio alguno la sonrisa de su rostro era como siempre tan grande.
-Son muchas cosas.- esta vez fue Mizuki quien comento.
-Mi hijo tendrá todo esto y más.- fue lo único que Noiz dijo, sorprendiendo a los presentes, al igual que Koujaku que simplemente sonrió; tal vez seguía siendo un mocoso pero el estar en cinta le había hecho madurar bastante.
Siguieron hablando hasta que sus ordenes llegaron el rubio empezó a comer, no sin antes agradecer la comida ya que gracias a Koujaku le había acostumbrado a ello. Todos notaron la gran cantidad de comida que empezaba a comer Noiz, pero no dijeron nada… salvo alguien.
-¿No crees que es mucha comida?- pregunto Mizuki.
Un silencio se formo, así como un ambiente bastante tétrico entre ellos. Sabían sobre los cambios de humor del rubio, y decir eso… sería como cavar tu propia tumba. No sabían cómo se lo tomaría, pedían porque no se lo tomará a mal.
Noiz levanto la mirada hacia Mizuki.
-Lo es, pero estoy comiendo por dos personas así que tengo que comer mucho.- respondió, y esa respuesta dejo en total alivio a todos ya que había sido madura ni un cambio de humor ni nada por el estilo. Dios, agradecían tanto que se lo hubiera tomado a bien.
-No solo comas eso, tienes que comer verduras también.- regañaba Koujaku dejándole el tazón con verduras cosidas que había ordenado junto con el sushi pero ahora se lo dejaba a Noiz.
-No me gustan.- decía con molestia al ver el tazón con pedazos de zanahoria brócoli.
-No me importa comételos.-
Noiz bufo con molestia, solo para empezar a comer lo que Koujaku le había dado, Aoba observándoles obviamente sorprendido pero feliz ya que Koujaku lo cuidaba, que comiera cosas saludables, que su alimentación fuera balanceada estaba más que seguro que serían buenos padres.
-Waaah, Mizuki-san yo también quiero un bebé.- decía Clear con un tono infantil.
-Vamos Clear, eso no se pide solo porque sí.-
-Haha, Clear vamos a ver, ¿Cuántos bebés quieres tener?- reía Aoba con gracia ante la conversación y en la forma en la que lo pedía.
-14.-
La respuesta les dejo a todos estupefactos.
-¿14? ¡¿Por qué quieres tantos?!- preguntaba Mizuki más que sorprendido.
-Entonces, solo quiero 10.- afirmaba con una sonrisa.
-¡Imposible!-
La conversación se fue tornando más y más graciosa, con Mizuki tratando de hacer entender a Clear que no podían tener tantos hijos. Así como se dieron la libertad de mostrarle la ropa que habían comprado para el bebé Koujaku un tanto frustrado ante la idea de tantos trajes con estilo de animales. Pero, debía admitir que pensar en su hijo o hija vistiendo toda esa ropa le era más que lindo.
Salieron del centro comercial a eso de las 6 de la tarde, como eran muchas cosas Koujaku había decidido que era mejor tomar un taxi.
-Bueno, se hace tarde y tenemos que empezar a preparar el cuarto del bebé.- decía Koujaku con una suave sonrisa.
Noiz guardando silencio mientras se frotaba el vientre suavemente.
-¡Fue bueno verlos!- exclamaba Clear acercándose al gran estomago de Noiz. -Nos veremos luego pequeño.- decía hablándole al vientre del alemán quien no dijo nada.
-Los vemos luego, Noiz, Koujaku no duden en visitarnos también.- decía con gracia.
-También a nosotros.- agregaba Mizuki.
-Gracias por ayudarnos, nos veremos otro día.- agradecía Koujaku inclinando levemente la cabeza ayudando a Noiz a adentrarse al taxi.
Se despidieron de todos, justo cuando el taxi se alejo de ahí Koujaku se limito a acariciar con suavidad el vientre del alemán quien sonrió con suavidad ante la gentileza que Koujaku siempre tenía con su vientre y con el obviamente.
Le agradeció la caricia depositándole un beso en la mejilla, que fue cambiado por uno en los labios.
El silencio de la habitación era bastante notorio, así como la oscuridad la luz de la luna que se filtraba por la ventana era lo único que le permitía ver, pero ahora era lo que menos le importaba. Los dolores de su vientre aumentaban a cada segundo.
Intentaba calmarse, pero los movimientos del bebé iban amentando una y otra vez. Estaba más inquieto que se costumbre, podría ser… ¿Qué ya iba a nacer?
No, claro que no. Aun le faltaban tres mese más, no podría nacer ahora. Ahora que ya podía sentir el dolor, le era más complicado estar tranquilo.
Además, si significaba que el bebé ya nacería sería prematuro y podría salir con algún problema debido a que le faltaría gestación. Pero el dolor seguía, y los movimientos del infante se volvían más y más violentos.
Pero, guardo la calma respiro profundamente y recargo la espalda contra el respaldo de la cama y se froto el vientre.
-Guten Abend, gute Nacht,
mit Rosen bedacht,
mit Näglein besteckt,
schlupf unter die Deck:
Morgen früh, wenn Gott will,
wirst du wieder geweckt,
morgen früh, wenn Gott will,
wirst du wieder geweckt.-
Entonaba lo mejor que podía, sin embargo los dolores iban y venían, pero mientras más cantaba los movimientos del bebé se calmaban así como los dolores. Eso, era realmente buena señal.
-Guten Abend gute Nacht,
von Englein bewacht,
die zeigen im Traum
dir Christkindleins Baum:
Schlaf nur selig und süß,
schau im Traum's Paradies,
schlaf nur selig und süß,
schau im Traum's Paradies.-
Finalizo la canción, sintiendo más calmado al bebé ahora ya estaba más tranquilo. Y los dolores se habían detenido incluso, se sentía más tranquilo, y lo mejor era que Koujaku no se había levantado este dormía profundamente. Se froto una vez más la canción, recordando mejor la canción que le había cantado hace mucho que cantaba algo y al parecer le había gustado a su hijo.
Se recostó para recobrar el sueño que había perdido.
-Luu habla-
Espero y les haya gustado, lamento la tardanza una disculpa a Shion porque no lo pude poner el día que le dije pero se lo compensaré escribiendo un fic para ella que espero y le guste; pero el cual publicaré en unos días porque tengo unas cuantas cosas que hacer, sin embargo actualizaré más seguido, ¡lo prometo!
¡No olviden dejar un review me hacen muy feliz!
