No hay palabras para excusarme. Lo siento tantísimo, readers. Estáis en vuestro derecho de criticarme hasta no poder más. I love you anyways. SIn más demora os dejo con el chapter.
-Las puertas no se abren.-Dijo Percy.
Oh Dios, nos tendríamos que quedar allí durante toda la noche? Y si, algún coche no nos veía y nos atropellaba? Moriríamos?
-Apartad. - Dijo Grover mientras se quitaba os pantalones.
-Eh, eh, ¿pero qué haces? No , no te los quites! –grité mientras lo apartaba, pero acaricié un pelaje como de un animal.
Y entoces lo vi, Grover no tenía piernas, tenía patas.
Dioses, qué demonios era todo aquello?
Un momento, desde cuando digo dioses?!
-Grover, que haces quitándote los pantalones? Qué vas a hacer?– Preguntó Percy.
-Mi trabajo. – Contestó Grover tirando los pantalones a un lado.
-Qué? Eres medio asno? – Dijo Percy abriendo con incredulidad los ojos.
-Medio cabra, tío – Y dicho esto, Grover empezó a dar patadas a la ventana para romperla. De un salto, salió del coche. – Cuidado con los cristales. Qué es..? Oh, por todos los dioses! Venga, vamos, daos prisa!
- No nos metas prisa, Grover, que esto es peligroso. – Dijo Sally mientras salía.
- Qué pasa, Grover? – Dije yo girándome hacia donde miraba Grover – Oh, dioses! Corred, chicos!
En medio de un gran rebaño de vacas, se acercaba hacia nosotros una gran bestia negra a una gran velocidad y iba embistiendo toda cosa que se le ponía por delante.
Percy tenía las muletas de Grover y le dijo a éste:
- No las necesitas?
- No, tío, son para aparentar. – Contestó apresuradamente Grover y le arrebató las muletas a Percy. Percy también vió la cosa que se nos acercaba y Grover chilló:
- Venga, seguidme!
Lanzó las muletas por encima de una valla al lado de la carretera y la saltó sin problemas. Sally, Percy y yo le seguimos tan rápido como podíamos. Sally seguía mirando atrás y de repente gritó:
- Chicos, al suelo!
Sin pensárnoslo dos veces, nos tiramos todos a tierra y justo delante nuestro cayó el coche de los Jackson. Sin perder ni un segundo de más, nos volvimos a poner en pie y volvimos a seguir a Grover por los bosques.
No tardamos en encontrar una zona en el bosque llena de antorchas y con una puerta griega. En la parte superior, habían unas inscripciones. Se me nubló la vista y parpadeé un par de veces. Cuando volví a mirar las letras, pude leer perfectamente lo que ponía. 'Campamento Mestizo'.
¿Donde demonios estoy?
-Ya está, aquí estaremos a salvo. – Dijo Grover cuando llegó y cruzó
Cruzamos la puerta, me recargué en la puerta para recobrar el aliento. Entonces, Sally intentó entrar, pero fue como si una pared invisible le impidiera el paso.
-Mamá, qué haces? – Preguntó Percy acercándose.
- No puedo seguir adelante. – Dijo Sally. Percy la cogió del brazo y tiró de ella pero la pared invisible no la dejó pasar – No puedo cruzar esta puerta, Percy. No soy como tú!
-No estoy dispuesto a marchrame sin ti. – Dijo Percy seriamente.
-Debes hacerlo, es tu destino.
De repente, Sally fue agarrada por la bestia que nos seguía. Al verla de cerca, vi que era como una especie de toro gigante que se podía poner de pie.
Percy se acercó a la bestia y apuntándola con el dedo dijo:
- Baja a mi madre ahora mismo!
-Percy, vete. Tras esa puerta estas a salvo!
Percy se giró un poco hacia Grover pero sin perder a su madre de vista.
-Qué hago?!
-Tío, usa el boli que Brunner te dió.
Percy tiró su mochila al suelo y rebuscó en sus bolsillos el boli. Al destaparlo, el simple boli se convirtió en una larga i brillante espada.
Tío, yo quiero uno de ésos. Mejor, quiero una espada láser..
El monstruo al ver el arma, apretó más a Sally con su garra hasta que ella se convirtió en una especie de polvo brillante y desapareció.
La bestia se nos acercó gruñendo fuertemente, Percy no dudó y atacó a la bestia. El toro embestía y daba patadas hacia cualquier dirección. Percy fue embestido y el toro lo mandó contra un árbol. En el golpe, Percy soltó la espada y ésta fue a parar a los pies del monstruo. Ahora Percy estaba indefenso contra el animal.
-Grover, ayúdame, debemos distraerlo o lo matará! – Chillé y agarré a Grover del brazo.
Cogimos unas cuantas piedras grandes y se las tiramos. La atención de la bestia estaba en nosotros, pero nosotros también estábamos indefensos.
Bien, Riley, eres muy lista...
- Corre! – Grover me cogió del codo y empezamos ser perseguidos por el mosntruo. Nos dirigíamos hacia un gran tronco cuando en el último momento Grover se lanzó hacia unos arbustos y me arrastró con él. Oímos un grran golpe y cuando nos levantamos vimos que el animal tenía uno de los cuernos clavado en el tronco. Percy volvió con nosotros justo cuando la bestia consiguió liberarse, pero al hacerlo se rompió porte del cuerno, que quedó en el árbol.
Vi la espada de Percy cerca del monstruo, pero éste estaba medio conmocionado por el golpe que había recibido, intenté ir a cogerla, pero Percy me tomó del brazo e negó con la cabeza.
Se dirigió rápidamente hacia el trozo de cuerno clavado e intentó sacarlo, en ese momento el toro empezaba a reponerse y a coger carrerilla para volver a embestir a Percy.
- Cuidado, chico! – Gritó Grover.
Entonces Percy sacó de un tirón el cuerno y se giró justo cuando el toro estaba destrás suyo, le clavó el curno en el abdomen y se lo sacó de un golpe seco.
El monstruo soltó un grito desgarrador, se tambaleó hacia atrás y cayó muerto al suelo.
Percy tiró en cuerno ensangrentado y dió unos pasos hacia nosotros antes de caer de rodillas al suelo.
- Oh dioses!. – Dijé y cogí a Percy antes de que cayera de cara al suelo. Me senté en el suelo sin soltarlo. – Percy, estás bien? Contéstame, por favor, por favor!
- ...Bien... – Dijo antes de caer inconsciente.
- Grover, ve a buscar a alguien! Corre!
Grover se fue trotando y al cabo de unos minutos, me empezaron a pesar los ojos. Me picaban un montón, decidí quitarme las lentillas y las tiré por ahí. Recargué la cabeza sobre la de Percy y cerré los ojos. Oí como un grupo de personas se acercaba y abrí los ojos. Grover había vuelto con un par de faunos más y también había un chico rubio y una chica con el pelo castaño.
Los dos faunos cogieron a Percy, lo tumbaron en una camilla y cruzaron la puerta en dirección al campamento.
Grover se acercó a mi con una botella.
-Toma esto y bebe, te sentirás mejor cuando lo hagas.
Tomé un par de sorbos y me sorpredí cuando me di cuenta de que era batido de chocolate.
- Luke, puedes cargarla hasta la enfermería? – Le preguntó Grover al chico alto y rubio.
- Sí, claro. – Dijo el último y se acercó a mí. – Hola, soy Luke Castellan.
- Riley Turner. – Dije medio dormida. Luke me ayudó a levantarme y se agachó un poco para que pudiera subirme a su espalda. Empezó a andar por la misma dirección por la que se habían ido los faunos. Giré un poco la cabeza y vi a Grover con la mochila de Percy. Grover estaba hablando con la chica del pelo castaño que había recogido el cuerno y la espada de Percy y los examinaba detenidamente.
Le rodeé el cuello a Luke y cerré los ojos.
Mamá, quiero volver a casa. Juro no volver a decir palabrotas y ordenarme la habitación más a menudo, pero llévame a casa.
Si cada día es como éste, no duraré ni una semana...
Si habéis llegado hasta aquí, os amo, os adoro, os venero, os quiero muchísimo. Besos, abrazos, lo que queráis para todos. :) x
