III
Una caja de sorpresas
Edward POV
Llevaba alrededor de una hora intentando dar con el hotel donde se realizaría una recepción familiar, mi abuela es algo ostentosa y organiza estos eventos para darse a conocer, no estoy diciendo que le guste presumir, ella es genial, tiene un instinto maternal admirable y es simplemente la mejor abuela que me pudo haber tocado, su único defecto son sus tradiciones, todo esto debido a la familia de la que proviene, familia que es mía también.
-por fin, hotel Zafiro –
Me moví lo más rápido que pude, si mi familia ya se encontraba ahí no me la acabaría con mi madre, mucho menos con mi abuela. El elevador se abrió de par en par, vaya sorpresa que me llevé al ver quien se encontraba dentro.
-¿papá, que haces aquí? –
-Agatha me llamó esta mañana, dijo que me necesitaba aquí ya que hablaría con algunas personas sobre un par de acciones de la escuela –
-¿te quedaras a la recepción? –
-claro que no, imagina lo que tu abuela diría sobre eso –
Es cierto, si algo odia mi abuela son las habladurías y los chismes que se puedan desarrollar sobre su familia, lamentablemente su hija siempre era la causante de ellos. Sé que no debo hablar mal de mi madre pero tampoco me voy a cegar, ella no es ninguna santa. El elevador se abrió un piso antes del mío.
-nos vemos hijo –
-tal vez el fin de semana podamos salir a cenar juntos, como en los viejos tiempos –
Justo cuando mi padre iba bajando del elevador pasó algo que en realidad jamás había querido ver, siempre me preguntaba como seria y ahora que lo tenía enfrente no quería escuchar.
-¿Carlisle, no me digas que te da curiosidad ver cómo me desarrollo sin ti?-
Ahí estaba de nuevo, mi madre y sus comentarios sarcásticos, y no solo estaba ella, también estaba su esposo Maxwell quien tenía un rostro de vergüenza y pena por lo que mi madre acababa de hacer. Mi padre solo siguió sin hacer alusión a los comentarios de mamá, ella cambió su semblante por uno de incomodidad y se adentró al elevador.
-no tenias que decirle eso a papá –
-el no tenía nada que estar haciendo aquí –
-mi abuela lo aprecia, es como su mano derecha, sabes que siempre va estar aquí, sobre todo porque es mi padre –
-Maxwell puede ser un mejor padre para ti –
-ya basta Elizabeth- Maxwell miró reprobatoriamente a mi madre, después volteó a verme a mí – sabes que jamás trataré de ocupar el lugar de tu padre ¿no es cierto? –
-descuida, no hay rencores contigo –
Cuando bajamos del elevador inmediatamente me encaminé hacia la mesa más alejada que había, odiaba todo esto, estas reuniones, la situación de mis padres, todo. De pronto escuche como se movía la silla de enfrente, genial, esto no podía ser mejor.
-cuanto tiempo Edward –
-piérdete Lauren –
-pero que agresivo, antes no eras así –
-¿Qué no oíste arpía?, mi hermano dijo que te largaras –
Inmediatamente Lauren se esfumó al ver que mi hermana Rose iba muy enserio con su amenaza. Mi hermana, ella y Jasper eran lo mejor que había resultado de los problemas de mis padres, ellos sufrieron lo mismo que yo, pero desde otro punto de vista. Emmett, el novio de mi hermana, corrió su silla para que se sentara, me saludo con una seña y se marchó hacia la barra de comida, Rose solo negó con la cabeza.
-es un glotón, pero así le quiero, dime ¿Qué te estaba haciendo esa tipa de Lauren? –
-cálmate gatita, no la dejaste ni siquiera empezar, gracias por eso –
-escuche que Carlisle y mis papás se encontraron en el elevador, ¿Qué sucedió? –
-lo mismo de siempre, mamá le soltó una indirecta a mi padre y el trató de evitar un problema, odio que mamá se sienta con ese derecho sobre el –
-te entiendo Edward pero es nuestra madre, es impulsiva y jamás la harás cambiar de parecer respecto a lo que sucedió entre ella y Carlisle –
-el no la engañó, al contrario, le contó su pasado y ella ¿Qué hizo? – entonces me di cuenta, se me había soltado la lengua por completo sin pensar que Rosalie lo podría tomar a mal, lo que menos quería era lastimarla – lo lamento Rose, me he pasado –
-dilo Edward, mamá se fue con mi padre, todos lo saben, ese fue el mayor escándalo del que ha formado parte –
-pero no quiero que lo tomes a mal –
- y no lo haré, Jasper y yo sabemos lo difícil que es para ti todo esto, también es difícil para nosotros, técnicamente somos llamados los hijos del "amante" –
-pero tu padre también fue engañado, el no tenía ni idea, es un títere mas de mi madre, todos somos viles piezas de ajedrez en un tablero donde solo hay un jugador, no sabes lo agradecido que estoy por que a ti te tocó una buena jugada, temía que te pasara lo mismo que a mí –
-si hablas por lo de Emmett, yo también estoy feliz de ello, pero no te preocupes, mi abuela te ha dicho que ella te apoyará en lo que hagas y todos sabemos que tu y Lauren no tienen nada en común –
-pero mamá se la pasa metiéndola en todo, y esa chica no sabe lo que es respetarse a sí misma, parece como si en realidad quisiera terminar conmigo –
-porque es lo que quiere hermanito, eres el heredero de todo, es obvio que con eso atraes a cualquiera –
-cuando la conocí pensé que en realidad estaba enamorada de mi, pero en cuanto supo lo de mi herencia y fortuna no tardé mucho en descubrirla, el amor no existe Rose, eso es lo que la vida me ha demostrado –
-¿enserio Edward, y que es lo que sentimos Emmett y yo? No me vengas con tonterías por favor, además, no puedes decir que el amor no existe cuando parece ser que por fin conociste a la indicada –
-¿seguirás con eso? La señorita Isabella es un cadillo, se ha pasado estos tres días molestándome, piensa que soy un inepto y la verdad yo no pienso mucho mejor de ella -
-y por qué sigues molestándola, te intriga esa chica, el único porque para eso es que te interesa, en pocas palabras te gusta –
-¿Qué te pasa? Claro que no me gusta Isabella "la bailarina" Swan, además, en cuanto se entere de todo lo que circula sobre nuestra singular familia su personalidad va a cambiar, siempre sucede eso –
-a mi no me engañas Eddie, tal vez te quieras engañar tu solo pero a ti te interesa ella, ¿sabes por qué? Porque es la primera que no derrapa por ti a la primera mientras todas las demás se hincan al verte –
-si no lo hace es porque es una alzada, se cree superior que todos, tiene el ego muy arriba, es una niña mimada – mi hermana comenzó a reírse de mí con todas sus fuerzas, tantas que varia gente del evento volteo a vera con curiosidad, al percatarse simuló estar tosiendo un poco y se aclaró la garganta. –eso te pasa por burlarte de tu hermano mayor –
-tú tienes la culpa, acabas de decir exactamente lo que ella me dijo sobre ti –
-¿desde cuándo hablas con ella? Solo tiene tres días desde que llegó –
-solo he hablado con ella dos veces, y exactamente me dijo que pensaba que tú eras un alzado que se cree superior a todos, un niño mimado –
-la odio, así de simple -
-si si, descuida, ella dice que también te odia, ves mi pequeño Eddie, tienen tanto en común, y si me lo preguntas … - se levantó del asiento y me miró directamente –ella es la indicada –
Mi hermana se largó con todo su ego al cien por sus comentarios, yo simplemente sentí la rabia que se desbordaba en mi interior, ¿Por qué ella? Yo no sentía nada de esas cosas de amor que mi hermana siempre profesaba, el amor es para tontos o para chicas, no para mí.
La fiesta transcurrió pacíficamente, algunas fotos con mi abuela, otras más con la familia, nada fuera de lo normal para estos eventos, gracias a dios nadie se había enterado del incidente que mi madre había montado en el elevador salvo mis hermanos. Cuando algunos de los invitados comenzaban a irse, mi hermano Jasper me jaló hacia una de las mesas y me hizo sentarme en frente de él.
-Edward, aclárame una cosa ¿Cuál de las hermanas Swan te gusta? –
-¡estoy harto de esto, ninguna Jasper, ninguna me gusta, ¿está bien? No creas todo lo que tu gemela malvada dice sobre mí –
-bueno entonces dime con cuál de ellas es con la que te peleas –
-voy a matar a Rosalie por esto –
-vamos hermano dime, necesito saberlo, es de vida o muerte –
-Isabella, esa niña tonta es con la que me "peleo", ¿feliz? –
-gracias al cielo, pensé que tú y yo tendríamos problemas serios, pero todo fue una falsa alarma –
-¿te gusta la pequeña Swan, quiero decir, Alice? –
-es hermosa, pondré todo de mi para conseguir una cita, es por eso que necesitaba saber que a ti no te gustaba, jamás pondría a una chica en medio de nosotros hermano –
-mientes muy bien Jasper, pero tranquilo, tienes luz verde con ella, y si quieres también con Isabella, no me interesa esa niña –
-ella tiene mi edad, no nos llames niños, tenemos dieciocho años, el que tu tengas veintiuno no te hace mas mayor –
-espera, ¿Qué pasará con Miranda? Mi madre te matará si se entera que no estás con tu "destinada" como ella lo llama –
-estoy salvado hermano, Miranda ya tiene novio desde hace un tiempo, no hay nada que me impida salir con esa chica –
Si supiera mi hermano que si lo hay, en cuanto mi madre se percate quien es la mamá de las hermanas Swan todo se irá a pique, peor aún, en cuanto se enteré que su propia madre le dio trabajo a Esme Swan será el fin del mundo. Todo esto se iba a complicar, se estaba formando un castillo de naipes muy grande y demasiado frágil, y estaba seguro que no resistiría mucho.
Terminada por fin la bendita reunión decidí que era un buen momento para despejarme de todo, pasé inadvertido para mi familia así de esta manera no tenia que contestar cuestiones de a dónde iba y a qué horas regresaría a la casa. Siempre que me encontraba en este tipo de estado mi única salida era la música, es mi secreto, siempre he renegado de la gente que se quiere dedicar a esto o a cosas relacionadas con el arte pero también las entendía, hacer lo que te gusta es como estar en un estado de suport, nadie te moleta y a nadie le importa lo que estás haciendo.
Al llegar a la academia todo se encontraba en santa paz, supondría que todos disfrutando del día libre, no había ni un alma en los pasillos así que no me escabullí tanto como en otras veces, mi objetivo era llegar al auditorio, en ese lugar exactamente se encontraba mi propia afición y en verdad si era mía, un piano blanco traído desde Italia, fue el regalo que me dio mi madre al cumplir dieciocho años, y también fue el mismo regalo que me intentó quitar en ese mismo entonces. Ella sabia el amor que le tengo a la música, pero también sabe que jamás la he visto como mi vida; es por eso que mi abuela se ofreció a traer el piano a la academia salvándome así de quedarme sin él y dándole gusto a su hija también.
Saqué las llaves de la puerta del auditorio pero cuál fue mi sorpresa cuando esta no estaba cerrada, primero pensé que alguien podría estar ocupando el auditorio y después lo creí simplemente imposible. Cuando abrí la puerta me di cuenta que todo estaba en penumbras excepto un pequeño reflector que alumbraba la parte derecha del escenario.
-no puede ser –
Traté de modular mi voz pues no quería ser descubierto, justo debajo de las luces de ese reflector se encontraba la odiosa de Isabella, pero algo era diferente, su cuerpo se tensaba mientras paseaba sus manos sobre la fina cubierta de mi piano, justo cuando terminó de darle la vuelta completa tomó con ambas manos la cubierta y la quito de encima, un pequeño jadeo escapó de sus labios y una tierna sonrisa apareció en su rostro, hizo que todas las teclas sonaran de la más aguda a la más grave, si lo que vi no me engañaba, se trataba de asegurar que el piano estuviera afinado. La vi dudar pero al final se sentó en el banquillo, sus dedos disfrutaban con las pequeñas notas que marcaba, eran notas sin sentido, un típico ejercicio para acoplarte a un piano, en este caso mi piano. Tomé asiento en una de las filas traseras, quería verla interactuar con el lugar, tenía tanta curiosidad.
-a mi no me engañas Eddie, tal vez te quieras engañar tu solo pero a ti te interesa ella, ¿sabes por qué? Porque es la primera que no derrapa por ti a la primera mientras todas las demás se hincan al verte –
La voz de mi hermana retumbaba en mi cabeza, por dios eso era totalmente absurdo, jamás me fijaría en alguien tan cortante y arrogante como ella, se hacia la interesante.
-jamás me fijaría en alguien como tú, eres solo una niña mimada –
De pronto vi que detuvo su toque, por un momento pensé que me había escuchado pero ella solo levantó las manos e hizo algunos movimientos con las muñecas, después las posicionó en las teclas, respiró varias veces y comenzó a tocar, la pieza me era sumamente familiar pero no recordaba de donde, de pronto, algo que jamás imaginé y que mucho menos me imagine verlo en ella sucedió, comenzó a cantar y lo mejor de todo, cantaba mejor que muchos en esta academia, su voz me hacía pensar en ella como una sirena, la piel de mis brazos se erizó por completo, tenía un tono limpio y sencillo pero sobretodo transmitía sentimientos, plasmaba lo que cantaba y eso no lo hace cualquiera. La canción era "you raise me up" de Lena Park, jamás me había poseído tanto una voz, si dejáramos de lado que se trataba de la peor niña que pude haber conocido podría jurar que caería a sus pies tarde o temprano.
Justo cuando la canción estaba llegando al fin su voz se quebró, fue un accidente que sucede cuando la canción transmite tus emociones, todo quedó en silencio por unos dos minutos, después marcó las ultimas notas de la canción y la terminó como nadie lo haría, su voz alcanzó la nota más difícil de la pieza, era perfecta, la niña tonta y mimada era perfecta cantando, genial, otro punto para subir su soberbia.
-…ves mi pequeño Eddie, tienen tanto en común, y si me lo preguntas… ella es la indicada –
Estaba a punto de levantarme y armar un pequeño enfrentamiento con ella, tal vez de esa forma mi cabeza deje de recordarme lo que mi hermana me dijo esta tarde, pero algo paso, algo que estaba seguro jamás de los jamases hubiera visto de no ser por estar aquí escondido ahora. La señorita perfección y fuerza se rompió, sus brazos cayeron sobre las teclas del piano creando un sonido horrible y su rostro se tiñó de rojo, sus mejillas terminaron húmedas, el silencio se llenó con sus débiles sollozos, había dejado la coraza caer para dejar al descubierto a la pequeña, frágil y muy rota Isabella Swan. Me armé de valor, por más que la odiara no podía verla así, es una mujer y está mal, sería un maldito desalmado si la dejaba sola.
Solo alcance a dar algunos pasos cuando de pronto ella se levantó de un solo movimiento, pasó sus manos por su rostro para secarlo un poco, respiró profundamente y ahí estaba de nuevo, su rosto duro y soberbio, esa mirada intimidante, pero también seguían ahí las marcas de sus lagrimas y lo tallado de su rostro. Colocó de nuevo la funda del piano, recogió sus cosas y sacó un pequeño espejo de su maletín, hizo un sonido de disgusto al ver el semblante que tenia pero no tenía mucho que hacer por él, rápidamente salí del lugar pero me quedé parado a unos metros de la puerta de entrada. Cuando escuché como serraba la puerta del auditorio conté hasta tres para empezar a caminar y sucedió, me la tope de frente, su rostro seguía delatándola pero yo sabía que ella no quería eso.
-¿Qué haces en la academia "bailarina"? –
-deja de llamarme así – trataba de cubrir su rostro con mechones de su cabello o simplemente evitaba mirarme –que te importa, ocúpate de tus asuntos –
-alguien amaneció de malas, es decir, siempre estas de malas pero hoy te has superado –
-mira niño rico "juego a ser magnate", a mi no me importa lo que pienses de mí, yo vine aquí a estudiar no a caerle bien a nadie, si te parece que bien y si no pues es tu problema –
-con esa personalidad no llegaras a ningún lado –
-¿y cómo quieres que te traté? Yo trato a las personas como ellas lo hacen así que si quieres que te dé un trato preferente primero tienes que cambiarlo tú –
-¿yo?, mira princesita me intenté llevar bien contigo, cargué tu maldito equipaje, te llevé a tu habitación… te conté sobre mi familia- bien esto era en cierto modo verdad, le conté algo sobre mi familia – tú fuiste la mezquina y alzada que se cierra a las personas nuevas, eres una inmadura, apuesto a que tu ultimo novio te dejó por tu carácter –
En ese mismo instante sentí como su mano me golpeaba, no fue una cachetada, no, fue un puñetazo con todas las fuerzas y la saña que el pequeño cuerpo de la Bailarina tenían, su rostro estaba rojo, sus ojos daban miedo, y lo que es mejor, logró intimidarme.
-escúchame bien, he pasado por mas cosas de las que tú crees, jamás te metas con mi pasado, te juro, no, te puedo asegurar que tú has vivido en un lecho de rosas si comparas tu vida con la mía, así que por favor, ¡no te vuelvas a meter con mi pasado, nunca! –
La pequeña fierecilla se marchó por el pasillo, de pronto sentí el sabor de la sangre en mi boca, genial, la frágil bailarina logró romperme el labio, al dar un paso me di cuenta que había pisado algo, en el suelo había una cadena con dos dijes, las recogí, uno de los dijes era una "B" así que supuse que le pertenecían a la bailarina. Me debatí entre alcanzarla y devolvérselas o irme pero al último me decidí por la opción dos, no estaba dispuesto a que me rompiera otra cosa por hoy, rayos esa chica golpea enserio.
Al llegar a mi casa lo primero que hice fue ir a la cocina por algo de hielo, mala idea, Rosalie se encontraba ahí haciendo yo que se pero en cuanto me vio, la hermana protectora salió a flote.
-¿Qué te hicieron Edward? – rápidamente me sentó y sacó un poco de hielo, lo envolvió en un trapo de tela que usábamos para limpiar la mesa y me lo ofreció. Al ponerlo sombre mi labio hinchado provocó un sonoro siseo. –vaya que te pegaron duro –
-Rose, no le digas a nadie ok –
-eso no lo vas a lograr esconder hermano –
-ya contaré yo como me lo hice, lo que no quiero que cuentes es la verdad de quien me golpeo-
-solo si me cuentas la verdad –
-la pequeña fiera de la Bailarina me golpeó, ¿puedes creerlo? Esa niña me golpeó con su puño serrado –
-Edward- mi hermana reprimía algunas risas –me estás diciendo… que una chica te golpeó -
-no cualquier chica, esa loca me golpeó, te lo dije, está mal –
-no lo creo, de seguro le hiciste algo para que te golpeara, además, ¿Cómo es que la viste?-
-me di una vuelta al colegio para distraerme, lamentablemente me tope con ella y así terminé golpeado –
-¿pero qué rayos le dijiste para que te golpeara? –
-le dije que era una inmadura, que de seguro su ex novio la había dejado por eso – De pronto mi hermana me golpeo en la nuca con una fuerza inesperada ¿Qué acaso todos querían golpearme hoy? –soy tu hermano mayor –
-también eres el estúpido mayor, ¿Cómo se te ocurre decirle algo así? Que poco tacto tienes, yo también te hubiera roto pero otra cosa enserio –
Mi hermana se fue sumamente enojada y me dejo solo, ¿enserio era así de grave lo que había hecho? De pronto recordé el collar, lo saque de mi bolsillo y lo observé, el segundo dije del collar se trataba de un anillo, y no un anillo cualquiera, se veía que era una pieza cara. Lo saqué de la cadena y comencé a examinarlo, justo en la parte interior de la cintilla había una escritura.
"mi princesa"
Así que por eso se había enojado, ella si tenía una persona especial, no estoy muy seguro pero presiento que toqué un punto débil de la Bailarina, ¿Cuál será ese pasado que esconde tan duramente?
-escúchame bien, he pasado por mas cosas de las que tú crees, jamás te metas con mi pasado, te juro, no, te puedo asegurar que tú has vivido en un lecho de rosas si comparas tu vida con la mía, así que por favor, ¡no te vuelvas a meter con mi pasado, nunca! –
-¿Quién es tu príncipe, princesa Swan? ¿Por qué le tienes tanto rencor al pasado? –
Que les pareció
Bueno pues aquí está el pequeño secreto y molestia con la que carga Edward, si es cierto que no es todo, digamos que es el preámbulo o algo así y más delante se irán mostrando más.
Bueno pues ahora los POV pueden ser de Edward, de Bella o de otros personajes, todo esto depende de cómo los quiera desarrollar más delante ha
Espero y me dejen sus reviews por favor lo espero con ansias enserio y así yo me comprometería mas con la historia porque de vdd es muy buena y me gusta escribirla.
Sin más por el momento y esperando sus comentarios me retiro y espero sus reviews
Besos y karikusaludos
