No tengo vergüenza para publicar después de tanto tiempo algo que ya tenía hecho pero una parte de mí quería seguir mi instinto natural y reescribir un final feliz, pero no, este es el final adecuado para esta historia, como dice el summary, nunca estuvieron destinados a un final feliz.

No tengo mucho más que decir, así que les invito a leer y terminar así este pequeño fic.

La figura triste y solitaria de Bucky se encontraba sola en aquel parque de la muerte, su cuerpo era mojado por las gotas de lluvia que caían furiosas del cielo, pero él sólo las ignoraba mientras su mirada se mantenía fija en aquella piedra que rezaba las siguientes palabras:

"Natasha Romanoff

1984-2015

Gran amiga y agente, la recordaremos por siempre"

Eso era todo lo que quedaba de ella, una tumba gris en medio de miles más. Fue tan rápido, una aparente misión normal, dos balas bien disparadas al pecho y la cabeza…y entonces ella estaba muerta y él estaba solo, un malnacido cualquiera había matado a la dueña de sus delirios con dos simples balas.

Bajó los ojos, como arrepentido de haberla dejado ir, y apretó los dientes y los puños con impotencia.

― ¡Te vas! ¡Te crees con el derecho de morir y dejarme atrás! ―vociferó hacia la tumba―. Maldita sea, Natasha, primero me enamoras con tus besos, me alimentas con tus sonrisas y tus caricias leves…y luego te marchas como si nada―cayó de rodillas en la tierra mojada―. Eres una desgraciada cruel, Nat―dijo con un humor ácido invadiendo su voz―. Podrías haber esquivado esas balas, tú y yo lo sabemos ¿Por qué no lo hiciste? ¿Por qué dejaste que tu corazón dejara de latir por algo así? ― lágrimas vinieron a entremezclarse con la lluvia que acariciaba su cara.

Habían mantenido esa relación prohibida durante meses, cuidando siempre de que nadie se enterara, sus encuentros nocturnos eran fugaces pero apasionados, mientras que durante el día intercambiaban miradas cómplices o caricias furtivas que nunca alcanzaban a llamar la atención ajena, era un código extraño y excitante que cada vez se hacía más íntimo.

Steve se había vuelto una responsabilidad mutua, el pacto de silencio era en extremo importante por causa de él, era la última persona a la que buscaban dañar.

El rubio fue uno de los que más sufrió con la perdida de la pelirroja, el único que entendía a la perfección su dolor era Bucky, quien estuvo a su lado buscando apoyarlo, la diferencia es que al menos Rogers podía demostrar su sufrimiento…Bucky no, tenía que tragarse la agonía como si fuese un veneno, y ya no lo soportaba más.

Después de calmar su llanto, se mantuvo quieto, mirando la tumba con detenimiento mientras meditaba acerca de su próximo movimiento.

―Perdóname…―murmuró al fin, la lluvia cesaba de a poco―…sé que romperé la promesa, pero es que ya no puedo seguir así, estas espinas me están matando, no lo soporto―susurró tocando la tierra que encarcelaba el cuerpo de su querida―. Pero ve el lado positivo…nos veremos en el Infierno―musitó sonriendo con amargura mientras se ponía de pie y se encaminaba a la salida.

Una hora después se encontraba en la cima del lugar que eligió como el testigo de su muerte, era la parte más alta de los riscos, una muerte adecuada ya que permitiría a la naturaleza reclamar la vida que no tomó en aquél monte nevado hace tantas décadas.

Sus asuntos pendientes estaban cerrados, había escrito una extensa carta a Steve explicándole toda la situación desde su origen, no había sido nada fácil y más de una vez destrozó los borradores que había hecho, pero al final logró plasmar su arrepentimiento en el papel y encerrarlo en un sobre que dejó en la cama del rubio, para cuando el Capitán hubiese terminado la carta…él ya estaría destrozado en algún lugar de aquel bosque perdido.

Caminó hacia la orilla y se asomó, la altura era suficiente para acabar con él, sólo tenía que dejarse caer y podría terminar con todo de una buena vez…ya no habría más dolor, la salida "fácil".

Se puso en posición y respiró con calma, miró el panorama una última vez y en su rostro se dibujó una sonrisa de tranquilidad, entonces cerró los ojos y se dejó caer en el vacío.

Mientras caía y el viento acariciaba su cuerpo se permitió rememorar su vida, desde sus inicios en aquel barrio de Brooklyn, pasando por su vida en el ejército, su pesadilla en manos de Hydra y su mundo como Vengador, no se sintió orgulloso de muchas cosas pero decidió que al final en muchos aspectos fue una…víctima.

Pensó en Steve y sonrió con orgullo al recordar su valentía y astucia, sintió pena de pensar que su mirada se opacaría al saber la mierda de amigo que tuvo, pero esperaba que su inmenso corazón algún día llegara a perdonarlo.

Evocó una última vez la imagen de Natasha, pero esta vez alejada del deseo y el erotismo, en esta ocasión rememoró la última vez que la vio sonreír con sinceridad, tomándose un café sentada junto a la ventana luego de una jornada de entrenamientos, su cabello todavía estaba húmedo por la ducha que había tomado y sus mejillas tenían una leve tono rojizo, la sonrisa fue dirigida a él luego de que alagara sus ojos con un tono de broma…ese recuerdo le produjo ternura y se sintió feliz de que eso fuera lo último que viera de ella.

Entonces sintió el fin cerca y se entregó gustoso a los brazos gentiles de la muerte.

Su cuerpo dio contra el suelo y su mente se detuvo al instante, si hubo dolor no lo sintió, ahora Bucky estaba en paz.

Uno de los finales más trágicos que alguna vez he llegado a escribir, sé muy bien que más de algún morboso quería ver una escena desgarradora incluyendo a Steve, pero no fui capaz, sentí que esto era lo mejor, la muerte era el camino que los "salvaría" a ambos.

Bien, a pesar de que la pareja nunca fue de mi agrado me gustó mucho escribir este fic, fue una experiencia interesante y muy seductora, me gustó hacer algo más "oscuro" de lo que hago normalmente, es posible que me aventure con algo similar en el futuro.

¡Si quieren pueden comentarme bellezas! ¡Y mil gracias a los que llegaron hasta aquí, significa mucho para mí!