Capítulo 3 All the small things

Allen esperaba que Kanda apareciera y cumpliera su promesa. Se podía decir que estaba esperanzado se sorprendió al saber que algo tan pequeño lo hacía feliz de algún modo.

Saco su celular y miro la hora, eran las 9:40 de la noche, como había pasado el tiempo. Decidió dejarse de ilusionarse y prefirió irse a tomar un taxi porque era demasiado tarde para ir a la parada de bus.

Estaba en una esquina esperando que apareciera un taxi en esa desolada calle. Cuando un auto azul se paró frente a él, tenía los vidrios polarizados y no pudo ver quien estaba adentro así que no lo tomo en cuenta.

Sube moyashi-escucho Allen

Kanda-dijo emocionado-pensé que no vendrías

Tuve que quedarme un poco más-dijo observando su alrededor-como ya es muy tarde te llevare a tu casa

La mirada de Allen se había oscurecido y solo respondió con un"bien"

Allen guiaba a Kanda por las oscura calles de Londres hasta llegar a su casa, cuando llegaron ninguno hablo y permanecieron callados por un largo rato.

Muchas Gracias-dijo el albino desabrochándose el cinturón con la intención de salir

Espera-dijo el japonés, tomo de la mano al albino y con un suave movimiento hizo que sus bocas se conectaran y le dio un beso suave pero intenso.

Lo único que hizo el albino era tratar de seguir los movimientos de Kanda con los ojos cerrados y este estaba excitado con el simple hecho de saber que el peliblanco era un inexperto en eso así que soltó su mano y la poso sobre su cintura mientras que con la otra acariciaba su mejilla .

Por la falta de aire decidió separar unos centímetros de la del albino y observo lo que tenía delante mientras sostenía su barbilla

Allen se había recostado sobre el cuerpo de Kanda y tenía los ojos cristalizados y las mejillas encendidas, por la cercanía de sus cuerpos podía oír podía sentir que el corazón del peliblanco estaba agitado y que su respiración era rápida, para Kanda esa imagen era tentar al destino. Así que decidió continuar pero la voz del albino lo detuvo.

Espera-dijo con la voz entrecortada-esto está mal

¿A qué te refieres moyashi?-le pregunto Kanda en un tono molesto

Tu eres amigo de Lavi no es así-pauso-yo todavía lo amo, no puedo olvidarlo y creo que nunca podré

Yo te hare que lo olvides y que te enamores de mi-sentencio el japonés he iba a unir sus bocas una vez más cuando el albino poso una mano entre ellos.

No puedo-se disculpó-lo siento-diciendo esto se separó de Kanda se desabrocho el cinturón y salió lo más rápido que pudo del auto para correr entre la nieve hasta llegar a su apartamento y encerrarse en su cuarto a llorar.

Mientras tanto un Kanda enfadado salió a toda velocidad de aquella avenida.