Disclaimer: Lamentablemente ningún personaje me pertenece, todos son propiedad de Hidekaz, creador legitimo de Hetalia.
27. RUINA
Todo a su alrededor es escombros, no quedaba nada, y es ahora cuando se da cuenta de una cosa: la guerra solo trae destrucción.
Por seguir aquellas desquiciadas ordenes, su mundo, su tierra, su país, quedó dividido en dos. Su hermano cayó en las garras del eterno invierno y él estaba solo, teniendo pesadillas noche con noche; que eran plagadas con los gritos desesperados de su gente.
Y él también gritaba por dentro, arrepintiéndose de todas las malas decisiones que había tomado, queriendo regresar el tiempo para que sus aliados estuvieran sonriendo, mientras los tres bebían té de sakura en la hermosa casa de Japón… Kiku, ahora que lo recordaba él había sido el más afectado de los tres, y no se alegraba de eso, pero su parte egoísta suspiraba con alivio de que Feliciano no corriera con la misma suerte que ellos.
Ruinas, su país había vuelto un montón de ruinas sin esperanza alguna, polvo y rocas, no había más que eso. Y estaba ese muro, la rabia lo carcomía por dentro cada que lo miraba y había días en que, abandonando sus pensamientos racionales, se entregaba a las emociones espontaneas y plantaba un limpio puñetazo al concreto tratando de derrumbarlo.
El mismo era una ruina, la fuerza con la que antes intimidaba ya no existía, no quedaba ni una pisca de la Alemania de antes dentro de él, se sentía débil, quebrado, vencido…
Y sobre todo, estaba solo, y lo estaría por un largo tiempo antes de poder volver a aquellos días en que reía en la compañía de Feliciano y Kiku.
