Corazoncito II

Lágrima a lágrima, sueños a sueños, todos caían como en una cascada, la inocencia, la alegría, la sonrisa, todo se esfumaba de ella.

-me odia…me odia- se repetía una y otra vez mientras de sus ojos no dejaban de brotar las lágrimas -…me odia- sollozaba en los brazos de su amiga.

-tranquila Lily- le susurraba Alice mientras la mecía entre sus brazos, se sentía tan culpable, tan estúpida por creer que los celos solucionarían el problema de ambos chicos.

-siento que voy a morir, Alice- sollozaba la pelirroja mientras sentía a su corazón llorar de dolor -…lo necesito, necesito su sonrisa, necesito sus miradas, necesito aunque sea su saludo-

-ya veras que luego se le pasara el enojo, podrás hablar con él y decirle todo lo que sientes- le susurraba su amiga mientras acariciaba tiernamente el cabello de Lily.

-él ya no me ama- volvió a sollozar Lily intentando retener las lágrimas que se avecinaban.

-él si te ama, sólo esta dolido, esta…-

-hola chicas- entró Elliane interrumpiendo la conversación de sus amigas.

Se acercó a la cama de Lily, donde la pelirroja no dejaba de llorar -…no me escucha, intente hablar con Sirius pero dice que no es su problema- dijo Elliane

Lily volvió a romper en lágrimas al escuchar a su amiga, como quería desaparecer de ese mundo, como quería volver a su casa, a los brazos de su madre.

-ya Lily, no llores más, por favor- fue Elliane la que habló acariciando la espalda de la chica.

-quiero estar sola- logró balbucear Lily mientras tomaba un pañuelo y limpiaba inútilmente las lágrimas que recorrían sus mejillas.

-no, claro que no- saltó Alice -…debes salir de aquí, tomar aire, tratar de olvidar por un momento-

-si- la apoyó Elliane -…debes tratar de olvidar, y ya veras que el tiempo curara las heridas-

Lily pensó en ese día, como después de llegar a la habitación con sus amigas, después de haber llorado horas y horas, de haber comprendido que se había enamorado de James, que se había enamorado y lo había dañado, que él no le perdonaría, que…que

-vamos Lily- la incitó Elliane.

Cómo después de haber dormido, o dormitado, unos minutos bajó en bata de levantarse hasta la sala común para buscar a James y tratar de explicarle, pero se encontró con que no sólo ella lo estaba buscando. Sirius, Remus y Peter, estaban en el sillón mirando la chimenea preocupados mientras esperaban a su amigo.

-¿Dónde esta?- le había preguntado a ellos.

-no te atrevas a preguntar por él- le bramó Black amenazándola con la varita pero Remus se había levantado también para detener a su amigo.

-no vale la pena Sirius, no vale la pena- le susurraba mientras intentaba quitarle la varita.

-yo…yo…no quise- balbuceó la pelirroja sintiendo como la mirada de Sirius la desarmaba.

-lo hubieses pensado antes de comportarte como una zorra- le gritó Sirius dejando su varita olvidada en las manos de Remus pero señalando a la pelirroja con rencor -…hubieses pensado en lo mucho que te amaba, antes de jugar con él de esa manera-

-Black- bramaba Elliane bajando por las escaleras de las chicas junto con Alice -…no le grites a mi amiga y menos de moral que tú de eso no sabes nada-

Sirius la miró amenazante pero algo en su mirada le hizo retroceder y dejarse caer en uno de los sillones más alejados de la sala común para seguir esperando a James.

-Lily- le abrazó Alice y ella volvió a llorar en su hombro

-ven- le dijo Elliane echando a Peter del sillón.

Las tres se sentaron mientras los chicos las miraban fijamente, Sirius con enojo, Remus con tristeza y Peter con sueño…

-¿y?, ¿Qué dices?, ¿vamos a los terrenos?- le interrumpía Elliane en sus pensamientos mientras le pasaba un abrigo y una bufanda.

-o podemos ir al pueblo, hoy hay salida a Hogsmeade- dijo Alice con algo de ilusión de poder ver a su novio, Frank.

-podemos ir por unos chocolates- sonrió Lily tratando de sobrellevar el dolor que sentía en el corazón.

-pues vamos por unos chocolates- sonrió Elliane.

Cuando ya estaban listas, con bufanda y cuatro pares de calcetines, más guantes y gorro, en fin una enorme cantidad de maneras de combatir el frío, bajaron hasta los carruajes.

-ya veras que te sentirás mejor después de haber bebido una cerveza de mantequilla de maní- sonrió Alice mientras saludaba a Frank quien estaba junto a unos amigos.

-si- suspiró la pelirroja subiéndose al carruaje que la llevaría hasta el pueblo.

Miró el camino correr a velocidad moderada mientras un día bastante despejado a pesar de estar en época de otoño, se mostraba por la pequeña ventana.

-¿quieres ir por los chocolates o por una cerveza, primero?- preguntó Elliane para interrumpir los pensamientos de su amiga.

-mejor una cerveza- sonrió Alice al ver que Lily no respondería -…déjala luego hablara- susurró a Elliane, ambas siguieron mirando a Lily con preocupación.

Esa no era la primera vez que se enamoraba, pero no podía evitar sentirse tan tonta, la primera vez que se había enamorado, y había sufrido por amor, había sido definitivamente mucho peor pero tenía la total certeza que ella no tenía la culpa de su dolor, está vez era distinto, ella había provocado el dolor de ambos.

-llegamos- soltó Alice abriendo la puerta para que ambas bajaran del carruaje.

El pueblo estaba lleno de estudiantes, lleno de ruidos, de risas, de alegría, de diversión y eso la hizo sentir aún peor.

Caminaron en silencio por las calles mirando de vez en cuando algunas vitrinas de sus tiendas favoritas.

-será mejor que entremos a las tres escobas sino nos pillara la tormenta- y era completamente cierto, de pronto el cielo se había vuelto empañado por unas grandes nubes grises que avanzaban con velocidad hacia el pueblo.

Casi todos los alumnos se resguardaban bajo el techo del bar, incluyendo al guardabosque que bebía sólo en una mesa.

-hola Lily- le saludó el semi gigante -…Alice, Elliane- sonrió a ambas chicas que iban al lado de la pelirroja.

-hola- balbuceó Lily simplemente tratando de mostrar una sonrisa pero sólo movió la cara en un gesto de atolondramiento.

-hola Hagrid- exclamó la morena, Elliane, sentándose al lado de Hagrid -…podemos sentarnos aquí, ya que no veo ninguna mesa vacía- preguntó con una gran sonrisa

-claro chicas- señaló el hombre las sillas que estaban vacías.

Alice y Lily se sentaron frente a Hagrid mientras Elliane le hablaba en voz baja para que sólo él escuchara.

-claro...- se oyó el susurro del semigigante cuando Elliane termino de contar el secreto que ni Lily ni Alice supieron.

-bien, ¿Alice me acompañas por unas cervezas?- dijo la morena lanzando una mirada amenazante a su amiga.

-si...si- dijo esta disculpándose con Lily quien aún seguía mirando por la ventana distraídamente.

-vamos y volvemos- sonrió Elliane antes de marcharse hasta la barra con Alice.

Hagrid se quedó observando a la pelirroja detenidamente mientras ella seguía observando el cielo a través de la ventana.

-¿estás bien, Lily?- preguntó el guardabosque al verla cabizbaja y con rastros de lágrimas en sus ojos claros.

-si- contestó con un hilo de voz mientras sentía que ese nudo en la garganta volvía a formarse.

-hola Hagrid- ...Lily se tensó al oír la suave voz del chico.

-hola James- saludó el hombre con una sonrisa mirando de reojo a Lily quien miraba la mesa con gran interés.

-¿Qué haces por aquí?- preguntó James evitando mirar la compañía de su amigo.

-sólo bebiendo algo liviano- bromeó enseñando una botella de cerveza al chico.

-pues que disfrutes- rió James alejándose de ellos al tiempo que Alice y Elliane llegaban algo enojadas.

-¿Qué te dijo?- preguntaron a coro a Lily.

-nada- dijo la pelirroja sonrojada al ver la mirada interrogativa de Hagrid -…sólo estaba conversando con Hagrid- fingió una sonrisa cuando el semi gigante la miró.

-será mejor que vallamos por los chocolates- propuso Alice dejando las botellas en la mesa y agarrando sus abrigos.

-no es necesario- dijo Lily pero enseguida se vio arrastrada por sus amigas hasta la salida -…adiós Hagrid- alcanzó a despedirse con una sonrisa.

-¿Cómo se atrevió a acercarse?, Potter me está colmando la paciencia, si dice que está enojado, entonces que no se acerque- bramaba Elliane para ella sola -…seguro ve como te hace daño, pero igual insiste en acercarse, el muy…-

-Elliane- le gritó Lily al ver que cierto moreno venía corriendo hacía ellas y chocaba estrepitosamente.

-Sirius Black- exclamó Elliane Furiosa intentando sacarse el chico de encima suyo -…no podía ser otro-

-lo siento- sonrió él mirando como la chica estaba bajo su cuerpo.

-el piso esta helado idiota- gruñó Elliane

-si…si- balbuceó el merodeador ayudando a su compañera a levantarse -…lo siento pero un grupo de chicas venía persiguiéndome-

-no me importa tus…fans- logró decir algo exasperada -…ahora quítate de mi camino-

-a su orden- bromeó Sirius sonriéndole con coquetería y haciéndose a un lado.

-idiota- masculló Elliane mientras se alejaba junto a sus amigas que la miraban con la ceja alzada -¿Qué?- chilló al ver el rostro de burla de Alice y Lily.

-nada- sonrieron, largando algunas carcajadas al ver el sonrojo de Elliane.

-chocolates, muchos chocolates- balbuceó Lily cuando llegaron a la tienda favorita de ella.

Entraron buscando con la mirada sus chocolates favoritos, Alice corrió hasta la sección de chocolates rellenos, Elliane fue hacía la sección de caramelos cubiertos de chocolates y Lily camino lentamente hasta la estantería de nada más que chocolate.

-hola- susurró al ver a un chico parado junto a la estantería.

Él volteó mirándola algo receloso y luego suspiró -…hola Lily- dijo volviendo a revisar los chocolates de las estanterías.

Lily buscó sus chocolates favoritos agradecida que Remus le devolviera el saludo.

-se que…que debe haber una gran explicación- habló Remus sin dejar de mirar las estantería mientras Lily le tomaba toda la atención -…pero James necesita tiempo, tiempo para entender que fue lo que ocurrió, tiempo para descubrir que no va a poder olvidarte-

-lo sé…fui una tonta ¿No?- dijo Lily volviendo sus ojos hasta las estanterías repletas de chocolates -…pensé que me vengaría de James pero resulto que me termine dando cuenta que estaba enamorada- sonrió con tristeza.

-así es el amor…nunca sabes cuando te enredas en sus redes- terminó por decir Remus tomando un par de barras de chocolate -…adiós, espero que James quiera escucharte pronto-

-adiós Remus, y gracias- se despidió la pelirroja tomando cinco barras de chocolate para luego buscar a sus amigas.

-James, mira estos bombones- escuchó la voz melosa de alguna chica.

-sólo vengo por Remus- escuchó que replicaba el chico, lo diviso al salir de las estantería, él miraba buscando a su amigo mientras ella lo abrazaba de la cintura tratando de convencerlo de que le comprara una caja de bombones.

-Lily, encontré chocolates rellenos de dulce de calabazas- exclamó Alice al verla junto al mostrador, y ella sintió los ojos de James clavados en ella.

-¿Dónde te habías metido?- le dijo James a Remus para luego salir lo más rápido posible del local seguidos por la chica que hacía pucheros tras él y Remus que negaba con la cabeza.

-lo siento- susurró Alice al verlos salir dando un portazo.

-no te preocupes- dijo Lily mirando por los cristales como el chico de gafas se alejaba rápidamente bajo la lluvia y Remus miraba hacía atrás para darle una sonrisa de apoyo a ella.

Sólo debía esperar

Las semanas pasaron, ella intentó volver a su vida normal, clases, tareas, deberes, exámenes, entre más ocupada estuviera más lograba olvidar las miradas de reproche que le lanzaba el moreno últimamente.

Eso lo podía soportar, total entendía que la despreciara por sentirse usado, engañado, miserable por amarla durante tantos años sin ser correspondido. Pero lo que ella no podía soportar era verlo besuqueandose con cualquier chica que se le cruzara en el camino, y menos en el gran comedor donde sabía que ella estaba presente, en la sala común cuando ella hacía sus deberes y en las ultimas estantería de la biblioteca.

Siempre terminaba bañada en un mar de lágrimas cuando lo veía en algún pasillo, o en cualquier lugar con otra y eso era seguido, por lo que terminaba llorando todas las noches.

Pero ese día había sido demasiado para ella, para su corazón, para su comprensión, mucho para creer que todo podía arreglarse un día

Ella caminaba lentamente por un corredor que casi siempre estaba vacío, venía de la biblioteca luego de hacer sus deberes y lo que vio la paralizo sin poder pronunciar palabra, sin poder moverse de allí, sin poder gritar, ni llorar.

James estaba en el centro del corredor sin camisa besando a una muchacha morena que se encontraba prácticamente en ropa interior, ella cruzaba sus pies en las caderas de él mientras con sus manos acariciaba con fervor cada parte de piel al descubierto.

-¡James!- no era la única que había llegado a ese lugar, a su lado estaba Sirius Black bastante enojado.

El chico volteó la mirada para ver a su amigo y luego a la pelirroja, pero sin inmutarse volvió a besar a la chica.

Lily sintió a su cuerpo reaccionar, llenarse de una extraña sensación, sus ojos se nublaron por las lágrimas que comenzaban a brotar rápidamente y sus pies la acompañaron a huir lo más rápido posible de allí.

-¿Qué pretendes James?- volvió a gritar Sirius al ver desaparecer a Lily por el pasillo.

James se separó molesto de los labios de la chica -…vamos Pad- sonrió -…sabes lo que pretendo-

Sirius lo miró con furia y fue tras él para agarrarlo de las orejas -…suelta a la chica- amenazó -…recoge tu ropa, y comienza a caminar hacía la torre…es la ultima vez que te salvo el pellejo Potter- bramó furioso arrastrando a su amigo a regañadientes.

-ya, puedo caminar solo- reclamó James soltando su oreja adolorido cuando estaban por llegar al retrato de la dama gorda.

-pero no puedes razonar- le gritó Sirius.

-no me grites, no soy un crió- bramó James colocándose la camisa.

-pero lo pareces- espetó Sirius lanzándole una carta a la cara.

-¿Qué es eso?- preguntó el chico curioso.

-una carta de la madre de Lily- contestó Sirius mirando como su amigo abría el sobre y leía la carta lentamente.

"Querido James:

Lamento tanto escuchar esa noticia, de verdad que estaba muy ilusionada con su noviazgo.

¿Estás seguro que no hay vuelta atrás?, conozco a mi hija y sé que la carta que me escribió hace días mostraba algo de arrepentimiento, creo que está sufriendo mucho, me dijo que ella había sido la culpable de haber roto esa relación tan linda y que se sentía mal por hacerte sufrir.

No conozco las razones, y comprendo si no quieres contarme tampoco, pero no dudes en seguir escribiendo.

Te mandare el pastel y el regalo por correo ya que no pasaras la navidad con nosotros.

Te quiere…Mafalda

PD: una mujer sabe lo que es enamorarse y creo que mi hija esta muy enamorada de ti…píenselo"

-bien- soltó James -…iré a mi cuarto-

-pero James- intentó detenerlo Sirius pero el chico camino con pasó seguro

Sirius se devolvió por el corredor pero no vio a la chica con la que estaba su amigo segundos atrás, siguió caminando sabiendo que no era a ella a quien necesitaba encontrar.

-Lily- la llamó cuando vio un pequeño bulto en el suelo apoyado en la pared mientras profería unos pequeños sollozos.

Ella siguió llorando con su cabeza entre las rodillas.

-no llores- susurró con tristeza -…él no lo hizo, se fue a su cuarto, yo me encargue de ello- dijo sentándose al lado de la chica y apoyando su mano en la espalda de la pelirroja.

-no lo defiendas- sollozó Lily -…él lo hubiese hecho igual-

-Lily, debes hablar antes de que no pueda salir de ese hoyo- pidió Sirius viendo los enrojecidos ojos verdes de la chica.

-¿Qué quieres que le diga?- exclamó la pelirroja con frustración -…le pedí perdón-

-necesita escuchar otra palabra- la interrumpió Sirius -…él necesita oír que sientes Lily-

Lily miró confusa, decirle lo que siente, ¿Cómo no se le ocurrió antes?, ella lo amaba y ya estaba segura de ello, lo amaba y no se lo había dicho.

Esa fue la primera noche que pudo dormir con tranquilidad, los sueños volvían a ella, como con solo decir te amo se pudiese construir un castillo alrededores de ellos, pero a pesar de todo ella quería tener la esperanza de que James le perdonaría.

Se levantó sonriente, olvidándose de la imagen comprometedora de él, sonrió porque descubrió que había amanecido con un sol brillante, totalmente despejado, sonrió porque recordó como era su sonrisa cada vez que la divisaba por las escaleras, sonrió porque lo amaba y se lo haría saber.

-buenos días- saludó a sus compañeras de cuarto.

-buenos días- respondieron algunas mientras otras sólo se dedicaron a gruñir un cierra la cortina, claro, era comprensibles si era un sábado y bastante temprano.

Bajó a desayunar encontrándose con Remus, Peter y Sirius.

-hola- saludó sonriente pero la mirada de preocupación que lanzaron los chicos le borro la sonrisa inmediatamente -¿Qué ocurre?-

-James salió…voy a contarle igual- se detuvo Sirius para pelear con Remus -…no lo hemos visto desde anoche- terminó, Lily sintió un peso enorme sobre ella.

-¿Cómo que no ha aparecido desde anoche?- preguntó tratando de contener los nervios.

-ho…la- un sonido bastante parecido a un chillido llegó a sus oídos, cuando vieron que Hagrid aparecía por la puerta del gran comedor con James en sus brazos y lanzando frases sin razón totalmente ebrio.

-lo siento- dijo el guardabosque -…no lo pude traer hasta ahora- bajó a James al suelo mientras Remus y Sirius ayudaban a su amigo a mantenerse de pie.

-suéltenme- gritó el chico bastante mareado -…puedo solo, no soy un idiota… ¿o si?- dijo mirando a la pelirroja que lo miraba asustada.

-James, vamos al cuarto- intentó Sirius sostenerlo pero el soltó un manotazo y se acercó a la pelirroja quien miraba a James asustada.

-corazoncito- susurró el moreno de gafas mientras intentaba mantenerse de pie -…eres una diablilla- sonrió

-James- intentó está vez Remus.

-eh…- bramó James -…no te basta con aparecerte todo el día frente a mis ojos con esa carita de inocente- continuó diciéndole a Lily -…sino que ahora apareces en mis sueños-

-James…- dijo ella pero él la calló poniendo un dedo sobre sus labios.

-shshshsh…no hables- murmuró el chico balanceándose peligrosamente -…no quiero…escucharte-

-James ya basta- le gritó Sirius -…los profesores aparecerán en cualquier momento, vamos nos de acá-

-¿iras conmigo cierto?- le dijo a la pelirroja atrayendo un mechón de pelo de ella y oliéndolo profundamente.

-si- contestó Lily al ver las caras de suplica de Remus y Sirius.

-vamos- trató de sonreír James mientras la tomaba de la mano y la guiaba, o mejor dicho Lily lo guiaba hasta la puerta del Gran comedor.

-James, no te hagas esto- Sirius venía tras de ellos junto con Remus pero James no parecía tomarle atención, estaba más preocupado de no caer al suelo.

-Lily, no tienes que llevarlo si no quieres, nosotros nos haremos cargo- le hablaba Remus a Lily cuando era la sexta vez que la pelirroja tenía que afirmar a James para que no cayera.

-¡James!- gritó Sirius al ver a su amigo apunto de perder el equilibrio -…ya basta- lo tomó de un brazo y comenzó a arrastrarlo hasta el retrato de la Dama Gorda.

-no, suéltame…suéltame Pad… ¡Lily!, ¡Lily!- gritaba James mientras intentaba soltarse de su amigo.

-vamos- le había dicho Remus a Lily mientras corrían tras Sirius.

-suéltame, yo quiero ir con Lily…suéltame Sirius, puedo caminar solo- seguía bramando el chico cuando ya habían pasado el retrato y caminaban hacia las escaleras.

-entonces sube solo, haber si puedes- exclamó Sirius enojado dejando al cuerpo inestable de su amigo en la base de la escalera mientras unos cuantos alumnos lo observaban curiosos.

James levantó un pie y logró subir sin mayores inconvenientes, pero ya en el quinto escalón casi cae de espaldas -…estoy bien, estoy bien- había dicho siguiendo con su propósito, pero volvió a tropezar y a caer de frente.

Sirius subió furioso y lo volvió a agarrar del brazo ayudándolo a subir hasta el cuarto.

Lily se quedo en la base de la escalera mirando como los tres chicos subían desapareciendo por las escaleras, se quedó un buen rato mirando hacia arriba y luego decidió regresar hasta su habitación.

-Lily, espera- le había gritado Remus bajando la escalera rápidamente -…quiere bajar por ti, por favor sube a verlo-

Las palabras sube a verlo rondaban en la cabeza de la pelirroja mientras Remus le miraba suplicante, no dudó ni dos segundos más y comenzó a subir la escalera hasta la habitación de los varones.

Remus le había abierto la puerta como todo un caballero y ella había observado como Sirius tenía que usar su varita para retener a James en la pieza.

-¡Lily!- exclamó el moreno de gafas al verla entrar.

Lily entró tímidamente al ver las miradas de preocupación que se lanzaban Sirius y Remus, James se había acercado a ella y la observaba fijamente.

-salgan de aquí, necesito hablar con ella- soltó a sus amigos quienes no se movieron pero miraron a la pelirroja algo asustados.

-salgan, no se preocupen- les dijo ella sin dejar de mirar a James con su corazón oprimido.

-está bien, pero cualquier cosa estaremos afuera- le dijo Sirius -…Prong, cuidado con lo que haces- amenazo a James.

Ambos chicos salieron lentamente, estaban preocupados, nunca habían visto a James así y no sabían que tan herido estaba como para cometer una locura.

-eres tan hermosa- susurró el moreno mientras acercaba su mano hasta la mejilla de Lily pero deteniéndose milímetros de su piel, la retiró -…pero me haces daño-

-déjame explicarte- soltó la chica con la voz crispada.

-sabes los años que pase enamorado de ti, sabes lo que se siente estar enamorado- siguió el chico ignorando las palabras de Lily -¿Por qué me diste ilusiones, Lily?, ¿Por qué me hiciste creer que sentías algo por mi?, ¿Por qué sólo jugaste conmigo?-

-no James, yo…yo no sabia…yo quería vengarme…pero-

-¿vengarte?, ¿vengarte de que?- le interrumpió James con el seño fruncido.

-vengarme por todo, porque me molestabas día y noche, porque te atrevías a interrumpir mis citas, porque me gritabas que me querías en medio del gran comedor, porque me defendías cuando yo no te lo pedía, porque me mandabas regalos en San Valentín- poco a poco las lágrimas comenzaban a caer de las mejillas de la chica -…porque me humillaste en frente de mis padres, les hiciste creer que éramos novios, porque llamas a mi madre por su nombre, ¡porque ya no soportaba tenerte en mi cabeza por las noches!- terminó tratando de respirar con normalidad mientras se limpiaba las lágrimas que seguían cayendo de sus ojos.

James la miraba perplejo -…me hubieses dicho…-

-cuantas veces te dije que me dejaras en paz, que no me interesabas, que nunca me iba a fijar en ti- gritó Lily -…cuantas veces te dije que te odiaba-

-Lily- susurró James con tristeza.

-aún no lo entiendes, ¿verdad?- dijo ella intentando acariciarle la mejilla pero él se corrió rápidamente del contacto de su mano

-¿Qué tengo que entender?, ¿Qué debí haberme olvidado de ti hace mucho tiempo?, ¿Qué nunca me vas a amar como yo te amo a ti?- gritó James exasperado.

-que me alegra que no te dieras por vencido James, que por muchas noches deseé que el sentimiento que estaba naciendo en mi se esfumaba pero nunca lo hizo, que me desespere al verme sonriéndote como estúpida, que me asuste al recordar que aún guardo tus regalos en mi baúl, que yo también sufrí al ver tu mirada esa noche- Lily miraba fijamente a los ojos del moreno que poco a poco se iban llenando de lágrimas -…que nunca nadie me ha tocado-

-no lo digas- susurró James intentando contener sus lágrimas.

-que sin darme cuenta me encontré totalmente enamorada del chico más dulce, tierno y lindo que he conocido, que ya no puedo seguir negándome lo que mi corazón me dice a gritos-

James no pudo seguir de pie, caminó hasta la cama dando tumbos y negando con la cabeza con ímpetu.

-James te lo he tratado de decir muchas veces y tú no me has querido escuchar, ¿a que tienes miedo?- lo siguió Lily parándose frente a él.

-a que juegues conmigo, a que me lastimes, a que me ilusiones y luego destruyas todos mis sueños...otra vez- gimoteó James tirándose en la cama

Lily lo observó un momento recostado en su cama, el pechó subía con normalidad pero unas extrañas gotas cristalinas viajaban por su rostro perdiéndose en los rincones oscuros, lo observó fascinada, enamorada.

¿Cómo aquel chico Gryffindor dejaba su valentía justo ahora?, pensó mientras se sentaba a un costado de la cama y le acariciaba dulcemente.

-tendrás que arriesgarte James- susurró, él ya se había quedado dormido.

Continuara…

by: Mainy

Se que he demorado un mundo en actualizar pero he tenido varios problemillas personales y este capi lo tenía guardadito.

Muchas gracias por sus review y espero algunas opiniones e ideas para seguir el fic...lo que quieran decirme será bien recibido, alguna petición en particular, un nuevo personaje tal vez, una nueva pareja cualquier idea...o alguna situación en particular, ya saben sólo Review