El frío de las mazmorras se calaba en los huesos. El muchacho empezó a abrir los ojos, todo le daba vueltas ¿Qué hacía en ése lugar? Tendría que estar muerto, hacía años que lo estaba... Eran algunas de las incógnitas que le rodaban en su cabeza... En todo caso tenía que hacerse la idea de su situación.
-Ey principito ¿ya has despertado?- Dijo un soldado con sorna.
No respondió, sólo se repuso y trató de levantarse. Notó que sólo llevaba puesto un pantalón y una camisa bastante deplorables de color marrón. Miró directamente al soldado, a lo que él retrocedió un par de pasos.
-Eh... ¿Qué creés que haces?- Dijo algo asustado.
Sus ojos azules penetraban en los débiles ojos del soldado haciendo que él se sienta intimidado, le apuntó con su fusil pero el otro ni se inmutó. Al final el soldado se fue, según él porque tocaba cambio de turno.
-No sé que has hecho pero, buen trabajo.- Dijo Snake desde su celda.- Por cierto ¿Quién eres?
- Mi nombre es... Link.- Fueron sus primeras palabras después de su despertar.
-Yo soy Kairi y el de antes era Snake.- Dijo Kairi.
-Ssshhh, ahora viene el que quería, guardad silencio.- Dijo Snake por lo bajo.
Por el pasillo, apareció un soldado para montar guardia, armado, se le veía algo inseguro (por la forma de andar, mirando a ambos lados). Al acercarse a la celda de Snake, él empezó a actuar: Cuándo el guardia no le miraba se tomó una extraña píldora, e inmediatamente se desmayó. Ante el ruido sordo que produjo el cuerpo de Snake al desplomarse, el guardia se asustó, miró a la celda de Snake, y se alarmó inmediatamente.
-Dios mío, ¿Estás bien?- Dijo el guardia, bastante nervioso.- Espera un momento, te voy a ayudar.
El guardia abrió la puerta de la celda de Snake. Al momento él se abalanzó hacia el guardia, éste se asustó e intentó encañonarlo con su arma, pero no pudo, Snake golpeó el arma con la palma de la mano haciéndola caer al suelo, antes de que el guardia pudiera reaccionar, Snake le propinó un gran golpe en la nuca dejándolo inconsciente. Le quitó las llaves de las celdas, salió de su celda dejando adentro al guardia y lo encerró allí. Kairi, ante los ruidos que oyó, no pudo evitar asustarse un poco.
-¿Qué has hecho? - Exclamó Kairi preocupada.
-Tranquila ,no está muerto.- Dijo Snake con seguridad.
Snake abrió la puerta de la prisión de Kairi. Ella por primera vez pudo ver a su salvador: Snake, era un hombre fornido, de unos 30 años, de pelo castaño que le llegaba hasta la nuca, con una barba de varios días también castaña, de vestimenta llevaba unos pantalones de camuflaje (camuflaje "tiger" de tonos verdes y marrones), botas militares negras, guantes sin dedos negros, un ceñidor verde atado a unas trinchas del mismo color(su musculoso torso estaba al descubierto, dejando ver varias cicatrices viejas), en una de las trinchas tenía una pequeñísima radio, conectada a un auricular en su oído izquierdo y a un laringófono en su cuello y lo mas destacable eran una bandana azulada atada en su frente y un parche negro en su ojo derecho, su ojo izquierdo era azul.
-¡Larguémonos de aquí!- Exclamó Snake.
-Espera... Ábrelo a él también.- Dijo Kairi seria.
Snake la miró con algo de recelo, pero asintió, abrió la celda de Link, dónde él se encontraba sentado el el suelo y recostado en la pared, medio inconsciente. Snake le ayudó a levantarse, se pasó el brazo de Link por su hombro y empezaron a andar.
-Gracias...- Dijo Link con algo de dificultad.
-Me lo agradeces cuando estemos a salvo ¿de acuerdo?- Dijo Snake sin apartar la mirada del frente.
A Kairi le sorprendió la apariencia de Link: Aparentaba tener unos 19 o 20 años, de cuerpo atlético, mas o menos de la misma altura que Snake, pelo rubio algo alborotado, intensos ojos azules y orejas puntiagudas, en definitiva, un ser diferente a lo que había visto antes (Al menos, que ella recordase).
-¿Sabes dónde está la salida, Snake?- Preguntó Kairi mientras caminaba por los pasillos.
- No, pero no nos podemos quedar en las celdas, no tardarán en descubrir que ya no estamos.
-¿Pues entonces?
- Nos tendremos que esconder hasta se apacigüen los ánimos, y luego ya veremos.- Dijo Snake con seriedad.
Empezaron a andar por los pasillos antiguos del misterioso lugar que se encontraban
Al rato, empezó a sonar la alarma. Los soldados tomaron las armas y fueron a la caza de los fugitivos. Snake empezó a pensar una forma de ocultarse, en aquél entonces se encontraban en una sala de descanso, repleta de taquillas, algunos bancos y una pequeña mesa.
- Os tendréis que esconder en esas taquillas de allí.- Dijo Snake con prisa.- Link ¿Puedes andar?
-Lo intentaré.- Dijo Link fatigado.
Kairi y Link se escondieron en una taquilla cada uno, mientras, Snake tomó una revista picante de la mesa de la sala y la puso al suelo, acto seguido, se escondió en otra taquilla. Al pasar unos minutos, aparecieron unos soldados revisando la sala, toda su tensión desapareció cuando pudieron ver la revista picante en el suelo. Se acercaron lentamente, se agacharon los tres para observar mejor el contenido de las páginas de aquella revista. Ese momento lo aprovechó Snake acercándose sigilosamente al soldado por detrás, le estranguló hasta dejarlo inconsciente ,y los otros dos los tiró al suelo con extrañas llaves parecidas al judo (aunque no lo era, era lo que él denominaba "combate cuerpo a cuerpo" o CQC). Acto seguido, ocultó a los inconscientes soldados en las taquillas, Snake dio un pequeño silbido y Link y Kairi salieron se sus taquillas.
Corrieron por los pasillos intentando no ser vistos por los soldados y guardias (Aunque con dificultad). Hubieron un par de avistamientos por parte de algunos guardias, pero Snake los derribó rápidamente antes de que pudiesen informar al resto de guardias.
Pasado un tiempo, llegaron a lo que parecía un almacén oscuro, adentro, estaba repleto de cajas de madera, Snake pudo divisar barios objetos conocidos para él.
-Mi equipo...- Dijo Snake con una sonrisa.
De entre esos objetos sacó una pistola (un Colt 1911A1 con supresor) y un cuchillo.
- Al menos no me han gastado la munición.
- ¿Cómo lo sabes?- Dijo Kairi confundida.
- Por el peso, conozco ésta arma demasiado bien.- Dijo mirándola.- ¿Sabes? No sé que pueden querer de ti, Kairi... Tienen que ser muy retorcidos, sólo eres una niña.
-Yo tampoco lo sé, y me gustaría saberlo.- Dijo Kairi con la mirada baja, luego le miró a Snake a los ojos.- ¿Y qué es éso de "eres sólo una niña"?
-Nada, mujer, nada...
-Creo que tenemos compañía.- Dijo Link.
-¡Mirad en el almacén, sólo pueden estar allí!- Se escuchó un soldado al fondo del pasillo.
Todos se quedaron callados, los pasos que se llegaban a escuchar se hacían más fuertes. Se podía deducir que venían un gran número de individuos. Las cosas no prometían mucho: Link apenas se mantenía en pie, Kairi no había recuperado poder suficiente para poder defenderse (Además, tampoco podría luchar contra soldados experimentados con fusiles) y Snake, aunque ahora estuviera armado, no podría con tantos guardias armados con sólo una pistola y un cuchillo.
-¿Queréis salir de aquí, no?.- Dijo una voz apagada que sonaba cómo si fuese un susurro.
Todos se giraron para ver quién era el que había dicho eso. Se asustaron un poco (Snake empezó a apuntar su arma buscando al autor de dichas palabras).
-Tranquilizaos, no soy vuestro enemigo.- Salió de las sobras una figura encapuchada.- Yo puedo sacaros de aquí, si queréis.
El individuo estaba rodeado de misterio, como ropa solamente llevaba una larga capa marrón roída y deplorable con capucha, no se podía divisar su rostro.
- ¿Cómo nos podemos fiar de ti?- Dijo Kairi desconfiada.
-Porque soy vuestra única salida.- Respondió el encapuchado.
Era una razón de peso. En ese momento, Snake atrancó la puerta con unas cajas de madera que había allí. Al rato, se empezaron a oír golpes en la puerta.
-Está atrancada, buscad un ariete.- Se oyó un guardia al otro lado.
-Está bien, confiaré en ti.- Dijo finalmente Kairi después de meditarlo un poco (Y viendo la situación actual).
-Abriré un portal, os llevará a un mundo diferente a éste.
El encapuchado extendió su brazo, dejando ver un brazo embutido en armadura, y, ante él, apareció un una luz azulada, era el portal.
-Yo me quedo, tengo una misión que cumplir.- Dijo Snake serio apuntando su arma a la puerta.
-Pero...- Empezó a decir Kairi confundida y preocupada.
-Tranquila, estaré bien.- Dijo Snake seguro de sí mismo.- No te preocupes por mí, id y poneos a salvo.
-¿Podrás ayudarle?- Preguntó Link al encapuchado.
-Por supuesto.
Link y Kairi atravesaron la luz azul mientras que el encapuchado se ponía al lado de Snake, los dos estaban preparados para la inminente lucha contra una multitud aplastante.
-Espero que sepas luchar.- Dijo Snake serio, sin apartar la mirada de la puerta.- No quiero cargar contigo después.
-Me ofendéis con esas palabras.- Dijo el encapuchado.- Preparaos...
