Como lo prometí aquí está la actualización. Sé que me tomó un poco más de tiempo pero lo siento, mis ocupaciones diarias me han tenido un poco ocupada. Gracias a todas las personas que siguen esta historia y a las que la ha agregado a su lista de favoritas, se los agradezco con todo mi corazón, hacen mejor mi día!

Bleach no me pertenece, pertenece a Tite Kubo yo solo tomo algunos personajes para saciar mis deseos de Byaruki!

NOTA: Los personajes originales y la historia si son de mi propiedad

R&R


Después de que Sosuke la llevara a su casa, Rukia decidió tomar un baño. En verdad necesitaba relajarse y pensar en todo lo que había pasado en esos días.

Tomar una ducha tibia siempre la ayudaba a aclarar su mente. Después de eso, se puso la pijama y se dispuso a irse a dormir. Pero la tarea de dormir le estaba resultando aún más difícil que despertarse después de una larga noche sin dormir.

Aizen Sosuke estaba ocupando sus pensamientos, Rukia sentía un gran sentimiento de culpa. Ella estaba profundamente enamorada de Byakuya y no entendía el porqué de su comportamiento hacia Sosuke en los últimos días.

Nunca había notado lo atractivo que era su amigo y eso en ese momento le estaba causando un muy mal rato. Su corazón le decía que no le diera falsas esperanzas, para Rukia ya era evidente que Sosuke estaba sino enamorado, al menos interesado en ella, eso hacía las cosas aún más complicadas entre ambos.

El día que degustaron los platillos que se iban a servir en la fiesta de bienvenida de Byakuya pasó algo de lo más extraño, Sosuke le había empezado a dar bocados de comida en la boca, la cabeza de Rukia y su corazón le decía que no correspondiera a su gesto, pero su cuerpo parecía tener voluntad propia y acabo haciendo lo mismo a él.

La cena que acababa de compartir pasó de un momento entre amigos a ser una cita, ¿En que estaba pensando cuando le dijo que si era una cita? De nuevo su cuerpo no obedecía a su mente y la traicionó dando una respuesta afirmativa a Sosuke.

Sabía que debía poner fin al coqueteo antes de que las cosas salieran mal y Sosuke saliera lastimado, herirlo no era para nada algo que ella quisiera.

Las relaciones amorosas no eran el fuerte de Rukia, su única relación era a distancia y con muy poca (casi inexistente) comunicación.

Mientras su mente se encontraba sumergida en esos pensamientos, el sueño y la ducha hicieron efecto y Rukia se quedó dormida.

El brazo derecho del hombre la tenía sostenida por la cintura, mientras que el izquierdo se deslizaba por su costado siguiendo la curva de su cuerpo. Rukia se sintió estremecer al contacto, con los ojos cerrados sólo podía disfrutar del tibio tacto que él le proporcionaba.

Poco a poco abrió los ojos y levantó la cabeza, la cara del hombre no era distinguible, pero sobre sus hombros caían largas tiras de cabello color negro. Poco a poco el hombre bajó la cabeza hasta estar a la altura de la de ella, le acarició las mejillas con la nariz y ella cerró los ojos, él estaba disfrutando del aroma de ella. De repente Rukia se quedó sorprendida.

Sus suaves e inexpertos labios fueron tocados por otros, suaves, cálidos y gentiles labios. Sentía como la besaban, la sensación era tan suave como una caricia. Las manos del hombre subían y bajaban por la espalda de Rukia, mientras que las de ella, que hasta ese momento habían permanecido a sus costados comenzaron a subir por los brazos de él. Sintió como se aferraba a ella con fuerza al momento que alcanzó sus hombros.

Los dedos de Rukia se disponían a entrelazarse entre las largas tiras de cabello, quería saber si era tan suaves al tacto como a la vista. Pero en cuanto quiso tocarlas, notó que algo no estaba bien. No las podía sentir, la curiosidad hizo presencia y Rukia abrió los ojos.

Al sentir que los labios de ella se habían detenido, él también abrió los propios.

Para sorpresa de Rukia el hombre que la tenía en sus brazos no era el alto, esbelto hombre de cabello largo y negro, y esta vez sí pudo ver su cara.

Ante sus ojos estaba un rostro conocido, de cabello castaño y ojos del mismo color, cálida y conocida sonrisa.

Rukia abrió los ojos intempestivamente, estaba jadeando como si hubiera corrido la maratón. Tenía el pulso acelerado y las manos sudorosas.

'¿Porque estaba soñando eso?' Se preguntó a sí misma la agitada Rukia. Ella estaba enamorada de Byakuya y no entendía como de estarlo besando a Él, era Sosuke quien la sostenía en sus brazos cuando abrió los ojos en el sueño. Los continuos acercamientos de su amigo de la infancia durante los últimos días la tenían bastante confundida.

Una vez que sus pulsaciones volvieron a tomar su ritmo regular, Rukia se volvió a acomodar en la almohada, a los pocos minutos estaba de nuevo dormida y en su estado de inconsciencia susurró…

-"Byakuya"-


Aizen Sosuke abrió los ojos en su habitación, el recuerdo de la cena que había compartido con Rukia un par de días atrás, estaba fresca en su memoria. Desde ese día no la había visto de nuevo, ella había estado ocupada ayudando a su padre en la oficina. Rukia estaba en la escuela de finanzas y como Ukitake Juushiro estaba abrumado por trabajo, Rukia pensó que sería buena idea ayudarle y a la vez dar un vistazo al negocio familiar, al fin y al cabo ella, en cuanto saliera de la universidad iba a ser el brazo derecho de su padre.

Como los preparativos para la fiesta estaba terminados, no había mucho que hacer para Sosuke, así que se levantó de la cama y se dispuso a darse un baño.

Cuando terminó se dispuso a vestirse, tenía planeado llamar a Rukia para invitarla de nuevo a salir, quería pedirle formalmente una cita. Aún cuando la última vez que salieron las cosas se tomaron ese rumbo Sosuke quería hacerle formalmente una invitación. Quería cortejarla de manera apropiada y tenía que hacerlo pronto, sólo tres días más y Byakuya estaría de regreso.

Mientras estaba desayunando seguía pensando en Rukia…

'Quizás no le soy indiferente' Pensaba mientras a su mente volvía la imagen de Rukia sonrojada cuando casi la besa, el tartamudeo que le escuchó cuando estaban en la tienda de tuxedos. Todos esos detalles le habían dado valor para sugerirle que la cena en el restaurante de Nabe se convirtiera en una cita, no pudo estar más complacido por su respuesta.

Ring...ring...ring…

El sonido de su teléfono celular lo sacó de concentración. No reconocía el número en la pantalla del teléfono, pero aún así contestó.

-"Moshi moshi"-

-"¿Aizen-san?"- Preguntó la profunda voz en el teléfono.

-"Si, soy yo ¿Quién habla?"- Preguntó Sosuke

-"Soy yo Kuchiki Byakuya"- Contestó

Por un momento el mundo dejó de girar, el corazón de Sosuke se detuvo, un escalofrío le recorrió el cuerpo ante la realización de quien estaba llamándole. Estaba tan sorprendido que tardó unos segundos en notar que Byakuya aún estaba esperando su respuesta.

-"Oh...Hai Kuchiki-san, cómo estás?"- Sosuke estaba tratando de mantener un tono de voz cordial y calmado, no quería mostrar el cúmulo de emociones que estaban pasando por su corazón. El mayor sentimiento que podía tener en ese momento era miedo. Miedo a que su tiempo para tratar de conquistar a Rukia se acabara. Hasta el momento en que escuchó la voz de Byakuya en el teléfono, este solo era un recuerdo, pero ahora se daba cuenta de que era una realidad.

-"Me encuentro muy bien Aizen-san, he llegado antes de lo previsto y me gustaría verte viejo amigo"- Byakuya sonaba calmado y en su voz se podía notar un dejo de melancolía.

'¿Byakuya ya está en la ciudad? ¡No puede ser! ¡Se supone que llega en dos días!' Pensaba Sosuke. Su mente era un desastre en ese momento, todos sus planes de cortejar a Rukia estaban en el suelo.

Manteniéndose calmado contestó…

-"Me alegra mucho que estés en casa"- Contestó de manera jovial, tratando a toda costa de esconder sus tribulaciones. -"Te veré en la fiesta que Kuchiki-sama te tiene preparada"-

-"Ah sí, la fiesta, anoche que llegue Ojii-sama me informó del evento y me agrada mucho la idea, pero de todos modos me gustaría verte hoy, tengo ganas de ver caras conocidas y ponernos al día"-

Al no escuchar el nombre de Rukia en la conversación, Sosuke pensó que lo mejor sería no hacerla presente y contestó…

-"Hai, ¿A que hora y donde quieres que nos reunamos?"-

-"¿Qué te parece si vienes a la mansión Kuchiki a tomar el té?"- Dijo Byakuya

-"¿A las cuatro te parece bien?"- Preguntó Sosuke

-"Perfecto, te espero a las cuatro"- Dijo Byakuya

-"Entonces nos vemos más tarde"- Finalizó Sosuke y dieron por terminada la conversación.

Sosuke miraba el celular en su mano y pensaba en que momentos antes de que Byakuya llamara, él estaba planeando llamar a Rukia para invitarla a cenar. ¿Como iba a hacer ahora para verla? ¿Aceptaría una invitación ahora que Byakuya había regresado? ¿Estaba ella también invitada a la mansión Kuchiki?

En caso de que no estuviera invitada, Sosuke pensó que lo mejor sería no llamarla de momento, después de todo Byakuya no había preguntado por ella. ¿Pero y si ya la había llamado? ¿Y si Rukia estaba con él en ese momento?

Los celos, desesperación y tristeza estaban apoderándose de Aizen Sosuke.

No le quedaba más opción que ir al encuentro de Byakuya, era cierto que estaba celoso, pero a la vez quería ver a su gran amigo. Si no llegaba a ganar el corazón de Rukia no sería por culpa de Byakuya, sino de sí mismo. En diez largos años, nunca le había dicho a Rukia nada sobre sus sentimientos. No era justo albergar resentimientos hacia Byakuya.


Las horas pasaron y Sosuke se encontraba a bordo de su coche en dirección a la mansión Kuchiki.

Sosuke había estado pensar en que hacer y qué decir cuando estuviera frente a Byakuya, ya que Él no había mencionado el nombre de Rukia iba a dejar las cosas así, se limitaría a contestar sobre ella, pero no la sacaría a la conversación.

Estacionó su coche afuera de la mansión y se dirigió al portón de metal, como era costumbre Goro fue quien abrió la puerta y le dirigió al interior de la casa.

Como eran casi las cuatro, el fiel empleado de Kuchiki Ginrei le guió directamente al comedor, donde ya lo esperaban.

En cuanto entró a la habitación vio la cara conocida de Kuchiki Ginrei, a su lado se encontraba un hombre de estatura semejante a la de Sosuke, el cabello negro le caía sobre los hombros, era delgado y de ojos color gris. Sosuke no tenía dudas, el hombre parado al lado de Ginrei era Kuchiki Byakuya.

El gesto de Ginrei no era el mismo de siempre, amable y cálido, esta vez Sosuke notó un semblante serio y casi molesto en el dueño de la casa. Byakuya en cambio tenía una sonrisa en el rostro, algo que Sosuke interpretó como alegría de verle.

Ante ese gesto de Byakuya no pudo más que corresponder con otra sonrisa y dirigiéndose hacia él para darle un abrazo de bienvenida dijo…

-"Kuchiki-san, me da mucho gusto verte de nuevo y tan bien"-

-"El mismo que me da a mi Aizen-san"-

En cuanto rompieron el abrazo, Sosuke se dirigió a Ginrei y haciendo una reverencia le saludó.

-"Konnichiwa Kuchiki-sama"- Los modales de Sosuke eran como siempre impecables.

Sosuke al darse la vuelta de nuevo para ver de frente a Byakuya notó que una mujer iba entrando al comedor. Era una mujer de estatura mediana y cabello naranja que le llegaba a la cintura, era esbelta pero tenía los pechos muy grandes. A los ojos de cualquier hombre su rostro debía ser apreciado como hermoso, pero para Sosuke, no era nada extraordinario.

Byakuya se dio la vuelta para recibir a la mujer. La tomó de la mano y la dirigió hacia donde se encontraba Sosuke al lado de Ginrei.

-"Aizen-san, permíteme presentarte a Inoue Orihime, mi prometida"- Dijo Byakuya con semblante serio. Había mostrado más emoción al verle que al presentar a su prometida.

La cabeza de Sosuke daba vueltas ¿Prometida? ¿Acababa Byakuya de presentarle a su prometida? Sosuke estaba en shock, eso no era de ninguna forma lo que esperaba oír de Byakuya.

Debido a la sorpresa su primer reacción fue la de voltear a ver a Ginrei. La cabeza del Clan Kuchiki tenía un semblante adusto en el rostro, aún más perceptible que cuando Sosuke llegó. Ambos Sosuke y Ginrei se dieron una mirada de entendimiento. Mientras Sosuke estaba al tanto de la promesa que Byakuya y Rukia se habían hecho tantos años atrás, Ginrei siempre había tenido predilección por Rukia y dada la relación de ambos en el pasado, siempre pensó que cuando Byakuya regresara se casaría con Rukia.

Después de algunos momentos Sosuke volteó a ver a Byakuya y después a la mujer.

-"Mucho gusto en conocerte, mi nombre es Aizen Sosuke"-

-"Encantada de conocer a uno de los amigos de Byakuya-sama"-

Sosuke no sabía como actuar, mientras se disponían a sentarse a la mesa para comenzar a comer y conversar, por la mente de Sosuke sólo pasaba el pensamiento de que Byakuya no había regresado por Rukia. Después de todo ese tiempo había olvidado su promesa, no pudo más que internamente sonreír ante la situación.

Pero derrepente un hecho llegó a su mente. Rukia estaba esperando a Byakuya, ella si había mantenido su promesa. ¿Cómo iba a reaccionar Rukia ante los sucesos? ¿Que iba a pasar cuando se encontrara con Byakuya? Las preguntas iban siendo cada vez más y más, Sosuke tenía que hacer algo para ayudar a Rukia y tenía que hacerlo pronto.

-"Y bien Aizen-san ¿Que ha sido de tu vida?"- Preguntó Byakuya quien se hallaba sentado a la diestra de Ginrei con su prometida a la izquierda.

-"Acabo de terminar mis estudios de derecho en la Universidad de Karakura"- Contestó Sosuke. Le alegraba que el tema de conversación fuera a centrarse en él y no en cierta mujer de ojos violeta.-"¿Qué me puedes decir de tí Kuchiki-san?

-"Pues yo cuando me fuí de aquí, como ya sabes estudié por 6 años en Tokio y cuando fue hora de ir a la universidad, me decidí por la escuela de finanzas en Oxford"-

-"Debes haberte divertido mucho en Inglaterra"- Sosuke trataba de mantener el ritmo de la conversación a pesar de que Rukia no dejaba de pasar cada pocos segundos por su mente.

-"¿Cómo están tus padres?"-

-"Muy bien, de hecho en este momento están en Francia, su aniversario de bodas es la semana que viene y se fueron de segunda luna de miel, antes de irse me regalaron un coche por haberme graduado de la universidad"-

-"Oh my bien, me alegra que tus padres estén bien y felices ¿Que tal si mañana damos una vuelta en tu nuevo coche? De momento no tengo uno propio aquí en Karakura y me gustaría que me acompañaras a escoger uno"-

-"Me encantaría"- Respondió Sosuke.

-"Y ¿Que me puedes contar de nuestros amigos?"- Sosuke pudo notar el ánimo nostálgico de Byakuya pero estaba tratando de evitar el tema de los amigos.

-"Verás, Ichigo está a punto de terminar sus estudios de medicina, su primo Kaien hace dos años que terminó la carrera de administración, Yoruichi está estudiando diseño de modas, Kisuke terminó de estudiar Ingeniería, él y Yoruichi son novios y según me han dicho piensan casarse pronto."- Sosuke le estaba dando datos de todos sus amigos de la infancia, omitiendo sólo a una persona…

-"¿Y Rukia como está?"- Preguntó Byakuya, su semblante no se perturbó ni un segundo.

Ginrei, que hasta el momento se había mantenido aparentemente concentrado en su propio disgusto y el té, pero estaba atento a la conversación, levantó la mirada de la mesa.

Sosuke no se sorprendió por la pregunta, de alguna manera sabía que de un momento a otro Rukia llegaría a la conversación.

-"Oh, pues Rukia está muy bien, está estudiando finanzas y tiene planeado entrar a trabajar con Ukitake-sama para ayudarlo con la empresa"- Sin dar detalles personales Sosuke dio por terminado el tópico de Rukia.

Ginrei estaba observando la situación, cuando Byakuya mencionó a Rukia, la cara de Orihime, que había estado posada sobre su taza de té se levantó, Byakuya había preguntado por alguien en especial y ese alguien era una mujer. Ginrei sospechó que Orihime como cualquier otra mujer, sintió celos ante el interés mostrado por su prometido.

Byakuya había preguntado especialmente por ella al ver que Sosuke había omitido a Rukia

'Quizás sólo olvidó mencionarla' Pensó Byakuya

Rukia era una buena parte de los felices momentos que conservaba de la infancia, era su compañera de juegos y una niña muy dulce. Con los años Byakuya se distanció de ella y no podía menos que sentirse como un ingrato. Nunca había hecho realmente tiempo para su Ojii-sama y tampoco para sus amigos.

Con el paso de los años, poco a poco fue perdiendo contacto con esas personas que estaban en su ciudad natal. Podría no sentirse mal por perder contacto con Ichigo, Kaien y los demás, pero no se podía perdonar el haber perdido la cercanía que compartía con Aizen y menos con Rukia.

Aizen había sido su buen amigo cuando eran niños, pero Rukia era algo más especial. Ella era la persona que más tiempo había compartido con él, quien siempre venía a su memoria cuando recordaba algo de su niñez. Los Ukitake eran prácticamente miembros de su familia, la madre de Rukia había sido muy cercana a él, no sólo como médico, sino también como una figura materna. Por su parte Ukitake Juushiro había sido una especie de mentor para él, debido a la ausencia de su propio padre en su vida, era el padre de Rukia quien había compartido momentos padre e hijo con él cuando era pequeño.

El remordimiento que sentía Byakuya era inmenso, no sabía cómo era posible que personas tan importantes para él hubieran quedado en el olvido con tal facilidad.

'Rukia' Pensó, era agradable saber que pronto vería a su vieja amiga.

-"Espero que Rukia vaya a asistir a la fiesta"- Dijo Byakuya tratando de obtener algo de información extra. Sería bastante agradable un reencuentro con todos sus amigos a la vez.

La razón por la que había llamado a Aizen en vez de a Rukia, era porque sentía vergüenza de haberla ignorado constantemente todos esos años, ella amablemente le enviaba regalos en sus cumpleaños y él como todo un patán, solo una escueta felicitación por email.

Las atenciones de Rukia para con él habían pasado inadvertidas para Orihime, como estaba al tanto de la naturaleza insegura de su prometida, Byakuya evitaba hablar de mujeres frente a ella para no perturbarla. Esa era una de las cosas que le disgustaban de Orihime, pero que esperaba mejorara con el tiempo.

-"Sí, ella va a asistir, de hecho tendré que disculparme, quedé de verme con ella esta noche y debo ir a su encuentro"- Dijo Sosuke levantándose de la mesa, haciendo una reverencia a Ginrei y otra a Orihime -Fue un placer conocerte Inoue-san, Kuchiki-sama un placer verle como siempre"- Ginrei no dijo nada, solo se limitó a asentir en reconocimiento a las palabras de Sosuke.

Byakuya se levantó de la mesa y se dispuso a acompañar a Aizen a la puerta.

-"Aizen-san, ¿Te puedo marcar mañana para que me acompañes a buscar un coche?"-

-"Hai, será un placer acompañarte Kuchiki-san"- Dijo Sosuke tratando de sonar cortés y amable. De momento los sentimientos que Byakuya despertaba en él no eran definidos.

-"Mataashita Aizen-san"-

-"Mataashita Kuchiki-san"- Y con eso Sosuke se dirigió a su coche, tenía que hablar con Rukia y entre más pronto lo hiciera mejor.


Rukia estaba en su recamara, observando el vestido que estaba colgando dentro de su vestidor. Estaba muy emocionada por volver a ver a Byakuya, su madre le había dado muchos cumplidos acerca de lo hermosa que se veía en ese atuendo.

'Toc...Toc...Toc'

-"Pase"- Respondió Rukia cuando escuchó que alguien tocaba a su puerta.

-"Konbanwa Rukia, ¿Como estás cariño?"- Preguntó Ukitake Yachiru a su hija mientras entraba a la habitación con una pequeña caja negra de terciopelo en las manos.

-"Konbanwa Okaa-san, estoy muy bien, de hecho no puedo dejar de ver mi vestido, es tan lindo"- Las últimas palabras dejaron los labios de Rukia en un suspiro. Realmente le encantaba su nueva adquisición.

-"Hablando de tu vestido, esta tarde estaba haciendo unas compras y cuando ví esto en la joyería no lo pensé dos veces y te los compré"- Con la mano derecha Yachiru acercó la pequeña caja a Rukia y esta la tomó en sus manos.

Al abrirla Rukia se encontró con un par de aretes en forma de copo de nieve, los aretes eran de platino y las piedras preciosas que resplandecían era diminutos diamantes si falla alguna. Eran unas piezas de joyería sencillas, pero no por eso dejaba de ser elegantes.

-"¡Arigato Okaa-san! Son preciosos"- Rukia estaba muy emocionada y no podía levantar los ojos de los aretes.

-"No es nada querida, pensé que serían apropiados para que los luzcas con tu nuevo vestido para la bienvenida de Byakuya"-

-"Se verán hermosos haciendo juego con el vestido Okaa-san"- Dijo Rukia mirando a su madre

-"Se verán hermosos en tí con ese vestido mi amor, se verán cien veces más hermosos puestos en ti que en nadie más"- Dijo Yachiru con una sonrisa mientras acariciaba la mejilla de Rukia con el dorso de la mano.

'Toc...toc...toc' Se escuchó de nuevo que llamaban a la puerta del cuarto de Rukia.

-"Pase"- Rukia y Yachiru voltearon a la puerta. Ahí estaba Aimi una de las sirvientas.

-"Gomen Rukia-sama, pero Aizen-sama está en la sala esperándola"-

-"Arigato Aimi, dile que ahora voy"- Y así Aimi se dirigió a dar el mensaje a Sosuke.-"Que raro, Sosuke no me llamó para decirme que nos viéramos, disculpame Okaa-san, debo ir a atenderlo."-

-"No te preocupes, invítalo a cenar cuando terminen de hablar"- Yachiru estaba dirigiéndose a la puerta de la habitación.

-"Claro que si Okaa-san"- Respondió Rukia con una sonrisa.

En el camino a casa de Rukia, los pensamientos de Sosuke eran un verdadero lío.

Por una parte estaba feliz porque Byakuya no había regresado a estar con Rukia, pero su lado menos egoísta estaba sufriendo. ¿Como le iba a dar la noticia a Rukia? No podía dejar que ella se enterara el día de la fiesta, eso sería humillante y ella tal vez no tendría control de sus sentimientos.

Lo mejor era decírselo antes, así ella estaría preparada para el golpe o quizás sólo no asistiría al evento. Era difícil predecir a Rukia en otros escenarios, pero Sosuke sabía que estaba a punto de darle la peor noticia que Rukia hubiera recibido.

¿Como podía Byakuya haberse olvidado de Rukia? ¿Como alguien podría olvidar un compromiso con Rukia?

Ahora Sosuke estaba ahí, en la sala de la casa de Rukia, esperándola para darle una estocada fatal. En su mente no estaba la idea de que ella tuviera una mala impresión de Byakuya, él sólo quería que Rukia no fuera a hacer el ridículo enfrente de los amigos de la familia. Si Rukia habría de sufrir, Sosuke prefería que lo hiciera en privado.

-"Konbanwa Sosuke"- Saludó Rukia desde las escaleras. Sus ojos le miraban amablemente y tenía una dulce sonrisa en los labios.

-"Konbanwa Rukia"- Sosuke se mostraba serio, no sabía como actuar en ese momento.

Rukia notó el estado de ánimo de Sosuke de inmediato.

-"¿Sucede algo Sosuke?"- Preguntó Rukia frunciendo el ceño un poco ante la expresión de Sosuke.

-"Tengo algo que decirte"- El tono de voz era firme.

-"¿Está todo bien? Me pones nerviosa"-

-"Siéntate por favor"- Sosuke sabía que las noticias que traía la iban a alterar.

-"Dime que pasa, no me voy a sentar"- Rukia empezaba a desesperarse ¿Que era lo que Sosuke quería decir? ¿Porque la cara de funeral?

-"Byakuya ya llegó, vengo de tomar el té con él en la mansión Kuchiki"- Sosuke dijo esto y espero a la reacción de Rukia.

Ella no era una persona efusiva. En ese instante Rukia sintió que las piernas le temblaban y el corazón se le atoraba en la garganta, la imagen de Sosuke se tornaba borrosa. Ukitake Rukia estaba llorando de felicidad. Sus finos labios estaban formando una enorme sonrisa.

'Byakuya está en la ciudad, eso son buenas noticias ¿Porque esa cara de Sosuke?' Pero en ese momento recordó. Sosuke estaba así debido a que estaba interesado en ella y ahora se daba cuenta que no tenía esperanzas.

-"Me asustaste Sosuke, por un momento pensé que había pasado algo malo ¡Eso son excelentes noticias! ¡Byakuya ya está aquí! ¿Que esperas? Llévame a saludarlo"- Rukia estaba a punto de tomar su bolsa cuando Sosuke la tomó de la muñeca y le dijo…

-"Eso no es todo Rukia"- Sosuke ahora hablaba con tristeza, estaba a punto de romperle el corazón a una de las personas que más quería en el mundo.

-"¿Qué quieres decir? ¿Está Byakuya bien?"- Rukia estaba preocupada de nuevo

-"Byakuya acaba de presentarme a su prometida"- Dijo Sosuke en voz baja, pero Rukia estaba muy cerca de él y escuchó perfectamente.

Las piernas de Rukia dejaron de responderle y cayó de rodillas en el piso. Sosuke no estaba preparado para evitar su caída así que cuando sintió que caía, trató de sostenerla por el brazo pero le fue imposible. Cuando Rukia estaba en el piso, Sosuke se hincó junto a ella y al ver que sus grandes ojos comenzaban a derramar más lágrimas la abrazó. Rukia necesitaba un hombro para llorar y Sosuke estaba ahí para consolarla.


Espero sus críticas y comentarios sobre esta historia, sé que probablemente voy a recibir un poco de mala vibra pero esperen... esto apenas comienza!

Cuando publiqué el primer capítulo una persona quitó UPR de su lista de Favoritos y para ser honesta me dolió y no por mi ego solamente, sino porque no le dio una oportunidad a la trama, entre más escribo más capítulos parece que va a tener, más de nuestros personajes favoritos van a aparecer y eso da pauta a cada vez más historia.

Gracias por leer y que tengan una excelente semana!

N/A:El próximo capítulo espero tenerlo listo y publicado el día 17 de Octubre, de haber algún cambio les avisaré editando esta nota.

Besos...

Isabel