Debido a la cantidad favorable de reviews que me dejaron he decidido subirlo antes, pero advierto que tardo en promedio una semana y media en tenerlo listo, así que pido sean compresivos cuando tarde mas de una semana, algunos capitulos necesitan mas retoques que otros
En este capitulo se revela lo que algunas ya predijeron, espero les guste…
CAPITULO 2
Un sonido me despertó a mitad de la noche, el frió viento violvio a entrar por la ventana obligandome a ir a cerrarla, saque mi pijama del armario mientras buscaba con la mirada a Myu
- de nuevo te escapaste – me dije, me quite la ropa y me puse rápido la pijama, mire el reloj… 11:00… la sensación de escalofrió que recorrio mi cuerpo no me gusto nada, era la hora cuando recibi la misteriosa llamada
Un sonido en la ventana me hizo casi morirme del susto, alguien estaba aventando piedras pequeñas al vidrio de mi cuarto, me asome sin abrir la ventana y vi al hermano de Temari saludandome en la oscuridad, sin responder a su saludo abrí la ventana
- ¿Qué haces aquí Kankuro? – le pregunte molesta, ese chico me estaba sacando de mis casillas
El mencionado se subió a una rama de árbol que daba muy cerca de mi ventana, despues de trepar torpemente por el tronco del arbol y casi caerse varias veces
-he venido a verte – se acerco mucho a mi rostro al mencionarlo y el aroma a alcohol que tenia impregnado en su boca llego a mis sentidos, con eso terminaba de detestarlo, era un alcoholico de lo peor, pero nunca se había atrevido a llegar a esos extremos de visitarme
- vete de aquí – exigi con un tono mas fuerte, evitando gritar ya que no quería despertar a mi madre
- ¿con quien estas? – ignoro mi petición y entro por la fuerza viendo detenidamente mi habitación
- Kankuro, sal de aquí ahora mismo – segui con mi postura sin hacerle cambiar de opinión ¿acaso estaba sordo?
- no me iré – volvió a acercarse a mi tomandome de los brazos y obligandome a besarlo de nuevo
- alejate – lo empuje soltando mis brazos y tomando una almohada como proteccion la coloque enfrente mió, me limpie con asco su sabor de mis labios
- por favor Tenten, he estado esperando desde hace demasiado tiempo – sonrió de medio lado acercándose nuevamente, busque algo con que defenderme pero no me dio tiempo de encontrarlo cuando ya me tenia agarrada aun mas fuerte de los brazos, trate de liberarme nuevamente sin lograrlo, me forzo a unir los labios con los de él, sintiendo de nuevo el poco agradable sabor a sake en mi boca, me prepara a darle una patada, pero al parecer el noto mis intenciones aprisionandome contra la pared fuertemente y evitando que moviera mis piernas, las fuerzas en mi cuerpo se estaban agotando debido al golpe que habia recibido mi espalda y mis clases de defensa personal no se comparaban con su fuerza, mientras Kankuro bajo sus besos a mi cuello, yo no podía gritar, ¿Qué diría mi madre al entrar y ver una escena así? Ya podía oirlo, que era una zorra, una cualquiera, me correria de la casa y me dejaría a mi suerte, ella nunca veria que alguien me estaba tratando de violar, eso adivinando las intenciones de Kankuro, junte mis piernas con la fuerza que me quedaba, jamás seria suya, las lagrimas amenazaron con salir de mis ojos y con la mirada borrosa, aun en la situación en la que me encontraba no pude evitar mirarlo fijamente, al otro lado de la habitación estaba aquel chico, estaba caminando a paso lento hacia donde nos encontrabamos con sus nudillos fuertemente apretados
- ayuda – suplique en un hilo de voz, mis fuerzas no dieron para mas, relaje mi cuerpo esperando un milagro, sin dejar de verlo…
Sin saber como lo había echo, de un segundo a otro Kankuro estaba azotado contra el piso, el joven tenia uno de sus pies apoyado en la espalda de él, y como si pesara una tonelada evitaba que se moviera, mientras Kankuro sin saber que pasaba pataleaba tratando de zafarse
- ¿estas bien? – me pregunto con una voz que pude reconocer al instante, asenti sentandome en el borde de mi cama
- tu… eres el chico que me llamo anoche – esbozo una media sonrisa antes de tomar a Kankuro del cuello de su camisa y poner un dedo en su frente dejandolo profundamente dormido, se acerco a la ventana y salto hacia el patio cargando al hermano de Temari en los hombros, desapareciendo entre la noche, di un suspiro aliviada, sin cerrar la ventana me acomode en mi cama, junte mis piernas entre mis brazos y deje que algunas lagrimas resbalaran por mis mejillas, aun sentía ese sabor tan horrible en mi boca
- estupido Kankuro – tenia miedo de que no fuera la única vez que intentaria hacer eso, y que aquel chico no estuviera para salvarme, pero… me había equivocado…
- ¿Por qué lloras? – me pregunto con cierta preocupación, yo no gire a verle, estaba demasiado asustada para hablar
- no te preocupes, no te voy a hacer daño – su voz denotaba confianza, tanto que la podia sentir en mi columna vertebral logrando relajarme, voltee a verle, me quede mirando fijamente una extraña marca que tenia en medio de la frente, de un color verde zafiro, resaltaba muy apenas, pero lo que mas me llamaba la atención eran sus ojos, pasando que fueran de un color tan claro, eran profundos
- ¿Cómo...? – no podía articular las palabras aun
- el desvanecimiento es una técnica fácil, ya lo veras –
- ¿ya lo vere? – ahora si que estaba confundida
- es simple – acerco una mano señalando con el dedo indice mi frente, me revolvi un poco en la cama dándole a entender que no quería que me tocara
- ya veo – quito la mano lentamente – ese idiota te hizo daño – su rostro se torno molesto
- no – negue con la cabeza – no me ha hecho daño… gracias – dije nerviosa
- no es nada, ya no volvera a molestar –
- donde… ¿donde esta Kankuro? – por la fuerza que había mostrado anteriormente me imagine lo peor, no quería ser culpada por asesinato
- no te alarmes, Kankuro no baka esta a unas calles de aquí, lo deje tirado en una banca de un parque, por lo ebrio que esta para mañana no recordara nada…- callo un momento viendome fijamente – pero tu – su mirada de preocupación apareció
- no te preocupes, podré superarlo – sonrei por primera vez en esa noche con una mueca timida, relaje un poco mas mi cuerpo, y me acomode mientras exhalaba un profundo suspiro quedando apoyada en el respaldo de la cama
- puedes hacerlo – me miro desconcertado – lo de… - puse mi propia mano en mi frente señalandola, el sonrió y volvió a levantarla, cerré los ojos sintiendo su tacto, y esperando perder la conciencia en cualquier instante
- abre los ojos – así lo hice, el no se movió
- no puedo hacer lo mismo contigo, no ahora –
- entonces a que has venido y quien er… - bajo su dedo rápidamente a mis labios
- he venido por ti – abrí mis ojos con sorpresa – no pienses mal, has sido elegida - ¿elegida? Pensé levantando una ceja – veras, yo, no soy humano – por estar recargada tan cerca del respaldo no pude alejarme, pero él noto mi temor y alejo su mano de mi boca
- y deja de asustarte, no he venido a matarte o lo que sea que estés imaginandote – eso no ayudo de mucho, pero al menos me dio tiempo de cubrirme con mi sabana
- como te explico – poso una mano en su mentón en actitud pensativa – te llevare a otro lugar, un lugar mucho mejor que este, ahí podrás comenzar una nueva vida –
- no pienso irme con un desconocido – siguió sonriendo
- ¿prefieres quedarte aquí con una madre que no te quiere y el peligro de que ese idiota te vuela a atacar? – su argumento era bueno, debía admitirlo
- ¿tu como sabes de mi vida? –
- te he estado vigilando algunas noches –
- no me gustan… -
- las personas obsesivas – termino mi frase dejandome muda, acomode las ideas en mi cabeza antes de continuar
- ¿a que te refieres con elegida? – pregunte cambiando el tema
- necesitas ser aprobada por los altos mandos del lugar, y de ser posible por uno de los estudiantes –
- ¿y tu? – asintió, no sabia que hacer, dejar mi vida atrás e irme a no se donde con ese chico tan extraño o continuar mi vida nada prospera
- aceptas – dude un momento ¿acaso tenia opción?, asenti lentamente, el se levanto y fue por uno de mis cambios de ropa - no te puedo llevar así –
- ¿Quién eres, y que eres? – me entrego el cambio en mis manos
- vete a cambiar – ordeno, sin renegar tome la ropa y me dirigi al baño, después de cambiarme volví a la habitación
- ¿Quién eres? – le exigí, tal parece que en mi rapida vuelta recupere el valor que se me había esfumado
- hmp - ahora se encontraba delante de la ventana mirando hacia fuera, con los brazos cruzados, me enoje y volví a insistir
- ¿Quién… - no pude continuar ya que volteo con lentitud dejando ver a una gato entre sus – ¿Myu? – atonita observe que mi felino estaba comodamente acurrucado entre sus brazos, gato traidor, fue lo primero que paso por mi mente
- el me ha ido a avisar, deberías agradecerle – el gato salto y rozo su pelo contra mis piernas ronroneando
- gracias Myu – maullo en respuesta, volví a voltear a ver al chico que ahora me miraba fijamente – estoy lista, ¿Qué haremos? –
- primero, presentarnos – lo mire con una ceja levantada, ahora él me lo estaba exigiendo a mi
- perdón por ser tan descortés, pero tenia que estar seguro de que me acompañarias – hizo una leve inclinación y se acerco unos pasos – mucho gusto en conocerte, Ama Tenten – ese era mi apellido paterno, me lo habían quitado legalmente hace unos pocos años, ¿Cómo se había enterado?, no dije nada, solo me le quede viendo, ya no me sorprendia nada de aquel extraño chico
- yo… soy Hyuuga Neji… y soy un vampiro –
Gracias por sus comentarios y sugerencias, me despido esperando que fuera de su agrado la segunda parte de esta historia y de antemano gracias por las personas que se dedicaran a leer mi historia, ya he dicho que este tema esta siendo tomado en cuenta demasiado en estos dias, pero hare mi propia historia, con nuevas armas en mis personajes y las ideas que cruzan por mi mente, hasta la proxima
