Capítulo 2
A lo lejos divisa una muchacha de unos 20 años, la edad preferida para él, su pueril figura despertaba sus instintos asesinos, su sangre debía ser deliciosa…la chica caminaba con rumbo al cementerio (por suerte para él) con un ramo de rosas blancas, se veía tan inocente, tan ignorante del futuro que le esperaba a la vuelta de la esquina…sin más Darien llegó a sus espaldas susurrándole al oído "tú serás la que me vuelva a dar vida" la chica palideció y en unos segundos Darien la tenía fuertemente agarrada de la cintura y la cabeza mientras lamía su cuello con delicadeza para preparar su piel al tacto de sus filosos colmillos…La muchacha dio un estruendoso grito, pero por más que gritara nadie podía oírla, él bebió y bebió, como si su propia existencia dependiera de ello, como si fuera la última vez…su corazón cada vez palpitaba más rápido mientras el de la chica cada vez se iba apagando…hasta que dejó de resistirse entregándose por completo a los brazos de la muerte…
Ahí yacía su cuerpo inerte entre sus lúgubres brazos que cada vez se dotaban de más y más fuerza, la sangre joven era su adicción, su droga, su estimulación, su excitación…
"Está hecho" dijo, mientras su cuerpo se estremecía por cada centímetro que recorría la sangre fresca dentro de su ser.
"Qué les puedo decir, el fresco sabor de esa hermosa muchacha me hizo sentir vivo nuevamente, claro, en sentido figurado, pues bien es sabido que los vampiros estamos muertos en vida…pero a decir verdad, yo he disfrutado de mi muerte mucho más que en mi vida…Pues bien, ahora necesito conseguir alguna otra víctima para quitarle sus vestimentas…no creo poder pasar desapercibido con estos ropajes".
Darien ya caminaba completamente erguido, su decrépita piel había vuelto a su tierna y juvenil apariencia, volvía a ser el hermoso hombre que hace ya varios siglos fue, atractivo, seductor y con todo el mundo a sus pies.
"Me pregunto si la mansión aún está en pie, la habrán seguido cuidando?, es mejor que vaya a ver".
Y en un abrir y cerrar de ojos estaba a la entrada de su mansión, la Mansión Cristal Doré, hogar de todos sus nobles antepasados descendientes de la realeza francesa, y de él mismo durante muchos años.
Al entrar se vio invadido por mil recuerdos de épocas pasadas, de cuando aún era un niño, se acercó a su antigua habitación, testigo de tantos encuentros fortuitos y tantos pesares. Se sentó en un gran sillón frente al ventanal de grandes vidrios quedando completamente su cara iluminada por la luz de la luna…
"Es hora de comenzar mi historia, todos tenemos una, algunos aburrida, algunos triste, algunos con mucha felicidad, pero una vida así no es a la que un vampiro pueda aspirar…
Me presento, mi nombre es Darien Alexander Shields François de Capétiens, descendiente directo del linaje real francés más puro de la historia, Duque de Orleans y príncipe heredero al trono…posiblemente último Rey de Francia de la dinastía Capétiens en 1328 si el beso de la muerte no me hubiese tocado otorgándome el "don" de la sangre oscura. Nací un 3 de Agosto de 1302 en París, morí el 3 de Agosto de 1327 junto con la celebración de mi vigésimo quinto y último cumpleaños.
¿Por qué me encuentro en Londres? Por mis excentricidades, hace 500 años pedí que trasladaran la mansión a Londres, este lugar me parece más…divertido, Francia ya me aburría, no lograba satisfacer mis curiosidades, además, cómo podría haberme perdido el espectáculo que fue para la nobleza todas y cada una de las locuras de Enrique VIII?, como os digo, divertidísimo.
Pero no nos desviemos del tema principal…mi vida como vampiro…"
