Naruto no me pertenece, es propiedad de Kishimoto-sensei. Este fic está hecho con el fin de entretener.
Historias de papel
Capítulo FINAL: UN LIBRO
-Mira que monada
-¡No! Papá, dile que ya deje de decir eso.
-Sakura-chan, que dejes de decir eso.
-¡Papá!
-¡Hijo!
-No me molestes y dilo en serio.
-Lo digo en serio.
Tres personas se encontraban en la cama mirando las fotografías sacadas después de la visita del Kazekage. La presentación de la obra "Remolino" fue un éxito rotundo, si no se cuenta el tropiezo del final, en que todos los niños se fueron de para adelante porque varios de ellos pisaron las colas del disfraz de Minato haciéndolo tropezar, llevándose a medio mundo y toda la escenografía.
Lloriqueos y berridos no se hicieron esperar. Las mamás fueron a su encuentro calmando angustias y besando raspones. Minato no salió de la habitación en lo que quedó del día debido a una frustración que tenía mucho fundamento al parecer. El día pasó sin complicaciones y el festejo fue lleno de verbena y gozo. Colores decoraron las casas de techos marrones, mientras los gritos de jolgorio empapaban de optimismo a los visitantes de la arena. Todos juraron que Gaara rió y Naruto aseguró que fue gracias a él.
Las amistades volvieron a juntarse y cuando Temari se encontró con Ino cara cara todos decidieron irse a un lugar donde no hubiese tanta carga eléctrica.
-¿Por qué Shikamaru Oji-san se fue corriendo?- fue lo que preguntó Minato siendo cargado en brazos por su padre.
-No me preguntes cosas tan complicadas.
-Porque el amor es el arma más mortífera del mundo- le explicó su madre picándole el ojo.
-No entiendo- dijo el pequeño al final con un puchero.
A pesar del altercado que no duró mucho, el día paso rápidamente haciendo parecer que todo un esfuerzo de meses planeando, fuese superficial.
La familia Uzumaki llegó totalmente exhausta a su hogar tendiéndose en la cama. El sueño los venció de inmediato y durmieron con sus ropas. Días después Sakura traía las fotos del festejo, donde ahora las miraban con nostalgia.
-Fue culpa de los otros niños…- alegaba el pequeño rubio mientras lloraba en brazos de su madre, mientras su, no tan maduro padre, se burlaba de él. Sakura posó a su retoño en la cama y calló a su marido de un golpe. Minato rió y se refugió de nuevo en los brazos de su madre. ¿Qué decir al respecto? Era muy consentido.
Fue cuando todo paró. La mujer soltó al niño y tocó su vientre con mucho dolor. Un líquido viscoso y sanguinolento manchó la cama de cubre lecho azul. Naruto tomó a Minato en brazos y con un salto bajo del piso del edificio hasta el suelo. Un poco de sangre, los sellos a gran velocidad y una rana color naranja surgió de una nube. El Kage fue rápido en reacción tomando a su hijo en brazos y montándolo sobre Gamakichi para que fuese donde su padrino.
-¿Qué le pasa a mi mami?- lloraba mientras Naruto lo subía en su invocación.
-Ya viene tu hermanita.
-¿Por qué le duele tanto?- trataba de decir ahogado por las lágrimas.
-Porque ella es igual de fuerte que tu mamá… ¿ves? Es cosa de familia- bromeó con esfuerzo para no alarmar a su hijo- Ahora... eres el hijo del Hokage. ¿Cómo debemos comportarnos en estos momentos?
-Con responsabilidad y valentía- respondía con falso arrojo. Es difícil hablar mientas las lagrimas se te meten a la boca.
-Ese es mi bebe- murmulló mientras le besaba la frente.
-No soy un bebe, soy un hombre.- espetó con mucho orgullo mientras limpiaba las lágrimas con fuerza con el dorso de su saco naranja.
Naruto sonrió con mucho amor y su mirada cambió en cuestión de segundos- Confió en ti Gamakichi. Es de noche, y llevas uno de los tesoros más preciados de mi vida.
-No tienes porque decírmelo niñito. Me reportaré cuando llegué a los territorios de los Nara.
Sin más, el animal se fue de un sonoro brinco, que hizo retumbar los alrededores.
El Hokage fue corriendo a la casa de su esposa, donde los gritos inundaban el hogar y las lágrimas empapaban su vestido color blanco.
….. ´´´´´´´´´´ …..
La noticia del segundo vástago del Hokage se difundió como incendió. Varias personas se aglutinaban a la salida del hospital, mientras las enfermeras trataban de poner el orden. Sakura, de ocho meses de gestación luchaba en la sala de partos llorando sin control.
-Sakura, necesito que trates de calmarte.
-¡No puedo!- gritaba con berridos y desesperó.- Algo anda mal- se quejaba ahogándose en sí.
Ino, como doctora encargada del parto de su amiga, alistaba bata, guantes, máscara e implementos para la intervención. El resto del personal, limpiaba el estomago de la rosada con yodo para desinfectar, mientras otros se preparaban atrás para darle la medicina intravenosa.
-Quiero ver a Naruto…por favor- suspiró hipando al borde de la inconsciencia.
Sin hacer espera la petición, se dio entrada libre al regente de la aldea que se veía gravemente consternado. Sin saber que rostro poner, las enfermeras le colocaban una bata esterilizada con su respectiva máscara y guantes. El hombre se sentó al lado de Sakura tomando su mano conectada a cables.
-¿Qué hago Sakura-chan? – preguntaba con ese hilo de voz que marca el limbo entre el sollozo y la calma.
-Mi-kun … me dijo… el otro día… que
-Ya vamos a empezar- se escuchó a Ino al otro lado de la tela que tapaba la barriga de Sakura. Naruto volteó a mirar pero Sakura llamó su atención.
-Me dijo que… la niña… se … llama Kushina- hablaba fatigada por la máscara de oxigeno y con los ojos brillantes por las lágrimas.
-Ese nombre me gusta mucho- confesó el rubio tratando de retener las lágrimas. Mostrándole siempre esa sonrisa que la animaba.
-A mi también… Uzumaki Haruno Kushina-chan… - habló Sakura mirando para arriba perdiendo las fuerzas y cerrando los ojos por completo.
Un grito desgarrador se dio paso, gritos de desesperación se hicieron presentes y luego… la nada.
….. ´´´´´´´´´´ …..
-Esa es, ¿la ves? A que no es la niña más linda de la aldea. Ella es mi hermanita, y yo la protejo y la cuido. Porque yo soy más grande.
-Señor… estamos en un hospital. No fume- advirtió una enferma que pasaba. Shikamaru tiró el cigarro al piso apagándolo con el pie y botando lo que quedaba en una basura cercana
-Qué problemático
-Ella sale mañana a mi casa. Y yo ya tengo su cuarto.-comentaba el pequeño Uzumaki con las manitos encima del vidrio.
-Ya veo. Mira que si se parece mucho a tu mamá.
-Pero los ojos. De resto se parece mucho a mi abuelita.
-¿Y eso cómo lo sabes?
-Porque Tsunade Obaa-chan me contó. Porque ella vino a cuidar a mi mami porque estaba enfermita.
Shikamaru echó una mirada a las incubadoras que se encontraban detrás del vidrio. Adornadas con los nombres de cada bebe dentro y con peluches traídos por la familia. La pequeña Kushina se encontraba retozando en una con actitud calma. Pasó un mes dentro de esa caja que la ayudaba a sobrevivir… pero ahora ella lo hacía por su cuenta. Y ya era hora de llevarla a casa por primera vez.
-¿Cómo está tu mamá?
-Bien, ella es fuerte y ya está bien. Porque ella se enfermó porque mi hermanita era muy fuerte. Pero ella también es fuerte y por eso ella está bien.
-Así que todos son fuerte ¿eh?- molestó el ninja despelucando al pequeño.
-No hagas eso que lo despeinas más de lo que está- bramó Sakura entrando a la sala de cuidados con su esposo.
-Mira que eres perezosa mujer. Ya estás bien y aun así te traen en silla de ruedas.
Sakura mandó una gélida mirada a Shikamaru que en seguida dio gestos de hablar en broma. Minato corrió donde su madre tratando de subir a su regazo. Naruto le ayudó con una palmada y al fin, el pequeño rubio se refregó contra el pecho de su progenitora. Acto que causó un –¡OYE! DEJALA YA- por parte de Naruto. El papá tirando del hijo y el hijo pegado a Sakura y Shilkamaru soltando un –Qué problemático…
Era el día de salida de la bebe Kushina Naruto. Una niña preciosa que tenía mechas rosas. Pequeñas y resplandecientes bajo el reflector de las lámparas. Le envolvían en una frazada enviada de regalo por el Kazekage (y cabe agregar que todos rieron por el presente. No era muy de Gaara mandar algo con estampados de ovejas. Pero todos concordaron que Temari fue la encargada de la compra).
-Ve- le dijo Sakura a Naruto mirándole desde la silla.
El Hokage, máxima institución entre los ninjas… se sintió un pobre chiquillo de nuevo, en el momento en que recibió a la pequeña luz de sus ojos. Juró por sus padres y por Ero-Sennin, que ningún hombre JAMÁS sería lo suficientemente bueno para ella. Y que aquel que osará poner los ojos sobre su bebita, conocería la muerte en más de una forma.
Le apretó ganándose un grito por parte de su esposa. Pero no lo concebía, era tan linda como su mamá pero le amaba de otra manera. Restregó sus mejillas contra su pequeña carita haciendo que la niña abriera sus ojos. Dos ranuritas comenzaron a abrirse paso. Verdes… era la viva imagen de su mujer. En versión diminuta y con rasgos Uzumaki. ¡Cómo le adoraba! Le besaba con emoción y casi devorándola.
Minato bastante celoso se bajó se las faldas de su madre para halar a su papá del pantalón con un puchero – ¡No! ¡Déjame a mí, no la beses!- Naruto le sacó la lengua como un niño- Entonces Sakura-chan es para mí- dijo haciéndole rabiar mientras se acercaba donde su esposa y le robaba un beso en los labios.
Minato le entró el arrebato y comenzó a chillar sin consuelo- Oye…deja ya eso- le advirtió Shikamaru alzando a Minato para calmarlo.
De esta manera salieron del hospital…
….. ´´´´´´´´´´ …..
Tras los problemas en el trabajo de parto, una incapacidad de dos meses, una de maternidad por tres meses, y cuidado a otros dos bebes de pelos rubios de más, Sakura creyó estar tirando la toalla. No era justo ¡NO ERA JUSTO! Era la segunda vez que pasaba. Ella haciendo todo y su esposo sólo complicándole la vida.
Que los teteros se hervían y él botaba el agua al suelo. Luego Mi-kun para ayudarle botaba el detergente por el suelo y la cocina se lleno de una espuma tan densa que las ventanas parecían vomitarla. El grupo de Rock-lee que pasaba a saludar entraron a tropezones, donde una Ten Ten se fue de para atrás para ser agarrada por Neji el cual con su Byakugan podía ver a cabalidad, pero no tanto cuando gracias a la caída de su compañera, le entró espuma a sus blancos ojos.
El grito de ardor por parte del Hyuuga se escuchó hasta El país del Rayo. El hombre jamás habría creído ni en sus sueños más locos, que gracias a la visita a un bebé… quedaría incapacitado por una semana. Vendado de ojos y torpe como aquel personaje de un programa de televisión llamado Mouse, que le gustaba bastante. A raíz de eso, surgieron toda clase de rumores como que sí "Ten Ten estaba con Hyuuga o si Rock Lee intervenía en secreto", todo porque la mujer y el de cejas crispadas se la pasaban en la mansión ayudando a un no-tan-hábil Neji.
Después del incidente continuaron las visitas. Estuvieron bastante regalados y con una colección personal de "Icha Icha Paradise" por parte de Konohamaru. Las mañas realmente se heredaban generación tras generación. Sakura bastante enojada cubría los ojos de su cachorro mientras le gritaba a su esposo por su actitud de si quiera pensar en aceptar el detalle.
Las noches eran un lastre, y Sakura no recordaba que era dormir. Naruto se ausentaba por días debido a visitas a otras aldeas y decidió pedir ayuda. Ino ahora, era reconocida como niñera personal de los Uzumaki. Cosa que le cayó muy en gracia al Naara, pero que de inmediato la rosa salió con "el padrino debería ayudar al ahijado". En un dos por tres, Shikamaru e Ino salieron con coche en mano, Minato en brazos y el niño de Kurenai, Hiruzen, de la mano libre del jounin.
Era todo un espectáculo a la risa. Tres niños en manos de dos flojos. Mientras tanto, la madre exhausta logró atenderse a ella misma. Estaba mirándose frente al espejo viendo la cicatriz que cursaba su pansa. Se agachó para poderse ver mejor y fue cuando vio dos manos morenas frotándole con crema.
-Tú …¿no deberías estar fuera de la aldea?
-Acabé de llegar.
Sakura cerró sus ojos dejando hacer.- ¿No vas a preguntar si quiera donde están tus hijos?
-Los vi de camino acá. Hubieras visto a Hiruzen haciéndole el juego a Mi-kun. El pobre Shikamaru me maldijo a lo lejos.
La señora de la casa esbozó una sonrisilla al sentir los besos dados por su esposo en su cuello. Lo inclinó aun más para darle más espacio y como seña de consentida.
-Entonces- dijo el hombre en medio de los besos- ¿hasta qué hora…-otro beso-… tenemos…- un beso de marca- hasta cuando lleguen?
La rosa emitió un ronroneó. Pasó los dedos por los cabellos del Kage para masajearlo y profundizar las caricias- lo suficiente.
¿Qué se puede decir? La glotonería era de ambos. El complemento entre la rabia y el que hacía rabiar. Entre el pervertido y la eventual pilluela. Una flor y un huracán envueltos en una danza que surgía en un lugar llamado Konoha. Y al parecer otro Uzumaki vendría en camino.
…La vida es un eterno libro en blanco y somos nosotros los encargos de llenar sus hojas de papel para escribir la más grande de las historias…
FIN
Debo admitir que me sentí tentada de terminar este fic como termina la serie CLANNAD. Así que hice algo bien pastel no apto para diabéticos.
En estos momentos está en elaboración otro fic NARUSAKU, que publicaré dentro de poco. Para esa historia (LARGA) hay dibujos que la ilustran. He trabajo muy duro en ella, y espero que la disfruten tanto como yo creándola. Será de categoría M, así que aviso desde ya.
Muchas gracias a los que enviaron reviews! La contestación está en mi perfil, pero mencionó a: Loquin, ana, Leonardo, cherrylove, Itzel, taashy-, Monse, Ayumi9 (AMO tus fics), Rie Uzumaki Naruto, Gchan5Xns, Katermis, Ale y aitor-mac. Todos los que dejaron review! Son un amor
¡¡¡Nos vemos dentro de poco!!!
Miyuki Uchiha
