¿Porque cuidas de mi?...
Su pregunta llevaba rondandole todo el día por la cabeza, acentuándose al despuntar la mañana y encontrarlo justo donde lo dejo horas atrás, los pensamientos que danzaban revueltos revolotearon por su cráneo mareandolo vomitivamente. Después de todo no era lo suyo ir por, ahí cuidando de omegas desamparados pero ese en especifico llamaba su atención, lo hizo antes con la vida pendiendo de un hilo mientras deliraba con la mirada perdida en la nada casi desnudo en el frío y lo hacía ahora, suspirando quedamente entre sueños.
Debía ser lo bonito de su rostro de niño sin dueño, lo estilizado de su figura o quizás... Fuere su resignación que junto a sus ganas de vivir, centelleaban efímeramente en sus ojos tristes... como fuese, ya tendría tiempo de averiguar que era lo que le hacía sentirse imantado al niño que descansaba entre sus sábanas sin ser consciente del intenso escrutinio de sus ojos azules.
Paso sus dedos por entre las finas hebras de su cabello peinándolo hacia atrás para dejar al descubierto su amoratado rostro, cuanta brutalidad y odio había que tener para querer erradicar la belleza de sus facciones.
Se recostó lentamente deleitándose con el calor que desprendía su cuerpo permitiéndose el capricho de a pegarlo más contra sí, oliendo su esencia y disfrutando de la suavidad de su piel, no le importaba si Peter despertaba y los encontraba así porque de alguna manera se sentía correcto, abrazarle aun sin conocerle se sentía como si debiese ser así desde siempre, casi predestinado.
- no dejare que te hagan más daño- murmuró consiente del peso de esa promesa
Las horas transcurrían con el sonido de las manecillas del reloj de fondo y hacia poco más de 2 horas que Peter había despertado entre los brazos de su anfitrión. Sin ganas de siquiera moverse o alejar al mayor se dejó enredar entre sus brazos que a pesar de estar dormido lo sostenían firmemente, recargo su rostro contra su pecho escuchando su corazón palpitar acompasando su respiración, no quería pensar en nada, a pesar de saber que debía hacerlo.
Cada ves que repasaba sus acciones desde el día en que sus padres desaparecieron lo hacía reprocharse duramente justo como el creía que lo haría su papá, casi podía mirar su reflejo e imaginar los ojos decepcionados de su padre en todos lados .
¿que diablos haces en la cama de un extraño Peter? Seguro le reprocharía su padre si pudiera.
Así no actúa un stark Peter...
Quizás lo que decían en el colegio era cierto y el había sido cambiado al nacer o algo por el estilo, porque, el no era valiente y esa inteligencia de la que solía enorgullece su papa brillaba por su ausencia ya comenzaba a dudar de ser al menos una buena persona.
-se te quemara el cerebro si piensas tan fuertemente
-n no quería despertarte... Wade, ¿cierto?
-Cierto. ¿y?, ¿en que pensabas? -
-... En que diablos hago aquí - su risa se escucho casi como un murmullo.
-¿Eso importa?,-asiento sin mas con la cabeza, sintiéndome algo tonto de repente. -
-esa es una pregunta fácil, ¿tienes un lugar mejor a donde ir?-
-no... -
-entonces no importa-
