Rise


En un apartamento cerca de las dos de la mañana, gritos, gemidos, suspiros, son solo alguno de los sonidos que puedes escuchar si colocas la oreja a la puerta de entrada a ese lugar.

"A A Aya ah ah Ayano, mas ha ha ha ahhh" Yui era golpea con fuerza por el poder sexual de Ayano,

"Yui… mmm estoy… ah ah a punto… tu culo es muy caliente. Ahhhh Yuiiii!"

"Ayano!"

Gritaron las amantes, Yui sintió por segunda vez el esperma de Ayano llenándole el recto. Ayano siguió con suaves movimientos expulsando su semilla, Yui no aceptará que se desperdicie aquel manjar para ella. Ambas cayeron rendidas sobre los futones, respirando de manera acelerada tratando de recuperar el aliento cono en las últimas cuatro veces

"aun te duele" le pregunto Ayano a Yui

"no… para nada, reconozco que nunca imagine que el anal seria así de doloroso, pero la segunda vez haciéndolo me he acostumbrado a las dimensiones de tu miembro"

"quieres que durmamos, o quieres seguir haciéndolo?"

"wow, si que tienes poder he!, pero yo estoy exhausta, mejor mañana" Yui se acorruco cerca de Ayano y compartieron un beso "buenas noches amor"

"buenas noches"

Ayano estaba en la gloria, nunca imagino que tener un pene la haría experimentar cosas semejantes, el placer era indescriptible. Y ni hablar de Yui, la chica de hermoso cuerpo sabe lo que hace, algo inexplicable debido que Ayano fue su primera vez, pero como se mueve, sabe cuándo hay que apretar, hacia donde moverse, y que posición se siente más placer o hay mayor penetración.

Molesta por la luz natural que perturbaba su sueño, Ayano de mala manera trato de incorporarse, hizo una mueca de dolor, todo su cuerpo se sentía en llamas, sus músculos le ardían como si miles de hormigas carnívoras recorrieran bajo su piel.

"buenos días amor" saludo Yui a un lado de ella, "como te sientes"

"buenos días, no lo sé, siento que acabo de ser atropellada por un camión" Yui recorría con su mano el vientre de Ayano, rozando de vez en cuando aquel bello durmiente

"es normal, estuviste muy salvaje… ya verás que después de un par de noches ni sentirás nada" se acercó a sus labios y deposito un beso lleno de deseo y lujuria, Ayano lo devolvió, no podía negar que le gustaba, y también a su amigo quien empezaba a dar señales de actividad

"quieres volverlo hacer?"

"por supuesto mi amor, si pudiera incluso desearía que te quedaras a vivir conmigo" Yui masajeaba sus hombros, se sentó a horcajas sobre Ayano, sintió el gran eje de la chica de la coleta rozarle la entrepierna "te sientes con ganas" dijo mordiéndose los labios

"si, pero mi cuerpo me duele"

"no es necesario que muevas un musculo, déjamelo todo a mi"

Más tarde ese día, Ayano hacia su tarea referente al consejo estudiantil, hoy tiene demasiado trabajo debido a que su buena amiga Chitose, se ha reportado enferma y no asistió a clases, y las candidatas a vice-presidenta del próximo año, no daban señales. La chica de la coleta suspiro frustrada, le tocaría revisar cada uno de los más de cien informes, y las clases ya hace veinte minutos que habían concluido, solo quedaban las actividades de los clubes.

Ayano sintió una mirada sobre ella, así que levanto la cabeza de sus papeles, para su sorpresa, encontrarse con la presidenta Rise, observándola detenidamente.

"hola presidenta, no la vi llegar"

"…" sus labios se movieron, pero Ayano nunca escucho ni una palabra, sintió envidia de Nishigaki, ella puede oírla, lo que daría Ayano por escuchar su voz, siempre se la imagina, suave y hermosa, adecuada para la hermosa presidenta.

Los minutos pasaron, pero aquel silencio parecía convertir cada segundo en minutos, y cada minuto en horas. Rise como era su costumbre, revisaba ciertos informes y peticiones de algunos clubes, mientras que Ayano siguió en lo suyo, pero la curiosidad de conocer más a fondo a la presidenta la invadió, después de todo, ella casi no sabía nada sobre ella. Y no entando las otras chicas presentes, Rise destacaba en aquel salón. Pero había un problema, y es la incapacidad de comunicarse, ni modo, podría hacer preguntas que tendrían respuestas pero no llegarían a oídos de Ayano.

Carpetas hicieron ruido sobre el escritorio, señal que indicaba que Rise había terminado con su trabajo, la presidenta se levantó de su sitio, ante una mirada sutil que le dedicaba Ayano. Camino hacia la estantería donde debía poner ciertos documentos, pero al parecer el destino estaba un poco alto para ella. Fue así que tomo una silla y subió en ella, mostrándole a Ayano un poco más de sus pequeñas pero torneadas piernas, Ayano no pudo apartar la mirada de aquellas bellezas, subiéndola poco a poco, hasta sus muslos donde el dobladillo de la falda no la dejaba avanzar. Rise doblo las rodillas para poder bajar de la silla con seguridad, fue ahí cuando Ayano se dio un festín visual, una pequeña ráfaga de viento que coló por la ventana, levantando la falda de la presidenta el suficiente tiempo para que Ayano apreciara el color rosa de las bragas de Rise, más una miradita del bulto que formaban los labios de su coño.

Sus bragas le empezaron a quedar pequeñas, pues algo comenzó a crecer en su interior, su mente comenzó a jugar con ella, imágenes de Rise cabalgándola, dándole placer oral, descubriendo nuevas formas de placer, Ayano casi no tenía control sobre ella misma. La presidenta volvió a subir aquella silla, Ayano se levantó de su lugar, tan poco le importaba que la presidenta le viera aquel bulto de su entrepierna. Ayano golpeo la silla donde estaba parada Rise, esta cayo pero fue intersectada por Ayano, y ambas cayeron al piso. Rise quien quedo encima de Ayano, miro a la chica bajo ella, se sentía apenada, su hermoso sonrojo lo demostraba. Ayano quería hacerla suya, y sin más aviso tomo el rostro de la presidenta y la beso con necesidad.

"es muy bonita presidenta"

Rise resistió tratando de alejarse de Ayano, mas solo consiguió que algo cálido rosar su entrepierna, sacándole una fuerte respiración, Ayano lo catalogo como sorpresa. Mientras más luchaba más contacto ganaba, fue así que sintiendo su cuerpo la necesidad, dejó de oponerse, y si más correspondió los besos, y permitió a la lengua de su compañera explorar su boca. Ayano aflojo su agarre, y llevo sus manos hacia el suave culo de la presidenta, empezó a masajearle con suaves movimientos. Rise se apartó para recuperar el aliento, movió sus caderas tratando de descubrir que es lo que guarda Ayano bajo su falda, solo sentía algo duro y caliente. Con su mano fue hacia aquella cosa, la tomo por encima de la tela, analizando usando solo el tacto. Pero tenía que llegar a fondo. Rise giro colocándose en 69, levantó la falda y se asustó de que aquel pedazo de carne saltara hacia ella. Su cuerpo no le respondía, automáticamente sus labios fueron hacia aquel aparato, besando la punta que goteaba, Rise probo su sabor, fue embriagador, usando su lengua arremolinándola desde la base hacia la punta. Ayano gemía, Rise era increíble, cada vez experimenta nuevas sensaciones, cada boca era diferente, y la forma como la usan también, Ayano con desesperación retiro las bragas de la presidenta, no se hizo esperar y comenzó a beber aquel néctar que emanaba desde el interior de aquel coño.

Después de un par de minutos, Ayano grito extasiada, Rise retiro el pene de su boca y fue bañada con los potentes disparos de aquel rife, tanto que tuvo que cerrar los ojos para que aquel liquido no entrara en ellos. Ayano sufrió casi lo mismo cuando de manera inesperada, la vagina de Rise comenzó a contraerse expulsando grandes cantidades de néctar, que la chica de cabello morado recibió con gratitud.

Pero eso no era suficiente para Ayano, quien tomando a la presidenta y colocándola a gatas lentamente empezó a penetrarla, despacio, ella no quería lastimarla, grande fue su sorpresa al no encontrar resistencia. Su interior cálido y húmedo, no era más estrecho que el de Chitose. Ayano lo supo, Rise ya había sido desflorada. Incentivo extra para que Ayano no tenga piedad con sus embestidas, que fueron fuertes que el ruido de la piel al chocarse era tan fuerte como una bofetada. Pasaron minutos, aunque pareciera que solo una era quien lo disfrutaba, debido a que Rise seguía sin producir sonidos, su respiración agitada daba a entender que era todo lo contrario, y aquellas tres veces en el que las paredes de Rise exprimieron el pene de Ayano lo confirmaba, Rise disfrutaba.

"presi…ahahaha.. mmm… si hmm"

Cada vez el clímax estaba cerca, Ayano lo sabía, intensifico aún más sus embestidas, aferrando con mayor fuerza a la cadera de la presidenta, el sudor y lubricante, escurría por las piernas de ambas.

"presi… me… me corro… Riseee…" un grito triunfante, y una gran descarga fueron suficientes

Sus cuerpos quedaron exhausto en el piso del consejo, mientras que suavemente, la puerta se cerraba ocultando tras de ella un ojo curioso.