Hola, gracias por haber leido mi fic. Espero que este capitulo no os decepcione.
-Advertencia: en este capitulo va a haber una escena subida de tono, es decir, que contiene una escena con sexo.
Espero que os guste :)
-Recomendacion musical: Emergency - Paramore
Bueno a leer
CAPITULO 2
Curiosidad
Hermione abrió el libro, las tapas por dentro estaban forradas con un papel de dibujos en tinta china, parecían serpientes y dragones. Miró la primera página sin ninguna escritura en ella. Se mordió el labio, solo era un libro, pero, entonces, porque sentía la sensación de que tenia que ir despacio, con cuidado.
Pasó la página, había una frase entre comillas en latín, la tinta estaba desgastada, era casi ilegible; se inclinó más sobre el libro.
De repente la portada se cerró, ella pegó un salto en la silla, el corazón se le aceleró y su mirada subió asustada hasta encontrarse con un par de ojos grises, enfadados y gélidos. Se asustó aun más, las manos le comenzaron a sudar y la mirada seguía fija en los ojos de la serpiente.
Draco cogió el libro y lo guardó en la mochila, despacio, con tranquilidad. A pesar de ello la leona sentía la tensión en el aire. Los ojos grises volvieron a fijarse en los marrones que, débiles, no pudieron evitar el contacto visual.
El rubio se apoyó en la mesa desafiante. Hermione sentía un nudo en la garganta, que la asfixiaba.
-Mira sangre sucia, que sea la última vez que te atreves a mirar mis cosas. O es que acaso no ves que las contaminas – Lo dijo tan frío y tranquilo que la sangre de la castaña se congeló.
La respiración de la leona se había vuelto irregular. Sentía la boca seca y los ojos llorosos. Sin duda estaba asustada. Lo que nunca se llegó a imaginar fue lo que pasó después.
-¿Me has oído? - gritó el Slytherin con furia y ¿desesperación? Por lo menos eso fue lo que a la castaña le pareció.
La serpiente golpeó la mesa con la palma de la mano, y sin pensarlo, tiro todos los libros y apuntes de la castaña al suelo. Hermione ante este acto, se levantó, fue un autorreflejo que la verdad prefería no haber hecho, pues Draco la agarró con fuerza de los antebrazos, acercándola a él. La zarandeó, haciendo escapar un quejido de la boca de la leona.
-No te metas en donde no te llaman, que puedes acabar muy mal – fue un susurro gélido que hizo que a Hermione le temblaran las rodillas.
-Suéltala Malfoy
Las varitas de Harry Y Ron apuntaban directamente a la cabeza de la serpiente. Sonrió, realmente eran patéticos. La soltó con brusquedad en dirección a sus "adorados" amigos, haciéndola trastabillar, y dándole tiempo para sacar su varita.
-Guardad las varitas, nos dais cuenta de que os pueden expulsar – dijo Hermione intentando parecer firme.
Los dos gryffindor bajaron las varitas con cautela sin quitar los ojos de encima de el rubio, haciendo que Draco los mirara con burla, siempre acababa saliendo ileso. Pero Ron no soportó la humillación de la serpiente y se lanzó hacia el, impactando su puño en la mejilla del rubio.
Este se recuperó del golpe y, sin esperar un segundo más, golpeó al pelirrojo en el estomago. Harry al ver esto se unió a la pelea.
Ninguno de los tres se quejaba, sabían que si los oían estarían castigados todo lo que quedara de curso con suerte. Hermione no sabía que hacer, se sentía débil ante el rubio. Le miró, la verdad es que no se podía decir que fuera el más magullado, y eso que eran dos contra uno. Resopló, ¿estaba sintiendo preocupación?¿por él? No, no podía ser. Los miró con impotencia, joder ¿qué hacía?
Miró a su alrededor, se agachó recogiendo un libro del suelo. Lo agarró con firmeza, y lo lanzó hacia el grupo. El libro dio de lleno en el hombro de Ron, haciendo que se quedara un poco atrás, tiró otro dando a Malfoy en el pecho. Los tres se separaron confundidos y la leona aprovechó esta confusión para colocarse entre sus amigos y la serpiente, apuntando al rubio directamente al pecho con la varita.
-Lárgate Malfoy. - dijo, esta vez con voz firme, la castaña, sin poder evitar revisar el estado del rubio: la ceja derecha y el labio estaban partidos y algunos moratones se veían en su piel. Se obligó a si misma a salir de ese momento de flaqueza, posando con determinación sus ojos marrones sobre los del slytherin.
-Hoy os habéis salvado perdedores. - dijo arrastrando las palabras con furia. Y saliendo de la biblioteca tras recoger del suelo su mochila.
La castaña suspiró nada más que se fue, y observó el estado de sus amigos mordiéndose el labio, eso había sucedido por su culpa. Estaban en el mismo estado que Malfoy, acercó la varita a las heridas y las cerró, los moratones tardarían dos días en irse.
-Bueno, ¿que chicos, vamos a la sala común? - preguntó fingiendo una sonrisa.
Ambos asintieron, y tras recoger todo el desorden ocasionado, salieron en dirección a la sala común. El camino hasta ella fue algo tenso, ambos chicos acribillaron a la castaña a preguntas, que ella contestó diciendo que Malfoy había ido a insultarla y ella se había pasado insultandole a él, no mencionó en ningún momento el libro de Malfoy, le pareció algo extraño que esas mentiras hubieran salido de su boca, pero algo le dijo que era la mejor.
En la sala común Harry le dijo a Hermione que el profesor de pociones había organizado otra de sus aburridas cenas.
-No, otra de esas no – dijo Hermione haciendo un mohín. Odiaba que en la anterior nadie supiera lo que era un dentista, se había sentido humillada.
Posó sus ojos en Ron que miraban hacía su compañera de cuarto Lavender, suspiró eso no era nada bueno. La rubia, no respetaba a nadie, se acostaba con todo chico que se le cruzara pero luego se hacía la inocente, quedando como si fuera una chica casta.
-Ron – llamó- no te encapriches de Lavender, te va a hacer daño.
-¡Qué! - exclamó – ¿por que? Si yo a ella le gusto, me lo a insinuado muchas veces y Parvati también lo insinuó ayer.
-Ronanld, no ves que solo es un plan para acostarse contigo, ella solo es una zorra.- la mano de el pelirrojo se estampó contra la mejilla de la prefecta de griffindor, haciendo que la chica se llevara la mano a la cara, le dolía, no solo por fuera sino también por dentro.
-Lo que te pasa es que estas celosa de ella, porque nunca gustaras a un chico, porque eres sosa, fea y gruñona. - gritó, después se fue hacia el comedor.
Aquella frase hizo una herida en el corazón de ambos.
Draco se recostó sobre su cama, la verdad es que le había dolido, aunque no tanto como no haberles partido la cara. Suspiró, maldita Granger, siempre deteniendo la diversión. Alargó el brazo sin cambiar de postura, y sacó de su mochila el libro.
Lo dejó sobre su regazo, mirando el canto del libro. Ya ni siquiera sabía cuantas veces había observado aquella serpiente. Lo abrió, aun estaba en ese extraño idioma. Pasó las páginas hasta llegar a la frase, la que Granger había intentado leer. Paso el dedo indice por encima, la frase estaba desgastada y era casi imposible de leer, pero el sabía lo que ponía. Lo leyó:
"Todavía no estas preparado"
Le entraron ganas de tirar el libro al suelo pero se contuvo y lo dejo en la mochila de nuevo. Recordó los libros de Granger por el suelo, había sentido su miedo, sonrío tristemente, quizá no sería tan mal mortífago, después de todo lo llevaba en la sangre.
Con lentitud se quitó la ropa, quedándose solo en calzoncillos. Se puso el pantalón del pijama, la verdad es que hubiera preferido dormir solo en ropa interior pero conociendo a las perras que había en su casa, prefería no arriesgarse. Se metió en la cama.
No tenía ganas de ir a cenar, de seguir aparentando, aun recordaba cuando era un niño y podía llorar sobre el regazo de su madre cuando tenía miedo, ¿cuanto había durado esa época? Mas o menos hasta los cinco años, recordaba el día en que se cayó de la escoba rompiéndose el brazo, había llorado, fue la última vez que lloraba de pequeño, aun recordaba como el bastón de su padre golpeaba contra sus rodillas.
Las heridas fueron disimuladas por su padre diciéndole al medico de San Mungo que habían sido por la caída, en ese momento se sintió muy pequeño y débil frente a su padre. Pero el sabía que no podía ser débil, después de todo estaba así por eso.
Solo había llorado dos veces después de ese día, a los trece años tras el ataque del hipogrifo que en realidad eran lagrimas falsas, pues había sido su padre quien ideó el plan. La última vez había sido en su iniciación, no sabía si había sido por el dolor de la marca sobre su brazo o por la sensación de que se estaba condenando a una muerte en vida.
Quizá a una mezcla de las dos
Ron comía como si no lo hubiera hecho en días, Harry reía por las caras de su amigo o por que intentaba hablar con la boca llena de comida.
Ron tragó la comida observando a Hermione, no se había sentado con ellos sino que se había sentado con Neville , sintió un cosquilleo en el estomago y un extraño hormigueo en las puntas de los dedos de las manos. Suspiró, ella nunca se fijaría en él. No iba a negarlo hacía ya un año que había empezado a sentir algo más que amistad por la castaña, pero de una manera extraña.
La verdad es que no quería nada con ella, era extraño. Quería que ella sintiera lo mismo que él, que se contentara solo con una mirada dulce y una sonrisa. Pero no quería nada más, no le parecía atractiva, ni siquiera le gustaban sus manías. Aun así quería escuchar de sus labios un "te quiero" y notar su mirada fija en él todo el tiempo.
Giró la cabeza, cuando vislumbro la cabellera rubia de Lavender, ella era tan diferente no sentía ese cosquilleo, solo sentía un fuego que le quemaba por dentro, ganas de morderle el cuello y escucharla suspirar su nombre. El gryffindor seguía siendo virgen aunque quería probar, todo se debe a que tenía curiosidad y Lavender era perfecta.
Los ojos de la rubia se posaron en él, y le guiño un ojo de forma coqueta. Tragó y la saliva pasó con dificultad por su garganta. Volvió a posar sus ojos en Hermione, la imaginó cerca, muy cerca, la imaginó acariciando su cuello con la nariz, nada, no le producía nada. Pero en cambio, la miraba ahora comiendo, hablando con naturalidad con Neville, y deseaba que fuera a él a quien escuchara, a quien mirara, a quien amara.
Sus ojos azules volvieron a Lavender, se mordió el labio.
Estaba muy confundido.
Ginny se miró en el espejo de su habitación, tenía que aprovechar ahora que sus compañeras de cuarto estaban cenando; veía a la misma Ginny de siempre, se observó la nariz recta pero respingona, le gustaba; pero aquellas pecas... que horror; su pelo... le gustaba, quizá era un color demasiado Weasley pero le daba un toque llamativo: su trasero, nunca le había gustado tener el culo respingón, pero a lo mejor podía sacar partido por allí.
Giró sobre si misma un par de veces, resopló, no sabía que hacer. Esto era más difícil de lo que pensaba. Quitó de encima de la cama todo lo que había sacado para cuando decidiera que iba ha hacer con su imagen.
Suspiró, quizá necesitaría la ayuda de una serpiente.
Pero, ¿le daría ella su ayuda?
Ron esperaba en la sala común, Lavender todavía no había vuelto , Harry se habían ido a dormir hacía unos minutos y Hermione tenía ronda esa noche. Miró el fuego, hasta que vio a la rubia aparecer por el agujero del retrato.
-Hola – dijo Ron, Lavender saludo con la mano y se sentó al lado de el pelirrojo en el sofá.
-¿Qué hacías?
-Pensar y mirar el fuego
-No se como podéis aguantar mirando el fuego, yo me muero de calor.
La frase había sido dicha sin tono pícaro, pero lo que vino a continuación dejo en claro lo que significaba esa frase anterior. La rubia se levanto del sofá, dando la espalda a Ron. Se desabrochó la capa que cayó pesada al suelo, Ron tragó saliva, comenzó a moverse como si estuviera meciéndose pero daba un aspecto incitante en el que el pelirrojo cayó sin remedio.
Lavender se giró y caminó hacia el gryffindor que la observaba con los ojos bien abiertos. Se arrodilló ante él y apoyó las manos en el pantalón del uniforme.
-Eres virgen – fue más una afirmación que una pregunta, pero aun así Ron asintió. Se sentó en las piernas del león y comenzó a besarle y a quitarle la corbata. Y susurro cerca de su oído – me gustas.
La rubia desabrochó la camisa del chico besando cada porción de cuerpo que iba quedando al descubierto. Luego ella misma se deshizo de su falda quedándose en unas bragas rosas de encaje. Las manos del Weasley se deslizaron por sus piernas desde el hueco de la rodilla hasta el borde de las braguitas, mientras ella se desabrochó la camisa y la corbata. Quedando en ropa interior. Ambos recogieron la ropa que habían exparcido por el suelo. Ron cargó a la chica en brazos y ente besos subieron a la habitacion de las chicas.
No sabía que cama era la de la rubia así que optó por dejarla sobre la más lejana a la puerta. La dejó y se terminaron de desnudar, las manos del pelirrojo ya habían adquirido habilidad por lo que acariciaba, lamía y mordía con pasión el cuerpo de la leona. Unieron sus labios y Ron penetró a Lavender con seguridad y fuerza, el ritmo aumentó, solo existían ellos, ellos y el fuego de la chimenea que había subido con ellos hasta la habitación.
Hermione Granger caminaba hacia su dormitorio con rapidez, las rondas la dejaban exhausta. Abrió la puerta y caminó hacia su cama. Se sorprendió al encontrar a Ron y a Lavender desnudos entrelazados bajo sus sábanas.
Se sonrojo de indignación y vergüenza, ¿por qué en su cama?
Salió corriendo, dejando atrás la sala comun y su habitación lejos de si misma, corrió hasta su templo, la biblioteca. Había dormido muchas veces allí por Lavender o por Parvati, pero nunca había sido algo como aquello.
Su amigo, su mejor amigo, por lo menos hasta esa tarde. Noto como se mareaba, se sentía asqueada. Le daba asco que nadie confiara en ella, que se aprovecharán de ella y encima fuera ella la que tuviera que disculparse, estaba arta.
Abrió la puerta de la biblioteca y pasó, cerrando con cuidado tras de sí.
Avanzó hasta su mesa, y cogió uno de los libros que intentaba leer ese día. Suspiró llevaba media hora en la misma página no podía concentrarse, las imagenes parecían en su mente a cada descuido.
Cerró el libro e intentó poner la mente en blanco, no podría dormir en paz de esa manera.
Bueno pues hasta aquí el segundo capitulo, espero que os haya gustado y por favor dadle al botón de Reviews y me comentais que os a parecido, que debería mejorar y esas cosas. En serio es que para mi saber que os parece es importante, aunque sea solo un me ha gustado o un no me ha gustado pero, por favor, quiero saber vuestra opinion.
barbiiie: gracias por comentar, me alegro de que te gustara el capitulo anterior, espero que este tambien :)
Gracias por leer este capitulo
Mona
