Capitulo dedicado a Sol.Kaori, culpable de que hoy este subiendo este tercer capitulo!
Desde Que Te Vi………………
Desde Que Te Vi………………...…………………………………….Lucyana Li Kou.
Disclaimer: Los Personajes de sailor moon no me pertenecen.
"Amor es el primer sentimiento que hay antes de que todas las cosas malas aparezcan. El amor de niños es el más inocente ¿Que sucede cuando se crece?"
Capítulo III
"Tu"
-"Con que eres Serena Kou ahora ¿eh?"- se burlaba la rubia de ojos azules alzando las cejas.
-"Sip - le contesto su prima mientras los ojos se le iluminaban - ¡Mira esto, me lo dio Amy!"- le modelaba orgullosa su vestido de novia a su prima, que era unos meses menor que ella, aun no había cumplido sus seis años, pero era una niña muy traviesa. Tenía un carácter muy parecido al de Serena, solo que a veces se demostraba más afectuosa con los niños del sexo opuesto sin mayores problemas.
- "¡Te ves hermosa Serena!"- le dijo emocionada - "¿Qué te dijo la tía Ikuko cuando te vio así?"
-"Ahora que lo dices, creo que no se dio cuenta. Es que primero me regaño por haber llegado tarde a la casa y después me dijo que había una sorpresa en mi habitación y la sorpresa resultaste ser tu"- le dijo señalándola - "Y me fui corriendo a ver quién era".
-"Serena no olvides preparar la cama para tu pri..."- hablo Ikuko sorprendida y abriendo los ojos como platos cuando entro a la habitación de su hija, interrumpiendo la amena platica entre las pequeñas - "ma... ¿qué haces con esas flores en la cabeza y ese mantel, hija?" - le pregunto su madre sin poder lograr salir de su sorpresa
La pequeña se ruborizo y bajo la mirada.
- "¿No te gusta, mama?".
-"Claro que me gusta, cariño"- se agacho para quedar a la altura de su hija - "Te ves preciosa pero, ¿por qué traes puesto un mantel?"
-"Es que Serena se caso, tía"- explico la pequeña con un moño rojo en la cabeza haciendo una pose triunfal como quien sabe todas las respuestas.
La mujer adulta miro incrédula a su apenada hija y se llevo una mano a su boca para impedir que un grito de alegría se escapara de su garganta
- "¿Es cierto eso, hija?"- su hija asintió con la cabeza manteniendo su vista fija en el suelo - "¿De verdad?"- volvió a asentir con la cabeza y le mostro el anillo con forma de conejo - "¿Con Seiya?".
-"Si, mama"- le respondió la pequeña con las mejillas rosadas no queriendo mirar a su madre por temor a recibir un regaño
-"Eso es maravilloso, hija. ¡Iré por la cámara!"- Se levanto de su sitio y salió corriendo de la habitación - "¡Kenji, Kenji! Cariño, debes oír esto"- la oyeron decir mientras la voz de Ikuko se perdía por los pasillos de la casa.
No se piensa en el verano cuando cae la nieve
Deja que pase un momento y volveremos a querernos.
La pequeña se quedo observando incrédula la puerta que había cruzado su madre segundos atrás. Ella pensó que recibiría un regaño y en cambio, su madre se veía muy feliz por una razón que ella desconocía.
-"Oye Serena"- la llamo su prima- "¿Cómo es Seiya?"
La pequeña no logro evitar su evidente sonrojo.
- "Pues...veras... es un poco más alto que yo, tiene cabello negro y unos ojos azules que si los miras bien puedes ver unas manchitas más claras y puedes reflejarte. Y cuando está enojado se le juntan las cejas y cuando está contento se le iluminan los ojos y a veces creo que brillan y..."
-"Ya, ya Serena, no te estoy preguntando como es el, te estoy preguntando como es el contigo"- la interrumpió su prima.
-"¡Ah!"- rio avergonzada - "Bueno veras... es muy bueno, siempre me acompaña a todas partes y me toma la mano y no sé porque pero cuando hace eso o me sonríe siento que me caminan hormigas por la pancita"
"¿Hormigas por la pancita?"- repitió extrañada - "¿No te duele?"
-"No, se siente bien. A veces, cuando me habla muy cerquita mío siento algo parecido al miedo, pero no es eso... siento que me tiemblan las manos y las piernas, no es que eso"- respondió confundida y mareada.
-"¡Ay que romántico!"- hablaba con las manos cruzadas y llevándoselas a un costado del rostro - "Eso es amor, Serena. En las novelas que mira mi mami en la tele le dicen mariposas".
-"¿Mariposas?"- repitió confundida - "Oye Mina, ahora que lo dices ¿Donde están los tíos Tomoyo y Eriol?"
-"Vinieron, pero ya se fueron"- respondió, pero al ver que su prima no entendía siguió - "Llamaron de último momento del trabajo de papi y dijeron que lo necesitaban para ayudar a un señor que tiene problemas en otro país, papa no quería ir, pero mami dijo que era bueno que lo llamaran a él, dijo algo así como que le darían un acenlo o acendo"- le explico gesticulando con una mano.
Jamás la lógica del mundo nos ha dividido
Ni el futuro tan incierto nos ha preocupado
-"¡¿Te quedaras conmigo, prima?!"- indago entusiasmada.
-"Sip, porque mis papis dicen que no quieren que me cuiden extraños".
-"Pero tu vives muy lejos, Mina. Además la tía Akary vive más cerca de tu casa".
-"Si, al principio ellos querían que fuera a su casa, pero no hay niños con quien jugar y yo quería estar contigo. Mami me dijo que irán muy lejos hasta que termine el año"- dijo con una sonrisa triste- "pero también me dijo que vendrán a verme seguido".
-"¡Qué bien! ¡Te quedaras conmigo!"- le decía mientras la abrazaba con fuerza pero pareció recordar algo y se separo un poco de ella - "Pero... ¿Y la escuela?".
-"Mi escuela queda muy lejos y la tía Ikuko me dijo que iría a la misma escuela que tu" – explico.
-"¡Qué bueno! Estaremos todo el día juntas, prima. ¡Conocerás a Seiya! Estoy segura que te llevaras muy bien con él, siempre habla con todo el mundo. El tiene dos hermanos, uno es mayor que él, se llama Taiki, es muy bueno, siempre está estudiando y es muy amable y tranquilo."- explico con una sonrisa pintada en los labios - "Y el más pequeño se llama Yaten"- nombro a este ultimo rodando los ojos - "Es bueno, pero también es caprichoso, no es amable y mucho menos tranquilo"- informo poniendo cara de horror provocando la risa de Mina - "Y Amy también va a nuestra escuela, es muy buena, estoy segura que seremos las tres muy buenas amigas".
-"¡Genial!"- festejo la ojiazul.
En ese momento oyeron el timbre sonar y se miraron extrañadas, nunca tenían visitas a esas horas, además estarían por comenzar a cenar en cuanto Ikuko las llamase. Segundos después su asombro creció debido a unas cuantas voces que provenían del piso de abajo y luego el sonido de un jarrón roto, Serena pensó "Yaten". Ese niño siempre rompía un jarrón cada vez que visitaba su casa. Instantes después oyeron la voz de Ikuko que las llamaba.
Una vez los dos dijimos hay que separarse
Mas decidimos las maletas antes de emprender el viaje
Bajaron la escalera y la premonición de Serena se hizo realidad. Frente a ellas, se encontraban la señora Kou y sus tres pequeños hijos. El menor de los tres tenía una expresión de haber recibido un regaño y junto a el había un jarrón roto.
-"Lo siento Ikuko, es muy distraído, siempre se lleva cosas por delante y..."- se vio interrumpida se disculpa por un gruñido de su hijo más pequeño.
-"Oye quítate"- rezongo el peliplateado al voltearse y chocar contra algo, mejor dicho alguien.
-"Quítate tú, fíjate por donde caminas, tonto"- le respondió una voz aguda.
-"¡¿A quién le dices tonto?!"- refunfuño pero luego se quedo hipnotizado por unos ojos azules que lo miraban con desaprobación.
-"A ti, TONTO"- le respondió resaltando la última palabra.
-"Veo que ya se conocieron ¿eh?" - intervino Ikuko en la pequeña discusión - "Yaten, ella es Mina, la prima de Serena. Mina el es Yaten, un amiguito de tu prima"
-"Ho-hola"- saludo tímidamente.
-"Hola"- devolvió el saludo con desgano.
-"Y ellos dos son sus hermanos; Taiki y Seiya. Niños ella es Mina, se quedara a vivir con nosotros".
-"Hola Mina"- se acerco primero Seiya - "Ven, iremos a jugar a la sala, Bombón tiene el nuevo videojuego de Sailor V".
-"¿Bombón? ¿Hablas de Serena?"- pregunto extrañada.
-"Si, ella es mi Bombón"- respondió simplemente el pelinegro con una sonrisa plasmada en los labios provocando un rubor notable en la otra pequeña.
-"Ah, ya veo." - le dirigió una mirada fugaz a su prima con una media sonrisa, pero al verla tan avergonzada decidió cambiar el rumbo de la conversación - "Si, ya lo sé, yo se lo regale"- le respondió con una sonrisa.
-"Si es cierto, Bombón ya me lo había dicho. Taiki, Yaten ¿vienen con nosotros?"- pregunto el pelinegro a sus hermanos.
-"Si"- contesto con simpleza el mayor.
-"Yo mejor me quedo con mami"- respondió el más pequeño.
-"Vamos, no seas tímido"- le dijo Mina colgándose de su cuello - "Ven a jugar con nosotros, tonto".
-"¡Yo no soy ningún tonto!"- refunfuño ruborizado intentando soltarse del agarre - "Y ya suéltame que no puedo respirar".
-"Niños, no se vayan que primero quiero tomarles algunas fotografías, luego podemos cenar todos juntos" – termino de decir Ikuko con una sonrisa de añoranza ante los juegos infantiles que observaba ante sus ojos.
Tú... No podrás faltarme cuando falte todo a mi alrededor
Tú... Aire que respiro en aquel paisaje donde vivo yo
S&S
Tres mayos con sus tórridas lluvias, encontraron en el rostro de Serena Tsukino, una vivacidad propia de los niños que ya no son niños pero que tampoco han dejado de serlo. Parecía que cada día transcurrido le regalaba un dejo de nueva sabiduría, y una sorpresa totalmente nueva ante sus ojos, como la de quien encuentra un extraño tesoro en una tienda de antigüedades. Y, precisamente sorpresas era lo que aun le escondían sus días por venir, sus días por llegar.
Tú... Tú me das la fuerza que se necesita para no marchar
Tú me das amor
Mina Aino era su inseparable. Sus padres habían alargado su estancia en el extranjero, su padre fue ascendido y se le demandaba su residencia en aquel lugar. Después de una confrontación de puntos de vista se acordó que Mina se quedaría con Ikuko hasta que terminara la Secundaria, hasta entonces, la llevarían a continuar sus estudios en aquel país en donde ahora se encontraban. Mina no encontró inconveniente, pronto, demasiado pronto se acostumbro a la ausencia de sus padres, y aunque los extrañaba, la presencia e irradiabilidad de su prima, la hacían sentirse como en casa.
Asistir a la escuela era todo un rito. Era adentrarse en un santuario de esos que albergan reliquias y saberes desconocidos, ¿Quién podría decir que hay plantas que producen su propio alimento, o que existían dinosaurios del tamaño de un edificio completo?, sin embargo, hay cosas que no se aprenden en la escuela.
Jamás la lógica del mundo nos ha dividido
Ni el futuro tan incierto nos ha preocupado
Ya hacían tres años desde aquel día en que una tarde veraniega y un bosque silente fuesen testigos de una unión inocente, de la boda de un par de niños con promesas de futuro. Seiya y Serena habían continuado con su amistad inquebrantable, incluso se había hecho más estrecha, pues aquella promesa había instituido un pacto de confidencia y amistad más fuerte que antes. La curiosidad y la insistencia de ambos niños habían puesto a sus padres en grandes dilemas en cuanto las preguntas llegaban de sus inocentes bocas. Y es que tantas cosas les causaban la inquietud propia de su edad, además de que observaban cosas que les despertaban esa misma inquietud.
Un día llego Seiya a su casa y encontró a su madre viendo la televisión.
-"¿Que miras?" – pregunto interesado.
-"Una telenovela hijo, ¿Quieres sentarte conmigo a verla?" – respondió con una sonrisa, después de haberlo abrazado.
-"Y ¿de qué trata?"
-"Ah, bueno, se trata de dos niños que se hacen amigos, y después cuando crecen se enamoran y se casan" – resumió su madre.
-"¿Y por qué hacen eso?" – señalo el televisor con un gesto.
La joven madre se volvió hacia la pantalla, buscando encontrar que era a lo que se refería su pequeño, cuando no pudo evitar cierta turbación al mirar la escena de la pareja besándose.
-"Ah… eso, pues… cuando dos personas se quieren mucho, expresan su cariño con ese gesto, eso es un beso." – trato de explicar de la manera más sensata que pudo.
"Con que un beso…", pensó Seiya con la sorpresa del que se le descubre una verdad total y misteriosa. Instantes después fue a su habitación y tomo una siesta, después, iría a buscar a Serena. Había prometido que comerían helado y alimentarían a las palomas del parque.
Una vez los dos dijimos hay que separarse
Mas decidimos las maletas antes de emprender el viaje
Serena estaba haciendo su tarea, la cual a petición imperiosa de Ikuko era la condición para salir, cuando vio llegar a su padre.
-"¡Papi!" – exclamo saltando de la silla como impulsada por un resorte.
-"¡Princesita!, ¿Cómo ha estado mi niña?, ¿Te has portado bien?" – cuestiono su padre al devolver el abrazo de su hija.
-"Pues, te diré Kenji, que tuve que rogar mucho para que se pusiera a hacer su tarea." – dijo Ikuko entrando en la sala.
-"No te enfades cariño, es solo una niña." – dijo dirigiéndose a su mujer y tomarla suavemente por la cintura, para después darle un dulce y tierno beso.
Hasta entonces, Serena no había reparado en aquel ritual de sus padres al saludarse cada noche. Se quedo viendo atenta la escena y le pareció haber presenciado el milagro más preciado de todas las religiones del mundo.
-"¿Tienes hambre?" – le pregunto Ikuko a su marido, a lo que este ultimo afirmo elogiando una y otra vez el toque culinario sin igual de su mujer.
Mina, que había entrado justo cuando Serena se quedaba absorta en aquella imagen de sus padres, tuvo que zarandear a su prima para que reaccionara.
"¿Qué pasa Mina, porque me jalas?" – se quejo.
-"¿Porque va a ser, si no me haces caso?" – respondió con simpleza la de ojos claros.
-"Oye Mina, ¿Por qué los papás se besan? – cuestionó con inocencia y curiosidad.
-"Pues mi mama me dijo una vez que eso lo hacen las personas que se quieren y están casadas…" – soltó Mina rascándose con un dedo la cabeza.
A Serena se le subieron los colores al rostro, ¿Eso significaba que ella y Seiya también debían hacer esas cosas? Ellos estaban casados y se querían mucho, eso quería decir que un beso debía ser una cosa natural entre ambos ¿no?
Mina observo la reacción de su prima pero no dijo nada por no dejarla en evidencia, ya se encargaría ella de que ese beso se diera a como diera lugar, aunque en ello gastara todas las energías que poseía. Con lo que no contaba la traviesa rubia era con que esa tarde se le adelantaría el destino como estratega en sus planes.
Escucharon unas horas después el timbre sonar. Seiya apareció tras la puerta con una bolsita de alpiste entre las manos y mares de ideas en la cabeza. Invitaron a Mina a unirse a su expedición al parque, no obstante, Ikuko fue el obstáculo para la pequeña niña, puesto que no la dejo ir por la simple y sencilla razón de que no había terminado su tarea. Así que Mina estaba destinada a pasar una tarde sin mas compañía que sus libretas de Matemáticas y Ciencias Naturales, "¿Por qué no le habré hecho caso a la tía?", se pregunto mirando a lo lejos a la parejita perderse tras la puerta.
S&S
El señor de los helados los observo gustoso, acercarse por su dotación diaria, a lo que ágilmente les extendió un par de barquillos con helado de fresa y limón. Instantes después ya estaban sentados en una de las bancas al lado de la fuente. Primero acordaron que comerían su helado y después les darían alpiste a las palomas. En eso estaban cuando de pronto a Seiya le dio por comerse otro helado. Serena se quedo en la banca esperándolo mientras el iba a comprarlo.
Le gustaba ese parque, ahí se conocieron cuando apenas tenían unos tres años y su gatita luna se perdió y el la encontró subida en un árbol. De pronto sus ojos se le cubrieron de lágrimas al recordar a su gatita.
Flashback
"¡Luna!"- pero fue demasiado tarde, la pequeña gata negra resbalo del árbol y cayo parada en cuatro patas al suelo. Asustada, corrió entre la gente y sin darse cuenta corrió hacia la avenida. Ikuko fue tras ella, pero fue demasiado tarde.
Tras la madre de la pequeña se acerco la Señora Kou y con su hijo, que observaron toda la escena. Seiya se acerco a la rubia y le tomo la mano. Desde ese momento fueron inseparables.
Fin Flashback
Limpio sus ojos rápidamente, le había prometido a Seiya ya no llorar por eso nunca más, ya que él le había prometido que cuando tuvieran una casa el le regalaría tres, cuatro o cinco gatitos, los que ella quisiera.
Paseo su mirada por el parque y miro a Seiya platicando animadamente con el señor de los helados, seguro le contaba sobre el último videojuego que había salido al mercado. Sonrió por el hecho y por instinto volteo hacia la banca posterior a donde ella estaba sentada. Su mirada fue a parar justo en un par de enamorados que paseaban por el parque tomados de la mano. Guiada por su curiosidad, Serena siguió mirando, hasta que sintió un fuerte sonrojo al ser testigo de un beso por parte de la pareja, sin embargo, no aparto su vista. Le dio una sensación extraña, sintió eso que Mina le dijo se llamaban: mariposas. Estaba más que absorta, cuando escucho la respiración a su oído.
-"¿Qué miras?" – pregunto Seiya al verla tan interesada.
-"Nada" – dijo súbitamente y con su cara en mil colores.
Seiya no pudo aguantar la curiosidad y siguió el camino que instantes antes fuera el foco de atención de su pequeña amiga. "Con que un beso…" se dijo al descubrir la causa de su turbación.
Serena se había ido a sentar a la banca que antes ocupasen y le grito un par de veces para que se le uniera. El pequeño corrió hacia donde ella estaba y le sugirió que podían darle de comer a las palomas. La niña asintió emocionada y se disponían a hacerlo cuando la mirada de Serena fue a parar al helado de chocolate que Seiya llevaba en su mano.
-"¿Seiya me das?" – preguntó.
-"No, te dije que si querías y me dijiste que no." – respondió el niño.
-"Pero yo te acepte aunque no me convidaras de tu helado, no seas malo…" - dijo haciendo un puchero.
-"Está bien – dijo el pelinegro – pero con una condición."
-"¿Cuál?"– inquirió la rubia intrigada.
-"Que cierres los ojos" – soltó Seiya.
Algo le decía a Serena que Seiya tramaba algo. Conocía esa mirada de travesura, pero se aventuro y cerró los ojos. A final de cuentas, un helado de chocolate lo valía todo. Seiya al mirar que su amiga cerraba los ojos, quiso hacer algo que le rondaba la cabeza, pero que creyó sería algo divertido probar, era mucha su curiosidad. Le dio una última probada a su helado y se acerco a Serena. La niña de pronto sintió como algo frio se posaba sobre su boca, pero sabía que no era la crema helada de chocolate que esperaba probar. Abrió de pronto los ojos y se encontró con un Seiya rozándole la frente y con los labios pegados a los suyos. Le dio pánico... ¿sabría él que eso era lo que su mama llamaba un beso? De cualquier forma decidió mejor cerrar fuertemente los ojos y tratar de controlar aquel sonrojo que quemaba en su interior. El tiempo se le hizo eterno y por un momento pensó en empujar a Seiya, pero ¿que no era eso lo que hacían las personas que se querían y que estaban casadas?
Cuando Seiya por fin se alejo, la miro con una sonrisa enorme, y le sugirió de nueva cuenta, de la manera más natural del mundo, que alimentaran a las palomas, como si lo que acababa de ocurrir fuera parte de su rutina diaria.
Tú... no podrás faltarme cuando falte todo a mi alrededor
Tú... aire que respiro en aquel paisaje donde vivo yo
Cuando llego el atardecer y el cielo se pintaba de tornasol, decidieron volver a casa. Durante el trayecto de vuelta Serena se sintió extraña y no hablo mucho, a Seiya no le extraño, de hecho le iba contando sobre la ultima travesura de la que Taiki había sido protagonista, sin más congoja, como de quien es libre de toda culpa.
Serena entro a su casa y saludo a sus papas. En la alcoba se hallaba una Mina de cabeza tirada en la alfombra y cantando un blues, típico de los reclusos en prisión… ¡Todo un drama!
Mina se levanto rápidamente y noto la turbación de su prima, a lo que cuestiono una y otra vez la razón de su deambulamiento de Zombie, como había sentenciado la traviesa y ocurrente rubia. Serena no tuvo, ni quería tener otra opción que contarle. Mina quedo boquiabierta, en primera instancia por la admiración de que Seiya tuviera el atrevimiento de hacer tal cosa, y en segunda por no haber sido ella la celestina de semejante acontecimiento. De ahí comenzó a contarle a Serena historias y cuentos de amor; comenzando por la Cenicienta, pasando por la Bella Durmiente y acabando con la historia de Rapunzel. Todas con un príncipe azul y un beso de por medio.
Serena escucho atenta aun con el rubor en las mejillas. No podía creer lo que le pasaba, sentía que flotaba y que su mente la dejaba para dar paso al recuerdo de aquel beso… su primer beso.
S&S
Seiya regreso a su casa muy campante y con la ignorancia de las inquietudes y la caja de pandora que había desatado con su pequeña acción de aquella tarde, acción agradable a su parecer. Entro y pensó en pasar de largo a su habitación, sin embargo una serie de murmullos atrajeron su atención. Se introdujo a la sala y opto por quedarse a la puerta. Nunca había sido su costumbre escuchar a escondidas, sin embargo sintió la necesidad de saber lo que tanto hablaban sus padres.
"¿Daiki, en verdad es necesario?" – pregunto la mujer con una ligera angustia adornando su rostro.
"Si amor. Sé que será duro para los niños pero no puedo hacer nada mas, ya lo intente todo y fue inútil. Además, míralo por el lado positivo, les hará bien un cambio de ambiente, y nuestra situación mejorara notablemente" – argumento el padre abrazando a su esposa.
"Está bien, pero el que más me preocupa es Seiya, quiere muchos a sus amigos."
"Dónde iremos podrá hacer muchos amigos, además, no descarto que algún día regresemos… solo será por un tiempo." – la consoló.
"Y, ¿Cuando nos vamos?"
"En tres semanas." – sentencio.
Seiya no se quedo a escuchar detalles. Se fue corriendo a su habitación y se echo a su cama. Tenía tantas preguntas rondándole la cabeza que la sentía a punto de estallar, ¿En verdad se mudarían?, ¿ya no volvería a ir a su escuela?, ¿ya no vería otra vez a su bombón? Por alguna razón, quizá por la frustración de no encontrar respuestas, comenzó a llorar, sin embargo su llanto nunca igualaría al que pronto seria el habitual y fiel compañero de un bello par de ojos celestes.
Tú... tú me das la fuerza que se necesita para no marchar,
Tú me das amor…
Hola!
Y ¿les gusto?
Como verán...hasta acá llego mi amor! wuajajajaja
Jajaja, de ahora en mas las cosas serán bastante difíciles para estos dos ¿pequeños?
Espero que les haya gustado y espero sus reviews con sus comentarios, criticas, ideas, todo es bien recibido. Si quieren hablar conmigo pueden agregarme Lucy15(guionbajo)88 (cuenta en hotmail)
Muchas gracias a:
INDO KOU, Srita. Rossy Kou Ouiji, KuMiKo Kou, isa1181, veronick, sol.kaory, serenalucy, Sheba7, Bichitakou, miki1920, Juliet Kou, akela17, Usagi bombon, LOYDA ASTRID, Serena Ryuuzaki
Gracias a todas!
Adoro que me dejen comentarios con tanta buena onda!
Les mando un BzO! a todas!!
Lucyana Li Kou
