Hola!!! Mil gracias por vuestros comentarios de aliento!!! Y a aquellos que me han agregado como favorito, aunque no hayan dejado un review mil gracias también, porque vosotros también me alentáis a seguir con la historia.

Para los ANTI-SLASH: capítulo legible, no busquéis dobles sentidos, porque no los hay.

Para los PRO-SLASH: haceos ilusiones xD porque vosotros vais a ver aquí todas la indirectas del mundo aunque no existan xD

Espero que les guste!!!

Capítulo 2: Enfrentamiento

Edward entró en la casa con rostro pensativo. Bella lo miró desde el otro lado del salón. Se acercó a él con paso presuroso, dispuesta a preguntarle qué había ocurrido en el bosque, pero él sólo le dirigió una mirada pensativa indicándole que esperara. Edward la agarró por la cintura y la atrajo hacia sí aún sumido en sus pensamientos. Se acercó con paso pausado hacia Alice, que estaba sentada frente al gran ventanal del salón.

- Alice – la llamó Edward. Ella siguió mirando por la ventana con la mirada perdida – ¿te importaría mirar? Creo que hay algo ahí fuera.

Los ojos de Alice seguían fijo en la ventana. Conocía la pregunta de Edward desde el mismo instante en el que éste se había decidido a formulársela. Sus ojos, fijos en el infinito, volvieron a enfocar el paisaje que tenían delante. Se volvió para mirar a Edward y a Bella, que la observaban expectantes.

- No veo nada – contestó -. Quiero decir, que si hay algo o alguien ahí fuera o ya se ha ido o no pretende actuar.

Edward asintió.

Jacob entró en la casa con una sonoro portazo, y fue en busca de Renesmee que se encontraba jugando con Rosalie. La chica, al verlo entrar, se lanzó corriendo en brazos del licántropo y comenzó a contarle cómo estaba ganando a su tía en la partida de ajedrez.

Carlisle bajó las escaleras agarrado de la mano de Esme. Ambos se habían quitado las cómodas ropas que solían utilizar para la caza y se habían arreglado. Él vestía con un chaleco de punto sobre una fina camisa de seda. Esme, con su vestido azul corto, dejaba ver sus piernas blancas y perfectas.

- Vamos a buscar casa para cuando Renesmee deje de crecer – anunció Carlisle dirigiendo una sonrisa a su nieta -. Jasper irá a hablar con sus contactos para conseguirnos nuestras nuevas identificaciones, aunque la de Ness tendrá que esperar, porque no puede llevar una foto de carnet de una chica de trece años.

Jasper se levantó en ese instante del sillón del fondo del salón. Su traje de chaqueta negro ceñido hacía que su piel pareciese aún más blanca de lo habitual. Se acercó, con paso decidido y pausado, hasta Alice, posó un beso en sus labios y tras despedirse de los demás con un giro de su muñeca salió de la casa siguiendo los pasos de Carlisle y Esme.

Alice se había quedando mirando el sombrío rostro de Bella, que hacía apaecer una arruga en su frente inmaculada. Sus cejas se curvaron hasta lo imposible en un gesto descontento. Entonces su rostro se iluminó y con pequeños saltos de bailarina corrió hacia Rosalie.

La risa de Edward sacó a Bella de su ensimismamiento. Los ojos de Edward estaban fijos en ella, pero cuando iba a preguntarle qué le parecía tan gracioso, la respuesta sonó a su espalda:

- ¡Rosalie! ¡Tenemos una misión importante! – la voz de Alice sonó de una manera tan feliz que hizo estremecerse a Bella, porque sabía lo que aquella frase significaba – ¡Día de compras! Bella necesita relajarse.

- Pero... – se apresuró a quejarse Bella, aunque Rose ya la había agarrado de un brazo y Alice se apresuraba a agarrarle el otro.

- No te quejes Bella, sabes que al final cederás – dijo Emmett -. Además, no tienes otra salida – rió mientras cogía las llaves del jeep rojo y abría la puerta para dejar paso a Alice y a Rosalie que arrastraban a Bella.

Y con el ruido del jeep de fondo y las voces de Bella y Alice discutiendo, abandonaron la casa. Jacob aprovechó ese instante para acercarse a Edward, que se había quedado mirando la puerta cerrada. Subida a la gran espalda de Jacob estaba Renesmee tirando del pelo negro del licántropo.

- Voy a llevar a Nessie a un lago cercano, lo encontré el otro día mientras daba un paseo. ¿Vienes con nosotros?

Edward denegó la oferta y les deseó que se lo pasaran bien. Le dio un beso a su hija, que le alargaba los brazos por detrás de la inmensa espalda de Jacob. Jacob y Renesmee se despidieron de Edward y salieron de la casa. Sin darse cuenta, Edward se había quedado sólo. Se acercó al ventanal, observando la maleza, intentado desentrañar el secreto que escondía, qué era aquello que habitaba en el bosque.

La puerta de la casa se abrió sin hacer apenas ruido.

- ¿Dónde está todos? – preguntó Seth. Se había puesto unos vaqueros y una camiseta, arrepentido y molesto consigo mismo por haberse dejado ver desnudo delante de Edward.

- Se han ido – la voz de Edward sonó fría.

- ¿Estás mejor, Edward? – dijo atreviéndose a dar dos pasos hacia el ventanal -. Aún se te ve sombrío.

- ¿Por qué estás aquí Seth? – lo cortó Edward girándose para mirarlo a los ojos. El pelo negro de los quileute siempre iba acompañado de su piel aceitunada, sin embargo, Seth tenía el pelo y la piel más claros y sus ojos negros tenían un brillo distinto al resto de licántropos, además de su estatura, bastante más bajo que el resto, debido a que se había convertido mucho más joven que los demás.

- ¿Qué? – el rostro de Seth mostraba claramente que no entendía las palabras de Edward – Pues he ido a vestirme cuando hemos llegado y me he acercado a la casa para ver qué había pasado, o si Alice podía ver algo...

- No me refiero a eso – los ojos de Edward se helaron -. ¿Por qué viniste con nosotros y dejaste a tu familia Seth?

- No entiendo por qué me preguntas eso Edward – dijo Seth dando un paso atrás intimidado por la presencia de Edward -, pero vine porque me habéis ayudado, porque os debo mucho... – los ojos de Edward se clavaron en los suyos – Creí que éramos amigos... – las últimas palabras de Seth fueron casi inaudibles, aunque Edward las escuchó a la perfección.

- No has dicho la verdad – contestó el vampiro -. ¿Quieres que te diga por qué has venido Seth? Porque tienes miedo. Temes la reacción de Sam si quisieses volver, la de tu hermana, la de todos, y has visto en Jacob, la razón para huir de ellos, para vivir bajo nuestra protección, pero ¿sabes algo? Así sólo demuestras ser un cobarde.

Las lágrimas rodaron por el rostro de Seth.

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Qué pena me da Seth!!! :'(

Pero es lo que hay xD

¿Qué habrá impulsado a Edward a comportarse así? ... Si lo queréis saber, tenéis que esperar al próximo cap, que como siempre os digo (me vais a tachar de pesado) subiré cuando pueda; aunque, os propongo algo, el que me acierte la reacción de Edward a qué se debe podrá tener un adelanto de los próximos caps. Suerte!!!

Nos leemos!!