Los personajes son de Stephenie Meyer, por lo tanto la historia es mía.
Canciones:
Nirvana: come as you are
Pantera: i'm broken
Capítulo 2. Despierta.
La angustia es el vértigo de la libertad. – Soren Kierkegaard.
No es algo fuera de lo común, que en Forks nieve. Sin embargo, no se había pronosticado ninguna nevada para este día.
Es por eso, que cuando comenzó a llover la tarde del veinticuatro, Bella supo que se aproximaba una de las más grandes ventiscas* del año.
Eran las dos de la mañana cuando Bella escucho un fuerte estruendo, al parecer eran las llantas de un auto derrapando.
Se levantó a toda prisa de la cama, busco su zapatos, se los puso al igual que su abrigo.
Asomándose a la ventana, se dio cuenta que un auto giraba colina abajo.
Corrió escaleras abajo. Y salió de casa.
Se dio cuenta que el auto había dejado de rodar, un par de árboles lo habían detenido. El auto quedo justo en medio de dos pinos.
Camino cautelosamente hacia el auto. Asomándose por la ventana del copiloto, pudo notar que solo había un pasajero. Rodeo el carro para ver si podía sacar al conductor.
Intento abrir la puerta de conductor. Pero esta estaba cerrada. Utilizando su entrenamiento, enrollo la manga de su abrigo en su mano, retrocedió un paso y con todas sus fuerzas le dio un puñetazo al cristal. Este se cuarteo, así que lo volvió a intentar.
Después de tres intentos, cayo un trozo de cristal.
Metió su mano por el hoyo que se había hecho, jalo el seguro de la puerta para abrirla.
Al abrir el auto, vio que se trataba de un hombre. El cual estaba recostado sobre el volante. Bella vio sangre, así que su primer impulso fue sacarlo de ahí.
Tiro del cinturón de seguridad. Tomándole el pulso verifico que el hombre estuviera vivo.
Al darse cuenta que estaba bien comenzó a arrastrarlo fuera del auto.
El chico pesaba demasiado. Bella apenas y podía arrastrarlo. Tuvo que convocar toda su fuerza para poder sacarlo del auto.
En cuanto lo saco. Se dio cuenta que era un hombre demasiado alto, alrededor de unos dos metros, tal vez más. Tomándolo de las manos, comenzó a arrastrarlo hasta la entrada y lo recargo en el pórtico.
Una vez que lo recostó, comenzó a revisarlo.
Al parecer solo tenía heridas superficiales, como un golpe en la cabeza –el cual lo mantenía inconsciente.- También tenía unas cuantas cortadas.
Como pudo lo metió a la cabaña.
Al cruzar la puerta principal lo recostó en el sofá que se encontraba en la sala.
Corrió escaleras arriba buscando el botiquín. Cuando volvió, se tomó el tiempo para ver de quien se trataba. Busco en sus bolsillos, pero no encontró cartera ni celular.
Al observarlo con determinación se dio cuenta que el extraño estaba vestido de smoking. Era raro que alguien se dispusiera a cruzar la frontera vestido así, sin darle más importancia Bella continuo examinándolo, cuando llego a su cara, pudo ver de quien se trataba.
Edward Cullen. Si, la famosa estrella de rock.
Se quedó paralizada por un par de segundos.
"O dios. Esto está muy jodido"
Volvió a mirarlo. Su cara tenía un par de cortadas en los labios, en la nariz y en las cejas. Al parecer el espejo retrovisor se había roto mientras el auto giraba colina abajo, provocando así las cortaduras.
"Okey, Bella. Este es el momento perfecto para sacar a flote tu carácter"
Respirando hondo, se armó de valor, tomo el botiquín y comenzó a curar una por una de las heridas de la cara.
Empezó por las cejas que eran espesas pero bien delineadas, continúo con la nariz que era recta y fina, y al final curo los labios que eran gruesos y carnosos.
Lo siguiente era él una cortada de en cuello. Este tenía una proporción adecuada, además de tener un tatuaje de calavera.
Para continuar curándolo tuvo que desvestirlo. Cuidadosamente le quito el smoking, prosiguió con la camisa y así se siguió hasta desvestirlo. Antes de seguir curándolo, se hizo hacia atrás para observarlo. El hombre estaba cubierto por tatuajes de la cintura para arriba, todos ellos eran tan diferentes. Tenía un cuerpo de envidia, piernas largas, abdomen marcado por el ejercicio, un color de piel aperlado y para rematar una fina capa de bello cubría zonas específicas del cuerpo.
Este era el hombre más jodidamente atractivo, que Bella en su vida había visto.
Si este era un cuerpo echo para el pecado.
"— ¡Compórtate!- grito su subconsciente mientras le daba una bofetada— Concéntrate."
Bella volvió en si tan solo para curar a Edward.
A la mañana siguiente, Bella despertó recostada en una silla a lado del cuerpo de Edward. Se había pasado gran parte de la madrugada curando las heridas, algunas eran leves, otras requerían de cierta practica con las pinzas, bisturí e hilo, para poder curarlas.
Varios vidrios se habían instalado en la piel de Edward, así provocando que Bella hiciera un tipo de cirugía – Nada especial- Por suerte ella recibió un curso de paramédicos, de no haber sido así, probablemente estaría cavando una tumba a la mitad del bosque en medio de una nevada.
Estirándose en la silla, Bella voltea a ver a Edward. Este sigue inconsciente y esta lleno de vendas, pero aun así no deja de ser un hombre extremadamente atractivo.
Ella se frota la cara, de verdad que ha tenido una noche de perros.
Se gira completamente para poder ver a Edward. Este muestra una tranquilidad que posiblemente no deja ver en su día a día. Se acerca un poco más el. Tiene una seria de cicatrices que no son propias del accidente, al parecer las tiene desde hace mucho que incluso se camufla con su piel.
Al observarlo desde otro ángulo supo que era un individuo expansivo-retraído*. Su serenidad le sorprende, se nota que es un hombre que no está acostumbrado a eso. Parece ser del tipo que siempre está activo sin descansar. Observa sus parpados y el borde interior de estos, ambos están morados, a falta de sueño. Al parecer es del tipo que prefiere estar despierto por algún trauma, que dormido por alguna desdicha.
"—Deja de analizarlo. Él no es uno de tus malditos casos- vuelve a gritar su subconsciente o ¿Sera el consiente?"
Se aleja de él.
"Sera mejor que lo deje" –Se levanta de la silla para poder recostarse en el otro sofá. No ha podido dormir más que unas horas. Así que cuando cae en el sofá se queda profundamente dormida.
Han pasado dos días. Edward aun no despierta y eso empieza a inquietar a Bella, que lo llevaría a un hospital, si no fuera porque están atrapados en la cabaña, después de la ventisca.
En estos días ella ha estado al pendiente de Edward, cambiándole las ventas cada que es necesario.
Ella ha intentado dormir, pero no lo hace del todo por miedo a que Edward pueda empeorar en el transcurso de la noche.
Levantándose de la silla, Bella deja a Edward por un momento. Necesita comer algo.
"Despierta. Tienes que volver. Ya es hora. Mira al futuro. Despierta. Despierta. Despierta. Despierta…"
Edward abre los ojos desesperadamente, pero instantáneamente los cierra. Ha tenido una serie de sueños donde lo único que ha hecho es recrear su pasado una y otra vez. Intenta levantarse.
"Ahahah"- Todo el cuerpo le duele, así que cae otra vez. Siente como si le hubieran dado una tunda entre varios tipos y por muchos días.
Vuelve abrir los ojos mirando hacia todas partes.
"¿Dónde mierdas estoy?"- se pregunta. No recuerda el accidente.
Al parecer está en una especia de cabaña, de esas que salen en los comerciales, done te invitan a salir de vacaciones.
Aun no pudiéndose levantar mira en todas direcciones. Parece un lugar acogedor, con un toque familiar, acogedor y cálido que a Edward le revuelve el estómago.
Intento levantarse por segunda vez. Pero no tuvo éxito.
— ¡Has despertado!- Dijo una alegre voz.
Edward giro su cabeza para ver quien le hablaba.
Se quedó doblemente paralizado. Jamás había visto una chica tan desordenadamente guapa.
Nunca.
Su cabello era castaño oscuro a excepción de un mechón rojo en la parte de enfrente. Llevaba unos jeans desgastados, una camiseta roja con un rayo amarillo en el centro-símbolo de Flash- y unas botas negras tipo industrial. Lo único que no encajaba eran los lentes cuadrados que llevaba. Sin embargo estos la hacían verse ruda e inteligente a la vez.
Su hermoso rostro tenía rasgos cincelados, era como si la hubieran hecho a mano. Era el rostro de una chica rebelde que pasaba de las tendencias de la moda; una que vivía la vida a su manera. Era obvio que nadie le dictaba las reglas a esta mujer.
Parpadeo un par de veces para acomodar sus ideas.
—¿Quién eres tú?- pregunto Edward.
—Bella Swan-
Edward cerró los ojos mientras saboreaba el melodioso acento norteño de su voz.
—Edward Cullen- se apresuró a decir mientras se levantaba poco a poco del sillón.
Bella solo le sonrió. Sabía quién era el. Todo el mundo sabía de él.
Ahora entendía por qué las fans le aventaban las bragas cada vez que lo veían. Era guapísimo, aun con todo y heridas.
Edward trago en seco. No esperaba que esa sonrisa aumentara su atractivo. Pero así era.
—¿Estas confundido?- Bella levanto una ceja — No me contestes, sé que es así. Te preguntas. ¿Qué mierdas hago aquí? – Tomo asiento en la silla que esta frente a Edward— Si quieres esa respuesta será mejor que te agarres del sillón-
Edward la miro confundido. Sin embargo quería saber por qué se encontraba en ese lugar. Asintió haciéndole saber a Bella que podía proseguir.
—Hace tres días tuviste un accidente automovilístico- lo dijo tan norma que Edward casi se echa a reír. Se contuvo de hacerlo al ver que lo miraba con seriedad.
—Es por eso que no me puedo levantar- Afirmo mientras se pasaba las manos por la cara.
Mirando hacia abajo, cedió cuenta que estaba tapado con una manta, alzando esta pudo ver que lo único que traía eran sus bóxer; de ahí en fuera no traía nada más de ropa. Pero la ropa era sustituida por una serie de vendas alrededor de su cuerpo.
—No fue tan serio- admitió Bella— Los arboles están más dañados que tu- se levantó de la silla— Si más dañados-
—No lo creo- Dijo Edward al momento que se inclinaba en el sillón— Ellos por lómenos están de pie-
Bella río ante el comentario.
—Es verdad. Pero no están en una sola pieza- lo miro de arriba abajo. — En cambio tú vivirás para ponerte un día de pie-
Ella tenía razón.
No sentía la sensación de huesos rotos. Incluso podía mover sus pies bajo la cobija.
—¿Te importaría contarme a detalle lo que paso? - Quería saber cómo llego hasta ahí.
Respirando profundamente, Bella comenzó a relatarle la historia.
Ahora lo recordaba. Había salido furioso de la casa de sus tíos y por consecuente había tenido el accidente.
—En ese caso te debo una- murmuro Edward con una sonrisa. Tenía una buena ida de cómo pagarle, pero probablemente ella no lo aprobaría.
—No me debes nada- Sentencio. Comenzó a caminar rumbo a las escaleras.
—De verdad. Te debo una- dijo seguro.
Bella detuvo su andar.
Edward sabia de sobra que todo en la vida tenía un precio y el que te salvaran la vida costaba el doble.
—Un gracias sería más que suficiente- continuo su camino subiendo las escaleras, así dejando solo a Edward.
Pasaron una par de minutos, hasta Bella regreso. Se encontró con una escena un tanto cómica.
Edward se encontraba mirando las fotos de la chimenea, pero eso no era lo gracioso; este tenía la cobija enredada en todo su cuerpo. Como si acabara de tener sexo y ahora quisiera ocultar su desnudes.
Antes de bajar el último escalón noto que tomaba la foto con el marco de plata.
—Ellos son mis padres-
Edward brinco dejando caer el cuadro.
Bella comenzó a reírse. Lo había asustado.
—Lo siento- Dijo Edward. Agachándose a levantar el cuadro.
—Fue mi culpa- Se disculpó Bella.
Edward se levantó con cuidado.
—No debería estar viendo tus fotos- acomodo el cuadro en su lugar.
—No te preocupes. Es normal que tengas curiosidad por lo que no conoces. De hecho me preocuparía si no lo hicieras-
Edward giro para poder verla.
Era una mujer sin igual.
—No suelo hacer esto- señalo las fotos.
—¿Qué? ¿Ser un fisgón? – Bella sonrió y Edward hizo una mueca —Estoy bromeando. Ya te eh dicho que es normal. Por cierto- fijo su vista en la ropa que había ido a buscar— Aquí tienes- le aventó la ropa— Su puse que te sentirías más cómodo si estabas vestido-
Edward asintió.
Bella lo miro a los ojos. Ella bien lo habría podido dejar medio desnudo, pero sospechaba que a él no le gustaría.
Sin pensarlo Edward dejo caer la cobija, desdoblo la ropa y comenzó a vestirse.
Bella se quedó boquiabierta. Era la segunda vez que contemplaba su torso desnudo, acostado se veía fantástico, pero verlo de pie…
Era sublime. Sus tatuajes se acomodaban a la perfección, sus increíbles abdominales se contraían con el menor movimiento. Alrededor del hombro izquierdo y del bíceps de ese mismo brazo se apreciaban unas cicatrices bastante grandes, como de quemaduras.
Tuvo que contenerse para no babear.
Y para no desmayarse.
A de decir verdad, ningún mortal debía lucir así. En este momento necesitaba un tanque de oxígeno.
Abrochándose el botón de los jeans, se acomodó la camiseta negra, al terminar Edward alzó la mirada.
— ¿Te gusta lo que ves?- pregunto con esa sonrisa ladeada que lo caracterizaba.
—Sí. - ella le guiño un ojo—Por cierto- dio la vuelta hacia las escaleras— Aquí tienes- dijo lanzándole unas botas tipo industrial y unos calcetines.
Edward comenzó a reírse al ver los calcetines. Estos eran de corazoncitos.
— ¿De verdad?- pregunto levantando los calcetines.
-—Son los únicos limpios que encontré- respondió encogiéndose de hombros.
Respiro hondo y se puso los calcetines. No podía ponerse de puto mamón con alguien que lo estaba ayudando.
Una vez cambiado, Edward doblo y acomodo la cobija en el sillón.
—¿Y bien?- pregunto mientras caminaba hacia la ventana.
Afuera todo estaba cubierto de nieve.
—Oh eso- Bella camino hasta ponerse a su lado-—Veras- se pasó una mano por su cabello—Hace dos noches empezó la tormenta de nieve, que ha parado hoy al amanecer-
—Es por eso que no me llevaste a un hospital- afirmo Edward—En ese caso- volteo a ver a Bella—¿Cuándo saldremos de aquí?-
—Por el grosor de la nieve y la posición del sol, estaremos saliendo mañana en la mañana- Al contestarle se giró para verlo.
"Tiene los ojos más putamente hermosos" "Ahora el verde es mi color favorito"
—Por cierto. ¿Tienes hambre?-
Edward asintió.
—Bueno. Toma asiento en el sillón, que ya vengo con algo de comer-
Bella corrió a la cocina, en ella había dejado un sándwich. Al regresar le extendió el plato y un vaso con juego de naranja a Edward, este los tomo y comenzó a comer.
—Y ¿Quién eres?- pregunto Edward al ver que Bella se sentaba frente a él en la mesa de centro.
Bella entendió que no se estaba refiriendo a su nombre, si no a algo más personal y directo, así que respiro profundamente para poder contestarle.
—Mi nombre es Isabella Swan, agente especial del FBI de tiempo completo, jugadora de roller derby de medio tiempo, odiosa en las mañanas antes del café, violinista de corazón; pintora de ocasión y geek de closet-
Edward comenzó a reírse, para ser geek en secreto, lucía con mucho orgullo su playera de flash.
—Es tu turno- Bella lo señalo- Dime algo acerca de ti que no esté en Wikipedia-
Mientras se terminaba el sándwich, Edward medito lo que iba a decir.
-—Mi nombre es Edward Cullen, músico de corazón, artista por error, egoísta hasta la médula ósea; borracho y drogadicto de nacimiento- Edward extendió su mano, Bella la tomo y sonrió.
—Es un gusto conocerte- Al sentir por completo la mano de Edward, Bella supo que él era de Temperamento bilioso*.
"—Deja de analizarlo" grito una voz en interior de Bella.
—El gusto es mío- Edward le dio un apretón a la mano de Bella— Por cierto-soltando la mano de Bella, miro en todas direcciones buscando un reloj— ¿Qué hora es?-
Bella saco su reloj de cadena que llevaba en la bolsa derecha de su pantalón.
—Son las dos de la tarde- ladeo su cabeza al responder.
Edward se quedó sorprendido. ¿Cómo alguien como ella traía consigo un reloj de esos?
—¿De dónde has sacado ese reloj? – pregunto lleno de curiosidad.
—En mi familia es una tradición pasar este reloj al hijo mayor – Bella volvió a sacar el reloj— Este era originalmente de mi hermano Ray. Pero el muy idiota se atrevió apostar en mi contra y ahora tiene nueva dueña-
—Eres un poco soberbia- Afirmo Edward al momento que sonreía.
—Gracias.- sonriendo le enseño el dedo medio— Se nota que sabes tratar a una mujer-
Edward volvió a reír. Le estaba gustando como esta pequeña mujer lo trataba. Como si fuera una persona común y corriente.
—Bueno. ¿Qué aremos de aquí hasta mañana?- Pregunto Edward.
Bella sonrió. Tenía la mejor forma de conocer a alguien sin pasar incomodidades. Se levantó y camino directamente al bar.
Pasaron unos minutos hasta que Bella por fin volvió.
Al volver del bar traía una botella de vodka y otra de tequila, las puso en la mesita de centro frente a Edward, mientras ella tomaba asiento en el otro sillón.
—Jugaremos verdad o trago- Bella saco una libreta y dos bolígrafos. Arranco una hoja y se la paso al igual que un bolígrafo a Edward.
—Wouh. Espera, acabo de salir de un accidente. ¿No sería mejor que esperara a ver un médico antes de tomar?-
—Tienes razón- Bella se levantó de su asiento para acomodarse frente a el— Yo te revisaré- giro hacia la derecha, comenzó a rebuscar en el cajón de hasta arriba del mueble que estaba alado del sofá.
—¿Aparte de agente del FBI, eres medico?- Edward levanto la ceja al ver que Bella sacaba una lámpara pequeña como la de los médicos.
—No. Pero como todo buen agente, tengo un entrenamiento en primeros auxilios. Además de que mi abuelo, por parte de mi papá es doctor y el me permitía leer sus libros de medicina-
Edward se quedó sorprendido, esta era una chica bastante rara e inteligente a la vez. La verdad es que tenía miedo de que el accidente fuera algo más grabe que unos simples raspones. Pero tenían que confiar en Bella, al fin de cuentas ella le había salvado la vida.
—Está bien, dejare que me revises-
Bella le dedico una sonrisa. Después de tener su aprobación- que le importaba poco- comenzó a revisarlo.
Comenzó con sus ojo y con ayuda de la lámpara los reviso, después siguió con los oídos, la nariz y por ultimo con la boca.
—Mi diagnóstico es que has tenido una leve conmoción cerebral, la cual te tubo inconsciente por dos días. Sin embargo tus demás sentidos reaccionan a la perfección, así que no deberías preocuparte por beber un poco. Además no recibiste ningún tipo de golpe en el abdomen, así que no pasara nada. De hecho te ayudara con esa cara de zombi que te cargas- sonriendo regreso la lámpara a su lugar.
—Bueno eso me deja más tranquilo- admitió Edward—Sin embargo acabo de salir de rehabilitación y no creo que sea conveniente beber tan pronto-
Bella levanto la ceja, mostrándose sorprendida por la declaración de Edward.
—¿Estas de broma verdad?-
Edward negó con la cabeza.
—Eres un jodido mentiroso- afirmo Bella—Cuando te encontré olías a alcohol y estabas claramente en estado de ebriedad, así que no me salgas con que no puedes beber-
Edward se quedó helado.
"¿Por qué me tocan las mujeres inteligentes?"
—Amenos que estés mintiendo y no hayas ido a rehabilitación- se apresuró a decir Bella antes de que Edward pudiera hablar.
—¿Qué?- Edward comenzó a reírse
—Es verdad- grito Bella— Eres un maldito mentiroso. Estuviste un tiempo en rehabilitación y después te fuiste a otro lugar- sonrió victoriosa al ver el rostro de Edward—Ahí te dirigías, verdad- Edward quería hablar, pero ella le tapó la boca—Tuviste un día de mierda, así que te dirigías a tu zona de confort-
—No es cierto- dijo Edward apartando la mano de Bella que cubría su boca.
—¡Claro que sí!. El que lo niegues me lo confirma-Bella lo vio con suficiencia—Ahora entiendo por qué nadie te cree nada-
— ¿A qué te refieres? - pregunta Edward— ¿Cómo puedes saber todo esto?
— ¿Acaso no pusiste atención cuando me presente?- pregunta una Bella incrédula.
—Si puse atención- dijo Edward indignado.
—Al parecer no- afirmo ella— ¿No te dice nada el que sea agente especial del FBI?-
—Sí. Eres una chica que juega para el lado de la ley-
—¡Eres un idiota!- Bella se levantó de la mesa y le dio un zape a Edward—Soy agente de la unidad de comportamiento criminal- Edward trata en seco al escuchar—Ahora ¿Eso contesta tu pregunta?-
"¡Mierda"
Edward entendió que fue una mala idea bajar la guardia.
—En ese caso- Sobándose la cabeza por el zape recibido— Aceptare jugar- No serbia de nada ocultar cosas a una chica que con solo verte sabría la verdad.
Sonriendo triunfantemente Bella comenzó a hablar.
—Escribirás cinco preguntas con temática sexual demasiado bizarras, las cortaras, dobladas y pondrás en la mesa. Después las revolveremos con las mías-
—¿Por qué de carácter sexual?- Pregunto Edward confundió.
—Hay un estudio que de muestra, que puedes saber más de alguien por sus experiencias en la cama, digamos sus "perversiones", que de lo que ellos te puedan llegar a decir.- respondió Bella con seguridad.
—¿Qué me asegura, que no iras a vender lo que te diga a una revista o programa?- la miro con el ceño fruncido.
—No seas paranoico. Es solo una manera graciosa de conocernos, además, como ya te lo eh dicho soy un agente del gobierno. No me serviría de nada vender nuestra conversación- Edward la seguía viendo mal— Perdería toda mi credibilidad como agente. Y créeme, eh arruinado muchas cosas en mi vida, pero mi trabajo no está entre ellas-
Edward sabía que ella no le estaba mintiendo, pero aun así, su instinto era desconfiar.
—Si te hace sentir mejor, firmo un papel donde diga, que si hablo con la prensa estas en todo el derecho de mandarme a la cárcel- ofreció Bella.
—No te aria eso- dijo Edward rascándose la barba— Mucho menos después de que me ayudaste- Bella ladeo su cabeza para entenderlo mejor. Al ver como lo miraba- con sinceridad- Edward decidió que podía darle una oportunidad, total se la había dado a otros que lo habían tratado mucho peor, por lo menos ella lo había ayudado antes de lastimarlo. Respiro hondo — Esta bien- Bella levanto la ceja—Jugaremos-
Sin decir más Bella sonrió triunfante. Se notaba que Edward no daba su confianza a la ligera, así que aprovecharía este pequeño boto de fe para no decepcionarlo.
Diez minutos más tarde, ya se encontraban las preguntas encima de la mesa.
—Lo haremos al azar. La pregunta que salga es para ambos, en caso de no querer responderla tendremos que beber un trago grande de tequila o vodka, que nos estaremos turnando-
—Hecho- Edward extendió su mano a través ves de la mesa, Bella la tomo así cerrando el trato.
—Yo empiezo- se apresuró a decir Bella. Revolvió un poco los papelitos y tomo uno—¿Cuál es el lugar más atrevido, donde has tenido relaciones sexuales?-
Edward comenzó a reírse, tomo la botella de vodka y le dio un buen trago.
—En el vestidor de una pasarela de modas-
—Predecible- dijo Bella mientras acomodaba en el sillón— En el baño de un restaurante-
Edward comenzó a reírse.
—Medio mojigata- Edward comenzó a revolver los papelitos, tomo y desdoblo uno— ¿Mejor sexo oral que hayas tenido?- la miro con la ceja levantada— Súper bizarra la niña-
Bella se encogió de hombro despreocupadamente.
—Tengo mucha imaginación- se excusó pobremente — En fin. Con mi ex - respondió, después tomo gran trago de tequila —el sí que sabía hacer su trabajo-
Edward la miraba con una sonrisa.
—Con la modelo Kate Moss-
—Tiene cara de sucia-
Ambos comenzaron a reírse.
—¿Qué te puedo decir?- Edward se encogió de hombros, mientras se reía más fuerte.
—Jodete- Bella le saco la lengua— Mi turno- saco otro papelito— ¿Alguna vez has estado en un trio?- volteo a verlo con la ceja levantada—Y la bizarra soy yo- Edward ahora se reía más fuerte— Mi respuesta es no. Eso de compartir no es lo mío-
—¿Ahora quién miente?- pregunto Edward con falsa indignación. Esta vez Bella le levanto el dedo medio — Pero yo tampoco eh estado en uno-
—Eso significa que me pusiste un cuatro- Bella lo miro con el ceño fruncido— Ya veo a que juegas- Edward alzo las manos en señal de rendición— En fin, es tu turno-
Edward revolvió los papelitos y tomo uno.
—¿Dulce o picante?-
Ambos comenzaron a reírse.
—¡Picante!- gritaron ambos al mismo tiempo.
Edward paro de reírse violentamente. No era normal que se comportara también con la gente. Por regla general él no se permitía socializar tan rápido. Primero se tenían que ganan su confianza para que les pudiera hablar libre mente, y eso llevaba mucho años de conocerse.
Un escalofrió lo recorrió de los pies a la cabeza, al darse cuenta que con ella las cosas estaban resultando más fáciles de lo común.
"¡No seas idiota!, nada bueno sale cuando bajas la guardia"
—¡Se acabó el juego!- grito Edward.
—¡No te pongas idiota conmigo!- le grito Bella de vuelta.
—No me pongo de idiota- Edward se pasó las manos por la cara— Es solo que… - ¿Cómo le podías decir a alguien que tenías miedo de mostrarte cómo eres?
"—Déjate de mierdas, Cullen. Y pon atención. Busca como salir de aquí"
Bella lo miro impaciente.
—El juego termino- susurro Edward.
—Bien- Bella lo miro con los ojos entre cerrados— Solo era para divertirnos- dijo lo último con enojo.
Bella se levantó del sofá, tomo las botellas y el plato- donde estuvo el sándwich- y se dirigió a la cocina.
Edward se quedó viendo cómo se iba.
—Soy un idiota- se dijo Edward en voz baja.
"Es mejor así. No necesita esto"
Tal vez. Pero jamás lo sabría a ciencia cierta si no se permitía experimentarlo.
Edward se levantó del sillón, sabía que no era justo tratar mal a alguien que solo se había portado bien con él.
"—Por qué no te conoce-"grito su "yo interior" —Una vez que lo haga te tratara como mierda."
Posiblemente, pero por una vez quería comportarse como un ser amable. No era como si con esto ella se robara su corazón. Solo tenía que dar lo que recibió. Amabilidad, menuda palabra.
Nota de la autora:
Individuo Expansivo-Retraído: Es un intermedio de los dos anteriores, el rostro es rectangular, ojos grandes ligeramente hundidos. Se abre o cierra según la situación.
El Bilioso: Es retraído, su mano es larga, rectangular, firme, sólida, la palma es cóncava, los dedos nudosos y alargados, caliente y seca, más activo que receptivo, fuertes pasiones, cierto fanatismo doctrinal, terco y de inteligencia más lógica que intuitiva.
Los términos anteriores, son ocupados como métodos para estudiar la personalidad.
Ventisca de nieve: Es una nevada o una nevasca acompañada de fuertes vientos; la visibilidad suele ser muy reducida.
Dejando de lado la parte "técnica"
1. Es un gusto para mí, que se den el tiempo de leer esta historia.
2. El capítulo originalmente era muy largo (demasiado) así que lo que falto será el principio del tercer capítulo ^^)
3. Edward no cambia de personalidad de un día para otro, recuerden, tuvo un accidente y se pego en la cabeza. Aun así ya lo vieron, sigue igual de desconfiado.
4. Tip: Las canciones ayudaran a comprender a Edward (no diré más)
Gracias por los review, alertas y favoritos :D
Les mando besos aplastantes.
