Hacía ya un par de semanas desde el encuentro del grupo con Kyon, tras un largo viaje, llegaron a Lumiose City lugar donde se celebraría la liga pokémon, ahora que Ash ya había reunido las ocho medallas, podría participar, el joven entrenador del Pikachu también tenía ganas de reunirse con el chico de ojos carmesí para preguntarle por lo sucedido en su ultimo encuentro. Si la nota que le había dejado a la Enfermera Joy de Snowbelle City era cierta, debería estar en el centro pokémon de la Plaza Rosa.

-Podríamos pasar a ver si Kyon está ahí...- Propuso el de ojos castaños con cierto nerviosismo en su voz, Citron sonrío levemente y asintió, Eureka simplemente les siguió con paso alegre.

-No veo porque ir a verle, es solo un oponente más, Ash.- Recalcó la entrenadora de cabellos rubio miel, vio como la expresión de Citron se endurecía unos instantes para luego suspirar.

-Eso no es algo que tu puedas decidir, Serena, creo que Kyon puede ser un buen rival para que Ash crezca como entrenador.- Afirmó el líder de gimnasio, el silencio se hizo en el grupo dando un ambiente bastante incomodo.

El pequeño grupo se dirigió al centro pokémon, casi a la vez que entraban, vieron como el joven de cabellos negros como el ébano salía por la puerta lateral del edificio junto a Zoroark, y parecía haber dos siluetas más junto a el, Ash se apresuró hacia allí viendo que, ciertamente, aquél era Kyon, y que efectivamente, había otra persona, en un extremo del campo de combate se encontraba el chico de ojos rojos junto al pokémon zorro, en el lado opuesto, un joven rubio de ojos violetas, un Weavile se encontraba en pose burlona mirando al dúo frente a él.

-Supongo que como siempre será al mejor de tres, ¿me equivoco, Dyan?- Cuestionó Kyon cruzándose de brazos tomando una de las pokéballs de su cinturón.

-Por su puesto, ya es una tradición.- Sonrió el rubio lanzado su pokéball, de la cual salió un Swampert, a la par el chico de ojos rojos había lanzado la suya propia, de la cual había salido un Garchomp.

-Garchomp, usa Dragon Claw.- Ordenó el de cabellos negros, las garras del pokémon dragón brillaron de un azul violáceo antes de abalanzarse velozmente contra el Swampert, el susodicho bloqueó el ataque con sus brazos recibiendo un pequeño daño.

-Swampert, muestra tu Ice Punch.- Pidió el rubio, su pokémon obedeció casi al instante aprovechando la cercanía de Garchomp para propinarle un derechazo cubierto de escacha en su vientre, lo cual hizo que Garchomp emitiera un quejido.- ¡Una vez más!- ordenó Dyan.

-Esquivalo y contraataca con Crunch.- Dijo Kyon, el pokémon dragón logró evitar el puño hielo gracias a su gran velocidad, y a continuación, dio un mordisco en el brazo de su rival.

-Mientras te tiene agarrado, usa Hammer Arm.- Comandó el entrenador de ojos amatista, Ash y compañía veían con sorpresa el combate, por la mente del joven de Pallet Town comenzó a rondar el pensamiento de que Kyon no había luchado enserio con él...

-Draco Meteor.- Garchomp dejó de morder al pokémon de agua y se alejó, evitando así el Hammer Arm, las fauces de Garchomp emitieron un brillo anaranjado a la vez que una esfera aparecía entre sus colmillos, lanzó dicha esfera al aire y decenas de fragmentos de meteorito cayeron impactando varias en Swampert, tras el ataque, el dragón parecía bastante cansado, pero Swampert yacía incapaz de continuar luchando.- Buen trabajo, te mereces un descanso.- Dijo con una sonrisa Kyon llamando a su pokémon y haciendo que regresara a la pokeball.

-No te creas que los otros serán así de fáciles.- Gruñó el rubio.- Hiciste un combate excelente.- Murmuró a la pokéball de Swampert una vez este estuvo dentro.- Volcarona, es tu turno.- Gritó enérgicamente lanzando la pokéball.

-Nidoking, confió en ti.- Llamó al combate el de ojos sanguinolentos.- Earth Power- El pokémon violeta brilló unos instantes y pequeñas grietas rodearon al bicho de fuego.

-Volcarona, evitalo y usa Bug Buzz.- Indicó el entrenador, tras volar unos metros para esquivar el ataque, lanzó varias ondas violaceas que hicieron al pokémon veneno arrodillarse.

-Mierda, Nidoking, usa... Sludge Wave.- Kyon tardó unos instantes en reaccionar, lo que provocó que su pokémon fuera herido un poco más por el ataque de tipo bicho, la ola de veneno salió disparada hacía Volcarona, el cual comenzó a padecer los efectos del veneno.

-Volvarona, rápido, usa Fire Blast.- Pidió el rubio, su pokémon apenas tardó un segundo en reaccionar, lanzando el gran kanji de fuego al Nidoking, que lo recibió de lleno, apenas siendo capaz de ponerse en pie.

-¡Vamos, no puedes perder!- Kyon se sobresaltó al escuchar el grito, estaba tan inmerso en el combate que no se había percatado de que Ash y su grupo estaban presentes, Citron y Eureka también comenzaron a animarle.

-Gracias por el apoyo, chicos.- Murmuró antes de volver a dirigir su mirada hacia el campo.-Volcarona esta envenenado si lo distraigo suficiente el veneno le podrá... Pero Nidoking...- El chico sacudió la cabeza.- Nidoking vamos al todo o nada.- Usa Water Pulse.- El pokémon creó una esfera de agua entre sus manos y la arrojó contra Volcarona, el cual se tambaleó por el impacto, lo cual le dio la oportunidad a Nidoking de lanzar un segundo ataque, rematando el combate.

Kyon dio un pequeño suspiro y miró hacia a Ash, sonriendo, sus ánimos fueron bastante reconfortantes, no recordaba que alguien le animara desde hacía mucho tiempo,caminó hacia el entrenador del Pikachu solo para ser sorprendido por un abrazo por la espalda de Dyan.

-Tendrás que darme una revancha pronto.- Canturreó el rubio apoyando su barbilla en la clavícula de Kyon, una pequeña punzada surgió en el pecho de Ash, el cual no supo a que se debía, pero cuanto más miraba al rubio junto al azabache más se acentuaba.

-No seas pegajoso, nos enfrentaremos en la liga, después de todo, para eso hemos venido, ¿no es así?- Cuestionó con una pequeña sonrisa el joven junto al Zoroark.

-Supongo que tienes razón, yo debería marcharme, el Profesor Sycamore me dijo que fuera a verle ayer, creo que ya le hice esperar bastante.- Se apartó un poco de Kyon antes de guiñarle un ojo y marcharse, pasando al lado de Ash en el proceso, miró de reojo hacía donde el chico ojirojo se encontraba, estaba distraído con su Nidoking, felicitándole por el combate y regresando al susodicho a la pokeball, sonrió y chocó contra el chico del Pikachu, golpeando su hombro, haciéndole caer y siguiendo su camino sin mediar palabra.

-¿¡De que va eso!?- Exclamó Ash aun desde el suelo, pero el rubio ya se había ido, Citron le ayudó a incorporarse, su grito había llamado la atención al de cabellos color ébano.

-¿Qué hacías en el suelo?- Cuestionó con expresión divertida Kyon caminando hacia el grupo, sintiendo la mirada molesta de Serena.

-Tu amigo empujó a Ash.- Dijo con cara de molestia Eureka, el de ojos rojos la miró confundido.

-No parece algo típico de Dyan, él es un tipo amable.- Habló cruzando sus brazos en posición pensativa.

-Pues no lo parecía, que te juntes con tipos como él da mucho que decir sobre ti.- Ahora la que habló fue Serena, un pequeño suspiro escapó de los labios del joven.

-Como sea, voy a dejar a mis pokémon con la enfermera, han hecho un gran trabajo.- Dijo Kyon ignorando a Serena, si bien la conocía desde hace poco, ya estaba viendo que iba a ser un dolor de muelas, se encaminó hacia el centro pokémon acompañado por Zoroark y fue directo al mostrador.

-Es tu oportunidad de hablar con él, Ash.- Le animó Citron, el chico le miró unos instantes antes de salir corriendo hacia el interior del edificio, Serena iba a protestar, pero la mirada del líder de gimnasio la amedrentó.

-¡Kyon, espera!- Gritó el entrenador de Pikachu, el roedor eléctrico saltó hacia Zoroark, el cual le atrapó en el aire y lo puso en su cabeza.- Y-yo quería hablar de lo que pasó aquella vez...- La determinación de Ash se había tornado en incertidumbre, un sonrojo adornó sus mejillas a la par que hablaba.- ¿Podemos... Tener una cita y hablar?- Cuestionó en un tono inocente.

-Supongo que... Sí.- Respondió con un sonrojo bastante intenso, la inocencia de Ash era, cuanto menos, encantadora, observó a Zoroark unos instantes.- ¿Vamos a solas o les dejamos venir?- Cuestionó el más joven de los entrenadores.

-Aunque les digamos que no vengan van a seguirnos igual.- Sonrió el chico del Pikachu, Kyon simplemente asintió, observó a la enfermera Joy llevar sus pokeballs al carrito que empujaba el Chansey.

Los dos salieron en un silencio algo tenso, pero no era del todo desagradable...

-¿Quién era ese chico?, parecíais cercanos.- Preguntó Ash sin mirar al azabache, este simplemente se rasco la nuca.

-Es un viejo amigo, a sido mi rival desde que empezamos nuestra aventura en Johto.- Explicó sin darle demasiada importancia al asunto.- En mi anterior viaje no me lo encontré, supongo que fuimos a regiones distintas, pero desde que llegué a Kalos, me lo he encontrado un par de veces.- Prosiguió en tono bastante neutro.

-¿Y no viajas con él?, normalmente la gente va en grupo.- Comentó Ash, la expresión del moreno le llamó la atención, una mueca de incomodidad se había formado en su rostro.

-No me gusta viajar acompañado por nadie más que mis pokémon.- Aunque trató de sonar amable, su voz se tizno de una amenaza velada, indicando al chico de ojos castaños que no siguiera preguntando sobre el tema.

-No quería hacerte sentir incomodo...- Se disculpó el mayor.- En cuanto al beso...- Murmuró Ash, esto hizo que Kyon le prestara atención.- Me gustó... Nunca antes me había besado, pero, ¿por qué lo hiciste?- El chico de Pallet Town hizo que el otro se sonrojara.

-Yo... No estaba pensando, simplemente sentí que debía hacerlo, eres distinto a la mayoría de personas que conozco.- Esto ultimo lo dijo en un tono mucho más bajo.

-¿Fuiste blando conmigo cuando luchamos?- Preguntó llamando la atención del menor.- Vi que cuando luchaste con Dyan parecías más serio, tu Garchomp podría haberme derrotado, al igual que Nidoking.- La voz de Ash sonó un poco molesta.

-No te voy a negar que no fuimos al máximo, pero también tengo que decir que me sorprendiste, no me esperaba que Greninja y tu pudierais hacer algo como eso, dice mucho de tus habilidades como entrenador.- Sonrió el de ojos rojos.- Realmente quiero enfrentarme a ti en la liga.- Aseguró con una sonrisa.- Por eso...- No pudo seguir hablando ya que Ash le había besado, un monumental sonrojo adornó el rostro de ambos, especialmente del sorprendido Kyon, el cual trató de corresponder el beso como pudo, fue un contacto inexperto, pero extremadamente dulce.